El Blog

 
 

Calendario

<<   Diciembre 2009  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog
 

Diciembre del 2009

La lucha sigue

Por Néstor Estebenz Nogal - 16 de Diciembre, 2009, 12:16, Categoría: COYUNTURAMA

 

La lucha Sigue.

¿Y con la tesis en boga de la alianza de civilizaciones también se pretende que pasemos por alto estas atrocidades? ¿desde la pedofilia a las ablaciones clitorianas?¿Desde la contaminación acústica de los seguidistas de El Profeta a su fanatismo por carecer del menor sentido del humor que se ría a su costa?

Desde la Europa con fama de rica te envío saludos envidiando la riqueza del tiempo en tus geografías y los panoramas aún no manchados por las prisas.

De todo lo que como receptores recibimos, las fuentes informativas no suelen ser tan acreditadas como para dar por bueno todo lo circulante. Cada noticia hay que cotejarla antes de darla por buena. Por lo que hace a los matrimonios convenidos por alianzas de linajes familiares entre adultos y niñas tiene una larga tradicion en el campo islámico. Además de contrastar cada dato actual no se puede olvidar el peso de una larga tradición donde el sometimiento de las mujeres sigue sin ser superado por el poder de los imanes y el consentimiento de los estados.

Los datos biográficos de la numerología ordinal se olvidan. Que importa si fuiste el primero o el último en un evento, lo que contará es que estuviste en aquel evento, viviste aquella experiencia.

Aminatou Haidar: La lucha íntegra de uno contra el estado, contra la sociedad de las incomprensiones también, pone en evidencia la cobardía de tantos otros que hablamos y escribimos desde la disidencia con el sistema pero que no nos arriesgamos a morir para hacer prevalecer nuestras ideas. ¡Que tu sacrificio inspire la rebelión de los saharauis para decidir su destino! ¡que sean barridas de la Historia las monarquías que siguen tratando a los ciudadanos de súbditos! Antes de llevar al final tu suerte de morir, rescata tu cuerpo para que sea la sede privilegiada de la memoria colectiva.

El arte en todas sus variantes:  el de las paredes, el de la calle, el del mobiliario, el de la literatura poética o novelística, el de la arquitectura, el de las bellezas andantes...hace de la vida de todos los días algo más vivible, más divertido, permitiéndonos substraernos a esa gris realidad binaria de síes y noes y disfrutando de las opciones hedonistas que todo lo artístico proporciona.

Lo bonito pasa por ti.

En un análisis jurídico estricto el concepto de persona deja resquicios ya que no se puede considerar persona a todo ser nacido de la especie humana. Si el ser humano no tiene la equivalencia de persona -al no estar a la altura de los atributos de ésta de responsable, consciente y equilibrada- y si los animales se ajustan a las leyes de la naturaleza en cuanto a respeto ecológico al medio de formas mas equilibradas, sucede que un "simple" animal puede tener mas atributos de persona que individuos negativos para la realidad compartida por todos. Tema este que llevado a las magistraturas ocasionará(ría)que la interpretación de los códigos vigentes llegue a callejones sin salida. Requiriendo de una reelaboración fuera de código para rehabilitar la noción que tenemos de los animales así como la que tenemos de los hermanos de nuestra especie. SGAE recuerda a las antiguas mafias de la época de la ley seca en Chicago. No entiendo como cantautores que fueron de neustra devoción por su talante despierto en la crítica social vienen cayendo en la trampa de esa organización y de  esa ideologia chantajista de cobrar por el derecho a la cultura. A este paso los SGAEnsters nos cobraran por tomar el sol en las playas, respirar el aire de las montañas, colgar nuestras hamacas en los árboles o bañarnos en los ríos. Como todo eso lo hizo dios como su creador -dirán- y ese tal dios será uno de sus socios, sin duda, nos pedirán el tributo regular del pago del canon. 

El ecologismo ha puesto en evidencia que otros movimientos sociales reivindicativos (obrerismo, sindicalismo, ...) se han quedado atrás en la historia de las ideas y de los hechos al no haber aprendido a respetar el medio ambiente ejerciendo conductas responsables de mínimos. El punto de vista de clase de estos ha resultado no ser una gran alternativa al interclasismo de aquél.

¡Que el clima ruja y que el planeta muestre quien es el amo! para que el poder humano se haga humilde y sepa que tiene que dejar de ultrajar a la naturaleza del medio ambiente, de las selvas su espesura.

Mis idolatrías son para las verdades de la tierra y sus bellezas mundanas.

La división racional-irracional para separar la especie humana del resto de las especies animales ya no nos sirve por exceso de simplificación. La ciencia ha sentado ya conclusiones acerca de la inteligencia animal. El cerebro del mamífero también hace sus inferencias aunque carezca de teorías elaboradas. Es cuestión de terminología para que al fin se admite que el comportamiento animal remite tambien a su lógica y no solo a su dinámica intuitiva. Cuando se admita la racionalidad animal -en animales de gran tamaño- se abrirán las puertas para sospecharla también en el reino de los insectos.

La industria cosmética boicotea la belleza natural haciendo creer que es mejor la enmascarada con los potingues. No hay estética que sea seducible que al pagarla compra el sufrimiento de los animales de experimentación.

Se hace difícil distinguir entre qué productos del mercado siguen protocolos éticos y cuales no. La mayoría de firmas priorizan el lucro a la ética.

Mi marco geográfico de referencia es Catalunya aunque la lucha ecologista es una lucha planetaria de cuyas informaciones no me substraigo.

¿Cual es el límite de la broma para pasar a ser tratada una acción que es divertimento de unos en susto de muerte para otros, en un acto criminal? Cada día, las estadísticas de la fatalidad andan sobradas de muertos y personas incapacitadas de por vida porque unos irresponsables con sus juegos negligentes las llevaron a la morgue, al coma o a la desgracia permanente.


