El Blog

 
 

Calendario

<<   Mayo 2018    
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog
 

LA VIDA URBANA

Decrecimiento y deconstrucción.

Por JesRICART - 2 de Marzo, 2012, 11:09, Categoría: LA VIDA URBANA

Decrecimiento y deconstrucción de instalaciones.Madrid2marzo2012

Por suerte, decrecimiento es una palabra y un concepto que suena y se extiende. Es la palabra sinóptica que hace de antídoto a su opuesta. Las pretendidas y pretenciosas autoridades en economía del mundo entienden y así lo insisten que la solución a todo pasa por el crecimiento, es decir más empleo, mas producción, mas consumo y mas dinero. Obviamente, no hacen un analisis del pasado ni de eso en lo que se ha convertido la sociedad de consumo de masas desde 1950 hasta ahora. Pero la solución a  los desastres materiales de cuyos balances tenemos notas actualizadas a diario, pasa por una reflexión histórica y un replanteamiento de la relación del Trabajo con el Medio. El chip que hace falta cambiar en las molleras de esa plaga de suspuestos expertócratas en la materia no es tan complicado. Es entender que el trabajo es una fuente en si misma de riqueza no siendolo el dinero, cuya función inversora cuando así la cumple es la de hacer de puente entre trabajo y resultados reales no entre inversiones encadenadas para ir encareciéndolo en cada cambio de manos. Pero el trabajo es fuente de riqueza  material siempre y cuando esté al servicio de un planteamiento  respetuoso con los recursos y con la sociedad. No pocos trabajos hacen justo al revés, sirven para destruir y esquilmar recursos o para controlar procesos de la propia estructura del modelo.

Trabajo es una de esas palabras mal empleadas y que nos da trabajo, valga la redundancia, tener que redefenir. Estrictamente no todos los empleos son un trabajo.Pero como la justificación para el sistema capitalista es que un empleo permita ganar dinero y luego hacerlo circular muchos de ellos solo cumplen una función objetiva de parasitismo desde el punto de vista de los parámetros de ofrecer recursos organizados para necesidades reales y de reactivadores de la economia por el solo hecho de participar del esquema de ganancias-gastos-beneficios.

En un modelo nuevo de sociedad cooperativa habría/habrá trabajo para todo el mundo en condiciones de trabajar y sin embargo se destruirían/destruirán muchos puestos de empleo que no sirven absolutamente para nada salvo para vigilar y controlar o para producir enormes cantidades de mas de lo mismo y que pasan al stock o al amacenaje sine die para su benta o uso. Hay cientos de miles de empleos de los hombres uniformados (seguratas, policías, militares,…), millones de funcionarios burocráticos con duplicidades administrativas, cajeras en los supermercados e hipers, taquilleros de todo tipo, repartidores de publicidad redundante, empleados de baretos y más baretos, taladores de árboles, gasolineros,  trabajadores de la descomunal industria porcina, fabricantes de armas, escuelas de negocios , tiendas de chuches tóxicos, canales de televisión-basura, constructores de edificios sobrantes, fabricantes de coches contaminantes,…que no se necesitan en absoluto. Claro que el concepto de necesidad varia según las manos y cabezas que lo empleen. Entre nosotros cuando hablamos de necesidad hablamos de dar respuestas que satisfagan las practicas indispensables para la vida holgada, creativa y feliz. Pero eso nos entrega a ese otro concepto, el de la indispensabilidad, que es sumamente relativo. Lo que es indispensable para uno puede ser superfluo para otro, lo que se toma como necesidades primarias para uno (comer 3 o 5veces al dia o dormir 8 horas pueden ser tomados como derroches para otros que les valga dedicar menos tiempo a la cama para introspecciones oníricas o no pasarse todo el dia dale que te pego haciendo currar  a sus intestinos). Desde otros puntos de vista de clase, las necesidades del perfil oligarca pasan por ampliar las arcas de sus dividendos de un dia para otro. A fuerza de insistir el sistema capitalista ha logrado un éxito sin precedentes: hacer creer que la economía es igual a dinero destruyendo una evidencia histórica fundamental según la cual el dinero aparece en cierto momento del proceso histórico económico para facilitar las transacciones, despegándose luego de esa misión para convertirse en un factor de casino con el que hacer más dinero. El esquema historico seria este T-P-D en un ciclo continuo de combinacion defases entre trabajo, sus resultados y el dinero para intercambiarlos; el esquema de los ultimos tiempos viene siendo: D-P-T. La prioridad se le da al dinero y lafuncion totalmente lejana y secundario al trabajo. Como que el concepto de trabajo sigue siendo cvonfusionista, milloens de personas van a diario a sus empleos absolutamente convencidos que van a trabajar pero no va a hacer eso sino que van a ocupar un horario que vive de los que realmente trabajan y crean productos fundamentales para la existencia. No se vea en esta af.irmación un deseo puritano de reclamar el trabajo bíblico como solo aquel que pasaba por el sudor epidérmico. Hay muchos trabajos creativos que no pasan por el esfuerzo físico ni por la produccion de objetos materiales tangibles y sin embargo son verdaderos trabajos. La diferencia con los empleos-bluf es que estos crean un simulacro de una economia de todo empleo cuando en realidad es solo la menor parte de todo el entramado la que genera resultados prácticos y necesarios. Una relectura antenta de este fenomeno demuestra que el trabajo real, aquel que es indispensable para una economia sana, ocupa el porcentaje menor de todos los empleos, así como los sectores agro-pecuarios son los que emplean la menor cantidad de gente en la organización económica de los países industrializados. Si con menos se puede vivir tanto ¿para qué continuar en las lineas hiperproductivas cuando ya no se tienen silos donde almacenar todos los stocajes?

