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El oficio de controlar.

Por Néstor Estebenz Nogal - 22 de Febrero, 2010, 18:08, Categoría: DEBATE SOCIAL

 

Controlar es una acción de revisión inherente a todo proceso activo. La verificación de un producto terminado es lo que puede dar el aval de que está listo para el mercado. El sistema social tiende a un máximo de complejidad y por tanto a la institucionalización de más y más niveles de control. El control técnico es lo que garantiza la calidad de un proceso de fabricación.

Control es la acción de concienciar lo que se está haciendo. Es así que en la actividad elemental del comportamiento, la del desplazamiento del propio sujeto o con un medio de autolocomoción el control del propio movimiento es una actividad continua para que sus efectos secundarios no perjudiquen a terceros. Control es sinónimo de equilibro. Un individuo controlado es aquel que sabe lo que hace, que domina sus actos, que no es una fuente de sorpresas negativas y disgustos para otros. El control también se asocia a racionalización de la conducta en una situación dada. En resumen no es posible la vida inteligente sin controlar al máximo los factores relacionados con la actividad vital.

Lo que un individuo hace consigo mismo por su propia naturaleza y necesidad supervivencial, un colectivo de individuos lo hace con el colectivo. Es así que las figuras profesionales de control son inherentes a la organización social y tienden a cuantificarse o al menos seguirán haciéndolo mientras la sociedad esté dividida en clases opuestas y la codicia de poder de unos pocos siga sin ser compartida con las mayorías. . La mayor parte de los presupuestos económicos de un estado se lo llevan anualmente los estamentos dedicados al control: desde el militar del ejercito al subalterno de puertas controlando con la tarjeta de identificación quien entra al edificio. Eso no acaba en el aparato de estado, si no que sigue y se prodiga en el mundo empresarial particular. El itinerario de barcos secuestrados cerca del cuerno de África han llevado al uso de mercenarios privados a bordo del barco que va a faenar. La opción no es ninguna novedad y no ha sido puesta de moda después del secuestro del Alakrana: los comercios privados, las discotecas, las compañías de transporte y hasta las bibliotecas tienen guardias de seguridad en sus puertas o vigilando sus interiores. La pregunta no es qué establecimiento u empresa tiene control sino la contraria: quien no lo tiene. El aumento vertiginoso de ese oficio en todas sus variantes: desde el guardia de seguridad armado con armas de fuego real porque transporta dinero en su furgón blindado de caudales, a la cajera del supermercado que se asegura de que pague el cliente los productos que ha elegido, implica el crecimiento de un porcentaje poblacional no dedicado a tareas creativas y productivas sino a proteger, en el mejor de los casos, a las que hacen otros. El oficio del controlador en cuanto a verificar que las conductas de su sector de controlados sean las correctas irá en aumento, mientras las opciones para la auto moderación o autocontrol espontáneos no sean las primeras. La burocracia en su conjunto además de las importantes cargas que supone para el tesoro público expresa el control institucional a gran escala. De los indicadores modernos de la distribución de recursos por países, aquellos que necesitan emplear un mayor porcentaje de su población activa en controlar al resto son los que mas gravan a impuestos a la sociedad y menor inversión hacen en mejoras e investigación.

Hay que diferenciar entre puestos de control totalmente inevitables( tiene que haber alguien en la torre para dar entradas y salidas a los vuelos en una pista de trafico intenso) a los que existen como elementos de la sociedad represiva contra las actitudes y contra las ideas disidentes. La diferencia entre verificación de calidad y eficacia de un lado y control de personas por otro es clave para entender las consecuencias lesivas para la misma sociedad de este aumento de control y de controladores. Cuantos mas niveles de control y oficiantes en el mismo haya peor será la sociedad en la que se vivirá. La idealidad de una sociedad feliz y sin problemas pasará(ría) por un sistema que eliminara la necesidad objetiva de todos los controles no técnicos porque el nuevo humano fuera capaz de vivir desde su propio auto controlar para no dañar la libertad ajena. Por ahora, esa perspectiva no está fundamentada con lo que se sabe de la historia. Proclamarla es una falsa profecía. Cuando se abre la cremallera de las entrañas humanas se sigue encontrando mecanismos de putrefacción. Los letreritos a favor del (de un) mundo mejor no desembala la inercia autodestructiva del ser humano y su creciente deshumanización. En tanto que el comportamiento de un sujeto haga necesario el de un otro que lo controle la humanidad no crecerá como especie adulta. Pero la misma pauta educacional de las criaturas nacientes pasa por su control: control para que aprendan a caminar, a controlar sus detritus, a desplazarse, a alimentarse por cuenta propia. Hay un control racional que racionaliza el comportamiento y lo efectiviza, otro que responde a la lógica de poder que lo neutraliza y lo esteriliza. El nodo del debate es si el control es de las ideas y conductas de libertad para que no prosperen o de las lesivas y destructivas para los demás.

Obviamente, no todos los controles son aceptables ni todos los controladores cumplen ordenes a favor de los intereses de una colectividad sino que abundan los mercenarios que lo hacen para los intereses privados y contrarios al colectivo social. Nos enfrentamos a un mundo cada vez mas controlado en el sentido de reprimido y menos controlado en el sentido de caótico en su irracionalidad productiva. Distintas crisis estructurales del sistema capitalista tienen el común denominador de ser crisis de sobreproducción y no de lo contrario. Sufrir por excesos de productos es de una ilógica aplastante que remite a una falta total de planificación global. Racionalizar procesos de producción a escala local, zonal y planetaria es algo de lo que se hacen propuestas sin que las intervenciones inteligentes se conviertan en medidas prácticas suficientes. Hay un tipo de control que faltan. Las verificaciones de control de calidad de un producto, una empresa o un espacio de trabajo contribuyen a las mejoras del servicio y de las cosas. Hoy día hay sedes e instituciones gubernamentales y equipamientos como los de la salud publica cuyos profesionales no pasarían en porcentajes estadísticamente desorbitados controles de calidad en sus oficios. Hay un tipo de control inherente al protocolo de actuación de un empleo que es indispensable y otro inherente al terror a una intervención ajena de carácter distinto totalmente inaceptable. Es a esto ultimo que compete un oficio profesional de controlador sin que todos los controladores compartan ni el mismo rol ni profesión. Es distinto el del investigador criminal al del paparazzi que controla la vida privada de los demás. Detrás del tipo que durante 3 o 4 horas está filmando el flirt entre dos famosos en una barra de bar para lueg oser comentado en un canal de televisión solo puede haber un autómata cargado de basura en su cerebro. No hay sueldazo en el mundo que le vaya a pagar u¡n cerebro de verdad para dedicarse a otros menesteres.

Lo mas habitaul del controlador es el que protege una propiedad contra quienes quieran asaltarla. El parecido sin embarg ode quienes quieren proteger al sistema frente a los que le cuestionan es enorme. Todo está muy liado. Si bien la tesis de que la figura de control es necesario ante un fenomeno de descuidos y descontrol, la de justificar todo tipo de control a partir de dioncuctas que necesitan ser reguladas, es una manera tramposa con la que criminalizarlo todo: también lo disidente junto a lo delictivo. Como súbditos terminamos por acostumbranos a ser fichados de distintas maneras: tamponados, sellados, interrogados. Las cuatro preguntas del aduanero: hacia donde va-algo que declaras-cuantas personas-porque viene a este pais guardan un correlato con la absurdidad del policía de control en una carretera interna de un pais que une dos ciudades que pregunta de donde vienes y adonde vas. Del mismo modo que el uno hace pregutnas rutinarias el otro da respuestas cliché. Es un juego. El estado necesita tener en todo momento conocimiento de su población, su democrafía y movimientos. En el posicionamiento negativo del ayuntamiento de Vic a seguir empadronando inmigrantes con domiciliios burlados por direcciones de pisos-patera y la imposición por parte del gobierno autónomo en que siga empadronando a pesar de todo y acepte cualqiuier dirección incluuidos cobijos provisionales como barracas o cuevas, se ha puesto en envidencia el encontronazo de dos visiones del poder (dígase en light: de las administraciones) por lo que hace a su población real. Mientras el local ha querido reconducirlo a unas condiciones de aceptabilidad al de mayor instancia le sigue interesando saber los recrusos humanos reales de un pais por ilegal que sea situacion haciendo del padron un censo práctica y una manera claro esta de documentar por la vida de control a los transeúntes o vecinos. El temor neoclandestinísimo a no admitir ninguna clase de control por parte del sistema a sus miembros hasta el punto de no dejar rastro del nombre en ninguna clase de documento, negandose pues a dejar rastros de las IP en la navegacion internáutica, o al uso de tarjetas de débito o crédito u oponiéndose al uso de redes de contactos, actua de una manea desproporciona para proteger un fantasma. Ya no hay conspiradores peligrosos para el sistema por que sean donantes de ideas en formatos críticos. En todo caso de serlo si es que ese sistema decide neutralizarlos se verçá en el aparieto detener que prescindir de un porcentaje de su población. Resulta mas a cuenmta autoasumirse a priori como presa. Un dia u otro cuando el sistema decida eliminar a alguien por temor a su discurso inventará lo que sea para hacer justificable la persecución y la liquidación del sospechoso o del reo. Pretender vivir en un mundo como éste tan cargado de peligros y podereses celosos de sus reinos sin preocupaciones es imposible. Sólo los tontos, dijo P.Eckermann, carecen de preocupaciones.