Berlusconi. Un golpe violento

Por Néstor Estebenz Nogal - 15 de Diciembre, 2009, 20:38, Categoría: CONFLICTOLOGÍA

 

Un golpe violento.

La última agresión al cavalieri Berlusconi, dandy de la política europea, con balance de nariz rota y cara ensangrentada con visible consternación, a manos de un no-admirador de su público que aprovechó su baño de multitudes para romperle la cara,  invita a continuar reflexionando sobre la violencia menor como expresión del descontento.

Las democracias enmarcadas por instituciones-corsé dejan al grueso de la ciudadanía sin posibilidades de confrontación directa con líderes y sujetos del poder político  entre cita electoral y cita electoral. Estos, algunos,  que fueron suficientemente, se pertrechan en sus posiciones para manejar el país como si se tratara del patio de su casa, en el caso de algunos. Cuando un magnatario acostumbrado a ir por todas partes con don de gentes y dominio de la situación, acostumbrado a que le digan sí a todo y a que le traten de señor indiscutible, recibe un zapatazo (el dirigido a Bush, ¡lástima que lo/s esquivara!) o va de impertinente ahí donde vaya no puede extrañarse que la rabia popular (o de una parte de la sociedad) que genere a su paso se manifieste con alguna violencia. No es la primera vez que al premier italiano le han agredido públicamente. El tipo y sus chanchullos lo convierten en candidato ideal para el odio.

El acto en sí de la violencia hay que valorarlo desde la dialéctica de un agresor y un agredido. El perfil del agredido es el de un cínico rematado que ha sido unido al eje de los que  vienen empantanando europea en suelo islámico. El hecho de que el agresor haya recibido el apoyo admirativo inmediato de decenas de miles de fans de ese gesto ya es un primer dato estadístico que hay un tipo de violencia consentida. A sotto voce cuando alguien de alto nivel, que teje y desteje decisiones que afectan al destino de millones de personas, recibe de tanto en tanto un golpe, en el fondo la mayoría se alegra de tal anécdota. Enviar al hospital o al reposo por unos días a un tipo cuya actividad fundamental consiste en enredar a la sociedad es una forma práctica de asegurar que medite sobre su rol existencial y repase la falta de ética de su oficio. Por otra parte, la apología de la violencia  no hace más que generar violencia desde que el mundo es mundo por mucho que la ecuación civilización=guerras esté más que demostrada. El acto pues de la agresión es en sí mismo punible. El detalle biográfico del agresor como sujeto clínico con diagnostico de trastorno mental es un significante curioso. ¿Sería el más loco el más atrevido de hacer algo que en el fondo desearían millones de personas haberle hecho ya? A veces los más locos durante la Historia han sido los que han capitaneado grandes iniciativas por la demora de los más realistas en no dar jamás los pasos necesarios. El caradura de Berlusconi, cuya cara de cemento se suponía a prueba de todo, ha demostrado que sangra como todo vecino. Se confirma que su sangre es roja y no es azul, que está hecho de la misma pasta orgánica que el resto de italianos, el resto de europeos y el resto de humanos. Es un infeliz existencial que su popularidad y su capital no le evitan el escupitajo de corta distancia o en este caso el golpe contundente. Comparativamente al magnatario una agresión que pueda contarla sirve de mayor lección histórica que el disparo a bocajarro de otroras. Tenemos demasiadas lecciones históricas en nuestros haberes que han pasado por todos los exámenes demostrando que la violencia no lleva a ninguna parte, ¡al contrario! a encadenar más reacciones violentas. A pesar de la impugnabilidad de  todo acto violento porque nos retrotrae a épocas pretéritas faltas de educación y comunicación, la violencia es y seguirá siendo uno de los lenguajes humanos. Su gestión pasa por la auto moderación para llevar el puñetazo sobre la mesa en lugar de a la cara del contrincante o a pegarle a un petate de arena en lugar del vientre flácido de un prepotente. Resulta que no todo el mundo tiene habilidades lingüísticas para la comunicación o la expresión escrita y su forma de hablar, desde su instinto primitivo –si se quiere- pasa por las manos, de la gestualización excesiva a su extremismo en forma de golpe. Honestamente, hay que desautorizarlo, sentimentalmente no deja de ser un acto simpático. Su potencial propagandístico es incuestionable. Todos los magnatarios que van de populistas como vedettes por las calles quedan advertidos con este golpe que tampoco llegó a martillazo: que no se sientan tan seguros siempre habrá alguien de la calle, uno de esos individuos anónimos con los que jamás habrán hablado, que les odiará a muerte por todas las responsabilidades que les atribuirán por sentir que en sus vidas por ellos fueron dañados.

La agresión demuestra otro dato: la extrema vulnerabilidad del tipo al mando. Si alguien fuera de séquito alcanza esta proximidad del cavalieri es que sus anillos de seguridad (al menos dos debe de tener un cargo de su autoridad) son totalmente permeables. Me lo confirma un antiguo recuerdo. Nos encontramos un día al susodicho en una de las calles estrechas de Siena: unos tres coches dificultando el paso de peatones, junto al hotel más importante, multitud-espectadora no perdiéndose al hombre grande, porque siempre hay huestes para agasajar  a la celebrity aunque sea un bastardo de la política y un ser intoxicante. Algunos grandullones haciéndole de guardaespaldas, -puras fachadas nada de garbo- ante los que pasamos sin que nadie nos cortara el paso. Tuve al susodicho a medio metro cruzándomelo. Supuse que esa accesibilidad a su careto indicaba su seguridad personal de estar siempre a salvo. Deberá repasar su presunción o comprarse media docenas de máscaras preparadas para defenderle de los próximos impactos.

