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The OBSERVER

Clases de paciencia

Por Noé Candor - 29 de Marzo, 2009, 14:51, Categoría: The OBSERVER

Clases para la paciencia 

 

Todas mis lecturas de zen y paz budista no consiguieron tanto como la temporada en la que fui seguidor de un flamante curso  de formación ocupacional en Kanserra, una estupenda masía reciclada para estos quehaceres. Una ojeada al programa previsto: unas escuetas y crípticas líneas sobre sus módulos no prometían nada bueno. La pregunta a la administrativa tras el mostrador: Glory, una chica bombón de la que me aprendí su nombre y saludé mientras coincidí con ella hasta su volatilización,de la incongruencia en hacer aprender cosas como catalán o pautas psicológicas a quien ya tenía dominios en ambos campos, no obtuvo ninguna respuesta coherente. La gene es la gene y quien se apunta a un curso no va a la carta sino a todo el paquete. Como comensal de un menú a precio fijo me dispuse a  cualquier evento con el que enriquecer el coyunturama de indignidades. Puesto que el curso se hacía en el edificio contiguo al que vivía admití el ingreso presintiendo lo peor.

 El plantel de profesores  se reveló como una colección de inútiles bien intencionados, salvo por uno, cuyo tráfago de pluriempleos lo destacaban por encima de los demás. Ese uno, Tomarin, inexplicablemente admitió dar clases de su módulo de multimedia para especializarse en estrés probablemente y como perfecto pasota tenía sus estudiantes preferidos a los que dedicaba más tiempo que a los otros. Llegaba tarde y se iba temprano para llegar a la hora a su siguiente cita docente, donde con toda seguridad también llegaría tarde para irse también temprano, para llegar a la hora a otra tercera parte, donde tampoco llegaría según su agenda. Posiblemente su cuerpo dinámico admitía ese trote  de urbanauta para ganar en biografía curricular y clavar su pica-de-flandes, su nombre, en cuántos más sitios, mejor.  Tanto ajetreo le llevaba a emplear parte de sus horas lectivas en atender otros cursos o responsabilidades. Puesto que la multimedia era algo de orden creativo, cada  estudiante se sumergía en sus iconos de pantallas y  cuadros de instrucciones para hacer sus obras maestras. Peralta con su tarot, Carmen con su álbum familiar de fotos, David con sus iconografía  de Royo.

El otro profesor  Maper era ya otro cantar: Un experto en perder el tiempo. encargado de instalaciones de ordenatas y redes era un especialista en abandonar El  taller para ir a buscar el destornillador, el CD rom, el driver, el tornillo, el cable, o cualquier otro adminículo a otra sala. Entre idas y venidas pasaba el rato y se mantenía en forma. A falta de una  entregada docencia (no podría ser acusado de maestro vocacional) alguna vez colocaba videos y todos los días empleaba una buena parte del tiempo en hablar de cosas que no eran informática. La parte en que sí hablaba lo hacía con la lectura de unas fotocopias de PC world. Su modo de actuar era un insulto directo a la inteligencia reinante pero nadie le objetaba nada o no lo escuché. Salvo una sola vez en que un compañero: Peralta, haciendo honor a su nombre, (piedra alta=pedrada certera) le dijo con su voz pacifoide ¿Porqué nunca estás en clase? A lo cual el teacher  supo dar la respuesta adecuada. Asín (nota al dato de la ene del asín, palabra que llegaría a pronunciar algunos cientos de veces, seguramente asumida por la RAE) os espabiláis más. En otra ocasión yo mismo después de  aguardar 45 minutos de chorradas comentadas sobre la peli Matrix antes de entrar en materia le había increpado ¿cuándo empieza la clase?  A lo cual, él, descolocado y colérico dijo tenerme miedo y que la clase había empezado ya.  Prevenido ante su hipersensibilidad, le aseguré que no se preocupara que no volvería a hacerle ningún comentario crítico sobre la didáctica. Y fue así como me callé para el resto de meses, no sin tomar nota y cuenta de tiempos reales de clases y avances de contenidos. No más de una séptima parte del total de horas com-prometidas.  Enfrentado al dato de mi análisis me sentía  más estúpido aún dedicando mañanas a una dinámica de curso totalmente deficitario en didáctica, docencia, infraestructura, equipos e ingenio. ¿Por qué seguía entonces? Sí, eso mismo me sigo preguntando yo. Me mentí las primeras semanas diciéndome que  el proceso iría tomando ritmo y se cualificaría. Me seguí mintiendo  los meses siguientes diciéndome que  la oferta desde inspección por boca de Adelfina, un nombre de hada para una mujer que me resultó encantadora y sincera, de presentación de quejas sería un instrumento válido para rectificaciones. Finalmente cansado de tantas mentiras reciclé para mis adentros el curso como un seguimiento de clases para la paciencia. En efecto, iba  puntualmente a las clases de Máper y escuchaba sus artilugios empáticos “¿qué dicen mis queridísimos alumnos?” le escuché decir cientos de veces, acomplejándome como parte de un público de tontos ante  el  famoso “¿cómo están vds?”. Yo me puse tras mi cara de póker y le colocaba preguntas concretas sobre ordenadores o sobre informática. Al final llegué a la conclusión que lo único útil era estrujarle y sacarle los cuatro datos que dominaba. Pero ni siquiera eso me libró de tener que  aguantar aquél maratón de paciencia. En efecto, me quedaba quieto y mudo haciendo como si le escuchara, o consultando mi agenda o apuntando mis notas sobre otras cosas, en definitiva, escapando. antes de hacerlo yo, otros ya se habían escapado: un 65% del aula había desertado  regalándonos más espacio o castigándonos con su ausencia. Y el 35% restante, cada uno a su modo encontraba su vía furtiva: Joanovich pintando encima de la mesa o haciendo dibujitos con el Paint, Laura jugando al solitario o dormitando directamente,  Neus-la chica más espabilada- haciendo de profesora agregada a Carmen y a Elizabeth, Carmen tertuliando sus anécdotas y David intimidado y tímido  demostrando saber más que el instructor. La troupe no tenía ningún desperdicio. No pregunté a nadie qué caramba hacía allí,especialmente David que ya trabajaba  profesionalmente del tema y estaba más puesto que los que cobraban por dar clases. Yo me dediqué a la meditación profunda después de reflexionar sobre todo ello. Y puedo asegurar que ante tantas propuestas de técnicas orientales para crecimientos espirituales, el método verdaderamente infalible para ganar en paciencia y comunicación galáctica, es apuntándose a uno de esos cursos que tan flamantemente anuncia la GendeCat. Comparativamente a las empresas de  relajación y a los negocios de nueva era,los cursos de formación ocupacional en especializar a auxiliares en informática permitían largas horas de asueto,donde el cerebro era tratado como un estómago deshilachado al que echar  repeticiones overlocking,multiplicadas por 10 o 12 para conseguir un máximo de saturación. El/la aspirante al trono de los elegidos en coparticipar en el curso sería tratado como un imbécil de manual y los profes contratados, advertidos de antemano,que el lugar era pera entretener y no para formar,pasarían plácidos períodos de sus tiempos laborales sin más dignidad que la de cumplir con la asistencia presencial.en contrapartida una colección de administrativas meticulosas del centro controlarían hasta el último detalle ausencias y presencias, lo mismo que los listeros de la construcción lo hacían con los peones, los cabos del ejército con los soldados de tropa y los curas con sus monaguillos. De entre las administrativas  Glory destacóse desde el primer día por su mirada cándida y su capacidad comprensiva, pero eso sí exigente  pidiendo justificaciones y justificativos, ya que  “els de mes amunt, manen”. Yo sucumbí al hechizo de su mirada y no seguí por la línea de la protesta señalando la incoherencia del programa de cursos que obligaban a reaprender lo sabido,aprobado y demostrado por algunos matriculados. La trasladé al pobre Oscar que consiguió con  innumerables fotocopias no legibles someternos a cincuenta horas de estupideces absolutamente irrentables. Por supuesto no sabía de lo que hablaba y los demás le seguían el rollo, tal vez por que a falta de otros espacios donde poder opinar libremente, en el suyo (el de habilidades sociales.Toma caña!)se explayaban como tortolitos. Incluso la Neusi antedicha como  la más adelantada, no se abstenía de decir opiniones de cromo  y caer en la trampa de las confidencias.Yo me había fijado en ella por ser lectora de Saramago y claro supuse que alguien con esa sensibilidad viviría en  seria contradicción el seguimiento de un curso tan atrozmente montado como aquel.Los siguientes días me bajaron de mi error, al notar como puso  primero uno, y después otro, ordenadores de distancia por medio entre ella y yo;y sus habilidades intelectuales las ponían al servicio de la didáctica que tanta falta les hacía a los  profesores.Ella como parcheante el curso siguió ranquenado sin que apareciera ninguna mejora, y por no aparecer, ni siquiera apareció una respuesta a un escrito firmado por todos pidiendo una continuidad  cualitativa del curso con temas como navegación internáutica, configuración de webs y diseño en 3D. Neus me abandonó a mi suerte mientras empezó a hacer pinitos de cortejo con David, el jovencito somnolente que después de abrir tantas cajas de ordenador nadie se explicaba que estaba haciendo un erudito como él en un lugar como ese. David  era una persona seria en la que confiar aunque  aparqué mi consideración cuando me cobró-y yo le pagué- por un CD de pirateos. Ese era el compañerismo posmoderno contra el que yo no deseé comentar nada. Mientras esa pareja naciente   iba pasando de la física a la metafísica y se la veía como tortolitos frente al ordenata común,ella sentada en las rodillas de él como quien no quiere la cosa y ´él hablando de software,como una nueva modalidad de inspiración  pasional; yo consumía mis horas  en el centro sin dejarme de repetir que venía a hacer prácticas de paciencia y observación científica. Una asignación económica  imprevista por asistencia vino a justificarla a una altura,que los contenidos de clase y  las chácharas colaterales no habían conseguido. Dediqué mi tiempo lectivo a la máxima reducción  participativa. apenas si llamaba a Tomárin para que se apiadara de mis dudas con el Authorware o con el Photoshop, dejando que Carmen y Peralta no pararan de incordiarlo a cada momento con el  “Toni ven,” es decir  “papá ayúdame.” el único sujeto en movimiento que ponía algo de fiesta al epicentro era Laurita: una impresentable para todos los catalejos y todo un subproducto cultural en una época en que la estulticia es la leyenda general, pero que sin embargo tenía  la gracia de hacerse notar:levantadas continuas al lavabo sin cierre de la puerta, tiradas estentóreas de la cadena para común conocimiento, oteos múltiples desde la ventana a sus novios en ristra del patio de abajo, descarada, lenguaraz y mal hablada con capacidad competitiva para un concurso de tacos, y una microsexy encantada con sus tetas nacientes,su pantalón ajustada y sus fragmento de braga sobresaliendo del pantalón para la visual de quien  quisiera contemplarla. Es decir una inútil en todos los sentidos pero que ponía  la nota de color en un cuadro de mansedumbre y de decrépitos a destajo. Una tontina de encargo por unos padres  que estarán saturados de tanta Laurita,pero una rasgadora de formas  y hábitos al estilo de la inadaptada tópica y típica de todo colegio.Y puesto que de un colegio se trataba Kanserra la acogió en su vientre para que ella no parara de incordiar.Eso llegó a los oídos del poder del centro que por su causa amonestaron a los inocentes teachers. Inmerso en ese fango de mentiras, reviví escenas de cuando era colegial,es decir de 40 años atrás.He dicho 40 y no me he equivocado. ¿quien dijo que hubieron cambios? Sí,sí los ha habido.No voy a ser fatalista por eso ni me voy a lancear con nadie. pero desde luego donde no los ha habido es en las pautas educativas de centros como el mencionado.

