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Septiembre del 2009

La confrontación crítica y sus consecuencias

Por JesRICART - 16 de Septiembre, 2009, 13:56, Categoría: CIVISMO

La confrontación crítica y sus consecuencias en el constelograma personal.

Por definición un portador de verdad es un maldito al que se le crucifica. Viene a incordiar para quienes tienen sus chiringuitos montados aprovechándose de las miserias ajenas. Puesto que los carpinteros en construir cruces no están en las páginas amarillas las formas sacrificiales son más sutiles. Al maldito se le deja de lado, se le hace el vacío, no se le contesta, se le ignora. Todo eso son maneras de castigo. La experiencia de la sinceridad castigada lleva al sujeto represaliado por ser sincero a repensarse sus posteriores formas de intervención. La verdad es que termina participando de la comedia social y de la superficialidad. Si andamos escasos de héroes es porque raramente hay alguien que dice lo que piensa y lo dice por sistema y como principio rector de su vida..  Con suerte de vez en cuando alguien (como Gaspar Llamazares) sigue presentado la batalla contra los poderes de la inutilidad y cuestiona en la grada del parlamento al titular de la presidencia gubernamental que eso de seguir enviando tropas a Afganistán indica una falta de lógica interpretativa del significado del terrorismo y que supone doblegarse a la estrategia de los estadounidenses. Sí, esas confrontaciones criticas en las arenas políticas y en los macro discursos sigue existiendo. Los enemigos están perfectamente posicionados y todos saben de sobras que no van a convencer, bastante hacen los críticos en hacer valer sus voces para que la sociedad tenga en cuenta argumentos que no dicen los malos de la historia, pero la confrontación crítica es algo determinado en toda clase de circunstancias y no solo las políticas con resonancias mediáticas. En todas partes y ámbitos hay motivos para la confrontación. Razones para cuestionar situaciones y conductas.

Por suerte, cada día hay menos gente que se calla y más que razona sus protestas. Esa extensión creciente de la crítica con un proceso paralelo de concienciación han ido cambiando la faz de muchos lugares. Estamos consiguiendo poder salir a la calle o tramitar gestiones institucionales y al menos no sufrir por las colas y los caos. También estamos consiguiendo que la ignorancia se repudie y las opiniones no se traguen sin más por el hecho del rol de poder de quien las dice. Estamos en un momento que desde las instancias de poder incluso se viene dando un cierto reconocimiento (por tanto una cierta autocrítica) que las cosas para que cambien necesiten reformas estructurales. Hasta Montilla, titular de la presidencia de la Generalitat, lo dice. Falta el atrevimiento a especificar esas reformas estructurales.

De la demanda histórica de cambiar la estructura de un sistema económico-político que está echando a perder el planeta y no solo ha enviado a la miseria a miles de millones de personas, representantes de los poderes (votados y no votados) se hacen eco de ellas como si fueran los primeros en anunciarlas. De todos modos ¡bravo! mejor esto que  no decir ni mu. Nos da igual que los personajes que reciben los honores y pasen a la renovación del santoral antes de que termine el siglo sean de un signo u otro, con tal de que lleven a termino propuestas consecuentes para resolver el drama de vivir en esta sociedad y con humanos tan ambiciosos y sin escrúpulos que son la vergüenza de todas las culturas. Esos humanos están en listas, son tipos conocidos. Han hecho  y siguen haciendo sus fortunas a costa de la especulación. Juegan las reglas del juego del capital que tan bien conocen y lo triste es que se mantienen incluso dentro de la legalidad autorizada.

Desde hace ya tiempo el concepto del libre mercado vive en colisión con la de la intervención del estado en la regulación de este mercado. El sistema capitalista se distingue por ese doble discurso. Por un lado hace de paraíso para el enriquecimiento, de otro permite que ese enriquecimiento de unos signifique el desastre para otros. Mientras los estados van entendiendo que el lucro con efectos colaterales de miseria es un acto criminal, desde la ciudadanía que nos valemos y nos manejamos con los pequeños números lo que nos importa es saber la verdad de las cosas y poder vivir en paz los uso con los otros.