Una clandestinidad extempórea

Por Sussana Maraselva - 19 de Febrero, 2010, 11:54, Categoría: DEBATE SOCIAL

 

No hay otro modo de documentar los hechos que citando nombres y datos. Los nombres son los datos que más pueden atestiguar unos hechos. Es completamente distinta la noticia que relata una situación sin mencionar a sus protagonistas que la que lo hace mencionándolos. Al hacerlo, es tanto como apoyarse con un refuerzo testimonial de reserva en caso de necesidad. De hecho, no es concebible una forma de habla acreditada sin citar testimonios de aquello de lo que se está hablando. Citar terceros -y digo citar- relacionándolos con hechos de los que se hace un retrato es inevitable en la exposición descriptiva. Basta tomar al azar distintos soportes de noticias, relatos o textos para que aparezcan continuamente nombres. (la exigencia, la única exigencia ética, es la de que esas menciones se ajusten a la verdad, ya que de lo contrario son no informaciones sino perjurios). Sin embargo, hay formas de charla oral y tambien un tipo de periodismo que abunda en generalidades según el cual se ha acostumbrado a no citar nombres haciendo de una frase estándar (“según fuentes bien informadas”) un tupido velo que corre sobre las verdades que hay que tomar por supuestas. Lo que permite verificar que una verdad lo sea es que además de quien la cuenta la cuenten otros. Se trata de metodología observacional, cuantos mas observadores entrecrucen sus observaciones sobre el mismo fenómeno mas fiables serán los resultados correlacionados entre todas. A pesar de saberlo y de sistematizarlo hay una indisposición al uso de los nombres para no molestar a los nombrados. Ciertamente hay quien vive en la tesitura de un anonimato permanente y con una especie de terror a que su nombre aparezca en otros sitios.

Hay quien toma su nombre por su identidad y se considera con el derecho en exclusiva de no poderlo usar más que él/ella molestándose soberanamente por ser citado en una información. Olvida que un nombre es una forma de referenciar, una manera de diferenciarnos en la forma de citarnos los unos a los otros. El nombre tiene mas utilidad sin la presencia de a quien se refiere que con su presencia ya que no hace falta decírselo en voz alta a cada momento. Presuponer la intocabilidad del propio nombre ya es un detalle curioso. No falta quien te dice: a mí ni me nombres. Vale, oído mesa. En el gran arco de la inhibición hay de todas clases. De todas las cobardías ,la de no aceptar ser citado en menciones o relatos que vienen a defender o a reclamar unos derechos, es la más cobarde. La multitud de enfados por estafas y agresiones que sufre la ciudadanía y cuyas propuestas quedan encerradas en los comentarios entre amigos o en la tertulia familiar porque los afectados no terminan por hacer la gestión de protesta que han decidido o ni siquiera escribirla y colgarla on line por sus limitaciones literarias es abrumadora. En principio cada cual debe dar la cara por si mismo y no dejar que ningún defensor profesional venga a hacerlo por esta persona. Pero eso no va así, el sistema con sus múltiples especializaciones funciona de otra manera. Ni siquiera a los demandantes se les da el derecho a tener voz propia en determinados teatros teniendo que contratar a un jurista que les haga de portavoces. Y muchas victimas de circunstancias múltiples en el campo comercial y asistencial callan su victimidad o no la comunican mas que a sus conocidos a pesar de que lo que les ha sucedido es algo de competencia pública. Lo cierto es que hay un tipo de personalidades que optan por callar o por esconderse bajo las piedras. El terror a que su nombre se vea involucrado en un escrito de protesta les amordaza. Tal vez no han olvidado a la Gestapo o los tiempos de la policía política que asesinaba a los comentaristas disidentes. No negaremos que pueden haber razones objetivas para una prevención pero ninguna para sufrir ansiedad por aparecer en púbnlico, especialmente cuando las etapas negras de dictaduras han quedado atrás. La personalidad que se sigue comportando como si tuviera que vivir en clandestinidad no aprovechándose de los recursos de los nuevos tiempos tiene otro clase de miedos personales que no tiene nada que ver con los políticos. De siempre hubo quien no quería pasar desapercibido con nadie. El hecho de que el mundo después de reconocerlo como el planeta Gaia se haya convertido en una aldea digital en la que todos (los y las aldeanos/as) podemos estar al corriente de todos, no ha sacado a ese tipo de personalidad de su ostracismo. Se educó en el miedo y morirá en el miedo. En las luchas por los derechos obreros me encontré en ocasiones que gente rematada por difíciles condiciones laborales se rebotaban por hablar en su nombre ante empresarios desconsiderados. El terror a perder el salario o el puesto de trabajo los hacia callar. En las luchas vecinales por unas mejores condiciones de vida nunca faltó mayor numero de espectadores en las ventanas que el numero de asistentes a las manifestaciones, aunque los espacios verdes conseguidos o la descontaminación o la seguridad viaria iban a favor de todos. Esa lucha por las demás, a menudo sin los demás, sigue siendo una constante en el discurso reinvidicativo.

A algunas actitudes inhibidas con miedos concretados en silencios que no luchan por sus derechos les enfada que otros citen sus nombres por luchar por ellos, olvidando que una victima social no es mas que un indicador de la victimidad generalizada a la que nos arriesgamos todos los demás. Una conocida que cité por su nombre a propósito de una intervención que le dejo secuelas de insensibilidad en una mano me llamó muy enfadada por haberme tomado la libertad de usar su nombre para describir una situación. Su reacción exagerada podria corresponderse como si lo hubiera usado para perjudicarla, para informar de falsedades, o para utilizarlo para desfalcarle su depósito bancario. Para no entrar en una discusión que me quitaría un tiempo que necesitaba para algo mejor acepté poner una tachadura negra o 3 equis en el lugar del nombre a pesar de no estar de acuerdo con eso.

Ese tipo de reacción propia de neoclandestinos seguirá produciéndose en un mundo de tanta desconfianza recíproca. Lo curioso es que los que se dan molestos por eso no paran de tragar como consumidores de noticias (en tanto que lectores ,radioyentes o televidentes) textos o reportajes con referencias nominales de otros. El miedo a ser descubierto no tiene el menor sentido cuando lo comentado no es punible ni es delictivo y a la postre es cierto. Cada demandante de no ser mencionado a lo que está contribuyendo es a seguir habitando en un mundo de oscuridades y de formas expresivas metidas en la inexactitud. Esa oposición rabiosa a que el propio nombre sea usado a pesar de ser citado correctamente es un indicador de miedo injustificado. Toca admitir que hay personalidades blindadas que les molesta los actos ajenos que por los cuales son descubiertas. El gradiente de llegada al vecindario digital es desigual. Llevamos unas dos décadas de internáutica masificada y a pesar de eso no falta quien no se ha enterado de su significado. Son los motores de búsquedas internáuticos los que buscan conceptos y nombres. Todo lo que hacen es facilitar que lo que nos ocurre como seres societarios esté mas al alcance los unos de los otros.

De la defensa a ultranza del privacionismo y de esa demanda de que no se toque el nombre sin permiso seguirán produciéndose chispas. Ese temor a compartir lo que se es, las vicisitudes por las que se pasa remite a una consolidada tradición individualista animada por el sistema basado en la rivalidad de los unos contra los otros. Es aun mas extraño dedicarse a la pedagogía por los valores humanos y en contra del sistema no cooperativa y no entender los nuevos ritmos de socialización de los datos personales, que no privacidades, van tomando con las nuevas tecnologías. Ignorar las cosas no las cambia. Oponerse a que se hablen de hechos biográficos pero que competen a los demás es equivocarse de adversario. “Despreciar a otros que saben más es el arte más vil” dijo P.Feijóo. Los habitantes de una cultura de mentiras han crecido y han metodologizado sus formas de pensar desde la robustez de sus mecanismos de defensa. Los parámetros de “lo mío” y “la negación” van por delante de todo lo demás. Para reducir la carga de complejidad de una agenda, finalmente al que presiona porque no se saque su nombre en relación a la noticia (tradicionalmente ha habido quien lo ha hecho para que el bueno nombre de una familia no fuera afectado por el acto criminal de uno de sus miembros) se le puede aceptar la demanda si la supresión de la mención de su nombre no altera el valor del texto en el que está. Hay mucha literatura que cita nombres no comprobados o sustitutorios estandarizados que no afectan al desarrollo expositivo. Desde la estética del relato llenar el lugar de los nombres con equis e ygriegas no quita el valor de su contenido aunque desluce su verifacibilidad e indica la potencia, aún, del miedo reinante. Si no lo hay y la honestidad es una resolución de vida ¿por que esa oposición a ser citado en un contexto de relato veraz?