Ese grupo heterogéneo,variopinto,fraguado sin cola alguna,sin criterio de evaluación, sin ortodoxia salvo  la de los dados,seguramente habría sido muy bueno conocido en otras circunstancias,por ejemplo las de un montaje teatral, o en la formación de una compañía escénica. En esas otras condiciones  habría alguna probabilidad de éxito humano, y tal vez hasta podía haber atravesado la muralla de la susodicha Neus pasando de las mirada a la remirada y de esto a lo que ya se puede intuir. en cambio el grupo dejado caer como una caca de paloma estaba condenado al más absoluto estrépito del fracaso instalado en unas  coordenadas que no eran las suyas,.bajo la óptica de una política y una inercia funcionarial  que haría estragos en la memoria del personal. Para casi todo el grupo aquél curso no serviría absolutamente para nada.Habrá justificado-eso sí.-unos gastos y un presupuesto y el engrasamiento de una rueda de justificaciones de pagos y funciones. A mí me ayudaría a ampliar el hardware de mi ordenador sin tener que encargar a un especialista que viniera a hacerlo y tal vez para hacer presentaciones animadas de algún proyecto sobre los temas que ya trabajaba. Pero para eso no hacía falta invertir 700 horas en algo adquirible en medio centenar. Si eso era así, era porque seguía asistiendo a ese baratillo.Ah sí, lo había olvidado,para seguir entrenándome en la paz interior y en la paciencia que era la madre de todas las ciencias  nos habían dicho los antiguos. Máper se lamentaba de sentirse abandonado por sus alumnos.O  sea nosotros.El muy canalla no se había enterado que un alumno no es aquel cuyo nombre aparece en una ficha con tal denominación y cuando así  nos mencionó al Peralta (efigie de piedra no hay que olvidarlo)y a mí en la cafetería de mediamañana donde coincidimos un día,dirigiéndose a la camarera;yo salté´ diciendo,´éste no se ha enterado que ni nosotros somos sus alumnos ni los temas que da son de informática. El chico  y su sensibilidad o  su placa sensiblemente vibrátil se sintieron afectados cierto lunes que sólo aparecimos dos.No dejaba de afirmar con un hilito de voz que era la primera vez en no sé cuantos años que le pasaba eso.Le consolé afirmándole que todos los cursos presentan mortandad asistencial, los únicos que no son los infantiles porque los niños acuden al centro porque sus padres los encierran prácticamente en ellos.  Esto no le evita la herida de narciso,acostumbrado a su público ante sus magistrales lecturas de página y media de  una revista de curso legal. 

