El Blog

 
 

Calendario

<<   Enero 2010  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog
 

El olvido histórico y el perdón.

Por NéstorEstebenzNogal - 12 de Enero, 2010, 14:15, Categoría: CONFLICTOLOGÍA

 


El olvido histórico: una premisa para el perdón imposible.

Las correlaciones de fuerzas en sus eclosiones belicosas se pueden calmar y las aguas turbulentas de los periodos de crisis volver a sus cauces tras ríos de sangres y calles pintadas de muertes y odios. Debe haber pocos lugares en el mundo en el que el pasado no pese como una losa que aplastó sueños y gentes. La historia, es decir la historiografía de la historia es un inventario de crímenes. Pero el pasado no es uno solo, contiene muchos pasados. Del que mas se acuerda cada generación es el del pasado reciente, el de los últimos 70 años u 80 años a mucho tirar. Cuando las dos o tres generaciones precedentes se han extinguido por completo la idea de pasado se transformado, o el pasado que las contuvo deja de reclamar sus derechos porque sus voces ya se han silenciado para siempre. Mientras haya protagonistas vivos del pasado reciente o relativamente reciente la reclamación de su justicia se hace oír poco o mucho. En cuanto desaparecen los testigos de una época histórica es como si desapareciera la misma historia. Luego quedan eso sí, las referencias de las referencias, las ratas de archivos y los analistas que se especializan en investigaciones de períodos determinados. Son trabajos documentalistas más que de campo porque ya no quedan testimonios vivos a los que preguntar, como mucho muestras de osarios para la peleontología.

De los peores y más cruentos crímenes sucedidos en la historia de los humanos, el paso de las generaciones los ha convertido en vaporosidad. ¿Quien llora por las atrocidades sucedidas hace cien, mil o 3 mil años? Sin embargo de ese pasado reciente todavía hay quien no ha enterrado sus dolores y no los enterrará hasta que su corazón deje de latir.

En los países en los que ha habido contiendas fratricidas entre gentes de una misma sangre y cultura las dificultades para la reparación histórico-sentimental de los daños son mucho mayores si los conflictos han sido con ejércitos extranjeros invasores.

España es un caso histórico en el que el revanchismo por una guerra iniciada en 1931 sigue siendo retroalimentado en el 2010, momento en el que escribo este texto. A este paso superará el récord mundial en comparación a las rivalidades en otros lugares del planeta en cuanto a reyertas interideológicas y memorándums por la pertenencia a bandos distintos.

Como se sabe, en España se mintió a las generaciones futuras acerca de la generación de la guerra civil. La voz de los vencedores que se vendieron a si mismos como los patriotas fue la que se impuso tras años de crueldad militar contra la República y la población civil. Como en tantas otras partes los vencedores deformaron los hechos históricos a su conveniencia y contaron las brutalidades rojas y anarquistas, exagerándolas y llevando a fusilar a miles de inocentes. Los hijos de estos vencedores y en algunos casos, los hijos de los hijos, todavía alimentan rabia contra la república española a pesar de haberla derrotado militarmente, aunque hubiera sido legalmente constituida por sufragio universal. Por su parte la memoria del planteamiento republicano, que tambien persiste en los hijos de los hijos de los que fueran fusilados o tuvieron que exiliarse, sigue vigente y sigue sin perdonar que los alzados se comportaran como crueles asesinos, ruines envidiosos de vecinos a los que denunciaban para quedarse con sus posesiones.