La alternativa del decrecimiento no apologiza la vuelta a una época de penurias, sino a una era excelsa de simplificaciones. Nadie necesita la mayor parte de las cosas de las que es propietario y esto vale tanto para los plutócratas como para las clases medias como, incluso, para sectores amplios de esa pobreza creciente. La mayor parte de las cosas que una persona va a necesitar a lo largo de su vida pueden ser de uso compartido y publico sin necesidad de tener el título de propiedad. Si es así, si una misma cosa puede ser compartida por 10,100 o mas personas ¿porque deduplicarla o centruplicarla? Existen vectores de una cultura del compartir. No necesitamos comprarnos un autobús o un vagon de metro o una carretera para usarlas en exclusiva, tampoco un jet (aunque algunos lo hacen) o un helicóptero. Sin embargo,la cosa cambia cuando se trata de coches, bicis, raquetas de tenis, libros, compact disc, lavadoras, lavavajillas, apartamentos y todo lo demás con lo que se considera que pasa un estatus de vida.

Decrecimiento es menor producción, mayor planificación, mas reciclaje en los productos ya existentes y algo todavía más radical: deconstrucción de cosas fuera de tiempo y de lugar y peligros (plantas industriales contaminantes, minas peligrosas, plantas de extracción petrolera y de combustibles antiecológicos, edificios contraestéticos y peligros, diseños urbanisticos de barrios de concetración proletaria y un largo etcétera por completar). Decrecimiento significa dividar el conjunto de creatividades (y producciones y servicios) a hacer para el bienestar general y su reparto artimético entre quienes puedan asumirlo. Este simple planteamiento nos facilitaria la vida a todo el mundo, la dignificaría, se reducirian las tasas de estréss, de cánceres y de patologias severas, seviviría mas y mejor con la simple liberación mental de las inercias de la codicia.