E lsemestre fue siguiendo su curso embriagado en bostezos, impuntualidades, desinterés general, apatía crónica, repeticiones  y dossieres de niñadas. Laurita seguía dando forma a su culo en crecimiento y a su proyecto de tetas  que no se decidían al aumento, Neusi  Jí-ji-ji andaba en proyectos de matrimonio, Carmen detentaba la felicidad intemporal de quien es feliz con un caramelo y un atrapamoscas. Y el resto seguíamos  con el seny posat e n un sitio para almacenar fracasados.Yo continuaría con mi cara de póker hasta el final. Y  dando paso a mi autismo creciente.Si alguien preguntaba como Jesélu, que venia con otro pack de horas de reinserció y planificación, se le daba merecida respuesta de satisfacción.Incluso se le respondía a una encuesta anónima sobre virtudes y déficits del curso. Entre los encuestados hubo quien dio  dieces  ostentando un acriticismo total y una miopía visceral sobre el acontecimiento. Yo me vengaba calificando notas bajas, al menos para adecentar un posible diagrama de barras y una media aritmética, para dejar en un mejor puesto la percepción colectiva ante el asunto preguntado.  Cada mañana de asistencia a KanSerra,prácticamente solo era amortizada por la suntuosidad de la vieja casa peiral y sus logros en la reforma.Esa inyección estética contrarrestaba las largas y pacientes horas para aguantar  una dinámica de materias, que nunca había superado los característicos límites de una Informàtical Tavern.A Ratón Pérez se lo comenté desde el principio y seguramente por eso -además de por recordarle que las clases no era aquello que hacía él dando lectura a tres docenas de fotocopias sacadas de un PCworld- me tuvo en la sala de pinchazos de su mesa de vudú contra  sus enemigos. bueno, la verdad es que no me consideraba su enemigo.Más bien su tatarabuelo que le aguantaba las impertinencias tratando de no escuchar, lo que acabó convirtiéndose en la totalidad de sus comentarios: intervenciones verbales de un inútil en pedagogía usurpando un puesto de trabajo de cualquier otro que lo habría hecho infinitamente mejor,con un mínimo esfuerzo por sacarse la tontería de encima. No obstante en favor de tal rata cabía apuntar que era el sujeto apropiado a un grupo social de desadelantados, donde tal vez, Peraltas y Aarón desde sus silencios moderados respectivos, les quedaría un rato para pensar  con el cerebro frontal de la crítica, en lugar con el occipital de la hipnosis.En tanto que club donde ir a hablar de farándulas, del televisivo-programa-bomba del momento,el hermano mayor; de cosas personales y -como mucho y para justificar el sueldo- de un par de frases comodín de chorras irreductible. (tenéis que acabar el proyecto de multimedia para puntuarlo, no usaremos internet hasta que no acabéis,..)en la boca del Maper-Pérez. El motivo destacado del curso había sido un prácticum de 80 horas en el último mes y -supuestamente-un programa de visitas durante los seis meses anteriores a varias empresas y lugares.Solo hubo una visita a un Servidor local y otra, a la zona comercial de Barna donde están concentradas las tiendas que vender hard y soft. Un segundo de atención a esa visita de colegio. Maper preocupado por Laurita y su atropello  potencial por algún vehículo depurador,dada la hiperquinésia de ésta. Y antes que nada,como  autentico mánager, un desayuno por todo lo alto en  la table  des vins, un lugar elegante de calle Pelayo,donde   Juanovich como parte de la troupe nuestra a la fuerza, ponía la nota de chusma con bocadillo propio ,envuelto en plástico y papel de periódico y criterio inamovible de sus ancestros (“mientras tomes algo puedes comer de lo propio y no te pueden decir nada”).  Yoli recogió la parte gráfica del evento con un par de fotos como si fuéramos esquimales que íbamos por primavera vez a la gran ciudad.  Y l el tiempo , práctico de buceo de campo, no pasó de entrar en media docena de establecimientos comerciales para recoger papeles de información que nunca comentaríamos en” clase”.  Tras la primera media hora  de ir detrás de Maper  y ver en aumento mi desencanto me escaqueé junto con otros lo ante que pudo. La efemérides figuraría como día de clase  ambulatoria o de visitas o algo parecido. En realidad no recuerdo un sólo día de clase en todo el llamado curso salvo por su función de practicar la paciencia:algo que buena falta me hacía.después de esa enseñanza  aprendí a tolerar todos los imposibles, todas las incorrecciones, todas las indecencias, todas las antididácticas y por encima de todo afiliarme a la vieja tesis de que nada es lo que parece y ningún real tiene parecido con la promesa que le precede.en KanSerra conseguirían autorizaciones para la misma versión del curso para años siguientes y no sólo eso, sino el mismo fichaje de Maper,el cual se consideraría que lo haría muy bien. El parámetro de gestión de calidad habría brillado por su ausencia y nadie, ni siquiera Varro, una atractiva y aparentemente inteligente  directora pero ajena a las particularidades de cada agujero  en la nave que comandaba, se había preocupado en hacer algo tan básico como control de calidad y evaluación del producto (de enseñanza, es un decir ) entregado. Los de a pie, los que fichábamos cada día convencidos de una preciosa pérdida de tiempo,bajábamos un párpado y levantábamos otro en una metáfora de la derrota de todo parado crónico, que no pierde de vista lo que sucede en el entorno pero no se hace responsable de sus derroteros,puesto que es el menos indicado para opinar.eso sí, de tarde en tarde los requisitos del centro pedía, -y por escrito. evaluaciones sobre la situación. La cuestión era que nadie sabía para que podían servir tales consideraciones,. cuando en las talludas reuniones de alustro,si así lo llamaban, no había representación directa del alumnado para presentar iniciativas o quejas.