A España ya le había costado evolucionar y sumarse a los ritmos de crecimiento económico de otros países en los que soplaron anticipadamente otras visiones de liberalidad. De ese retardo histórico todavía se pagan las consecuencias. Tras la victoria franquista en 1939, con la complacencia de la Europa democrática mediocre fallando a favor de la derrota de un estado mas progresista como el republicano, el país se sumió en unas cuantas décadas de no libertad y mucha represión en la que el único discurso publico posible era el de los vencedores. En cuanto la pluralidad social pudo emerger, lo cual no fue posible hasta la muerte del dictador, dato que ya indica por si mismo lo poco organizado y fuerte que estaba el movimiento antifranquista, en lugar de hacer un ajuste de cuentas en toda regla con el pasado, se dejaron pasar los años de la transición a la pseudodemocracia posterior, con el lema de la reconciliación nacional. Muchos pensaron que borrando lo sucedido se podía empezar una cuenta nueva, con un nuevo orden de fraternidad a escala de todo el país como si no hubiera pasado nada. El fallo de esta intencionalidad politica (muy propomocionada por una izquierda bastante docil) es que sí hubo un pasado de crimenes y con sus criminales vivos y sin haberles juzgado. Se consintió su presencia -la de unos golpistas- en la nueva convocatoria democrática como pidiéndoles permiso para que ahora sí aceptaran que la sociedad española viviera en un regimen parlamentario, eso si con la reinstauración de una monarquía. Al carrillismo de aquellos años lo considerábamos traidor por insistir en la reconciliacion de todos los españoles sin pasar factura por los daños ocasionados que -seguimos recordando- fueron de dos tipos: truncar la historia de todo un pueblo por la decisión fraccional de unos militares y demorar el desarrollo político del país por dos generaciones.

Lo que no se hizo entre 1975-1982 (repasar el pasado histórico próximo, el de antes, durante y después de la guerra civil, para juzgar crítica y judicialmente a los autores de lo crímenes) pactando deprisa y mal la entrada en una normalidad democrática, se ha replanteado de distintas maneras en décadas posteriores.

La propuesta de una ley para la memoria histórica vendría a suplir con mas de 30 años de retraso lo que no se hizo en su momento. Las reacciones adversas que tal ley ha producido vienen del lado de los implicados en la ilegalidad de los acontecimientos que quieren ser repasados. Quien está convencido de lo que hizo en su pasado de acuerdo con su conciencia no tiene porque temer a que le revisen su conducta, o la de su familia, o la de su ejército. Lo que resulta más sorprendente, de los que murieron por dios y por españa, que tanto tiempo después siguen cociéndose en sus infiernos particulares de rabia contra los rojos a pesar de masacrarlos, es que le teman a la tal ley si tan claro tenían de liquidarlos a todos y obligarlos a la mediocridad que 4 décadas de franquismo supusieron.

De aquellos tiempos un linaje de obsesivos todavía vivos confunden esa ley como una herramienta favor solo de una de las partes beligerantes. De tarde en tarde tengo la mala fortuna de encontrarme con algún articulo propio de vengativos por los sucesos acaecidos. Es ya un clásico culpar a Santiago Carrillo por su función en Paracuellos del Jarama como responsable de la matanza en noviembre y diciembre de 1936 de unos 2000 a 5mil adictos al alzamiento cuando la caída de Madrid por las tropas nacionales era inminente. Nunca han sido justos los fusilamientos en masa. En las guerras se mata y se muere y la proporción mayoritaria de las víctimas no son las que van directamente a los campos de batalla. Esta es una de las tragedias de la historia. Desde que se tiene noticias documentadas de la historia se tiene de sus guerras. Lo que es más la ecuación civilización igual a conflicto armado es una de las mas irreprochables en sociología. De todas las muertes la que te disparen sin juicio ni sentencia en firme debe ser una de las peores. Que lo hiciera el bando republicano no habla a favor de la República. Esa misma practica de destrucción del contrario se extendería después a las propias filas del movimiento contra las tropas franquistas por las cúpulas de poder en contra del anarcosindicalismo.