El acto de la violencia en si no puede ser juzgado únicamente con el código en mano: nadie puede agredir a un semejante y menos sin preaviso, ya que el agredido es a su vez agresor de su propia sociedad y agresor en el extranjero para más señas por participar en la entente contra –según ella-el mal.  Hay golpes violentos de tal contundencia, de un solo acto, que no permiten la restauración de la victima para contarlo. No es el caso. Tampoco tenemos un agresor que buscara ese objetivo. Expresó su descontento pintando de rojo una cara. Recomiendo otras formas de poder más simbólico sin alterar el colorido del atacado. Se les puede tirar tinta a los malditos con sprys o vasijas, o sangre animal de mataderos  para recodarles sus protagonismos en matanzas. Se les puede bombardear con oxalatos y excrementos. Eso nos devuelve a la teoría del lapo. Por  peor ofensa sigue siendo la de escupirle a alguien en la cara sin que eso físicamente le dañe aunque es posible que ya no olvide jamás esa experiencia. Es difícil sugerir formas de protesta personalizadas contra los señores de los enredos nacionales. Por de pronto el golpe contundente que ha estropeado para una semana esta  cara es un aviso para todos los rostros del cinismo: ya saben que no pueden fiarse de nadie. Detrás de cada quien de sus públicos puede esperarle alguien que les ataque,-esperemos que la próxima vez sea- con la más contundente de las armas: la palabra.

Notas Combativas

Por YASHUAbcn - 14 de Diciembre, 2009, 11:31, Categoría: DEBAT CRITIC

 Notas combativas..

Gestionando nuestras propias informaciones como fuentes de información alternativas (y complementarias cuando sea posible)reduciremos el poder de los grandes medios y de sus engaños.

Ya no somos tan vulnerables. Uniéndonos con palabras, construyendo críticas positivas y actos progresivos tejemos una sociedad que supere a la sociedad maldita de las injusticias. ¡que no nos culpen las generaciones posteriores por no estar a la altura de las luchas requeridas por el presente!

Sigamos haciéndonos dueños de nuestros destinos, sumando nuestras gotas individuales para ser los aguaceros que laven las suciedades de nuestro tiempo.

Gandhiano hasta donde sé y puedo, pacifista medular hasta donde los tiranos me dejan, he aprendido que la recompensa de la vida es la vida que no busca recompensas, que vive de acuerdo a lo que se siente, se sabe y en lo que se cree. Que lo importante no es la longevidad, ni los títulos, ni las cifras en las cuentas bancarias; sino el contenido que se crea en cada minuto, en cada acto, en cada transacción, en cada ahora, en todas y cada una de las coordenadas por las que se pasa.

Mientras mi cita con el paredón se demore, tú de ejecutor y yo de víctima, seguiré tomándome la libertad de decir lo que pienso -desde mi crítica e inteligencia- sin insultar a nadie, ni siquiera a ti.

Podemos prescindir de encuentros presenciales y seguir habitando en el encerado de los algoritmos. Somos duendes de pantallas y aldeanos digitales tejiendo lentamente la telaraña de los contactos para la circulación de las fórmulas y las ideas para que vayan penetrando en las vidas cotidianas de cada cual en sus constelaciones concretas. Somos memorias de esas ideas, intangibles al tacto y elusivos de las miradas directas cuando nos encontramos por las calles y los subtes. Somos los nuevos monarcas magnéticos que enviamos misivas a un mundo donde reducir sus espantos, sacando fuerzas de nuestros adentros y con algunos saludos y ánimos que nos dicen adelante.

Se cumplan o no, nuestros sueños ya son otra forma de realidad, la dosis necesaria para sobrevivir a esa otra realidad de una sola versión que pretende cortarnos con la navaja oxidada de un poder sin remilgos.

El movimiento reivindicativo internacional sigue presentando batalla ahí donde las efemérides de gubernamentales demoran con sus diplomacias los compromisos pendientes. Por muchos cientos o miles de detenidos que haya, la escuela de la lucha sigue templando a la sociedad ante la nueva revolución pacífica.

El futuro personal sigue siendo quimérico si el individualismo vence cuando toma la distancia del descuido frente al futuro social. Con personas como tú que se destaquen en la lucha humanista el sueño de la utopía nos quedará más cerca y las mentiras acerca de la realidad serán desbancadas.

Seamos sistemáticamente testimonialistas para defender verdades y puntualmente activistas para contrarrestar los ataques de los poderes contra los humanos y el planeta mientras vamos repintando los colores de la esperanza.

Con nuestras lecturas y cruces de mensajes vamos creando una biblioteca por la paz, nos vamos haciendo sabios con nuestra propia literatura analítica que señala la posibilidad de otro horizonte social tan cerca como nuestra voluntad organizada lo planteara o más lejos si con nuestra desidia dejáramos que los otros por llegar nos sustituyeran en esta dedicación.

Aunque todos los futuros de los que se haya hablado siguen siendo hipotéticos y ninguno puede ser prometido con garantía absoluta, podemos vivir con la idea de ir hacia un nuevo paraíso de amor y placeres donde vivir no pase por masacrar ni trabajar signifique hundir al prójimo.

Desde hace mucho no tomo ningún país como mío, -tampoco el que nací-ni ninguna bandera por la que merezca la pena sufrir o luchar a excepción de los estandartes con signos universales de paz y amor.

Y tras la contraportada del morir se abre la veda de los negocios de pompafunebrenses, empresas religiosas y mediums que te da hilo directo con el mundo espiríta. De las proezas de los difuntos mejor no hablar, casi todos terminan con sus grandes sueños sin realizar.

La silueta estilística levitó sobre el suelo, caminó sobre el mar, enfrentó con su destello los rayos de una tormenta y cuando se cansó, navegó por los cielos en busca de otro planeta donde continuar siendo adorada.