Esto no es tan fácil, nacemos, crecemos y morimos en sociedades predispuestas al conflicto en las que hay una invitación continua a ser conformistas y no preocuparnos por nada, delegando psicológica y políticamente a los supuestos expertos en bienestar común a que hagan el trabajo por todos. Tan pronto alguien se permite opinar recibe distintas definiciones que lo estigmatizan porque opta por buscarle las pulgas a todo o por la rebelión, aunque sea desde la cortesía y la elegancia, la única por otra parte que se puede hacer. Ya no hay agendas con citas para la insurgencia pero sí criterios mentalizados para no dejar pasarse a quien actúa de maneras fraudulentas y engañosas. La dignidad es incompatible con las escenas equivocadas, muchos más con la intencionalmente erróneas. Si admitimos que hay individuos que extienden la fatalidad social justificando la suya propia (gorrillas sevillanos que sabotean los coches de los conductores que no les pagan su impuesto, trileros que justifican no tener trabajo con timar –perdón, robar- a incautos, vecinos que arrancan las notas de interés público para la comunidad, restaurants que dan bazofias por menús no baratos, calles desarregladas por décadas a causa de ayuntamientos que no saben gestionar el presupuesto, conocidos que no están a la altura de lo mínimamente esperable en el trato, colegas o socios que no cumplen con los compromisos adoptados, amigos -.incluso- que caen en trampas ideológicas,…). En cuanto se pasa –o se complementa- la confrontación por los grades temas de país y de mundo (ecológicos, industriales y bélicos) a la confrontación los no tan pequeños temas de la vida cotidiana con quienes nos encontramos, coincidimos en las calles o en los aparcamientos, en el vecindario y en la localidad, sucede que incluso los más radicales sufren una curiosa inhibición. El problema de enfrentarse a un vecino a diferencia de un desconocido es que con aquel se va a coincidir otras muchas veces y se va a tener que soportar su despecho. Si a una persona consciente ya le resulta difícil soportar una crítica a una ignorante no solo no la soporta, además no la entenderá y de alguna manera se vengará. La retirada de saludo ya es una forma de venganza.

Dejar de decirle a alguien algo aun siendo molesto o negativo para la coexistencia es una versión no tan light de la cobardía. Estamos lejos de la tesis tan popularizada de si alguien la hace la paga. Frase que recuerda de tanto en tanto un paseante diario que ramblea y esta mas al corriente de quienes son los mal factores que se aprovechan de los demás que la propia policía urbana. La sociedad se ha acostumbrado a la filo delincuencia sistemática, nutrida por multitudes que no han aprendido lo que es el honor ni querrán aprenderlo nunca (afirmación rabiosa pero repensada minuciosamente y confirmada en multitud de coyunturas). Del crimen  a distintos grados se viene haciendo espectáculo al que contribuye una impresionante cantidad de personal cada cual con su cuota de escabrosidad: desde carteristas que justifican sus actos porque (pobrecitos) la vida los ha empujado a delinquir a asesinos que meten sus víctimas en el congelador  o madres que siguen deshaciéndose de sus bebés. Por suerte, salvo algún mangante del periódico o revista al que estas suscrito o alguien que recibe un envío postal a tu nombre y se lo queda sin decírtelo, entrevecinos la chusma puede intentar ser neutralizada. Eso pasa por la objeción crítica. El crítico es el primero que sufre las derivaciones en forma de peajes indirectos de la crítica lanzada. El peor problema del crítico es que tenga razón, que presente un hecho nefasto y enfrente su actor a asumirlo. Descubierto ante los demás, pero también ante sí mismo (el mentecato creía que podía ir de esa guisa porque los demás éramos tontos aceptándolo) no te va a perdonar nunca que sepas quien –lo qué- es. Si el personaje objetado forma parte del circulo más vinculado a tu persona experimentarás a corto plazo que te irá dejando de lado. Participar de la vigilancia crítica lleva a la soledad. No le des más vueltas. Si quieres estar rodeado de mucha gente, tener amigos de sobras, tienes que callarte. O dicho de otra manera, quien luce de tener muchos amigos es porque sabe callar sus verdaderas opiniones, es decir, no es sincero. La vida social te pone siempre y con distintas versiones renovadas ante la misma tesitura. ¿qué eliges? ¿luchar para qué las cosas sean mejores o callar para seguir el simulacro de una vida sin problemas convirtiéndote en cómplice de todos los males de los que seas testigo?