El militantismo como falacia

Por Néstor Estebenz - 18 de Febrero, 2010, 19:27, Categoría: MOVIMIENTO SOCIAL

 

El militantismo como falacia.

(Perpetuación de los gestos personales inmutables. Conexión entre apologia del cambio y estancamiento individual).

El abigarrado campo de la militancia política y social no está exento de los estragos de la falta de higiene mental. El universo de los enajenados empaña a todos los demás lugares de expresión humana (el del loco también es un discurso que se funde con otros). En la casuística de lo humano, la división no es tanto la de cuerdos-locos como la de quienes obstruyen la lucidez y quienes la promueven. Para mi sonrojo de ex partidista y ex idealista de viejo cuño, el paso del tiempo me ha acercado cíclicamente al rescate de una tesis a la que me había resistido en el pasado: la conexión de un tipo de locura obsesiva a un tipo de dedicacion militante polarizada. Antes, había dado por válida la idea predominante de que la militancia apasionada desde el altruismo por el amor social respondía a un estado evolucionado de la conciencia y que eso era una prerrogativa de las personas mentalmente mas sanas y emocionalmente más sensibles y despiertas. Me pasé de la ralla. Lo uno no correlacionaba con lo otro de una manera tan inequívoca. Era mas bien resultado del efectismo pretender tal cosa. Lo cierto es que en todos los ámbitos de la comunicación y de los trasiegos y negocios políticos, sociales o culturales, no falta la representación de una extensa gama de desquicios y de conductas sino enfermas al menos bastante raras. A la rareza en sí de los revolucionarios por oponerse al sistema se colaban otras rarezas sui generis consentidas por el grupo a compañeros un tanto complejos para terminar de entenderlos del todo. Puesto que lo que une en un cuadro político es un programa y una organización, de lo personal se habla poco o nada y en las dedicaciones partidistas de suficiente longevidad cada cual está metido en su mundo privado, el familiar y el residencial, sin que la camaradería de partido entre ni salga. La prueba más triste de que las militancias en torno a las grandes ideas organizadas y las grandes revoluciones pendientes solo eran ( siguen siendo) tenidas en cuenta por su rentabilidad politica, tan pronto un militante deja/ba de ser tal tambien desaparece/cía la relación. Para el expartidista coincidir ocasionalmente con compañeros con los que militó que aun siguen, dale que te pego, con los mismos esquemas de organización, relacionabilidad y proyectos que en el pasado, sirve como una especie de retest regalado por aquellos que siguen haciendo lo mismo. Si bien por un lado representan la figura del incombustible, la del que nunca se frustra, la de que sigue pegándote siempre el mismo rollo, le oigas o no, estés interesado o no; tienen un valor indiscutible como muestras vivas de continuismos incondicionales de los que el observador sospecha la honestidad de sus razones.

Por lo que se puede apreciar, constituyen una camarilla de penitentes a perpetuidad animados por la formación política que adquirieron, una cierta notoriedad en reuniones, congresos y cargos de dirección y que se las ingeniaron para saltar de sigla en sigla siempre que eso les proporciona un cierto poder personal entre acólitos y coincidentes. Sus avistamientos de tarde en tarde sirven para confirmar que el género humano no cambia o cambia imperceptiblemente, no solo en su expresión numérica gruesa, el de las masas, sino tampoco en su expresión meliflua, el de esos individuos dedicados biográficamente a cambiar al mundo (es decir a cambiarnos a los demás) pero que se olvidan en la envergadura de su propósito a cambiarse a sí mismos. Con uno de ellos, un exBadera Roja y directivo de Els Verds,con el que he coincidido una media docena de veces desde que dejé de militar para partido y organización alguna (de eso hace 3 décadas -sáquese la media-), aprovecha cada encuentro para recordar la anterior o anteriores, citar geografías o tratar de citarlas y proponer de paso apuntar a quien se preste a la próxima candidatura electoral. Me han bastado un par de minutos de coincidencia la ultima vez para sumergirme en la lectura del menú por ser una actividad mas prioritaria que la de escucharle, tal como sucedió en la ultima coincidencia. Para la siguiente, calculada para dentro de 5 años huiré nada mas verlo. ¿Y esa era la clase de gente que había idealizado como camaradas de aspiraciones por un mundo mejor? Entiendo que lo que mueve a un militante a seguir siempre con la misma clase de rollo agitacionista no es tanto las necesidades objetivas de un mundo lleno de daños por reparar como su propia necesidad de perpetuarse en una clase de cargo u otro. No es la conciencia política (una formula verbal de dos vocablos un tanto en desuso) lo que mueve a la continuidad militante siempre con el mismo rollo como el modo de vida, tambien el medio subsistencial, que ha generado. Al prototipo de militante incombustible hay que añadir el descubrimiento de la persona que no cambia que lleva dentro. Pasen los años que pasen estará con el mismo planteamiento en lo social y en lo político. El mundo se le ha reducido a un baremo estadístico de proporcionalidad para participar en la galería pública. Su ecuación es simple: política=destacar.

Lo interesante de las coincidencias en la calle o en sitios públicos con gente que hace mucho tiempo que no ves es que sirve, por breve que sea la coincidencia, siempre como re-test para medir o confirmar qué siguen siendo o haciendo (a través de lo que te dice que hace y de la observación directa de campo te da pistas de lo que sigue siendo). Ese retest es especialmente significativo en aquellos individuos que alardearon de revolucionarios y fueron apologistas de una sociedad rectificada con la implementación de valores estupendos. No hace falta decir que aquel que hace apología de nuevos valores y muestra su incapacidad en incorporarlos a su vida no solo es un demagógico sino que se autodesacredita totalmente. No dudo que un tipo de comportamiento de la izquierda haya terminado por recalar en eso. Si el izquierdismo ya fue objetado sobradamente en el siglo pasado por anacrónico y por confundir el radicalismo con la intempestividad, los restos de lo que queda de él hacen un flaco favor a la causa por una sociedad rehumanizada. A todos los objetivos de todas las agendas innovacionistas por lo que hace a nuevas leyes restrictivas que terminen con el despilfarro y con el atentado ecologista hay que observar si funcionan las agendas individuales de los cambios personales. Todo cambio social en potencia si no está acompañado de un cambio personal en presente es tanto más quimérico. El militantismo se hace falaz cuando los gestos personales de integridad del irreducto en cuestión escasean o son nulos, desplazados por el discurso del arribismo del que nunca se despega. De los antiguos conocidos en las luchas sociales que se perpetuaron como cromos mas allá de aquellas coyunturas no pocos lo hicieron por no abdicar como trepas. No hay argumento consistente sobre las supuestas necesidades objetivas que justifiquen su continuidad al mando de residuos de tropas cariacontecidas.

La discusión frontal a la figura del partidista desde la lectura que pone en duda su equilibrio psico-sentimental agazapado tras su teoricismo a raudales no es usual. Todo lo contrario goza de una especie de halo de intocabilidad. Hace o continua haciendo lo que otros muchos dejamos de hacer por pasar por traiciones y llegar a conclusiones de retirada de las acciones y las reuniones estériles. Se diría que tienen la patente en exclusiva de la condición revolucionaria cuando no pasan de ser profesionalizados en una sectorialidad del planteamiento de lo social olvidándose de que las revoluciones de verdad pasan por lo cambios del día a día y por una nueva maestría de trato con los demás. La sociología de las formas demuestra que están en el mismo saco que todos los demás de la planta ejecutiva especializada en hacer negocios para perpetuarse en el mercado. El de los productos de consumo material no es tan diferente del de los productos de carácter ideológico-reinvindicativo. El partidismo ya fue duramente cuestionado por la llamada internacional situacionista y por los movimientos de una Europa convulsa en la década de los 60. A otro nivel desde la década de los 30 del siglo XX, desde antes pues que muchos de nosotros naciéramos un tipo de partidos supuestamente revolucionarios tras la toma del poder político ya habian sido desacreditados por el anarquismo y por quienes sufrieron sus represiones. Si nos remontamos al siglo XIX también hubo detractores de las formas supuestamente revolucionarios en figuras como M.de Robespierre que inauguró el régimen del terror en el XVIII. En cada siglo anterior encontraríamos ejemplos que avalan esa curiosa relación con el poder que al cambiar de manos seguía siendo usado para promover la injusticia por sus nuevos detentadores, Recordarlo puede resultar algo exagerado para el tema que nos ocupa pero se concederá que la categoría de antipoder en ningún momento de la historia ha sido condición suficiente,aunque sí lo haya sido necesaria, para garantizar la instauración de los valores tradicionalmente masacrados.

Clínica mente interesa ver hasta qué punto un espacio de liberalidad de las ideas y de formas heterodoxas del trato humano que reúne a correligionarios de carácter subversivo para transgreder el estado de las cosas, no aglutina de paso a personalidades ególatras que se aprovechan de esa acogida para potenciar sus narcisismos. La psicología del líder pone al descubierto ansias de seer centro en el arquetipo del dirigente y por si hay alguna duda la psicología de traidor pone lo fácil que resulta anteponer los intereses personales a los del grupo cuando lo que movió a unirse a él o incluso levantarlo fue motivaciones de curriculum individual disfrazadas de apologías colectivistas.