Cada glomérulo humano presenta su perfil de crucero y ese no fue una excepción.Unos se mantuvieron en su idiocia, otros en su autoexclusión, otros en su  pose lela y en general todo el mundo aparentaba que ah´i hacía algo.Si alguien avanzaba, como el motero escapado de una página de cómic, o la ji-jí, era porque trabajaban recursos en otros sitios, en casa o en algún centro de trabajo. El uno por tímido extremo y la otra por estentórea de mentira, fueron la parejita de nota de toda la temporada, jugando a un juego de amigos tocones, sin ir  a más farándula que los garfios de pajaritos. Soporté estoicamente toda la escenografía sin hablar  más de una sílaba de las necesarias tanto con compañeros de curso como con administrativos del centro, los cuales cumplían diligentemente sus atenciones y sus ganas de complacernos.(especialmente JotaEle, cuya suavidad en el trato lo dignificaba .Pero, siempre hay un pero (decía de llamarte un día para darte una información y no lo hacía) aunque nunca sabían responder a las preguntas claves. Eso no fue tan grave, hasta que en algún momento y con alguien, se pasaron de la raya exigiendo que se pusiera a trabajar y que no se pudiera esperar a encontrar el trabajo ideal. Sí, toda una filosofía pragmática de la General mecánica de la Gene, estaba detrás de esos puschmen, que todavía no se habían enterado que la sociedad se dividía entre los que creían en ella y quiénes habíamos dejado de creer en sus posibilismos. Reconocerles la ignorancia en ese punto me hizo recordar el detalle del primer día de solicitud del curso, que dado que estaba completado, la administrativa de turno me repuso:-tenemos uno de oficial de carnicería. Mi cara tomó el semblante de pasta de boniato ante tal declaración, pero conseguí articular una frase inocua de solicitante de base: “¿y qué tiene que ver el curso de informática con la carne?”El balance final del curso no podía ser más desastroso, únicamente un dato interesante: la oportunidad de auto aprendizaje, aunque limitado, ya que Maper que no daba golpe en lo suyo sí siguió desarrollando sus facultades policíacas y daba sus habituales toques de control que incluían impedir hacer  proyectos o trabajos que fueran ajenos al centro.¿ajenos? -pensó mi neurona  821324.Si no había absolutamente nada de lo visible que no fuera ajeno al enunciado del curso. Este gendarme en funciones llegó a perseguirme en una ocasión al despacho contiguo porque estaba haciendo una llamada autorizada para conseguir infos de un curso de informática mejor al presente. Maper, todo un prototipo estandarizado de la idiocia, estaba a salvo en un centro que se nutria de sujetos ineptos como él. Su único posible reciclaje profesional habría sido el de colocarlo como muñeco de peluche en una caseta de tiro para darle hostias con pelotas de arena.  Pero ni ese tipejo ni nadie de la casa estaba interesado en hacer un balance real de la situación. Les bastaría figurar como uno de los centros de la comunidad autónoma impartidores de cursos de informática. difícilmente alguien  se profesionalizaría en lo aprendido porque no se habría dado aprendizaje suficiente. Y en todo caso algunos trabajos conseguidos, como el de Peralta en el centro local de deixallería, no tenía nada que ver con multimedia ni con  instalación de sistemas. Vi a Peralta antes de irme de vacaciones bajo su sombrero de paja y éste bajo un sol tórrido en la planta de basuras. Me dio pena. El hombre más lúcido del curso y posiblemente mejor persona y más experimentado, haciendo un trabajo por debajo de sus capacidades. Eso sí podría tener un futuro profesional de por vida como contratado permanente. De la lista de propuestas para cualificar el curso nunca hubo ni una negativa ni una afirmación. No hubo nada y no se hizo nada. Con seis meses había sido extensa: conectar un portátil a un ordenador de consola en red, desmontar un monitor por dentro, colocar dos discos duros en un mismo ordenata, navegar por internet, configurar páginas web, enviar cv vía digital y consultar el email de un modo habitual y otras muchas cosas. Las niñas más tontas del curso hacían sus cartas de amor a sus niños empichados, Juanovich hacía dibujos con el Paint, Peralta se la pasó jugando con las herramientas del Photoshop, el motero trayendo las imágenes descomunales de Royo, el profe de la UOC hacía sus correcciones y débitos universitarios en tiempo  pagado por el centro, la ji-jí se autor realizaba dando clases a las más atrasadas del curso y completando la insuficiencia docente de los titulares, la Carmen pasó el álbum profesional al CD. Todo un patio andaluz. Pasar portal experiencia me hizo sentir sucio mentalmente. Hubiera preferido no apuntarme a semejante atropello al tiempo libre. El último período sin embargo, el del prácticum en una empresa local: entorno digital que hacía de servidor y compaginador de web, trabajé con nuevos programas durante tres semanas intensas. Hubo días de 6 horas sin levantarme de delante de la pantalla. Después hubieron alunas semanas de vacaciones: cambio de paisajes y de gentes que vendrían a poner el interruptor al período inmediatamente anterior. Me olvidaría pronto de la experiencia pasada y tomaría por ´lección la siguiente: la de advertir a priori lo que pueden dar de sí los lugares, las gentes y las propuestas y no pretender nunca admitirla hipótesis de aceptar medianía presumiendo que podrán ser cualificadas sobre la marcha. La sociedad, ésta sociedad, es negligente por definición y como ya señalara Erasmo de R., los más ignorantes acaban copando los puestos de poder y no podía ser de otra manera, ya que mientras las personas más interesadas en fundamentalidades hacen sus viajes teóricos y dedican sus tiempos a ocupaciones sociales, las personas menos lúcidas se ocupan de sacarle la mejor tajada a las oportunidades y de hincar el diente con la boca más abierta al pastel. Mientras unos piensan otros jalan y se posicionan. Así es la vida. Ninguna objeción a hacer especialmente cuando estar en el terreno dominado por la estupidez acaba teniendo un beneficio impactante: aprender a vivir con ella sin contra prestar una úlcera.

Y aquí acaba un episodio de seis meses, del que se podrían decir más cosas, pero puesto que a nadie le interesa una visión novelada y cínica (bien, el cinismo no es una cosa tan mala, es uno de los nombres de la verdad, y un recurso de poderla decir, y en eso hasta Joan Fuster, si toca citar un nombre público, lo subscribe)me detengo, para dejarlas yemas de los dedos libres para otros relatos más suntuosos y menos cargados de tirria a personajes cuya coincidencia en el mundo  de las cosas importantes es difícil que se dé y si se da será solo eso una coincidencia movida por el azar que no significará para nada una identificación en maneras de hacer y de  enfrentar conocimientos y recursos vecinales. Luego las estadísticas hablarían de los grandes capitales dedicados a formación profesional y centros ocupacionales. Datos que serían tomados con el mejor sentido del humor posible.

 

Fumar: un indicador de no-solidaridad

Por JesRICART - 29 de Marzo, 2009, 14:22, Categoría: The OBSERVER

En un seminario sobre solidaridad con Chiapas en la casa de la Solidaridad de Barcelona, los compañeros de vanguardia, o que así se creían, adictos al humo pulmonar no conseguían reprimir sus deseos por respeto al resto de no fumadores (que éramos mayoría). Hacían el ademán de levantarse y acercarse al umbral de  la puerta a fumar, pero bastaba que uno encendiera su pitillo para que otros lo siguieran por mimetismo encadenado y puesto que se agolpaban en esta misma puerta el humo en lugar de salir se mantenía dentro de la sala. Eso sucedió en reuniones pero especialmente relato  el hecho en un seminario intensivo de bastantes horas era necesario decir algo para que las simples molestias iníciales no terminaran con crisis de laringe u ojos enrojecidos. Al hacer la observación al respecto, la gente aceptó que no se debía fumar dentro, algo que ya había o habrían decidido bastantes veces en el pasado y que sin embargo seguían sin cumplir, pero en cambio no aceptaron la discusión al hecho implícito del fumar en un local cerrado y a la falta de solidaridad al hacerlo, lo cual dejaba en entredicho el contenido de solidaridad del mismo seminario para irse a la otra parte del planeta, a Chiapas, a verterla como los santo predilectos del reino. La solidaridad, ya lo sabemos, se ha convertido, afortunadamente no siempre,  en un pretexto para hacer proyecciones personales, justificar viajes turísticos por razones políticas o tener una coartada para seguir siendo torpes en la vida concreta.

La solidaridad con el afuera debería estar conectada con la  solidaridad con el adentro de lo contrario qué credibilidad puede tener una cuando no se da la otra. Esa clase de disintonía se da en otros espacios de voluntariados y neo militancias en las que el objeto de lucha y de solidaridad parece disculparlo todo, incluido el respeto más básico a la gente más cercana en aras a la hipervaloración de la importancia a la gente más lejana.