No, no es una escapada íntegra del mundo equivocado, está ahí, a nuestro lado, es una huida de la auditoria de sus errores, una huida del protagonismo en cometerlos, una huida de la complicidad en consentirlos.

Ya no importa en qué lugar del mundo vivamos físicamente ya que todoas vivimos como aldeanos en un mundo del que sabemos que nos queda en la palma de la mana. Somos puntitos en los rincones de nuestras pantallas luchando por una causa hermana: la de siempre, la de los humillados de la tierra que claman justicia sin caer en la venganza.

En la telaraña del movimiento vindicativo y reivindicativo cuantas más redes de redes se vayan extendiendo más oportunidades tendrá la sociedad para depurarse de sus corruptelas y neutralizar a sus criminales y así poderse reorganizar con otros postulados de paz. cooperación y justicia.

El conflicto entre el catolicismo y el islamismo se debe a cosmovisiones antagónicas sobre la vida y la espiritualidad. Para quienes no somos creyentes ni del dios de Abraham ni del Aláh de Mahoma los ritos paidofilicos -aun vigentes que obligan a las niñas a contraer matrimonio- son actos criminales contra los que ni las diplomacias occidentales arremeten ni el oenegerismo lo hace para no hacerse mal ver por las autoridades no sea que les quiten la oportunidad de hacer sus negocios solidarios.

Somos distintas formas compartiendo la vida en el planeta. No somos los dueños del territorio ni de la naturaleza, solo sus invitados.

El lenguaje coloquial no es ninguna garantía: está lleno de trampas, errores interpretativos, atentados anticientíficos, connivencias acríticas y palabras mal usadas.

El mayor problema de seguidistas y secuaces de dictadores (por cierto la lista de dictadores de la Historia está perfectamente reconocida por la historiografía y no son entrecomillados salvo por sus acólitos) es que a parte de traicionar la memoria de los sucesos -justificando por la inauguración de diez pantanos de un asesino todos las penas de muerte que firmó- se traicionan a si mismos como individuos de goce, auto reprimiéndose y no aprendiendo a vivir sus vidas desde el placer y la fiesta.(se les distingue por la rigidez de sus músculos faciales y por su estreñimiento intestinal). Eso les lleva a esconder sus miserias en titulaciones de excelentísimos o vuecencias y a nadar con señales crípticas en los ojales de sus chaquetas que solo los de su club entienden y llevar las más horribles corbatas de la industria textil. De otra parte, el mayor problema de los críticos de dictadores fallecidos por viejos pero no barridos por sus fascismos, es el de tener que soportar la perpetuación de la ignorancia sobre los sucesos del pasado por los que aún nadie -en una Hispania tan dolida y fracturada- ha pedido perdón por un largo millón de muertos que vivían en la legalidad.

Actuad

Por NéstorEstebenz - 11 de Diciembre, 2009, 19:19, Categoría: MOVIMIENTO SOCIAL

 

Actuad

Antes de que nos hagamos más viejos, seamos más sabios y grandes no por los tamaños de nuestras fuerzas sino por la fuerza de nuestros saberes. No hay mayor poder que el del saber ni mayor saber que el de aprender a ser.

La transición de la dictadura a la democracia nunca terminó. Seguimos en el postfranquismo.

La ley de la gravedad no es opinable aunque Homer Simpson diga "¡Maldita Gravidez!". Los datos de la historia están ahí por mucho que nos duelan. (Las hadas de varas mágicas son cuentos infantiles. Las alas de los ángeles están secándose en los talleres de reparaciones). El espectáculo de la política nos entretiene en las formas llevando a la alienación del olvido para que no se verifique la supervivencia de un mismo poder rabioso, eso sí con otras fisonomías para los titulares gubernamentales.

¿de cuántas palabras necesitamos aprender para saber que las palabras no bastan? ¿de cuántos hechos hemos de vivir para saber que muchos hechos nos desviven?

Las protestas testimoniales en contra de las injusticias, por supuesto, son necesarias. Protestar contra la crisis actual tambien; aunque es tanto como protestar contra todos nosotros por nuestro hiperconsumismo, nuestras hipotecas y nuestra mentalidad burguesa-especulativa y no solo contra los grandes empresarios y los estados. Esta bien la cita periódica para recordarnos que lo seguimos haciendo mal (eso de vivir) muy mal.

Los poemas, escritos en cualquier parte: en billetes de tren, entradas de cine, tickets de compra,... pasarían a ser un memorándum de fechas y aconteceres para el poeta que aprendió de si mismo y de sus notas, que cobran más significación los reversos que los anverso, los dorsos que las caras, lo oculto que lo aparente, quien está detrás que quien está delante.

A veces he pensado que morir es como dormir y no despertar o que morir es como dormir y no enterarse, pero luego al despertar creo en la vida con tal fuerza de que tengo la sensación de que no voy a morir nunca para sufrimiento de mis semejantes que deberán soportarme por los siglos de los siglos.

La paloma trajo el símbolo del olivo y fue tomado por el vuelo de la paz, ahora las aves que nos hemos quedado sin frutos que honrar ni arcas en las que viajar, que ya no somos las seleccionadas para rehacer el mundo desde abajo sino que vivimos atrapadas en atalayas lejos de los suelos, queremos, como siempre, volar. Volar sigue siendo el verbo del hacer, imaginar el de construir, desear el de conseguir, proponer el de posibilitar, aliarnos el de fortalecernos, conocernos el de amarnos, comprendernos el de fusionarnos.

Si cada uno/a de nosotros/as nos constituimos en fuente de información veraz, independiente y crítica no habrá poder que nos reduzca ni nos siga manipulando.