 

La vida urbana como trampa

Por N.Estebenz - 15 de Mayo, 2009, 12:36, Categoría: LA VIDA URBANA

La vida urbana como trampa   N.Estebenz Nogal

Toda la fascinación que ejerció la gran ciudad como lugar de multitud de efemérides se vino abajo cuando el coste de la residencia en ellas empezó a ser superior que las ganancias psicológicas de goce personal. Ciertamente la gran ciudad proporcionaba diversión, gente múltiple, variedades, servicios y excitación continua. Posteriormente, en su gigantismo, ha venido proporcionando cosmopolitismo, actividad intensa y ajetreo. A sus cantos de cisne iniciales ha tocado añadir un montonazo de efectos colaterales indeseables: desde la ansiedad y el estrés cada día más generalizado a los atracos y a los peligros de la circulación. No se trata de algo exclusivo a las ciudades del primer mundo. También viene pasando en las menos desarrolladas. El efecto concentracionista de los grandes orbes ha venido desertizando zonas rurales con el espejismo de una vida mejor, un trabajo seguro y un mayor poder adquisitivo. Ese fenómeno de  captación de capital humano crea una contradicción todavía no resuelta a escala planetaria: las ciudades del lujo y del espectáculo organizan –o caotizan- en numero  absoluto de millones de personas mucha mayor población humana que el resto de áreas geográficas. Es así que la inmensa mayoría de gente se halla ubicada en la menor cantidad  de espacio físico. La vida urbana, que en un principio era llamativa, se convierte en una trampa cuando sus fenómenos indeseables van en crecimiento sin que las alternativas a ellos sean definitivamente seguras. Todo el mundo acude a la gran babilón esperando encontrar todo lo que tuvo privado en su pasado pero allí topa con el  poli-látero de la lucha más encarnizada. La ciudad no es la panacea. Es el lugar de la rivalidad por el espacio, por los lugares en la calle y por los puestos en las empresas. El tele-trabajo permitirá que la gente vaya a vivir a lugares más dignos y gestionar sus ocupaciones a distancia, mientras tanto moverse por el asfalto urbano tiene sus riesgos.

Jane Jacobs[1], teórica y activista del urbanismo humanista, se opuso al crecimiento descontrolado de las grandes urbes, a la idea de que las calles vacías fueran un signo de seguridad o de que los coches, uno de progreso; a las autovías que tejieran los conglomerados urbanos. The Death and life of Great american cities, su libro, un clásico, influyó en la planificación urbanística. A pesar de eso las ciudades son lugares de vía crucis y de penitencia. Son preferibles las ciudades de tamaño intermedio y de densidad manejable. Esas permiten una relación más estrecha entre ciudadanía y administración. El tamaño no es lo decisivo en la gestión del espacio y de los recursos sino los criterios de gobierno y la disposición. Por ahora los habitantes de las megápolis somos pequeñas motitas de polvo. El protagonismo de lo pequeño apenas es contemplado en esta civilización en la que predominan las grandes cifras.

 



[1] fallecida a los 89 años en el 2006.

En un mundo imperfecto

Por N.Estebenz - 15 de Mayo, 2009, 12:29, Categoría: LA VIDA URBANA

En un mundo imperfecto. N.Estebenz Nogal.

He de correr para llegar puntual a un macro taller de mecánica del automóvil[1] donde encargo la revisión periódica a los 60 mil kms, el cambio de una pieza defectuosa de fabricación de un modelo de Fiat ducato 11y la reparación de la fibra protectora del motor de los bajos. Quedamos para las 6 de la tarde. Espero media hora. Me dicen que no han podido hacer ni la revisión ni las reparaciones porque el hidráulico no les funciona. No me han llamado para avisarme.

Voy al cajero automático a hacer un ingreso[2]. Al actualizar la libreta se sobreimprimen nuevas cantidades sobre viejas estropeando la página y viéndome obligado a perder más tiempo para pedir una sustitución del documento.

Mi hijo  cuenta que el concierto de Police+Sting  en el Palau st Jordi 75e, el pase fue una estafa. Su lugar de ubicación solo permitía ver puntitos en el escenario y la actuación no pudo ser considerada de divina.

Estamos paseando por la playa con nuestro niñito de menos de 3 años hasta que el cielo descarga una copiosa lluvia. Nos refugiamos en una confortable terraza de lo que resulta ser el bar del club náutico[3]. Ningún camarero viene a servir nuestra mesa. Cuando me aproximo a la barra para pedir unos tés me informan de que el espacio es solo para socios. .Seguimos un rato más en la mesa hasta que escampa.