La retirada de las armas

Por Noé Candor - 24 de Marzo, 2009, 16:50, Categoría: The OBSERVER

Cedeuve  17 diciembre 1998

Posiblemente durante los últimos 30 años el tema ETA ha estado tan presencial en los medios de comunicación, que desde que ha declarado su resolución por una tregua indefinida, esto ha ocasionado un vacío informativo y también un  vacío de discurso en los propios agentes del poder, lo que les lleva, sobre todo a los últimos a seguir hablando de esta “banda terrorista” con el mismo énfasis de siempre. El precedente IRA y su  iniciativa de no continuar con la acción bélica, guarda una estrecha conexión con el tema en Euskadi y en general con los temas nacionalistas de la Europa Occidental donde las acciones a fuego han demostrado mantener una actividad en el candelero pero no una resolución de las grandes cuestiones en juego.

Cualquiera que fuese la mejor de las organizaciones armadas nacionalistas tiene enormes dificultades para competir con el peor de los estados que defienden militarmente su tradición a toda costa. Este factor en Irlanda ha querido ser instalado como determinante en la tregua la organización vasca. Otros como los despliegues multitudinarios (estimados en 6 millones de personas en todo el estado español) por la ejecución  preavisada de Blanco, y el cierre de Egin y el encarcelamiento del consejo central de HB, son  interpretados como datos que han recabado el aislamiento del grupo armado.

De hecho, más allá de estas circunstancias y mucho antes en el tiempo, ETA  había caído en un círculo del que no se preveían soluciones. Cada uno de los argumentos por todos y cada uno de los atentados adolecían de impecabilidad y precisión. La explosión a diferencia del disparo del francotirador puede tener -como suele ser  demostrado- nefastas e injustas consecuencias para terceros. Además los atentados contra  los peones del estado acaban retroalimentando una  auto inversión de ese mismo estado en su defensa, y la sustitución correspondiente de sus servidores caídos.

ETA ha tenido el discurso de las armas y escasamente el de la palabra. Sus textos como fuentes primarias no han sido divulgativos a excepción de  pocos comunicados, donde sus valoraciones no han sido ni exhaustivas ni convincentes. En lo que sí han sido persuasivos es en todas y cada una de sus amenazas de atentado. Nunca, nadie ha puesto en duda los avisos violentos de ETA. Y todas las conclusiones policiales y de los sucesivos ministerios del interior acerca de su definitivo desmantelamiento, han resultado ridiculizadas ante una extraordinaria capacidad de combate por tal organización[1] .Su tesis a favor de la lucha armada como de una postura de guerra por representar un segmento de opinión de Euskalherria de pueblo invadido, no ha disculpado nunca sus errores militares, cuya suma ha ido produciendo una importante fisura tanto en las fuerzas políticas´ vascas, como en el resto del estado español. Los Gora ETA que se han visto en varias latitudes geográficas, es antes un viva a una resolución de lucha a las acciones directas, que un respaldo a todo el historial combativo de la organización, cuyo  número de errores sí ha sido decisivo para la tregua. Obviamente jugar con fuego tiene riesgos que no son justificables bajo la idea de que en toda guerra mueren inocentes. Si eso no hubiera sucedido, con toda seguridad el saldo político de ETA sería elevadísimo y su inserción en la lucha política pública y pacífica tendría una mejor entrada. Ahora en  cambio, las negociaciones con ETA y su entorno, algo que siempre ha sido cuestionado por el gobierno, llega tarde y fuera de lugar. En todo caso se trata de una retirada de la violencia  definida en todo momento como tregua, es decir, como paréntesis. A pesar de que los escafandrados portavoces de la llamada “banda” al anunciarlo a la BBC, dejarán la opción de la violencia para otras generaciones venideras. Las exposiciones de ETA indicaban más conclusiones que una valoración exhaustiva y un análisis profundo de la realidad vasca  y de la propia organización. En todo caso la tregua fue entrecomillada desde el primer momento y lo sigue estando a pesar de los meses que han pasado.  ETA sin acciones armadas sigue ocupando o polarizando la atención pública y constituye un dato de primer orden en todo análisis de coyuntura. Posiblemente su autopuesta en el paréntesis permite paradójicamente ocupar una función política principal. Al no intervenir por la fuerza coactiva y por la precisión de objetivos -con suerte- militares, el no-hacer de ETA está haciendo políticamente bastante más que su hacer bélico. Permitir la oportunidad de la pacificación de Euskadi es  quitar excusas a los estatales para sus  movidas de control, es por lo tanto permitir un aumento de protagonismo de las formaciones políticas nacionalistas. ETA no deja un vacío de actividad. Los actos de increpación de los jóvenes radicales y algunas tentativas de violencia artesanal no van a involucionar un proceso ni a pretextarlo, como tampoco van a colocar las bases militantes para una  nueva organización armada.ETA al retirarse de las armas de fuego y de los explosivos con saldos militares no pocas veces nefastos para los propios intereses de la organización, coloca en primer plano y de una manera grotesca los intereses del sistema en seguir sojuzgando bajo un mismo estado nacionalidades culturales forzadas a la unidad. No es porque sí que el discurso peneuvista se esté limando de frases decorativas para explicar  sus posiciones de formas más claras[2] . Toda retirada de la violencia si se puede consolidar es porque las vías de diálogo pueden volver a ser útiles para la convivencia humana. En ese sentido es un gesto a elogiar. En cualquier caso el sonido de los disparos y de las bombas es básicamente siempre el mismo, mientras que el sonido de las palabras es infinitamente más versátil y con un poder de expansión mayor cuando son permitidas todas las voces y todas las reivindicaciones.

La reflexión acerca de la violencia forma parte del desarrollo cultural de cada historia nacional. No existe país ajeno a la violencia, ni estado que no se haya constituido con componendas de fuerza. Por lo tanto todo debate concreto acerca de la violencia de unos por sus intereses, hay que enmarcarla en el proceso histórico general del que arranca, y no limitarlo al hecho de si la violencia es buena o es mala. De nada sirve afirmar lo segundo si no es comprendida la base raíz que la gesta. Ni siquiera las treguas, los armisticios, las rendiciones o las clausuras bélicas, ponen fin al substrato de disponibilidad del género humano hacía la violencia. Esta rebrota cíclicamente cuando no han quedado resueltos los antagonismos por los que surgiera antes. Por ello la consideración de toda suspensión de la violencia no puede quedar limitada a razonamientos políticos y coyunturales. Además de estos hay que considerar la naturaleza humana y la pervivencia de comportamientos primitivos.

 

Por lo tanto aunque toda retirada de las armas sea un motivo de ilusión y de elogio, no resuelve la situación sino es comprendido el origen de la violencia como respuestas a situaciones que son vividas como negadoras, impuestas por una fuerza externa. Tratar de demorar negociaciones y procesos de diálogo reclamando la devolución de las armas como si se tratara de una guerra de trincheras es no haber entendido nada del proceso vasco. Y las armas, sin duda, volverán a sonar, empuñadas por unas manos u otras  para reclamar lo que no se consigue por las vías del diálogo[3] . La celebración de un silencio de las metralletas y pistolas, da la oportunidad equilibrada para que los comandos ejecutores, reflexionen acerca de su papel pasado y para que las potenciales víctimas que pudieran ser sus dianas, reflexionen también acerca de su oportunidad desde sus puestos de mando para  mejorar las circunstancias de convivencia social.