El estancamiento individual es un pronóstico severo que predice la escasa contribución al cambio colectivo. Además ¿de qué puede servir un cambio en lo social (en lo legal y económico) si ni siquiera quien lo promueva cambia en su filosofía de vida y en su actitud personal ante el otro? Como que los cambios no son ni tan evidentes ni tan rotundos, solo cada cual en su soledad sabe hasta donde llega y hasta dónde no su propia honestidad y sus transformaciones. Lamentablemente la analítica de individualidades enseña que cada cual ante su espejo rinde sus responsos por sus frustraciones y nadie es tan correcto que pueda sufragar su autoestima con el máximo de energía a no ser de que un narcisismo hiperbólico le impida reconocer sus errores y sus inercias en la equivocación permanente.

En la locura plástica he conocido verborrágicos callejeros haciendo mitines sobre marxismo. La locura es siempre individual y se presta a integrar los restos formativos que le queden al loco. Si bien la militancia progresista constante es uno de los factores potenciales de recuperación de la sociedad para reestrenarse en otras formas coexistenciales no hay que presuponer que sea garante de lo que predica, tampoco que sea el potencial fundamental de cambio histórico. Los retests con la muestra de exvanguardistas que se siguen creyendo serlo diluidos en biografías estandarizadas cuestionar su potencial de discurso y de futuro es lo menos que se puede hacer. Una buena parte del antiguo izquierdismo ha pasado a formar parte de los consumos del espectáculo social.


Nosotros y los otros

Por JesRICART - 16 de Febrero, 2010, 0:33, Categoría: DEBATE SOCIAL

Nosotros y los Otros. Todoas en el punto de mira. (prepublicado por notas en facebook)

La caja boba es miles de millones de unidades que están repartidas por estancias y casas. Los Rosacrucianos decían que eran cañones de bombardeo infiltrados en la casa de cada televidente. Destruirla significaría que cada cual destruyera la suya. No se conocen piras en las plazas mayores juntándolos para el último adiós. Nos queda al menos la escultura en Figueras de una columna de televisores achicharrados. Desear su superación es de justicia racional y radical pero en tanto que instrumento o medio de información puede ser usado para formar o para deformar, lo mismo que otros muchos medios (como el fuego, uno de los primeros dominios humanos) que sirven para crear y también para destruir. Unos cuantos programas de utilidad justifican tenerlos a pesar  de que la mayor parte de la programación sea vomitiva.

 Las descripciones plásticas para ejemplificar la diferencia entre  lo principal y lo secundario son magistrales. La noción de lo que ocupa un espacio hasta llenarlo es relativa. El contenido y el continente forman parte de un arco de interpretaciones diferentes.  El espacio entre las pelotas de golf dentro de un recipiente permite acoger las canicas y el que hay entre estas los granos de arena. Cuando  el reservorio está lleno todavía cabe el líquido y si examináramos su microfísica entre grano y grano encontramos espacio para poner nuevos elementos. Cuando al fin se inspecciona el átomo resulta que en torno a su núcleo giran elementos dejando aun espacios inter-partículas. El propio sentido del marco que contiene y de lo que es contenido por él admite múltiples interpretaciones, a menudo determinadas por el estado subjetivo del que lo interpreta. El espacio no es solo el indicado por unas medidas volumétricas sino el concebido como espacio mental de acogida del discurso plural y de una disposición abierta a los mensajes de los demás. Este espacio es de tal envergadura que no hay bolas en el mundo del tamaño que sean, que lo logren llenar permitiendo así intelectualizarlas (admitir) todas desde las más grandes a las más pequeñas, ya que todo tiene su importancia relativa y aquello que creíamos crucial pasa a ser secundario en otras épocas biográficas y al revés, lo que creíamos diminuto y prescindible puede pasar a ser esencial.

Un criterio es una conclusión estable a la que has llegado y que no necesitas repasar cada vez que es útil para tratar con una situación semejante a la del proceso que te llevó a su elaboración. Cuanto más robusto sea tu critérium ante la vida más jugo le sacarás.

La educación del sujeto soberano es un antiguo deseo filosófico (desde Pitágoras a Kant, desde la ilustración a la actualidad). Por cada voz que se alza por esa tesis otras muchas la acallan con su griterío haciendo elogios de la ignorancia. La educación para que un humano se haga persona siendo madura y autogestionaria lo desclientearía de multitud de consumos que lo convierten en inútil y en dependiente (entre ellos, el de los créditos bancarios y las hipotecas de por vida) y en abandonista de las colas que persiguen zanahorias que nunca alcanzan a comer. El sistema nos prefiere idiotas, es decir acríticos. El sistema quiere bocas que se lo traguen todo y mentes que acepten todas las trolas.

Las prendas de piel van desde los zapatos hasta las diademas y pasadores de cabello pasando por pantalones, faldas, abrigos, chupas, cinturones y otros complementos. Lo más visto pero no único son los abrigos. Por otros artículos de decoración como el marfil han asesinado elefantes. Además de las performances callejeras para protestar por la muerte industrial de los animales en sus hábitats para usar su piel ¿hasta donde debería o podría llegar el activismo por el reconocimiento de sus derechos? ¿Hasta asaltar en la vía publica a quienes llevan esas prendas requisándoselas?

Lo más grande que haya en el mundo es apenas nada teniendo en cuenta que el mundo es un micropunto en el cosmos en comparación a otros planetas y astros. Pero como que la grandeza no se mide por el tamaño no hay telescopio ni microscopio que puedan estimar el valor de las cosas, solo cada alma subjetiva puede conferirles el distinto valor que para ella representan.

La simplicidad vale lo que es distinto al simplismo. Poder simplificar un saber en una oración de siete palabras es un acto magistral. Las matemáticas van más allá y condensan en una sola forma una ley compleja. Su simplicidad no la hace me nos densa. Digamos lo que digamos digámoslo para descubrir lo nuevo y aprender de lo viejo.

Durante más de un siglo, por opinión pública se había entendido la publicada en y por los medios de información masivos, ahora que sabemos que la opinión pública es la de la gente, la que había circulado generalmente sin grafías de bocas a oídos y que ahora tiene la posibilidad de espejarla (enmurarla en los tableros de dígitos) va a alterar profundamente los conceptos vertebrales de las teorías de la comunicación. Antes, por exclusivismos gramaticales y por el control que ejercían esferas de poder sobre los medios, se dejaba  al margen  la libertad de expresión de la mayoría, ahora esa mayoría ruge y anda y al hacerlo va desbancando el rol de silenciosa al que fuera relegada.

La cultura -que integra la producción literaria- es un campo de especulaciones. Mientras el público en masa compra un tipo de títulos o acude a unos museos que gozan de una política de marketing incesante, deja de leer otras lecturas más interesantes o de acudir a galerías de arte vecinas de aquellos. La industria de producciones culturales ha ocupado un sector próspero del mercado porque consigue hacer creer a sus consumidores que pertenecen al club de la exquisitez intelectual.

Apostar lo que eres a un solo mensaje es muy arriesgado. Prefiero callarme, pero al callar en un espacio de auto presentación dejo abierto un capítulo de dudas.

Había llegado a pensar que el estado permanente del alma debía ser el de la tristeza porque la conciencia crítica ante el sufrimiento del mundo empujaba a ello y que solo la inconsciencia podía sustentar la alegría. Luego supe que la felicidad es un complicado proceso personal no incompatible con el conocimiento de los sucesos y que deja margen para ratos festivos y grandes carcajadas.

Encantado de ver tu mirada. En mi escritorio A nuestras letras podremos añadir ahora la luz de nuestros ojos.

Cada día se debería tener un momento en el que pensar una frase y un lugar donde publicarla. El mundo sería más florido (al constituirse cada cual en emisario y en fuente de enunciados) aunque  la casta de los escritores perdería sus privilegios de marca. 

No siempre,  todos los que gobiernan comen animales, Hitler fue vegetariano y una dieta baja en toxinas y en agresividad no le quitó ser un genocida.

En el trono de las meditaciones, mientras los pises se unen al magma comunitario de los deshechos por la vía de las cloacas, podríamos platicar sobre otros valores alternativos para el fugaz líquido en saunas mojadas y para masajes psicalípticos.

Amar al ser humano: el desiderátum más complejo. ¡Hay tantos motivos para quererlo y tantos otros de enfado! Suerte en esta tesitura del querer universal. Necesitaría rescatar lo que me queda de mi antiguo humanismo para creer que todos sus fracasos siglo tras siglo pueden ser remontados. Ayúdame.

Me hice grande cuando dejé de tener objetivos tal como se entienden. Fue ese punto de la biografía en la que se cambia de la convocatoria al reto o al logro por la fluencia del proceso. Se puede vivir la vida como proyecto separada de todo ranking. En cualquier caso por mucho que se viva y por muchos que fueran las realizaciones hechas cuando se acaba el tiempo de tu vivir siguen quedando pendientes las mayor cantidad de deseos que se tuvieran.