Veo en video como disparan al periodista  japonés por estar en una de las manifestaciones de Rangún. Su crimen: hacer de reportero de los hechos. 

Meto el sacacorchos de diseño en un botellón de vino de esos de varios litros con tan mala fortuna que se queda encastado en el cuello de vidrio, perfectamente ajustado y me cuesta mucho sacarlo. Cuando al fin lo recupero el segundo sacacorchos acabo por romperlo.

Mi  mejor amiga se descoloca por el hecho de recibir una llamada de teléfono de mi compañera convivencial. Esa reacción  rompe el momento mágico de nuestro encuentro.

El mundo: el macro mundo y el micro mundo, el de las noticias de afuera y el de la proximidad cotidiana. Los ecos continuos de los desastres de uno están muy conectados a las imperfecciones cotidianas del otro. No es que haya una causalidad-efectualidad directas sino que el individuo social sufre el bombardeo de ambas cosas. La realidad es más imperfecta de lo que el pesimismo más consolidado permitía conjeturar. Cuando uno va sumando pequeños reveses al dia a dia se pregunta si realmente habita el primer mundo o el ultimo de todos.

La insoportabilidad del entorno crece y mis defensas decrecen. Me angustian los reveses. Se que la proporción de errores con los que me voy a encontrar es alto. Por mucho que uno trate de vivir sin errores la interacción comunitaria diaria los hace inevitables. Hay dos clases, desde luego, los que cometen los demás y los que comete uno mismo. A fuerza de estar envueltos por errores ajenos se termina por disculpar los propios. Es una cadena.

Me llegan voces injuriosas de la tele de un programa basado en griteríos y violencias verbales, insultos e iniquidades. Me pongo a salvo desconectándola o cambiando de programa pero se que mucha gente en el mismo momento está pegada a esta clase de “entretenimiento”.

El envoltorio de las noticias impide que nos sintamos a salvo totalmente. Uno sabe que en su especie esta demostrada que hay gente capaz de cometer las conductas mas execrables. Continuamente hay oportunistas que se aprovechan de la ingenuidad ajena. En Madrid la  policía desmanteló[4] una red ilegal de clínicas chinas  de pago con supuestos médicos no titulados y con especialidades como pediatría, urología  y ginecología.

Fueron atrapados[5]  3 niños vecinos del barrio, en la plaza Real disparaban perdigones desde una terraza utilizando pistolas de aire comprimido regaladas por una de las madres. Al mismo tiempo el debate sobre violencia como espectáculo televisado sigue sin ser concluso y ésta tiene sus defensores.

Una tumba en Peralada fue profanada[6] para hervir huesos humanos en una olla

Si no fuera porque detrás de cada noticia hay hechos reales con protagonistas reales que hacen cosas reales altamente deplorables seria todo para tomárselo a broma.

Dicen que el mundo sigue un proceso evolutivo. No es cierto. Se vienen cometiendo las mismas estupideces una década tras otra y en realidad la historia del delito inventa nuevas formas pudiendo decirse que sí evoluciona pero en sutilidad criminal. Se puede decir también algo parecido de la historia de la negligencia. Mucho más de la historia de la política que tiene la habilidad de mantener enfrascadas las sociedades con hipótesis de perspectivas mejores cuando no pasa de renovar en cargos directivos la misma clase de perros con distintos collares. Los habitantes de lujo de países mas o menso tranquilos como España que no tenemos que hemos tenido que aguantar por el momento la mortandad balcánica o las explosiones en  lso mercados como en Bagdad no podemos olvidar que somos victimas potenciales de la injusticia o del ataque. Todo el mundo puede ser victima de una manea u otra de la agresión o del desprecio o por lo bajo, de la exclusión y la discriminación. Esa es la tesitura existencial en la que estamos.

Hay una estrecha conexión entre la vida cotidiana con sus déficits y la mundanalidad con la persistencia de los suyos. Detrás del gran error humano no hay más que una suma encadenada de pequeños errores humanos repletos de afrentas.