Por increíble que parezca, la bestia humana se fue humanizando por la vía de desarrollar sentimientos de solidaridad con los animales que, en algunos casos, superaron el respeto, insostenible para con sus semejantes anatómicos. Fueron mas allá de la filantropía para poner en pie de igualdad los derechos a la vida de estos con los derechos humanos de aquélla.

El rojo ha sido el color de los perdedores, el de los heridos y los muertos, elevado a la categoría de bandera y proclama, el color esperanzado en la victoria. Mientras siga habiendo por lo que luchar seguiremos enrojeciendo nuestros cuerpos que dejarán señales de nuestro paso por las calles.

La brutalidad contra los animales deja a los humanos maltratadores en el eslabón más irracional de la escala biológica. Visitad el foro de AnimaNaturalis para denunciarlos por sus hechos criminales.

Seguir el criterio de no prometer lo que no se va a cumplir, seguir tambien el criterio de hablar de un mañana mejor si pasa por el compromiso de los actores del presente. Prometer es siempre un compromiso ante el otro y ante uno mismo, una forma de activar la energía y cambiar las cosas.

No es cuestión de desear la muerte de nadie y menos la de un presidente de gobierno que se presta a ser el muñeco de trapo que aguanta todas las pedradas en las casetas de tiro libre de las ferias de barrio. Si ya me aterra,cuando me toca, ser presidente de escalera por la cantidad de vecinos molestos que solo piden y no resuelven, ¿qué decir de serlo de un gobierno con la mitad de la población personalizando responsabilidades por problemas de la estructura del sistema?. Por aguantar enfados e incomprensiones de multitudes personalmente no aceptaría la titularidad del susodicho en el gobierno aunque me dieran a cobrar 10 veces más de lo que gana el presidente actual.

Cuántas más luchadoras y luchadores seamos en denunciar las equivocaciones de la sociedad antes engendraremos una nueva con residentes maduros y conscientes que no se dejen manipular. ¡Saludos y honores a quienes no renunciáis a la militancia!

Los estados son estructuras de poder de los que sus presidentes son figuras más o menos decorativas. Los estados se nutren de los impuestos (imposiciones, pues)y otros negocios y viven al amparo del conformismo social. Los gobiernos son sus gestores coyunturalistas. Cambiar unas figuras por otras sin cambiar el sistema no resuelve la Historia.


Sin duda, el gran logro del franquismo ha sido haber asegurado su continuidad de dos maneras: en formas institucionales que imponen la dictadura de la mayoría y en la memoria de neofranquistas nacidos después de 1975.

Lo que ha propiciado las dictaduras, las de tantos países en tan distintas épocas históricas, las de castas muy especializadas en el dominio del poder sobre la mayoría social, ha sido formas mentales en si mismas restrictivas de la sociedad. Sin una revolución de las mentes no habrá una revolución política que se sostenga y triunfe La flexibilidad mental tiene mucho que ver con la acogida dialéctica de puntos de vista distintos .Mientras esto no concurra hermanos de suelo y de idioma seguiremos tan irreconciliables como siempre. En cuanto al pasado, el exdictador de la historia chistosa que después de 30 años de estar en coma vuelve en sí y pregunta como están las cosas, advierte con alborozo que no han cambiado tanto, que se han nombrado antiguas instituciones de su régimen con nuevos nombres dichos con pomposidad filodemocrática. La apología neofranquista no tiene ninguna necesidad de nostalgia del pasado, puesto que sus prosas están tan presentes como siempre aunque algunos signos y estatus ecuestres hayan desaparecido de nuestras plazas.

En las notas combativas por una realidad más aceptable que la que nos ha tocado vivir por condicionamientos y ubicaciones, la recuperación de la memoria histórica es indispensable pero eso extralimita las latitudes patrias de cada idioma. La memoria histórica es la de todos los pasados y de todos los pasados hay otras versiones que contar distintas a las que dejaron sus vencedores. Mientras los actores de tantos crímenes no sean enlistados en las listas de los imperdonables y asi reconocidos públicamente y por sus sucesores en apellidos e idea la sociedad seguirá arrastrando el más pesado de sus lastres: el de la mentira histórica.

Actuad, esa es la forma verbal imperativa por la que no pido permiso decir. Actuad, para que las adhesiones incondicionales a tesis caudillistas no triunfen como el imperio de una única ley. Actuad, para sumar más activistas a las causas clásicas por la justicia y por la inteligencia que es lo que permite adaptarse a la adversidad incluyendo la victoria coyuntural de la fe sobre la razón.


La poasición de clase.

Por YASHUAbcn - 4 de Diciembre, 2009, 11:37, Categoría: DEBATE SOCIAL

La posición de clase en el debate autojustificativo.

Durante una buena parte del siglo XX -y en otros anteriores- la condición de explotado era suficiente para declarar la de victimidad frente a la injusticia. A un lado estaban los explotados a otro los explotadores. Las víctimas eran seres indefensos, inocentes y vulnerables que aceptaban las formas dirigistas del estado y de los grandes empresarios. Fueron tiempos en los que de los obreros se decía que no tenían nada que perder. El desarrollo de las clases medias por obra y gracia de un crecimiento espectacular del sistema capitalista desmanteló esa idea. La sociedad en masa, al menos en los países hipermaterialistas, sí tiene mucho qué perder si por pérdida se aplica a dejar de tener el control sobre las cosas compradas o acumuladas. Las luchas sociales se han centrado y siguen centrándose básicamente en esto: en la perpetuación del poder adquisitivo, en el mantenimiento del estatus. Mirándolo fríamente la inmensa mayoría de luchas intrahumanas han sido y son luchas materialistas en relación al acceso a los recursos y a los beneficios. El movilizador inspiratriz fundamental del movimiento obrero sigue siendo el de una vida materialmente confortable. Las huelgas más salvajes y radicales siguen poniendo en primer lugar las reivindicaciones economicistas dejando muy en segundo o  último lugar (eso en el mejor de los casos que sean contemplados) los objetivos de carácter político y humanista. La dignidad, la justicia y la libertad no dejan de ser palabras que se manejan en las asambleas propagandísticas y en las luchas fabriles pero desde el punto de vista de sus acepciones a los casos concretos de sus supervivencias materiales, sea con el mantenimiento de puestos de trabajo o en contra de los cierres de las empresas. Hay algo de los movimientos de los asalariados que los infantiliza esperando que empresarios y magnates se rindan a sus deseos en lugar de las implacables leyes del mercado.