Lo curioso de las confrontaciones es que el que es puesto en evidencia se escapa del tema aludiendo a otras cuestiones laterales o lejanas. Se disgustará por la forma de ser increpado, por el tono, incluso se sentirá molestado por decirle que no escupa en tu suelo, que se lave porque apesta o conduzca correctamente para que no te mate. Si le dices que no vaya de soldadito a ninguna guerra a Asia  te pegara un discurso patriótico y si le echas el alto a alguien que está tratando de robar a otro te hará un par de agujeros en el suéter. La cosa está cruda. Por suerte la confrontación no tiene porque ir más allá de las palabras, pero la hipótesis de que llegue a las manos disuade a muchos que se meten bajo el edredón. Ante sus consecuencias que pasan por sufrir una modificación en el constelograma personal perdiendo gente que se la reubica en el único lugar donde puede estar: en el desencuentro, me pregunto si no es hora de que los planes educacionales y la pedagogía escolar no trabaje en simulacros reales de lo que es la vida social para preparar a los futuros adultos a vivir conciliados los unos con los otros pero sin rehuir de sus verdades y, especialmente, de sus responsabilidades. La tan cacareada educación en valores es esto. No sirven de mucho los certificados escolares (como tampoco lo universitarios) sin que una institución docente pueda garantizar eso de sus estudiantes.

Hay muchas causas nobles por las que seguirnos peleando con quienes sabotean la coexistencia social en demasiados de sus pasos (la paz, la concordia, el respeto al medio…). Institucionalmente se ha articulado un eslogan que apoyo: la revolución de los pequeños gestos. Basta que cada día cada persona haga una sola intervención con un pequeño gesto para contrarrestar las conductas nefastas para que un mundo mejor sea posible antes de terminar el próximo año.