Las memoria histórica sí ha de repasar esos acontecimientos como todos los demás miles de acontecimientos sucedidos entre el alzamiento nacional y más allá del fin de la guerra. Y de ese repaso los cargos implicados en las matanzas deberán ser apuntados con toda la demostración en los anales de la historiografía. Por lo que hace a Carrillo, ese histórico del PCE, no es lo mas significativo cuantas ordenes de matar dio. Lo obvio y triste fueron los procesos de depuración de ambos bandos por una refriega que solo había iniciado uno de ellos. Todo el odio que ha generado su figura en esos acontecimientos priva de analizar la situación en toda la contextualidad, desemocionalizándola pues.

Cuando leo textos (como uno reciente que acabo de recibir de un tal Jaime de Echanove Guzmán enviado por una persona intermediaria que me lo envía para que vea que clase de mentalidades siguen vigentes) fanatizados por el dolor nunca resuelto de los descendientes de los que murieron allí entiendo porque la historia sigue siendo un gran relato de las grandes mentiras. Ese hombre resentido porque su padre Antonio de Echanove Guzmán murió por dios y por españa adjunta una carta dirigida al criminal Santiago Carrillo con muchos detalles de Paracuellos y de su persona pero con un olvido extraordinario: no da su propio nombre de autor. (¿aún hace falta decir que la versatilidad de un testimonio la da sus datos personales de identidad y su localización?)

Carrillo representó lo que se llamaba el revisionismo. Cuando supe de su existencia fue en una época en que del PC se habían desgajado muchas fracciones a su izquierda combatiéndolo en su visión reformista de la sociedad. Históricamente el peso que tuvo el PC (tambien el PSOE) en la transición española hizo mucho daño a la evolución del país al hacer prevalecer el perdón de los pecados de lo sucedido en la contienda armada. Ese perdona para ambos lados nunca ha sido totalmente cierto. Las rencillas siguen. Y a este paso las heredaran la generación biológica que ahora está naciendo. Un siglo de enemistades dentro del propio país por no haber aclarado las cosas es demasiado tiempo.

Los de la bandera rojigualda y el arriba-españa como grito mañanero nada mas salir de sus camas ante sus espejos y familiares quieren seguir mintiéndonos con ese refrito de los que murieron por dios y por españa, una doble mentira, primero porque dios no existe y de existir haría de mal dios enviando a sus crédulos a la muerte por defenderlo, ya que un omnipotente se bastaría solo; segundo, porque los que murieron por españa, es decir por su república legítimamente constituida fueron los otros, los del otro bando, los políticamente legítimos. La tierra, el gran conglomerado del polvo planetario ha reunido los restos de los unos y de los otros. La incapacidad fraterna que tuvieron de vivos la deben estar resolviendo ahora como átomos entremezclados.

La discusión contra la ley de la memoria histórica niega una evidencia substancial para el desarrollo del saber y por tanto de las verdades: la necesidad de aprender de los hechos, para eso toca reconocerlos, todos, y en consecuencia identificar sus protagonistas, en particular sus malhechores. Eso significa pasar factura a todos los que ejercieron el papel de traidores y carniceros. En cuanto a Carrillo no he estudiado ni voy a estudiar su participación en los hechos. La investigación de Ian Gibson -entre otros- puede ser suficiente para las exigencias del debate en si sobre rebuscar en esta parte del pasado. La nómina de los demonios rojos es mas extensa que la fijación de esos especializados en Paracuellos que ponen el énfasis de todos los males en ese hombre. Lo que no toleran es su longevidad biográfica y lo que es mas importante su lucidez politica. Sus errores como secretario de un partido cómplice con una transición descafeinada (comparativamente ese error histórico fue superior al de las matanzas de los que apoyaron el alzamiento fascista) no son justificables pero eso no quita reconocerle su capacidad para tener una gran perspectiva histórica. Santiago Carrillo es un animal político al que consultar en tanto que libro abierto de historia pero no mas que cualquier otro que fuera testigo directo de acontecimientos y que siga vivo o deje sus memorias escritas correctamente documentadas.

Blog alojado en ZoomBlog.com