Por otra parte, las actividades por re-valorar los puestos de trabajo, renegociando el reparto de las plusvalías, que se ha interpretado como un movimiento social del cual iba a emerger una gran conciencia popular, no deja de ser una peculiar forma de reparto de los pasteles recursivos. Por su lado, las luchas entre estados en forma de guerras cruentas y duraderas también fueron esto: luchas por los repartos territoriales y por la recalificación de los dominios. Esa concomitancia podría poner en una seria revisión el supuesto de que los obreros de todos los países tienen los mismos intereses y los capitalistas también. Eso es un reduccionismo. El panorama intercapitalista demuestra sus posiciones de conflictos tanto entre empresas como entre estados. Teniendo en cuenta que hay empresas que facturan más capital que el presupuesto de estado de todo un país es fácil deducir que el poder financiero está por encima del político. Un discurso reformista en los USA viene poniendo el énfasis de una clase de análisis contra el casi infinito  poder de la banca dejando para el lugar de los santos inocentes a los estadistas y personajes públicos del campo legislativo y represivo.

Las antiguas consignas para un movimiento obrero internacional unitario sin quitarles ningún valor para el romance revolucionario chocaran con el hecho de su profunda división. Si en el seno de cada país –y de cada clase obrera- mientras una fabrica lucha por su salario, la de al lado difícilmente se entera y se solidariza ¿qué esperar de las relaciones entre las protestas  de cada país silenciadas o ignoradas para que sus ejemplos no se extiendan? Para que ésta línea de análisis no lleve a conclusiones fatalistas hay que reconsiderar el potencial de radicalidad de cada lucha y de su conexión como un sentido histórico del evolucionismo social –más supuesto que demostrado-. No se puede afirmar con convicción rotunda que el desenlace de cada movimiento social lleve inexorablemente a revoluciones fantásticas que engendren un mundo estupendo. Parece que todavía existe una idea de revolución como la del gran día partero a partir del que todo va a cambiar inaugurando el reino de la utopía. No se puede seguir confundiendo actos de rebelión, festivos y rupturistas  con los tótemes del sistema, con alternativas consolidadas. Muchas de las actividades pretendidamente revolucionarias por su furia radical como quemas de iglesias y obras de artes no tuvieron ninguna razón ni táctica ni estratégica para la lucha y consecución de objetivos sociales, solo demostraron ignorancia, obcecación, mimetismo comportamental en la extroversión de rabias y frustraciones no digeridas.

La apelación a una posición de clase que ampara las iniciativas de sabotaje de las cosas de la realidad confundiéndolas con el sistema mismo comete una terrible confusión entre infraestructura y estructura. La destrucción de máquinas, cabinas de teléfono o mobiliario urbano no afectan en absoluto a la estructura del sistema por mucho que sean indicativos de desacuerdo con la sociedad. Prácticamente  todo lo que consigue la kale borroka  es encarecer los containers de basuras y afear fachadas con cajeros quemados. Políticamente indica la frustración de la juventud, un malestar extendido y unas formas de lucha tan rabiosas como estériles. El mínimo sentido común considera que un objeto tiene valor en sí mismo y que su existencia ha pasado por un trabajo previo. Destruir algo material como parte del proceso de furia es insultar también a quien ha dedicado su tiempo de trabajo en hacer, es malbaratar recursos e, indirectamente, contribuye a incrementar su precio para los nuevos trabajos de su sustitución. De hecho la destructividad material lejos de ir contra el sistema lo consolida ya que le va bien tener excusas para fabricar más de lo mismo. Los  tópicos actos de rebelión que queman coches, incendian neumáticos a modo de barricadas, y se entretienen al gato y al ratón con los peones del poder, sicarios para maltratar al pueblo no necesariamente son actos revolucionarios, sensatos e inteligentes, que pongan  las luchas en procesos de liberación real. La violencia tiene mucho de discutible. El coctel molotov que incendia un establecimiento bancario también destruye un local que puede ubicar otras actividades que no tengan nada que ver con una oficina financiera. El fuego, primer elemento de los 4 teorizados en la antigüedad filosófica, no puede ser tomad o como el ultimo para arrasarlo todo en el supuesto de que tras el apocalipsis  simbólico y por generación espontánea todo empezará de nuevo con parámetros de justicia, ética e igualdad.