Els mossos: un perill públic

Por José Luis Arco - 14 de Septiembre, 2009, 20:21, Categoría: DEBAT CRITIC

Els mossos: un perill públic. La imatge dels mossos està prou desacreditada (pallisses a comissaries, càrregues injustificades contra manifestants, recerques criminals no tant espectaculars i una mossegada considerable dels impostos sense resultats apreciables en la disminució de la inseguretat ciutadana). La seva afecció a aturar als conductors en llocs perillosos fa pensar en que estan mal dirigits. Surten de l’ acadèmia o d’ on sigui amb l`eufòria del barret enlaire i perden l’ oremus de les coses més bàsiques. Per diverses vegades me'ls he topat després de corbes-bucle sortint d’ autopistes on m' han donat l' alto tard i malament. No és lloc una corba per posar-se aturar a ningú. La política actual per neutralitzar als conductors que condueixen amb excés d' alcohol els hi justifica que et facin bufar l' alcoholòmetre per mesurar l'alcohol en sang, que et fotin bronca si no ho fas prou bé, que et diguin que et posis el cinturó i l' intermitent després de molestar-te i robar-te una estona del teu temps. Pressuposen que el ciutadà és un obeïdor i els hi ha de riure les seves gràcies. Cada cop que em passa (no sóc bevedor) un cop m' he sotmès al seu entreteniment els hi dic el que en penso de la situació: que són un perill públic col·locant-se en un indret incorrecte i que per aturar un vehicle ho han de fer per raons objectives i no a la tun tun a veure qui pesquen. Resulta que amb els seu excés de zel encara que enxampin i multin a alguns que beuen massa i condueixen com uns irresponsables, també aconsegueixen que els hi tinguem una mica més de tírria cada vegada que ens sotmeten a un dels seus controls arbitraris. No ho haig de jurar els mossos em cauen fatal i així els hi dic sense cap complexe. Un em va respondre que el sentiment és reciproc. D’ accord, doncs si la gent de bona fe els hi caiem malament està per indagar que el seu escollimet de la seva feina amaga un rerefons de perversió i ganes de molestar. Oh es que em d’ ajudar a que facin la seva feina per reduir accidentabilitt I per neutralitzar els dolents! Es diu. D’ acord! però no a costa de permetre-li’s la seva burla del nostre temps. Mira, una vegada, dues, tres, aquests controls resulten anecdòtics, no passa res, els hi perdones, però quan es multipliquen i comptes que a determinades hores pots ser víctima de que et parin sense més ni més et porta a recordar com si estiguessis a països tercermundistes. Per no fer, no demanen ni disculpes per la desconfiança apriorística que suposa el control d’ alcoholèmia quan dona negatiu. Discutir-los la seva funció els posa de molt mala lluna i és clar no s’ estan de dir que tu només tens una opinió i ells tenen el mètode inapel·lable. Em penso que aquesta mena de comentar redueix la visió que es pogués tenir de que son missioners o salvaguardes de la societat. Són uns paios armats i per tant amb poder. A tot policia se l' ha d' obeir, no perque sigui policia sinó perquè és un paio armat. A Africa t' aturen nomes al veure que ets un blanc conduint per veure com et poden extorsionar, a les nostres contrades el problema no és aquest doncs la policia estàs mes controlada per l' estat ,però si volen fer una feina eficaç no es aquesta la manera. Cal reconèixer que els controls d’ alcoholèmia i una major sensibilització del tema ha reduït la mortaldat en carretera però em temo que ha incrementar el malestar de la gent de bé. D’ altra banda ha reduït els bancs d’ òrgans per trasplantament. La vida és el mes sagrat i se l’ ha de protegir, també les instal·lacions i mobiliari urbà perque els carallots irrespectuosos ho facin malbé, però parar per parar és un criteri impugnable. Si voleu aturar-nos feu-ho correcta i justificadament, en cas contrari cada vegada hi haurà més gent que us dirà el que pensa de vosaltres i la poca gracia que els hi feu. Es clar que qui apunta a fer de policia uniformat com ofici ja ha de tenir ben poca cosa al cap per no dedicar la seva vida a una millor causa. Això no treu que hi hagi gent maca, o diré molt maca, que triï aquesta feina una temporada de la seva vida mentre es promociona, La majoria s’ hi estanca. El gran problema de fons es que no hi ha auto moderació. A una societat amb gent responsable i madura la policia s’ estingiría i tot el que gasta aquesta societat pel seu sou i equipament es podria reinvertir en coses millors i més cultes. Metre això no arriba, molt em temo que qui s’ autorregula en la vida cívica tindrà que suportar les interrupcions d’ aquest personal que ens ajuda ben poc a la majoria, malgrat la demanda insistent de més seguretat ciutadana, Ja sabem que el problema de l' alcohol genera molta accidentabilidad però el seu control no passa per empipar per repetit als conductors innocents i molt mes fent l' stop a 10 metros de distancia a una marxa de 35 kms a 40 kms hora. Qualsevol uniformat que s' erigeix amb imperi de la llei es algú per mantenir-lo a distància. Un policia, sigui quin sigui el nom i pari on pari es perfectament reconegut pel fet de ser un servent del sistema. Li diuen que posi el lloc de control a un lloc incorrecte i perillós per la circulació i el posen, li diuen que colpegi i colpeja, li diuen que dispari i dispara. No ens enganyarem en aquest punt. La sort de tenir policies mes controlades per estats no corruptes o al menys no sistemàticament corruptes ens dona motius per celebrar-ho però convertir a cada viatger nocturn en sospitós i parar-lo i fer-li perdre un preciós temps de la seva vida per entretenir la jornada dels seus controladors és inacceptable. Personalment la policia no m' ha ajudat mai en res i això també els hi faig saber. Quan he presentat denúncies per robatoris que he patit no m' han ajudat a recuperar les meves pertinences, quan m' han parat injustificadament no els hi he rigut cap gràcia. Ni els saludo en l’ stop ni quan em toca marxar però sí els hi engego el que opino de la seva forma de control. Un conductor aturat pel fet de que circuli de matinada tot sospitant que bé d' una farra i col·locat fins el cul, pot sospitar inversament de la capacitat dels polis que l' aturen. Ja els hi convé que notin el menyspreu del ciutadà entrebancat per ells. Col,laborar amb la policia? No, evidentment que no. Per la mateixa lògica de que ella desconfia de la societat en ple, la societat en ple pot desconfiar d' ella en particular. La política de control moderna passa per invertir amb mes places policíaques i mes dotació per la repressió. El món no para de veure créixer els seus efectius pel control i en canvi la perillositat augmenta. Sovint hi ha noticies de policies implicats en crims o en comportaments no deontològics. Tot i així a una bona part d' Europa es predictible el seu comportament bàsicament deferent. Això no treu que siguin realment empipadors quan et paren sense justificació i el control d' alcoholèmia es una d' aquestes aturades. Com a conductor per la mateixa raó que un pasma desconfia de mi i pressuposa que jo he begut jo desconfio d' ell, pot ser qualsevol cosa, també un drogat que no sap el que es fa.. No es correcte que a un lloc en plena foscor deixin el seu corro tertulià per parar el primer que passa perque estan avorrits. No crec que es mereixin ni la salutació. Per no tenir no posen ni un preavís de stop de la seva presència. Per si no queda prou clara l’ objecció s’ ha de dir com son prou rutinaris se’ls preveu i els conductors beguts ja coneixen rutes alternatives per no ensopegar-se’ls. S’ha de tenir una psicologia de personalitat especial per escollir aquest ofici i molt estomac per aguantar les mirades de menyspreu que reben dels ciutadans molestats.