[1] Es absolutamente secundario el factor cuantitativo de si sus miembros en activo se han contado por decenas o centenas,o ,improbablemente,por millares.lo cierto es que se ha regenerado una y otra vez cumpliendo un rol polar en la escenografía de la lucha social y política  de la geografía hispana.

[2]  La portavoz del gobierno vasco ante el tema de la protección policial de los ediles del PP por la Policía Nacional y guardia civil al decidir  retirar  su protección por  la Ertzantxa ante la evidencia del cumplimiento de la tregua, se ha expresado en términos inequívocos de  confrontación de gobierno a gobierno. Una verdadera antesala verbal a un ultimátum en toda regla.

[3] conscientemente exponerlo así es tratarlo como una simplificación y sin duda la valoración de una casuística violencia  sistemática de un grupo armado contra otro hay que enmarcarlo dentro de las teorías de guerra sintetizadas por el acontecer histórico. esto emplaza a otro  texto más riguroso.

Los asesores de imagen

Por JesRICART - 11 de Febrero, 2009, 22:42, Categoría: The OBSERVER

Hace  más de media vida que no me fijo en cómo anda vestida la gente. Posiblemente nunca lo he hecho. De una persona me queda su halo. Recuerdo lo qué ha dicho y sus conceptos pero no los abalorios que llevaba puestos, los colores de sus prendas o si éstas eran o no de marca. Sí puedo quedarme con una sensación general de su indumentaria y la predominancia de los tonos, también sobre su esquema corporal y su manera de desplazarse pero la verdad es que no me ocupo de los otros detalles. Sé que hay mucha gente que los tiene en cuenta. No se trata de magos del look o de expertos en disfraces, pueden ser verdaderos adefesios quienes lo hacen pero desde sus inconscientes han decidido que están en su pleno derecho para opinar sobre como andan vestidos los demás. Eso por lo que hace al cuerpo a cuerpo en el terreno particular en el que la gente escruta si los zapatos están limpios o los pantalones planchados mientras aparentan que te está escuchando y por lo que hace al espacio público la pasarela se ha convertido en el postre de cada día. ¿No han notado que tras media hora de noticias sobre la hazaña humana en los distintos campos de batalla y el balance de los cuerpos descuartizados los programas informativos terminan con el eco de algún desfile de modas? Es el postre con el que edulcorar los platos fuertes de las miserias y desgracias de cada día para así hacerlas más llevaderas. ¿Realmente le importa a la mayoría de gente los nuevos diseños estilísticos que exhiben preanoréxicas o es sólo una estrategia para hacer más soportable la  fea realidad de la política con gasas transparentes con que gozar de senos turgentes a modo de golosinas? La frivolidad de las referencias nos supera y poco o mucho nos dejamos comprar los sentidos con cromos sensuales  de personajes secundarios para olvidarlos de las tragedias de los personajes principales.

El uso ajeno del propio nombre

Por JesRICART - 20 de Enero, 2009, 11:17, Categoría: The OBSERVER

Desde que una persona tiene un nombre puede ser referido por el mismo y ser registrado y documentado en multitud de soportes y oficinas. El nombre personal sirve para la distinción de una individualidad, para llamarla, señalarla, buscarla, encontrarla, relacionarla, documentarla. Todas esas funciones so propias de la deferencia pero también de un control. Un sujeto tiene multitud de documentos que lo acreditan: partidas de nacimiento, bautismales, cartillas sanitarias, tarjetas de crédito, diplomas o títulos, escrituras,  carnets de socio, en la matricula del colegio, en la cartilla de escolaridad o en el permiso de conducir.  Su nombre figura en una guía telefónica. Está apuntado en agendas personales de sus conocidos. Su uso  es cuantioso. Empezó mucho ates de que advirtiera que su nombre quedaba depositado en multitud de registros y seguirá a lo largo de su vida, incluso después de ella. Hay fallecidos que siguen recibiendo correspondencia a su nombre o el tarjetón de unos grandes almacenes felicitándoles por su aniversario. Ese tipo de registros documentados de tipo legal viene dado con el fárrago de las biografías sociales inevitablemente fichadas. Hay otro tipo de usos del nombre propio por los demás. Los más habituales son su constitución  como terceras personas referidas en conversaciones de otros. Si supiéramos todo lo que se habla de nosotros sin estar presentes es posible que nos alarmáramos. Por otro lado cuando alguien se siente con mayor libertad de hablar de una persona es cuando no está presente al no sentirse intimidada por su mirada o por su voz. Los protocolos culturales han configurado inverosímiles situaciones de hablar sin decir o practicar el trato humano   sin querer conocerse realmente. Dado que la mayoría de veces e que es usado el nombre de uno el propio interesado no está al corriente de lo que se dice de su persona no hay motivo de preocupación. Cuando se les ha notificado aquello que se ha dicho de él/ella sin ser correcto, a veces siendo una injuria o una difamación en toda regla, lo más fácil es que entre en cólera e intente subsanar la situación enfrentando a la persona que ha empleado discurso lesivo en contra de la persona injuriada. Ocurre que esa posibilidad de un careo tras la injuria o la información en falso no suele proporcionarla la vida ordinaria. Esta tiene por uno de sus juegos el juego del escondite o lo que es lo mismo la elusión de personas o situaciones que pueden crear problemas con sus enfrentamientos. Si alguien en su análisis autobiográfico se atreve a hacer una lista completa de situaciones no resueltas de este tipo que podemos denominar como faltas de reparación, la cantidad puede ser alarmante, en todo caso es mayor cuantas mayores sean las transacciones relacionales con lso demás sean de tipo afectivo, económico o profesional. Esas faltas de reparación están dentro de las causas cruciales de las interdistancias que las personas toman entre ellas para no caer en las redes de abuso ajenas usando de maneras negativas el propio nombre.

El humano social conoce prematuramente este tipo de juegos dañinos en las relaciones humanas, cuando en los primeros ámbitos grupales para los juegos lúdicos, incluso los juegos infantiles, unos se ocupan en malmeter a otros contra terceros. No siempre queda claro quien es más amigo de quien pero hay “amigos” que hacen de esta indagación algo crucial y necesitan estar muy seguros de quienes son sus mejores amigos y quienes no lo son tanto. En todas partes, la gran discusión es la de la confianza: en quien confiar más, en quien no confiar tanto y en quien no confiar absolutamente en nada. Si tuviéramos que calcular un índice de felicidad propondría el cálculo de los desencuentros, parte de los cuales son directamente alimentados por las faltas de reparación, actuando como restadores ¿por qué a la gente le cuesta tanto reconocer  sus errores, asumir las consecuencias de sus traiciones o simplemente pedir disculpas? La vida pasa por decir muchas veces lo siento. Aquel famoso slogan de película que afirmaba lo contrario referido al amor fue una absoluta estupidez que toda una generación de enamorados trató de aplicar en sus historietas privadas sin conseguirlo. Ni el amor significa no decir nunca lo siento ni la vida humana es posible que curse honestamente sin pedir disculpas por los errores cometidos. Presuponer que no hay que disculparse nunca es lo mismo que decir que siempre se es impecablemente correcto y que al actuar no se daña aunque sea inadvertidamente a nadie.