Rojo de la esperanza, rojo de la regeneración, el rojo de las banderas que han gritado tantas voces desesperadas. El rojo de las manifestaciones, el que he querido como rebelde, y el que he consolidado como revolucionario. El rojo que he llevado en mis vestidos y el que he pintado en los murales de las reivindicaciones. El rojo de tanta sangre que sigue dejando sus señas de identidad en las calles disparadas. El rojo que nos unió como movimiento frente a los colores pálidos de un mundo escondido sin vergas ni pasiones que lo levantaran. Rojo que quisimos y que nos buscó como la aurora que despierta conciencias y como el cielo rojo de los crepúsculos en los otoños de la melancolía. Rojo que te quiero como rojo compartido con la estela de un arco iris que aun cuando sale en el paisaje húmedo nos recuerda que la belleza triunfa en las peores adversidades. Del rojo de partidos rojos que así aun se les sigue llamando a las caras sonrojadas por las conciencias avergonzadas por no habernos aproximado tanto a las utopías soñadas. Rojo que ya no te idolatro en un tiempo despolicromado sigo mi tiempo contado para envalentonar a otros en su turno de militantes colorados.

De todos los mitos del bien contra el mal y de todos los relatos de héroes y villanos el más sublime de los actos heroicos fue, y sigue siendo, el que transmite la idea envalentonada de no perecer ante lo tiránico en cualquiera de sus versiones y agentes. Dentro de cada ser (por anónimo, marginal y excluso que sea) late la oportunidad de convertirse en un feudo ético ante el mundo, un faro,  si es capaz de vivir sin  vender dignidad al mejor postor.

Reintegra.Gestion de Cobros

Por JordiSAR - 12 de Febrero, 2010, 15:44, Categoría: General

Para la cía. Reintegra. Carta de un supuesto moroso.

CdV12feb2010

al Tecnólogo en gestión de cobro que corresponda, del llamado departamento precontencioso.

Hasta donde mi memoria alcanza yo no soy ni nunca he sido cliente de Open Bank, si bien es cierto que hace unos meses tomé contacto telefónico con su oficina de Barcelona a propósito de una nota de depósito que recibí mensualmente por correo ordinario por unos 700€. durante el año anterior. Nunca llegué a personarme en tal oficina y las tentativas de acceso on line para verificar esa información resultaron nefastas dada su web un tanto encallada.

Con su notificación, de la cual ya tengo constancia de una precedente en términos similares, deduzco que tal cantidad que me venía como positiva en las notificaciones mensuales, en realidad se trata de un adeudo de mi parte. Si eso es así me gustaría que me informaran en qué momento y con qué pagos he generado yo tal gasto. Como vds son una agencia intermediaria dedicada a la caza y captura de, entiendo, morosos (a pesar de su flamante enunciado corporativo, el cual es de agradecer) en lo que menos están dedicados es a la investigación del hecho y a lo más en la localización de sus presas. Estoy de acuerdo con el slogan de reintegrar a cada cual lo suyo (deben conocer bien aquello de al césar lo que es del césar y a...etc). Por mi parte no tengo ningún inconveniente en facilitar su, -deben suponer vds- digna gestión.

Lo que no puedo hacer, porque va en contra de mis principios organizativos y mi económica que es de lo más básica, es regalarles (que no reintegrar) una cantidad que supone el doble de lo que actualmente gano como renda mínima (pirmi). Mi situación financiera actual me empuja a tomarme con ironía errores informáticos (o bromas) como la suya. La tesorería de estado ya ha inyectado demasiado dinero reunido con los impuestos de la ciudadanía para reflotar la banca privada como para que ésta se dedique a perseguir a los más pobres del censo poblacional.

Les invito a que no hagan nuevo gasto de papel ni de correo bancario en enviarme una información que no se ajusta a mi condición de deudor. (estoy en deuda con la historia y con la naturaleza, `por los daños que como consumidor haya podido ocasionar, pero con ese banco ni con vds, lo estoy en absoluto, algo que no puedo decir a la inversa, puesto que el tiempo de dedicación a compartirles mis preocupaciones tiene un coste de energía y de atención. Vamos a ver me deben casi 30 minutos de trabajo al ordenador. Bien les facturo una hora entera que mas intereses a medio plazo se convertirá en 3 horas, en pocas más ya sería el equivalente a la cifra que me mencionan).

En aras al interés mutuo al que apelan no solo no haré ese ingreso sino que haré caso omiso de nuevas cartas que reciba de vds a mi nombre, que a la postre lo hacen en un domicilio que no es el mío, mandándolas sin abrir directamente a la papelera desde la que reciclarlas como valor para pasta de papel que pueda servir para hacer nuevas resmas en las que imprimir textos de mayor placer que el suyo.

Quiero informarles que me sentiría sumamente complacido en acudir a una vista judicial con vds o con el representante del banco que me ha metido en la lista de sus deudores (¿no hay otras fórmulas para remontar los tiempos aciagos de crisis?). Considero que los espacios jurídicos son espectáculos excitantes que salen más baratos que pasar por la taquilla de cines, teatros, cabarets u otros circos, y que ponen una asíntota en una mañana ordinaria.

Como no tengo donde caerme muerto en el sentido literal de la expresión castellana, en el supuesto remoto que se demostrara que yo tengo esta deuda con tal banco no la pagaría de ninguna de las maneras ya que ni tengo liquidez ni tengo propiedades, fórmula esta que permite el máximo de felicidad existencial si se es capaz de no seguir los cromos fabularios de una sociedad de fantasmas.

Como su agencia va de mandada todo esto debe sonarles a chino mandarín. El mensajero del mensaje no tiene porque asumir su contenido. Lo mismo que cualquier paloma en esa función con la anilla en la pata, vds renquean la suya de una forma tozuda para que corra al primer cajero y les haga un ingreso. (¿en qué mundo viven? Eliot Ness acabó con los recolectores de impuestos por libre.). No se esfuercen. Hagan lo que deben de hacer y tramiten lo que deban de tramitar. (¿no han oído aquello de que “perro ladrador, poco mordedor”?). En tanto que recaderos no son responsables de poner en mal uso en sus ficheros mi buen nombre. Eso les pasa por ser intermediarios sin verificar la legitimidad de la reclamación que asumen trasmitir.

la humillación urbana

Por Néstor Estebenz Nogal - 12 de Febrero, 2010, 11:45, Categoría: CONFLICTOLOGÍA

 La humillación urbana. (notas en facebook)

El sistema social basado en el lucro de los individuos se distingue por su habilidad en organizar el caos. La planificación es inteligentemente irracional (a pesar de todo el contrasentido de juntar los dos términos) para que el crecimiento urbanístico se sustente en la destrucción contable y prevista. Es así que en las grandes ciudades que ya de ordinario generan situaciones de permanente humillación coexistencial cuando hay destrucciones de materiales, bloqueo de cañerías, cese del suministro eléctrico o el suelo moviéndose cada ciudadano no puede optar más que a poner la mejor de sus sonrisas irónicas en su papel de víctima. Los desastres por tormentas o por seísmos están desde mucho antes previstos. La culpa no es de la naturaleza sino de los humanos sin escrúpulos que aceptaron construir espacios habitados sin planificación lógica, lo es de quienes les dieron sus licencias, lo es de quienes especulan con la confiabilidad ajena.  Si vivir en el hacinamiento, la densidad, los atascos, la indiferencia masiva, los apretujones es ya hacerlo en medio de escenarios humillantes, mucho más lo es vivir el urbanismo con el temor continuo a que se te caiga el edificio en el que vives, se vengan abajo farolas mal amarradas o se tire alguien de un octavo piso y te caiga encima. Las víctimas de hoy deberíamos construir un futuro mejor mañana, pero si las victimas de ayer no consiguieron hacer del presente de ahora algo mejor, hay serias dudas para poder asegurar la otra perspectiva.

La rebelión es la historia reactiva de un momento, la revolución es la biografía de toda una vida. La una grita la palabra por mucho tiempo contenida, la otra filosofa el desasosiego existencial tratando de vivir el paraíso personal por dura que sea la existencia ética y por mucho que se demore el mundo de la utopía.

El principio de oposición se revela en todo y también en la tesitura existencial de cada individuo frente al medio y a los otros que lo ocupan. ”Vivimos entre antítesis” dice Ortega y Gasset refiriendo a los planteamientos tan distintos que se hacen desde la religión o o desde la ciencia. El miedo a la libertad (la de ser) sigue dominando el mundo. ¿Quien metió en tu garganta una víbora de miedos? pregunta Liber Falco.

Uno se pregunta qué haría ante un diagnóstico de cáncer. Lo que sabemos de la agresividad de los tratamientos de quimio y radioterapia disuaden de meterse en su perspectiva que pasa por el envilecimiento corporal. Existen métodos no cruentos desde la concepción naturista de la salud que le dan una oportunidad al cuerpo para que se restablezca. A fin de cuentas las células tumoradas pertenecen al propio territorio. Es un goce leer las confidencias de personas que lo han superado. Organizar la voluntad curativa es ya un gran factor de cura.