Ferramenta als narius

Por Nestor Estebenz - 14 de Septiembre, 2009, 19:42, Categoría: ENSOPEGADES

Un noi amb ferramenta als narius i territori adjacent Tàrrega 3 sep 2009

Estava llegint tranquil·lament a un banc de fusta junt al canal del riu  d’ Ondarra al seu pas per   Tàrrega. Estava ben ficat a la lectura d un llibre tant mes interessant quan em faltaven poques pagines per acabar-lo.  quan rere meu un parell de nois d’ aquests que donen el perfil curricular de gambers dins dels topics que no fallen,  feien una baralla amb cartons agafats  de la pila de capses deixades al costat del container Un d ells va tenir la mala ocurrència de tocar-me al cap quan volia atacar a l¡ altre  Els hI vaig dir que anessin fer jocs de nens a una altra banda. Un d’ells va demandar disculpes per l’ altra que era el que em va tocar.  Jo. vaig dir que en tot un cas li tocava al referit  demanar-les. Aquest es va repensar a distancia el que els hi havia dit o potser  la paraula nen no li entrava en el seu vocabulari que jo li pressuposava escàs. Va venir i es va seure al meu costat fent un posat de cínic, d’ aquests que es pentinen amb un somriure falsari abans d’ apunyalar a les seves víctimes  i va pretendre una disculpa. No li vaig concedir però sí li vaig dir que encara que estava ebri podia entendre que a la vida podia fer dues coses formar part de la brutícia o de la neteja. Va voler al·legar que el cartró  ja estava al terra mentre  plantava una escopinada al costat del meu peu. Vaig prendre distancia. Era quelcom personal:  el nano a part de tenir un aspecte de eixelebrat  fent del peircing un mostrari de ferreteria al seu rostre pels nassos i les seies, tractant de cridar l atenció a favor d’una cara poc afavorida per la seva  fisiología natural, feia pudor. Feia una pudor immensa. Un d’ aquests individus el deixes passar pel carrer si te’ l trobes i ni te’ l mires ni t’ atures, però  quan se t’ apropa la seva flaire és ofensiva al sistema perceptiu. No hi havia res que parlar amb un poncella com aquell. Després de fer-li entendre que preferia continuar amb la companyia del meu llibre que no amb la seva, va marxar tot cridant que ell era mes intel.ligent del que jo em podia creure. Sí, d'això havíem estat parlant: de la seva intel·ligència. No em vaig distreure i no vaig considerar el següent punt: que li passa a la gent que fa tots els esforços per dedicar una vida de perdulari a la irrentabilidad i la des educació que necessiten ser reconeguts com paios intel·ligents?   

Uns minuts després deuria  rumiar que no podia deixar les coses tal com estaven i  va venir a buscar  mes gresca . Va seure al meu costat tocant-me fent-se el milhomes. Vaig prendre distancia i  vaig posar la meva motxilla entre el seu cos i el meu. Em  va dir  que no li agradaria arribar a tenir la meva edat i ser com jo, li vaig reposar que no patis ja que segur que a la meva edat no  hi arribaria pas. Una nana de la seva colla amb el mateix tipus d’ estètica però sense ferralla o menys va venir-li al rere. Li vaig dir enduta’ l. La nena va dir que no em passés, com si jo fora qui teia interès en tenir tractes amb l’ un o amb l’ altre,  El nano va marxar tot tirant-me una segona escopinada aquesta vegada provocativament com avisant-me de que  la tercera  me la ficaria sobre el cos. Vaig continuar amb la meva lectura i aquella escòria no va tornar aparèixer. 