Muchos de los problemas interpersonales quedarían resueltos con las autocriticas precisas en los momentos oportunos. La ausencia de estas ligan a la persona actora a una doble falta: la del error actuado en su momento, quizás con atenuantes, y la de reparación misma, siempre un agravante.E una ocasión, una persona[1] con la que habia compartido protoagoismos en una época de revuelta social veinte años atrás o más se quedó con un bulo que corrió acerca de mí pero que ya desmentí  en aquel entonces[2] .Prevaleció el bulo pero no el desmentido. Dsa persona que aun lo reprodujo tantos años despues no coincidiría con ella para contradecirla pero me dio el detallazo de lo mal que se escribe la historia. Si se hace en los peqeuños detalles como este también se hacen en los de mayor cuantía. En otra ocasión averigüé que alguien utilizó mi nombre para una memoria con una actividad que ni iba a hacer ni hice. Averigüé este detalle por casualidad buscando mi propio nombre en un buscador digital para localizar un determinado artículo que lo había firmado con él. Mi nombre estaba referido en el contexto de una frase de una sola línea pero mal[3]. Al pedirle que lo rectificara no aceptó hacerlo. Fue suficiente este detalle para saberme víctima de su uso fraudulento por alguien que a partir de este punto no iba a merecer calificativos de homenaje. Desde el momento en que tienes un nombre puedes ser victimizado por alguien que lo use incorrectamente. Puede hacerlo por ignorancia expresiva, por una disposición mal intencionada o casi siempre por abuso de confianza. Los historiadores que escribían en nombre del poder ya escribieron la historia de acuerdo a las instrucciones dadas por este para remontar unas figuras y hundir fuera de la memoria a otras. La historia documentada ni ha sido toda la historia de los actos o de las ideas ni ha recogido con precisión las verdades. Lo más que podemos decir es que ha habido/hay documentalistas que trabajan con la verdad por delante pero ese no es el criterio universal, garantizado y consensuado de todos los que escriben sobre las circunstancias y los protagonistas.

Cuanto más público sea un nombre más probabilidades tiene para su uso indebido. Esto lo saben bien los actores y actrices de la farándula y en general los personajes públicos que salen a diario o casi en acontecimientos espectaculares del campo que sea: del arte o de la política. No pueden ir detrás de todos los tratamientos que se hacen con sus declaraciones para rectificarlas en sus errores. Deberían tener al menos un alter ego para ocuparse exclusivamete de eso. Por otra parte la vida es demasiado rica en otros filones experimentales como para malgastarla corrigiendo a mentirosos y desgraciados que viven del espionaje de las intimidades de los famosos.

Desde el momento en que das tu nombre pero, especialmente, lo publicas o lo vinculas a actos públicos (escribir y publicar lo son) te arriesgas a interpretaciones equivocadas cuando no maliciosamente lesivas. Es inevitable pasar por esa condición de victimidad. Todo lo que se puede hacer si no se quiere caer en la trampa de las discusiones redentoras y rehabilitadoras del propio nombre es esperar a que la cordura ajena coloque cada quien y cada nombre en la objetividad que le corresponde.

No podemos evitar que los demás utilicen nuestros nombres  pero sí discutirles cuado lo hacen indebidamente con resultados de lesividad contra la propia imagen.



[1] Puri Palomar , la cual lo comentó cuando menos a mi Isaac Ricart.

[2] (el de tirar unos cócteles molotov detro de una sede de la cCNs, el sindicato verticla del franquismo que se ocupaba sistemticamentede traicionar los intereses salariales y de todo tipo de la clase obrera. En ese local supuestamente habia unas bomboas de butano)

[3] Memoria del 2007 de la CCONG que afirmaba que iba a hacer un ceso de disminución mental en Hombori como si yo fuera un agente censal.

Efemérides de día

Por YASHUAbcn - 14 de Enero, 2009, 14:49, Categoría: The OBSERVER

Un frio que pela. El velero de 4 palos, el Juan Sebastián de Elcano esta atracado en el puerto de Cádiz. Una línea de separación a bastantes metros del muelle (vallas de obras y cintas) deja a los familiares y curiosos al otro lado del proscenio y  de una línea de guardiaciviles muy al tanto del reparto de los personajes.

A bordo del famoso barco los guardiamarinas adoptan la posición de crucificados repartidos por cuerdas y porta velámenes. Autoridades y figuras uniformadas pululando por la escena. Vemos algunos uniformes del ejercito de tierra subiendo. Grupos de familiares diciendo adioses y haciendo aspavientos amorosos a sus héroes. Los grumetes que no se les puede llamar así porque van a ser formados como marinos, alejándose del odioso calificativo de marineros, que apenas han dejado la adolescencia, están a punto de embarcarse por los mares. Antes que dos remolcadores tiren con estachas por babor para separar el coloso de tierra firme el personal que ha venido a la despedida ha tenido tiempo de congelar sus almas. Unas cuantas cámaras de televisiones vienen a cubrir ese interesante evento. Cada año se repite el escenario. Los agraciados para ir a vivir la experiencia de unos cuantos meses de altamar y de  visita de unos cuantos puertos la experiencia será inolvidable. Las experiencias de mili lo son siempre aunque no se vuelva a visitar nunca más el regimiento en el que tocó ir vestido de romano durante una temporada y aprendiendo el tiro al blanco para matar seres humanos en caso de guerra.

No sé que hago en el lugar. Como voy acompañado toca aguantar y esperar a que la goleta-bergantín, de  eslora máxima de 94metros, una manga de 13 y 10 nudos de autonomía, con la diosa Minerva en el mascarón de proa, tome el ángulo fotogénicamente adecuado  para sacarle fotos antes de atreverse con los mares que le esperan. En algún momento nos hacemos fotos con un conocido que viene uniformado de capitán de navío.

Los fríos días de enero ponen los grados oportunos para otras calamidades de esta temporada.

Ángela Merkel, expresa la indisposición gubernamental alemana en participar en una competición de ayuda a la banca privada. El dinero bancario no es tan segurizante como en principio una cifra importante podría presuponer. Las intervenciones puntuales de estado brotan cuando es necesaria la regulación pero la mayoría de opiniones están pro la vuelta al libre mercado, que volverá a inflar los beneficios de unos y a poner el peligro la estabilidad social de otros.

Se cumple, medio siglo de una de las fatalidades mas graves por negligencia del XX en la España franquista. Ribadelago, fue arrasado por las aguas  en 1959. La gran catástrofe de rotura de su presa fue debido a una mala concepción en su construcción y al uso de materiales deficitarios. Fue la primera vez que se lleno la presa por completo dada la copiosa  lluvia y no pudo aguantarla. El franquismo echó la culpa a la climatología y al terreno pero los medios de comunicación internacionales y alguno local dijeron la verdad del asunto. La mayor parte de la prensa nacional puso el énfasis en la solidaridad desplegada. En un país tan timorato un perfil austero ha ido creciendo. Nadie puede olvidar que no hace tantas décadas la península ibérica estaba sumida e el más duro atraso económico y mental.  Cuando pasan catástrofes superdimensionados como en el terremoto de Izmit por materiales de obra deficitarios o crecidas de agua e inundaciones en otras latitudes no hay que olvidar que no hace tantas décadas hubo catástrofes de envergadura en países que ahora pertenecen al primer mundo.