La necesidad de clase de una violencia para hacer creíble su  rol de futuro ha sido una interpretación más propia de sus vanguardias alucinadas que en nombre del pueblo también han hecho actividades en contra del pueblo. Los  vocablos genéricos con aspiración de constituir una categoría absoluta son sospechosos de dogmatismo. El de “pueblo” o “clase obrera” no lo son menos. Cuando gritábamos “¡viva la clase obrera!”, ¿a qué le estábamos vitoreando? La clase obrera también es y ha sido la cantera para aprovisionar numéricamente al incremento de las clases medias, también es la del hiperconsumismo y los deseos de existencias anodinas y confortables, acríticas y alienadas. La clase obrera ha sido y es también la que participa de industrias contaminantes por la idolatría de la preservación del puesto de trabajo por encima de todo. Justificar al explotado porque debe de comer y vivir haciendo lo que hace es anteponer las razones externas a las internas, el otro al yo, el objeto al sujeto. Cada sujeto humano es responsable ante sí, ante la historia y ante los demás de sus actos. No se puede abreviar pasando por alto su cuota voluntaria de esclavitud para llenar su panza. Karl Abraham teoriza el gasto del dinero en los estados de ansiedad. La discusión política circunscrita a los roles económicos de los unos y los otros (empresarios con sus iniciativas para la explotación de recursos y empleados que se agregan a su plan por necesidad de un salario) pierde de vista las motivaciones inconscientes que llevan a las interacciones relacionales entre humanos. El dinero también pasa a ser un caudal acumulativo, ambicionada y usado según los cuadros neuróticos de quien lo emplea. No está establecida que detrás del plutócrata haya un individuo con mayor neuroticidad que detrás de un obrero con menor dinero contante. El esquema de conseguirlo para retenerlo remite a la misma inseguridad psicológica en un caso que en otro. Abraham habla de estados de permanente dependencia infantil.

No está de más recordar que el obrerismo que recurre a sus actos históricos repetidos pidiendo del estado o de las patronales que organicen sus actividades para mantener a sus empleados tiene un brutal parecido con el llanto infantil esperando del padre que lo siga queriendo.

Hablar de una posición de clase, actualmente, es tan obsoleta como la presuposición de que la clase obrera tiene unos intereses históricos muy definidos y va a vanguardizar al conjunto de la sociedad hacia la utopía social. Es tan obsoleto como el antiguo vocabulario de izquierdas-derechas y estoy por decir que de Revolución-Reacción. Hay procesos psico-conductuales que incluyen actuaciones reaccionarias y conservadoras con ideas de lo más revolucionario configurando auténticos cócteles explosivos en personalidades reduccionistas. A nadie le es dado, nazca en la clase que nazca, una condición de impecabilidad a perpetuidad. Claro que certificar el error universal e interclasista puede inducir a justificarlo en todas las clases no siendo comparable a efectos de impactos, la cuota de destrucción para el planeta de los más poderosos irresponsables que la cuota de destrucción de los más desfavorecidos en cuanto a incidencia en la materia y en los procesos económicos.

La posición de clase.

Por YASHUAbcn - 4 de Diciembre, 2009, 11:36, Categoría: General

La posición de clase en el debate autojustificativo.

Durante una buena parte del siglo XX -y en otros anteriores- la condición de explotado era suficiente para declarar la de victimidad frente a la injusticia. A un lado estaban los explotados a otro los explotadores. Las víctimas eran seres indefensos, inocentes y vulnerables que aceptaban las formas dirigistas del estado y de los grandes empresarios. Fueron tiempos en los que de los obreros se decía que no tenían nada que perder. El desarrollo de las clases medias por obra y gracia de un crecimiento espectacular del sistema capitalista desmanteló esa idea. La sociedad en masa, al menos en los países hipermaterialistas, sí tiene mucho qué perder si por pérdida se aplica a dejar de tener el control sobre las cosas compradas o acumuladas. Las luchas sociales se han centrado y siguen centrándose básicamente en esto: en la perpetuación del poder adquisitivo, en el mantenimiento del estatus. Mirándolo fríamente la inmensa mayoría de luchas intrahumanas han sido y son luchas materialistas en relación al acceso a los recursos y a los beneficios. El movilizador inspiratriz fundamental del movimiento obrero sigue siendo el de una vida materialmente confortable. Las huelgas más salvajes y radicales siguen poniendo en primer lugar las reivindicaciones economicistas dejando muy en segundo o  último lugar (eso en el mejor de los casos que sean contemplados) los objetivos de carácter político y humanista. La dignidad, la justicia y la libertad no dejan de ser palabras que se manejan en las asambleas propagandísticas y en las luchas fabriles pero desde el punto de vista de sus acepciones a los casos concretos de sus supervivencias materiales, sea con el mantenimiento de puestos de trabajo o en contra de los cierres de las empresas. Hay algo de los movimientos de los asalariados que los infantiliza esperando que empresarios y magnates se rindan a sus deseos en lugar de las implacables leyes del mercado.

Por otra parte, las actividades por re-valorar los puestos de trabajo, renegociando el reparto de las plusvalías, que se ha interpretado como un movimiento social del cual iba a emerger una gran conciencia popular, no deja de ser una peculiar forma de reparto de los pasteles recursivos. Por su lado, las luchas entre estados en forma de guerras cruentas y duraderas también fueron esto: luchas por los repartos territoriales y por la recalificación de los dominios. Esa concomitancia podría poner en una seria revisión el supuesto de que los obreros de todos los países tienen los mismos intereses y los capitalistas también. Eso es un reduccionismo. El panorama intercapitalista demuestra sus posiciones de conflictos tanto entre empresas como entre estados. Teniendo en cuenta que hay empresas que facturan más capital que el presupuesto de estado de todo un país es fácil deducir que el poder financiero está por encima del político. Un discurso reformista en los USA viene poniendo el énfasis de una clase de análisis contra el casi infinito  poder de la banca dejando para el lugar de los santos inocentes a los estadistas y personajes públicos del campo legislativo y represivo.