Vivimos y seguiremos viviendo en un mundo imperfecto. El próximo medio siglo para unos o el siglo entero para otros como esperanza matemática de longevidad no va a ver mejoras tan espectaculares como para poder decir otra cosa. El mundo está por rehacer, reconstruir, recrear. Tal vez a alguna generación futura se le ilumine la olla y se ponga manos a la obra para hacerlo, por ahora la gente esta demasiado ocupada en el pequeño cuadrilátero de sus privacidades como para ir más lejos. Rendida a la gran diosa de la egolatría el otro puede llegar a ser un problema más que una ayuda, La instalación en la desconfianza es una contante permanente. Antes de cada acto toca prever las posibilidades de éxito y si vas a ser la victima propiciatoria del momento. La victimidad política y comercial de los ciudadanos es tal que cuantas mas variables introduzca uno en su vida cotidiana mas riesgos corre de encontrarse con una cuota de reveses mayor.

Además de tener un día malo (unos son mejores que otros) el itienrante existencial no puede justficar todo lo malo que le sucede y ve por cuestiones de azar. Hay una probabilística alta de inducción al error y a la imperfección sistemática.

.

 



[1] Difisa de Sabadell,

[2] Uno de la CaixadelPenedès en Serraparera de CdelV

[3] El de St Pol de Mar.

[4] Mayo 2006

[5]  9 abr06

[6] 23abr06

En el reino de la estereotipia

Por JesRICART - 15 de Mayo, 2009, 12:28, Categoría: LA VIDA URBANA

En el reino de la estereotipia. JesRICART

Llevamos décadas escuchando lo mismo; siglos, con las mismas referencias. Repitiendo  efemérides,

nombres, calles, casas, muebles, gentes, conversaciones. Los mismos escenarios una y otra vez. Eso no es lo peor, lo peor es que nos pasamos la vida comentando las mismas jugadas. Estamos hartos de estar hartos. Eso ya lo dice una de las canciones preclaras de un arte que solo lo es expresándose como revolucionario. La estandarización es lo que más cansa. El comportamiento  humano la  prefiere a la originalidad. Esto no se expresa con total rotundidad sino que se deduce de la interpretación de los implícitos en la mayoría de las elecciones que se hacen. La contradicción es la siguiente: de una parte, la sociedad de consumo  necesita reactualizarse con nuevas estimulaciones para ampliar el repertorio de productos que puedan venderse; de otra, la necesidad intrínseca de cada producto en consolidarse y en ganar su cuota de mercado fragmenta la situación con distintas líneas de clientelismos.  El consumidor fiel de marca es el que no anda buscando productos nuevos o alternándolos todos sin decidirse por ninguno, es el que va tras uno concreto que le satisface suficientemente. En el colmo de su fidelidad    no querrá probar ningún otro por novedoso que sea. Es así que nos encontramos con un perfil dominante de dos fenómenos distintos: el de la consolidación de los referentes que se tienen  y el de la innovación para incrementar el parque estimulario y la oferta de nuevos posibles productos. A los nuevos planteamientos hay que buscarles expectación, publico, sector de interés, nuevas tandas de consumidores. Las clases pudientes se pueden permitir pagar lujos y novedades, las otras tendrán que esperar para hacerlo. Todo termina por ser consumido por todos, más o menos tarde según el recibo de noticias y las posibilidades de su pago. El secreto del sistema es precisamente este, extender las posibilidades de compra a todo el mundo. Se gana mas con un producto relativamente asequible para todos que no con uno supercaro asequible solo a los mas económicamente privilegiados. A la diversidad de ofertas del mercado se le puede agradecer un cierto poli cromatismo urbano. Es cierto que desde que hay mercado hay una relativa variedad. En realidad la razón histórica por la que nace el mercado es esa: complementar lo que falta en unas zonas con lo que puede ser exportado desde otras, sea por que son excedentarias o porque trafican con ello como fuente de beneficio.