Fernando Fernán Gómez y el famoso mal carácter que cultivó desmontó para siempre la beatitud del fan o del espectador adepto. Llevó la representación teatral a la escena cotidiana eliminando la frontera entre tarima y platea  Su teoría de la timidez y la catarsis del grito dejó la intuición sugerente de que todo es representación, incluida la indisposición, el exabrupto, el ataque. ¿Si todo es teatro para qué preocuparse por algo? Pero el teatro de los crímenes y de los desastres va en serio, no permiten los roles de la observación y la expectación. Informar se ha convertido en una decisión peligrosa.

Me gustaría creer que todo puede ser más bonito de lo que es. La vida sería más hermosa y en lugar de dedicar el tiempo al deseo de un mundo mejor lo estaríamos gozando en toda su extensión.  No hay historia sin fracasos ni futuro sin grandes incertidumbres. En los panoramas de incertezas la caída de los referentes es una constate. Bastantes dificultades tiene cada ídolo de la palabra para autorreferenciarse y sostenerse  a sí mismo y a su proximidad como para hacerlo a escala global. Casos como los de Romina Power y Al Bano, separados y en litigios por repartirse los bienes, hacen pensar que el sujeto humano ni siquiera esta a salvo en el terreno de su privacidad.

 

 

Abentismo mental, saludo missing.

Por YASHUAbcn - 14 de Enero, 2009, 14:40, Categoría: The OBSERVER

Una de las cosas que más demuestra el absentismo mental del personal  que está o trabaja de cara al público es cuando no responde al saludo, en particular al buenos días mañanero. Quien tiene por costumbre saludar  se queda un tanto  extrañado si no se le hace acuse de recibo, el otro ni siquiera ha advertido el acto comunicativo del  que ha saludado. Como millones de personas formo parte de ese magma anónimo donde me  cruzo con los demás. A veces doy con  gente y hábitos  tan gélidos que ni siquiera usan los ojos para mirar a los demás. Ven bultos. En determinados locales donde la gente va a tomar sus cafés o sus dosis de excitantes a primera hora, nadie dice nada. El único ruido que se escucha es el de la cafetera y el de los utensilios para los brebajes, las monedas sobre la barra, la puerta, los pasos,... cualquier ruido menos el verbal. Son lugares en los que se socializa el silencio. Además del deseo de tomar uno de esos productos para los que se declaran incapaces de hacer en sus cafeteras o teteras domésticas uno piensa que ahí también se va para sentir calor humano. A veces dos conocidos que se reconocen se dicen unas cuantas cosas y eso rompe el aspecto de secretismo dominante. A fuerza de dar con absentistas y faltas de saludo se opta para hablar por las cuestiones esenciales y evitar gasto superfluo de voz. Por otra parte el saludo está en descrédito cuando el contacto verbal no pasa de él. Por eso Godard llevó al cine una expresión rutinaria de una frase todo seguida que incluía la respuesta habitual del interlocutor: "que tal está-muy bien-gracias", ridiculizando la perdida de sentido de la respuesta estandarizada absolutamente mentirosa

La puta insinuativa

Por YASHUAbcn - 14 de Enero, 2009, 14:38, Categoría: The OBSERVER

Estoy solo  trabajando en la mesa de un bar. Vienen una mujer despampanante con una tela muy sedosa por vestido que se le arrapa a las formas y dándome la espalda con el pretexto de reajustársela exhibe su culo y sus formas. Me mira de reojo y yo la miro a intervalos compartiendo el artículo que estoy escribiendo al ordenador. Cuando despues de un largo rato ella ha terminado de recomponerse le digo tres bien, pero no entiende el sentido de mi expresión. No añado nada más. Podria haberle dicho: tu peux continuer avec l`estreptease complert pero no lo hago. Ante mis dos palabras ella se alarma y me pide explicaciones. Se lo repito deus veces y se va con cara de pocos amigos. Al cabo de un rato vuelve fumando  envuelta en una aureola de nicotina y con una sonrisa exagerada. Le digo que estoy trabajando. Desparece de nuevo. Despues de otro rato veo que abandona el local. Tal vez ha sido enviada por su chulo. Experimento tres sensaciones: curiosidad antropológica por el ave de corral, verdadera pena por la mujer, absoluto asco por su olor a tabaco y sus maneras pero también ¡crasa contradicción! como mi pene se inquieta ante los volúmenes féminos de esa ocasión. 

La bronca del boss progre.

Por YASHUAbcn - 14 de Enero, 2009, 14:35, Categoría: The OBSERVER

El boss de un local playero de verano lleva pintas completamente progres. Cabello estorrofado, camiseta arrapada, musculosidad exhibida. Es el dueño o está al cargo de un lugar a la sombra con una de esas barras ovaladas que ocupa el lugar central del establecimiento, lleno de taburetes, mesas, sofases y butacas de director. A su alrededor  una media docena de empleados jóvenes hacen su tarea. De pronto les bronquea a todos al unísono. Ninguno de ellos  levanta cabeza: sirviendo bebidas, sacando el polvo de las mesas,..La música cuadrafónica con bafles enormes colgados de las paredes se ocupa de industrializar la alegría y de poner suficiente ruido para que todo quede capturado en ese particular submundo de las relaciones humanas ninguneadas. Observación tomada en un punto turístico de la Grecia emergente que no quiere ser menos para ponerse a la altura de las formas envasadas de ocio con precios así mismo en la cresta. El boss olvida que los clientes tenemos ojos y miradas y oídos y mentes y que detalles como este en el que no tiene ningún reparo en poner en ridículo públicamente a sus subordinados puede ser un motivo para no volver al sitio. Claro que es posible que el motivo de la bronca fuera justo y  habrá quien piense que lso empleados necesitan de regulares rapapolvos para que no olviden quien manda.

El bibliotecario inútil

Por YASHUAbcn - 14 de Enero, 2009, 14:33, Categoría: The OBSERVER

Antes de superar el obstáculo de un escalera de 8 peldaños para acceder a la puerta central de la biblioteca del Centre Cultural Français le pido a un bibliotecario parapetado tras los intereses de su ordenador si es posible un acceso  con silla de ruedas por una puerta lateral, Dice que en efecto no existe pero que hay un despacho que impide pasar. Voy a ver las posibilidades reales de acceso y advierto que si es posible. Abro la puerta por el interior y luego empujo la silla de ruedas para acceder por ese lugar. Entretanto el bibliotecario inútil –inútil para nosotros, claro- no ha abandonado su puesto ni se ha preocupado por el desenlace de nuestro objetivo. Antes de eso, el tipo de puertas que recoge bártulos y bolsas en custodia, antes de facilitar la respuesta sobre nuestra intención de pasar unas horas dentro del pabellón trabajando, nos pregunta si tenemos el carnet. ¿Cómo es posible que haya tantos subalternos al planeta poniendo dificultades al proceso  existencial de la gente? Con el segundo me quedo ganas de decirle que hay dos modos de habitar el planeta: una, calentando una silla y otra ayudando a las soluciones concretas y que sin lugar a dudas él lo habita de acuerdo con la primera forma. El problema de juzgar a esos tipos  por esos primeros detalles es que siempre se pueden escapar de la objeción diciendo que en realidad no son así o que estaban distraídos.

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