No es por desconsideración a tus expertas manos de estheticienne pero pensándolo mejor aguardaré a la cita del verdugo con hacha afilada. A cabeza rodante no hay que gastar en psicoimágenes.

El humano es el animal que mas desechos ocasiona y que menos idea tiene de lo que hacer con ellos. Hasta ahora las chatarras industriales, los abocaderos y los almacenamientos de neumáticos afeaban los paisajes, actualmente los depósitos de residuos nucleares ni siquiera están garantizados por los daños que puedan ocasionar. Lo más triste es que no faltan quienes venden sus almas al diablo por obtener puestos de trabajo custodiándolos ni quienes desean ingresar pasta en sus arcas municipales a cambio de poner en peligro la salud de sus vecinos.

Los actos de maltratos deben ser denunciados en la medida de lo posible. Eso los neutraliza o al menos fuerza a reducirlos. Todo lo que -como comunidad humana- podemos hacer ante los maltratadores (sean de animales o personas o recursos naturales) es denunciarlos e impedirles legalmente la comisión de nuevas atrocidades. Eso pasa por su desenmascaramiento y por su divulgación como malhechores. El reportaje de denuncia y su video reproducción es más efectivo que el empantanamiento de denuncias en juzgados.

Desde que rompí con la sociedad y vengo habitando el universo de la fantasíada me siento más acompañado que nunca con toda la nómina de personajes imaginarios. Dejé de ser víctima de la hipocresía y de los mercados materiales para vivir del aire del cielo mientras masticaba palabras. Sigo absorbiendo las aventuras de todos los capitanes venciendo a los malos siendo yo mismo aventurero para no sucumbir a un mundo de lacayos.

Instrucciones para la supervivencia sosegada: observarlo cuidadosamente todo eludiendo las confrontaciones superfluas, dejar acta testimonial de exploraciones, sentimientos y saberes; olvidarse de las propuestas que ponen en aprietos a lo demás, no caer en las trampas del consumismo ni de los objetos ni de los eslóganes, admirar una imagen radiante sin tratar de seducirla, dejar constancia de quien eres sin lamentar que no se te entienda.

La felicidad es el nombre del paraíso y el paraíso es el nombre de un lugar perdido que aún sigue fuera de los mapas geográficos. Tras el inventario de múltiples lugares trágicos se llega a la conclusión que el paraíso solo está dentro de uno mismo eso hace creíble la tesis de que la felicidad es autógena o de lo contrario no lo es. Quien no lo es por sí mismo es difícil que lo sea por la contribución de los demás.

Todas las relaciones humanas son complicadas. Más exacto: son conflictivas. El arte de la vida en sociedad es gestionarlas en positivo para que cada quien aprenda de las lecciones ajenas no olvidando las lecciones propias.

De la revuelta a la revolución

Por YASHUAbcn - 11 de Febrero, 2010, 12:40, Categoría: CONFLICTOLOGÍA

(notas en facebook)

De la Revuelta a la Revolución.

Cuando alguien que hace tiempo no veo me pregunta qué tal me va, respondo: viviendo la vida. No tengo una respuesta mejor para una pregunta tan genérica. Resulta que mientras respiras la vida la vives sea como sea en las circunstancias que sean. Es una de esas respuestas para quitarte de en medio a quien hace la pregunta rutinaria de protocolo y que a veces no le interesa en absoluto conocer tus detalles.

¿Existe el punto omega? No, nada tiene un punto final. De niño me sorprendía que las películas norteamericanas terminaran con The End. Mi sorpresa era más por el artículo que por el sustantivo. El fin me sonaba a apocalíptico. El hecho de que terminara el rollo proyectado no significaba que terminara la historia contada. No, no creo que haya un fin para ningún tema. De todos los temas, desde que los pensamos y debatimos no paramos de movernos por espirales a su alrededor.

Espectacular. Ante el espectáculo de la belleza me quedo expectado, ante ti podría decirte los versos más bonitos de esta noche.

Estoy de acuerdo, no existe una política económica de estado. Las intervenciones públicas presidenciales sobre adopción de medidas son patéticas ya que éstas (salvo las que afectan a restricciones de gasto público en ayuda social y elevación de impuestos en los réditos bancarios) no son claras. El estado espera a la reactivación del mercado, es decir a que las cosas vuelvan como antes: maximización de empleo, circulación de capital aunque sea tras producciones llevadas a escala de superfluidad (tal como se ha demostrado en el sector inmobiliario). Pero la crisis no es tan terrible. Invita a la reflexión en un momento en que tampoco es una crisis total (imagen de crisis total: dinero sin valor de cambio, almacenes sin alimentos, transporte de mercancías paralizado, cierre de bancos, impago de depósitos...). Un nuevo gobierno elegido por la oposición en España no lo hará mejor que el actual, en cambio una forma plural de gobierno concretando una alianza de recursos posiblemente ayudara más siempre que los rivalistas enterrar sus hachas de guerra y en lugar de dedicarse a la crítica destructiva propusieran propuestas realizables.

A los desconsolados de la historia no hay consuelo que nos espere mientras la sociedad no cambie de sistema de organización. Tratamos de ponernos de acuerdo en esa perspectiva pero ¿qué otra radicalidad mayor cabe que la de luchar cada cual en su ámbito y casa por superar sus hábitos en lo que consolida a ese sistema caduco?  

En la vida o proyectas lo que eres y creas en ti o te haces fósil o, peor aún, reproductor de las órdenes de otros. A veces hay genios debajo de lo piel de las figuras aparentemente más anodinas y siempre, siempre, todoas tenemos una historia que contar. Son historias de héroes y villanos donde para vivir en paz a uno no le toca otro remedio que hacerse sabio.

Si bien los reveses son inevitables (vienen de afuera, del otro) la decepción es algo generado por uno mismo. ¡Que las adversidades no te quiten el talante de seguir viviendo con intensidad las experiencias que te queden! No puedes dejar de sentir una vida que por compleja que sea se puede simplificar y disfrutar.

Estoy en ello, atrapo la vida en cada una de sus manifestaciones. Soy agua y lo que en ella se mueve, soy árbol, larvas, insecto, mamífero,... incluso tengo la condición de  hombre. He sufrido  atestiguando laderas enteras en  Rumania o campos enormes  en el Amazonas donde  las motosierras acaban con todo lo plantado. Un árbol en pie es como un soldado pacífico que demuestra la vitalidad de la tierra, el talador que lo mata sin replantar alternativas es un traidor a la naturaleza y a los animales que la habitamos. 

Cada día trae sorpresas. Las hay bonitas: la de tu imagen en mi pantalla hace que aprecie la dulzura de tu mirada y la propuesta sublime de tu belleza.

Los pequeños detalles son pistas de la personalidad de quien los hace. Las pequeñas acciones deferentes integran los grandes gestos que cambian .las actitudes.

Las crisis (económicas y de todo tipo: políticas y personales también) sirven para poner en evidencia los errores de un proceso anterior que llevan a ellas. Sirven (deberían servir) para concienciarlo y tomar medidas alternativas que lo superen. En lugar de eso ante las crisis capitalistas (que son cíclicas) lo que hacen los magnates es aguardar a la reactivación del mercado sin replantearse la necesidad de su lógica y planificación. Eso convierte en la salida de la crisis en una cita demorada para la siguiente. Actualmente hay recursos e iniciativas privadas que son alternativas al sistema (redes de intercambio, mercados de trueque, bancos de horas, circulación de dinero local...) y que facilitan la vida saliendo de la locura del hiperconsumismo. Ni los ayuntamientos ni las oficinas de paro apoyan esas perspectivas, tampoco lo hace el sindicalismo ni el grueso del oenegerismo. Se prioriza el discurso de la fatalidad a las propuestas en positivo y se prefiere seguir apostando por la ley de que el mal de muchos sirve para el lucro de pocos.

 

 

La protesta permanente

Por YASHUAbcn - 5 de Febrero, 2010, 12:25, Categoría: DEBATE SOCIAL

(entradas en facebook)

De ser preguntados en un sondeo de opinión pocos españoles afirmarían de que su país está en guerra con Afganistán. Pues bien, lo está. Es una guerra legalizada por los organismos internacionales pero no menos guerra aunque se quiera disfrazar de intervención humanitaria. En las guerras muere gente y lo que toca por rol es que sean los soldados los que mueren. Lamentablemente a la población civil afgana le toca sufrir la presencia manu militari de extranjeros que una sonrisa a destiempo no les salva de su poder de belicosidad.

En culturas indígenas, interpretadas como primarias por la modernidad, los ancianos se retiraban de la comunidad cuando les llegaba la hora final. Eso confirmaba una tendencia instalada en otras especies. Una simple hormiga que sale del nido para morir y no poner en peligro con su cadáver al resto de la colectividad demuestra un alto grado de auto organización y -de ser humana esa hormiga- diríamos que de sensibilidad. Cuanto más se descubre la vida de las especies animales, por diminutas que sean, más grandes son las lecciones que nos dan.