La estereotipia pasa por la predicción de unas mismas conductas y maneras. Eso es la cita renovada con las faltas de originalidad. Si bien el rito de la vida pasa por un cierto ritual de repeticiones si la vida no ofrece variables distintas se hace sumamente agotadora. Uno de los lujos existenciales consiste en poder disfrutar de las novedades; lo contrario es someterse al cliché, al rol rigurosamente fijo, a exactamente  lo mismo con un estilo inamovible un año tras otro, una década tras otra.

Hay una doble sentimentalidad del sujeto ante el espacio: de un lado, necesita los referentes estables que le garanticen su ubicabilidad en las coordenadas; de otro, necesita las variables con las que significar su biografía. Sin variables no hay significación de personalidad posible. Todo lo que puede distinguir a una persona de otra es sus variables de sujeto: además de las características físicas sobre todo las comportamentales que incluyen los elementos auto decorativos. La sociedad de consumo se empeña en disfrazar formas que pueda enlatar de alguna manera para ponerles un precio de venta al público. El sistema de mercado es una gran performance a escala mundial pensada más para excitar la curiosidad que para cubrir las necesidades. Digámoslo menos paramétricamente: un buen número de ofertas son variaciones de lo mismo. Se aceptan los cambios de aspecto de las cosas en contextos en los que hay mas resistencia a aceptar nuevas cosas. La tendencia mundial de los consumos admite la alternancia de unos objetos con otros pero no favorece la alternativa a todos ellos. El reino de la estereotipia seria derrocado con otras formas existenciales, imaginadas y deseadas, difícilmente practicables. Los productos de mercado concuerdan con la disposición psicológica natural a admitir unos referentes fijos que seguricen los procesos más que con grandes innovaciones. Cualquier innovación importante crea una ruptura con el costumbrismo anterior. Existe la estandarización porque las mentes se alían instintivamente para formar parte de una amalgama masiva e informe.  No todo el mundo está dispuesto al descubrimiento a pesar de que los sondeos de exploración forman parte del proceso infantil de crecimiento y acompañan al adulto hasta la madurez que siga conservando esa pulsión infantil por conocerlo todo.

La vida, sin embargo, no sigue un proceso unitario. Es distinta en cada individuación, también en cada época cultural y en cada contexto político, étnico o nacional. Unas tipologías son más propensas al cientifismo y el hallazgo de alternativas y otras lo son a la consolidación de las inercias tradicionales anteriores. El mundo estandarizado, el que ofrecen los escaparates, las carreteras o los edificios oficiales no impide que cada sujeto investigue por su cuenta un mundo desestandarizado a la medida de si misma. Puede hacerlo de puertas para adentro en su casa o en el circulo de sus relaciones mas estrechas. Si tiene claro que la realidad como mínimo tiene dos expresiones: la que determina el mundo exctradomiciliario de la que se puede procurar en el intradomicilario todo irá mejor en cuanto a cambiar las cosas en su inmediatez y hacerlas mas divertidas y originales. En cierta manera, depende de su fuerza original en su soberanía privada que podrá resistir la estereotipia impuesta en lso lugares de los que no es soberano y pasa como un simple elemento paisajístico lo mismo que los demás pasan con esta categoría ante aquel.

Parte de la realidad impuesta con un patrón estandarizada pasa por los límites: el limite de resistencia, el límite de energia, el límite de la salud, el límite de la palabra, el límite del hacer, el límite, en suma, de la seidad.  Kasl (1983) estableció una relación entre personalidad y cáncer de pulmón y la  relación entre vida estresante y enfermedad. Incluso el límite de la vida es estandarizado a escala socio-industrial. La gente muere precipitando implícitamente su fin sin llegar a acciones suicidas evidentes, a partir de agotarse con el vivir reiterado y no  resolver el sin sentido de todo. El secreto, si hay alguno, de la continuidad biográfica no es el de encontrarlo sino el de soportar felizmente su falta tomándolo todo, incluido lo propio en sus avatares y éxitos, como un espectáculo literario.

Blog alojado en ZoomBlog.com