Las antiguas consignas para un movimiento obrero internacional unitario sin quitarles ningún valor para el romance revolucionario chocaran con el hecho de su profunda división. Si en el seno de cada país –y de cada clase obrera- mientras una fabrica lucha por su salario, la de al lado difícilmente se entera y se solidariza ¿qué esperar de las relaciones entre las protestas  de cada país silenciadas o ignoradas para que sus ejemplos no se extiendan? Para que ésta línea de análisis no lleve a conclusiones fatalistas hay que reconsiderar el potencial de radicalidad de cada lucha y de su conexión como un sentido histórico del evolucionismo social –más supuesto que demostrado-. No se puede afirmar con convicción rotunda que el desenlace de cada movimiento social lleve inexorablemente a revoluciones fantásticas que engendren un mundo estupendo. Parece que todavía existe una idea de revolución como la del gran día partero a partir del que todo va a cambiar inaugurando el reino de la utopía. No se puede seguir confundiendo actos de rebelión, festivos y rupturistas  con los tótemes del sistema, con alternativas consolidadas. Muchas de las actividades pretendidamente revolucionarias por su furia radical como quemas de iglesias y obras de artes no tuvieron ninguna razón ni táctica ni estratégica para la lucha y consecución de objetivos sociales, solo demostraron ignorancia, obcecación, mimetismo comportamental en la extroversión de rabias y frustraciones no digeridas.

La apelación a una posición de clase que ampara las iniciativas de sabotaje de las cosas de la realidad confundiéndolas con el sistema mismo comete una terrible confusión entre infraestructura y estructura. La destrucción de máquinas, cabinas de teléfono o mobiliario urbano no afectan en absoluto a la estructura del sistema por mucho que sean indicativos de desacuerdo con la sociedad. Prácticamente  todo lo que consigue la kale borroka  es encarecer los containers de basuras y afear fachadas con cajeros quemados. Políticamente indica la frustración de la juventud, un malestar extendido y unas formas de lucha tan rabiosas como estériles. El mínimo sentido común considera que un objeto tiene valor en sí mismo y que su existencia ha pasado por un trabajo previo. Destruir algo material como parte del proceso de furia es insultar también a quien ha dedicado su tiempo de trabajo en hacer, es malbaratar recursos e, indirectamente, contribuye a incrementar su precio para los nuevos trabajos de su sustitución. De hecho la destructividad material lejos de ir contra el sistema lo consolida ya que le va bien tener excusas para fabricar más de lo mismo. Los  tópicos actos de rebelión que queman coches, incendian neumáticos a modo de barricadas, y se entretienen al gato y al ratón con los peones del poder, sicarios para maltratar al pueblo no necesariamente son actos revolucionarios, sensatos e inteligentes, que pongan  las luchas en procesos de liberación real. La violencia tiene mucho de discutible. El coctel molotov que incendia un establecimiento bancario también destruye un local que puede ubicar otras actividades que no tengan nada que ver con una oficina financiera. El fuego, primer elemento de los 4 teorizados en la antigüedad filosófica, no puede ser tomad o como el ultimo para arrasarlo todo en el supuesto de que tras el apocalipsis  simbólico y por generación espontánea todo empezará de nuevo con parámetros de justicia, ética e igualdad.

La necesidad de clase de una violencia para hacer creíble su  rol de futuro ha sido una interpretación más propia de sus vanguardias alucinadas que en nombre del pueblo también han hecho actividades en contra del pueblo. Los  vocablos genéricos con aspiración de constituir una categoría absoluta son sospechosos de dogmatismo. El de “pueblo” o “clase obrera” no lo son menos. Cuando gritábamos “¡viva la clase obrera!”, ¿a qué le estábamos vitoreando? La clase obrera también es y ha sido la cantera para aprovisionar numéricamente al incremento de las clases medias, también es la del hiperconsumismo y los deseos de existencias anodinas y confortables, acríticas y alienadas. La clase obrera ha sido y es también la que participa de industrias contaminantes por la idolatría de la preservación del puesto de trabajo por encima de todo. Justificar al explotado porque debe de comer y vivir haciendo lo que hace es anteponer las razones externas a las internas, el otro al yo, el objeto al sujeto. Cada sujeto humano es responsable ante sí, ante la historia y ante los demás de sus actos. No se puede abreviar pasando por alto su cuota voluntaria de esclavitud para llenar su panza. Karl Abraham teoriza el gasto del dinero en los estados de ansiedad. La discusión política circunscrita a los roles económicos de los unos y los otros (empresarios con sus iniciativas para la explotación de recursos y empleados que se agregan a su plan por necesidad de un salario) pierde de vista las motivaciones inconscientes que llevan a las interacciones relacionales entre humanos. El dinero también pasa a ser un caudal acumulativo, ambicionada y usado según los cuadros neuróticos de quien lo emplea. No está establecida que detrás del plutócrata haya un individuo con mayor neuroticidad que detrás de un obrero con menor dinero contante. El esquema de conseguirlo para retenerlo remite a la misma inseguridad psicológica en un caso que en otro. Abraham habla de estados de permanente dependencia infantil.

No está de más recordar que el obrerismo que recurre a sus actos históricos repetidos pidiendo del estado o de las patronales que organicen sus actividades para mantener a sus empleados tiene un brutal parecido con el llanto infantil esperando del padre que lo siga queriendo.

Hablar de una posición de clase, actualmente, es tan obsoleta como la presuposición de que la clase obrera tiene unos intereses históricos muy definidos y va a vanguardizar al conjunto de la sociedad hacia la utopía social. Es tan obsoleto como el antiguo vocabulario de izquierdas-derechas y estoy por decir que de Revolución-Reacción. Hay procesos psico-conductuales que incluyen actuaciones reaccionarias y conservadoras con ideas de lo más revolucionario configurando auténticos cócteles explosivos en personalidades reduccionistas. A nadie le es dado, nazca en la clase que nazca, una condición de impecabilidad a perpetuidad. Claro que certificar el error universal e interclasista puede inducir a justificarlo en todas las clases no siendo comparable a efectos de impactos, la cuota de destrucción para el planeta de los más poderosos irresponsables que la cuota de destrucción de los más desfavorecidos en cuanto a incidencia en la materia y en los procesos económicos.

Blog alojado en ZoomBlog.com