El poder del consumo superaría a cualquier otro poder si los consumidores regularmente nos pusiéramos de acuerdo en acciones puntuales de protesta contra los altos precios y la baja calidad de los servicios. Esto escarmentaría con contundencia a las empresas de productos racionalizando así el mercado en vez de permitirles que siguieran con la política de su lucro.

La soberbia de la ignorancia en la más triste desfachatez sigue su curso. Todo aquello que se estime que pueda tener audiencia sube a los altares (entiéndase: a los platós televisivos). La alternativa ante la conducta parasitaria ha sido depurada por siglos de duro trabajo. Los niñatos de épocas en las que han quedado muy lejos las penurias de las guerras y de las postguerras se creen con derecho a todos los bienes sin el deber de los mínimos esfuerzos. Tras el crío (púber, adolescente y postadolescente) que va de niní (la generación ni-ni como denominación periodística no está tan mal) y de anti todo hay una constelación familiar y social que le ha permitido convertirse en el bodrio que es. Como fenómeno de pena a estudiar psicológicamente es un reto lo que es distinto a que profesionales sin deontología se presten a la comedia televisada. La sociedad debe reaprender a depurar a sus escorias, desde luego reeducándolas no pagándoles unas vacaciones como monos de feria filmados.

Hay dos energías complementarias para crear futuro: una es planificándolo y otra asumiéndolo con convicción desde el deseo. Ese combinado racional-intuitivo hace que lo que parecía más difícil se haga realidad. Es como si otras fuerzas ambientales vinieran a reforzar la propia fuerza de decisión. Es un criterio concreto de pensamiento positivo que sortea las penalidades relegándolas a la categoría simple de relato anecdótico y hace de cada día de la vida una oportunidad para una existencia ética.

¿Dónde buscar el paraíso sino en ti?

No hay más tierra que una. Se llama Planeta Tierra, aunque una parte de sus materiales se encuentran repetidos en otros planetas.

La sinceridad ha quedado reducida a los niños y a los locos porque los adultos ya hemos/han perdido sus oportunidades biográficas para cumplir sus sueños de nobleza.

Todas las relaciones humanas son conflictiva, las que no lo son en absoluto es porque se sostienen sobre una entelequia de no injerencia en asuntos ajenos ni propios que solo se consigue con la no confidencialidad, la no critica, la no sinceridad , el distanciamiento y una potente exhibición de superficialidad y desinterés.

Perdonabilidad e Imperdonabilidad. La condición necesaria para poder adoptar la posición desde la que perdonar pasa por la afrenta previa, por haberla recibido en calidad de víctima. Sin embargo el espectro de la victimidad es muy extenso. De hecho es un parámetro universal. No hace falta ser una víctima directa de las atrocidad es (el holocausto judío, la llamada limpieza étnica en los Balcanes, la tortura en las cárceles, la lapidación de las adúlteras, sufrir el derrumbe de Port au Prince...) para experimentar todos estos acontecimientos como si fuéramos sus dianas. La sensibilidad ante el mundo lleva a experimentar la herida sentimental por tantos daños y sufrimientos ocasionados a otros hermanos de la misma especia y de la naturaleza . Perdonarlo todo por principio es también mirar a otro lado y eximir de responsabilidades a los causantes -a menudo, deliberados y conscientes- de los daños. Poder perdonar es la mejor hazaña humana que se puede librar, ya que descarga de rabias y odios pero para poder hacerlo tiene que concurrir una consideración previa de los responsables de los errores asumiendo su responsabilidad. Eso nos lleva a vivir instalados en un gradiente que va de la perdonabilidad a la imperdonabilidad. Hay actuaciones que se acercan más a un extremos y otras que no se separan del otro. Perdonar al imperdonable por principio significa recargarlo de municiones para que siga disparando. Para perdonar lo imperdonable, los responsables de tantas conductas no éticas y dolorosas deben cuando menos pedir perdón. No hay reconciliación posible con los imperdonables y con lo imperdonable hasta que no cambie de estado superándose o al menos tratando de superarse. Perdonar al culpable sirve para confirmarlo en su criminalidad y va en contra del que lo perdona constituyéndose en su aliado para que entre los dos permitan nuevas víctimas.

Aprender sobre la vida: ese es el saber que compendia todos los demás, no hay curriculum más brillante que el de la humildad ni sinceridad mayor que la de reconocer los propios límites.

Participamos de un gran escenario de sinergias creativas. De alguna manera lo que tú haces y sientes yo lo recojo en otra latitud vibrando y haciéndome. Nadie es ajeno de nadie por mucho que vivamos en un mundo en el que la deidad dominante lleva a la indiferencia sistemática. Ser co-creación como algo más elevado que la mera coincidencia ha sido mi slogan biográfico. La estética de tal creatividad está en todo: en el movimiento, en la mirada, en la palabra e incluso, como dices, en el silencio.

Por encima de todos los maravillosos títulos de libros hay uno que estamos haciendo entre todos desde los minitextos y desde todas las latitudes. Enmurados en formas varias desde los slogans momentáneos a los versos esforzados.

Vivir es la oportunidad de aprender y de aprehendernos comprendiendo sus secretos y probando sus jugos.

Nos vamos consultando los perfiles y seguimos nuestros regueros de notas para saber de qué vamos. Averiguar que existen figuras divinas aunque sea en otro punto mundano. Tomaría el avión -no diré que fuera a nado- para vivir una historia de poetas en cualquier lugar que, me esperara una sirena que de su vida hubiera tomado el mando.

Saludo la imagen amorosa de dos exhibiendo la proximidad de los que se quieren y la mirada santa de los que viven en paz. Como la estatua del beso de Rodin dos bocas que se juntan electrizan sus cuerpos y a los que esa imagen a sus álbumes de memorias suman.

Víctimas de la Realidad.

Por JesRICART - 5 de Febrero, 2010, 10:24, Categoría: ECOSdeSOCIEDAD

(notas en facebook)

Venimos observando desde hace décadas que el sistema judicial es lo más alejado del concepto de justicia, no sólo no la garantiza ni la imparte sino que viene a ser cómplice de los desarreglos sociales y de los abusos. El caso de la madre imputada por dar una bofetada a su hijo (que no por un maltrato continuado), aunque posteriormente indultada, demuestra la poca visión de jueces y las fallas de los códigos jurídicos. En lugar de venir a dirimir en una situación conflictiva la ha venido a agravar dándole poder de amenaza a un chico inadaptado dentro de su constelación familiar. La tesis de que el sistema judicial pasa a ser otro más de los factores criminógenos del sistema en el que vivimos cada día tiene más fuerza.

Aviso para suicida en potencia: cuando decidas terminar con tu vida asegúrate de no llevarte por delante a un paseante que todavía desea vivir. Recomendaciones alternativas: ingesta de cianuro, cicuta o pentobarbital sódico. Silencioso y elegante, sin molestar a nadie. Elúdase el uso del gas o el último vuelo aéreo para demostrar que la ley de la gravedad es implacable. El suicida tiene todo el derecho a serlo ("la vida es un asco") pero ninguno a quitársela a otro. Las estadísticas, generalmente silenciadas, de suicidas son escalofriantes. Hay mucha más gente que no desea continuar viviendo de lo que se cree. Es lógico, la sociedad es lo más opuesto a la idea de paraíso terrenal. Recomendación para viandantes: por si acaso la pauta anterior no es seguida, caminen a una cierta distancia de las paredes de los edificios altos o bajo los salientes para quedar a cubierto. Arriesgarse a morir por el trastazo de uno que va para muerto es imprudente.

Somos deficitarios ante una existencialidad de la que no tenemos todas las explicaciones. al menos nos podemos consolar los unos a los otros descubriéndonos la sensibilidad y las ocurrencias mientras naufragamos en un mar de ignorancias.

Los aparatos de estado parlamentaristas han acostumbrado a la sociedad al pluripartidismo el cual manifiesta la eclosión de distintas concepciones políticas .Esta configuración de la vida política social choca con el hecho de cada partido monolítico que tiende a censurar la disidencia interna. Lo razonable, en una asociación de militantes pensantes , no limitados a ser ejecutantes, es que florezcan distintas posiciones organizadas en forma de tendencias o alas. El temor esgrimido a la pluricefalia por distintos liderazgos para no confundir a la opinión no es más que una treta de cada cúpula de poder de turno para que no se le cuestionen sus decisiones regentes. Desde una perspectiva histórico-futurista los partidos son organizaciones que existen por defecto en sociedades poco maduras y de estructuras defectuosas en su misma concepción. La pluralidad de posiciones y acciones dentro de cada partido cabe interpretarlo en el desenlace hacia otras formas de auto organización que superen las jerarquías internas y los roles de dirigentes nominales. Mientras la democracia no avanza hacia la elección de individuos en lugar del apoyo a siglas, extender la dinámica de corrientes dentro de partidos puede ayudar al enriquecimiento del debate social.

De las resonancias de África predomina una estereotipia mediática según la cual se prioriza la imagen de continente permanentemente dependiente y no se tiene en cuenta su potencial de riqueza, tampoco su potencial de discurso por lo que hace a filosofar la vida de otra manera, más fresca y espontánea. África vive sin ninguna idea de futuro. No es tan grave. El futuro prometido por Europa ya se sabe en lo que se ha convertido. Escribí Un Viaje Existencial, un libro sobre las peripecias viajeras durante un año viviendo en varios países del oeste. En él queda expuesto que junto a todos los males africanos hay que añadir el mal de los blancos que van de papánoelistas a cambio de extender el mercado del consumismo capitalista.

La industria de la salsa de tomate, ante la crisis que padece el sector, hace un llamamiento al gremio de autorías especializadas en describir escenas sanguinolenta: Acójanse a la oferta de 2 por 1 en cualquier establecimiento de comestibles para cualquier marca, previa presentación de esta nota -convenientemente impresa como ticket- para poder decorar escenas de zombies, festines antropofágicos, sadismos con motoserradoras. Precios especiales para verdugos asociados con orlas de víctimas autopropiciatorias.

Definición de concurso: optar a la venta de palabras por dinero. ¿No empieza por ahí la degradación literaria de cada autor novel priorizando la compra de su propio nombre al valor de su texto?

¡ah! ¿entonces preexistía una Academia de la TV? ¿Y dónde ha estado escondida hasta ahora? ¿hibernando? Su toque de atención a las cadenas de programas denigrantes ¿cómo hay que tomarlo? ¿como una tentativa a superar el récord guiness de hipocresía? La tal academia de un medio de comunicación tan poderoso como la televisión debería ser su sede deontológica. ¿Su despertar posletárgico dará para algo más que un titular o se pondrán medidas para terminar con el sabotaje cultural y atentado a la dignidad publica? Estamos cansados que sistemáticamente se venga ejerciendo desde la pantalla ataques al sentido común y a la inteligencia, a manos de personajes fraudulentos y enfermos.

De la cultura de la incerteza hemos hecho pan, de los balances de errores y horrores hemos hecho sabios, con nuestros cromos deslucidos que de púberes nos abrieron el imaginario hemos aumentado las papeleras, de un sistema social irracional levantamos el acta cotidiana de daños.... y a pesar de todo, seguimos sobreviviendo, viviendo -decimos- en estados de respuesta optimista. Ya no nos aguarda la cita con un destino formidable, ni el viaje a un futuro paradisíaco, ni siquiera días con certificado de bienestar dados los desencuentros, malentendidos e incomprensiones, que nos toca lidiar. ¿Donde se fueron las ensoñaciones de los prados verdes, los bosques de hadas, la vida arcadiana, la existencia plácida? Habitantes del asfalto en un mundo de plásticos nos buscamos las palabras de la ilusión como agua bendita para seguirnos sobrellevando. De todos los paisajes oscuros nos queda la confianza en las voces del anonimato que nos siguen diciendo: levántate y anda.

De lo político

Por JesRICART - 29 de Enero, 2010, 15:05, Categoría: DEBATE SOCIAL

(notas en facebook)

En uno de mis artículos contra la taurofilia una lectora navarra me dijo que no sabía de lo qué hablaba. Bien, por la vía legal hay que conseguir normativas que impidan las conductas humanas salvajes ya que el ritmo evolutivo de algunas personas es tan lento que antes de que crezcan en talla mental les habrá dado tiempo de extinguir la vida planetaria.

Dentro de alguien que se complace en espectáculos de sangre hay una mente retorcida. Es difícil tener sentimientos de amor hacia sádicos que no los tienen por los animales.

¿Qué podemos añadir a lo que ya se dijo de Hispania, tierra en la que de diez cabezas 1 piensa y 9 embisten? si es cierto que casi todo está dicho no lo es menos que hay que continuarlo repitiendo para extender la higiene mental y recuperar la sensibilidad pública. La taurofilia hace estragos en tauromaníacos que convierten la libertad de las tradiciones en libertad de matar.

Un ordenador es solo un objeto. Lo grandioso es el internauta que lo convierte en magia.

Aunque no vivo como los pájaros, es cierto, a veces pienso que vuelo más alto que ellos, aunque no soy realista me manejo bien en la realidad, siempre flotando algo para no tocar demasiado el suelo, aunque no soy político -ya no- colaboro con un gran proyecto: un mundo de libertades y justicia. Mis trabajos: escritor-psicoanalista-poeta-sherpa-reciclador. Mis dedicaciones: cinemateca, lectura, filosofía, viajes...Mi slogan: el placer más grande es el de la comprensión y el reconocimiento mayor el de ser comprendido.

El delator pierde su dignidad, el que vende su legado por un plato de lentejas ,también; quien renuncia a sus principios para trepar socialmente, por supuesto que también. ¡Antes morir que dejar de ser digno!. Claro que si me crucificaran con clavos de los oxidados para demostrar que tengo un precio, reconozco que me costaría mucho renunciar a los placeres de la vida aunque me tomaría el sacrificio con deportividad.

Crear grupos de denuncia en todas las localidades con tradiciones salvajes.

Utilicemos cada convocatoria de protesta, ahí donde vayamos, para denunciar los festejos criminales en contra de los animales, informando a la ciudadanía del lugar y promoviendo la constitución de comisiones de protesta in situ. Eso rentabilizará el sobreesfuerzo y gasto de los desplazamientos, extenderá el movimiento a favor de los derechos animales, dejando grupos locales de denuncia constituidos.

Sigamos preparándonos cada uno/una de nosotros/as como fuentes de contra-información, denuncia a las injusticias y lucha sin cuartel. ¡Seamos Poder!

La dignidad es el valor que substantiviza a la persona, lo que la demuestra como tal, por encima incluso de sus opciones de libertad y de justicia. En tiempos de escasez de valores, la dignidad es la que más se resiente reduciéndose dramáticamente el saldo de personas dignas.

Lo sabemos y nos entristece: dejaremos el mundo peor de cómo lo heredamos. Sin saber querido incluso, también habremos participado en su degradación. Ya es demasiado tarde, aunque paren la farsa de la realidad quienes tenemos la biografía vivida nos habremos perdido el paraíso, quienes les queda por vivirla si no se apresuran en luchar también se lo perderán.

La protesta es la consecuencia derivada de la injusticia. El acto de la protesta enfrenta una situación errónea que no tiene excusa y que produce un daño real y contable generalmente intencionado. El ideal social es no tener que protestar por nada ni a cada momento. Eso será posible cuando existan mecanismos insistidos de autorregulación que prevean con suficiente antelación los problemas e impidan la consumación de desastres. Lejos de este ideal, la vida en sociedad pasa inevitable y cotidianamente por el conflicto y el factor determinante de este es las anómalas situaciones que empujan a la denuncia y a la protesta.

Denunciar es dar a conocer las autorías de las responsabilidades de actos lesivos.

No solo vivimos teniendo un lado oculto, como el de la luna, sino que los selenitas que habitamos en esa parte sabemos que nos crucificarían de enseñársela a los terrícolas.

A propósito de la campaña Kentucky Fried Chicken ya llevaba tiempo iniciada desde quienes no usamos esta cadena para ir a comer. El video presentado por Pamela Anderson no deja lugar a dudas. Los trabajadores de la cadena implicados en el mal trato de su materia prima principal han de tener un atributo particular para ocupar tales cargos: el del sadismo más cruento. Son animalicidas. Su condición de asesinos (repito la palabra: asesinos) no los disculpa por muchas necesidades salariales que tengan.  El problema no está circunscrito a esta firma. En otros mataderos industriales antes de que los animales de granja sean sacrificados  para convertirlos en productos cárnicos para consumo humano pasan por el tormento. Mientras la mayoría de la población mundial sea carnívora el consumismo más pasivo seguirá siendo el principal responsable indirecto en la crueldad. No es cierto que la muerte sea necesariamente indigna. ¿Es que hay alguien que prefiera pasar por la tortura o por la existencia forzada para ser cebado antes de expirar?

Las palabras tienen dos significantes (que no es lo mismo que  significados  de las que están poblados por millones): uno, el de desautorizarlas por creer que solo son palabras que no se convierten nunca en acciones y dos, todo lo contrario, el de ser las únicas acciones civilizadas que nos son dadas.

Hay que descubrir muchos lugares,  mirar debajo de muchas piedras, preguntarles a muchas personas,... para encontrar mensajeros de la paz que quieran convertir sus sueños en gritos de lucha sacándolos de sus escondites.

De todas las luchas combinadas y pendientes que existen, la del esfuerzo comunicativo es la más crucial. La comprensión está por encima del amor. De hecho el amor sin comprensión es una falacia.

Cuando pienso en personas-paradigma que hayan enseñado con  sus vidas el amor incondicional a sus semejantes y en particular a los más necesitados, a mi mente acude el recuerdo de luchadores como Vicente Ferrer.

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