Sóc un home de pau però en aquest tipus de moments em pregunto perque ho sóc. Be, tinc un petit inventari de respostes molt enraonades. 1. Perquè la violència genera violència como diuen totes les teories. 2on, perque canviar-li la cara a algú envermellint-la per  trencar-li el nas, tot posant a perdre l’ aparador de la ferreteria,  dona un mal aspecte per  observadors i vianants de pas que nomes veuen que dos es barallen sense saber el perque donant un trist exemple de la condició humana. 3r, perque jo no he fet cap curs d’ arts marcials (cosa que aconsello fer pels temps que corren) i puc sortir mal parat si li clavo una cleca a algú que s ho mereix. 4t, perque un no pot respondre a la provocació  per una ètica principista, però, ja ho sé, poc pràctica, i  castigar in situ d una forma  precisa a qui s ho mereix. Enlloc de permetre’ m la visceralitat reactiva, callo i observo. Ser que la psicologia del maltratador de la tranquil·litat ja té el karma assegurat i al seu degut moment rebrà els cops pertinents.  En aquests moments es quan es pensa d’ anar a buscar el guàrdia de la porra (el guàrdia de la porra es un paio que porta la porra enlloc de portar-la tu a la butxaca i que suposadament esta preparat per reduir a un malparit) que es simbòlicament el guant de boxa.

En aquestes situacions les possibilitats d’ explicacions són escasses, i tot el que es pot fer es pedagogia revolucionaria predicant amb l’ exemple. No pots enviar un sos al equipo A perque vinguí amb el teu auxili però la veritat es que hi ha gent que no té nivell per entendre res i té els nombres per provar que passa quan la seva mala llet li porta a desencadenar  la violència que generen.

 Mentre ningú no es fica amb tu no passa res. La pràctica social de la indiferència massiva està ben assentada. Es una pena per la falta de comunicació que suposa però encara es mes pena quan un nano treu la navalla de matar al metro perquè un altre pensa de manera diferent o quan un es creu que el carrer es seu i les demes li tenim que riure les seves gracies de borratxo.  Actualment cridar l’ atenció d’ algú es un acte heroic, en tens  prou en dir: això no es fa perque heretis  per balanç al final de la jornada un enemic més. Els enemics si estan a distancia i no els tornes a veure tampoc fan nosa i et deixen una experiència de saber extra a part d’una referència anecdotaria que emplena una estona d’ avorriment. On anirà a parar el món? On ha hi és. Estem a la parada final. La persona humana sembla haver desaparegut o ha vist minvar els seus efectius poderosament. Hi ha personal de carrer que se li assembla. Però ¡atenció! És una enganyifa. En les sales cinematogràfiques les pel·lícules fan el que no es fa al carrer. Sempre hi ha guions amb  intervencions compensadores per la justícia puntual.  Que  el nano d’ aquesta historia no hagués un parell d hòsties ben donades a algun moment de la seva impertinència nomes va ser qüestió de sort. Jo no em dedico a aquests afers i no em dedico a colpejar a ningú, això no treu que estic convençut que  li haguessin anat força bé. Remullar-se en el riu al costat del ànecs però sobre tot per fer companyia a les rates li podia haver  anat bé per la seva ressaca i per fer noves reconexions en el seu còrtex. Jo o tenia la força ni les ganes per tirar-lo daltabaix. D’altra banda les autodefenses sempre són interpretables. Al final si la persona molestada es la que fa de veritat mal al maltratador se’ n du les de perdre. Mai saps amb qui et pots topar. I un ha d estar alerta de que el darrer borinot amb qui tingui la mala sort de trobar-se igual que la trepitjada d’ una tifa de gos es això molt mala sort. No pots permetre que l’últim desgraciat et desmunti el dia i encara menys la vida perque a la picabaralla física l’ empenta que li tonguis l’ ajudi a canviar de barri.

Tenim una qüestió de política coexistencial pràctica. La de compartir espais i moments amb impresentables. Tot el que pots fer si les coincidències et porten a tenir que suportar a un bandarra és passar d’ ell l abans possible.

En el contexte d’una ciutat que anualment reuneix gent de moltes bandes, que per uns dies envaeixen els carrers per aplaudir en massa espectacles distrets, una bona colla porta el mostrari de ferreteria. No passa res mentre tothom sàpiga comportar-se, no vomiti pels carrers i no molesti al veí. Si permets que un deseducat et prengui el número li estàs permetent de pas que vagi d’ aquest pal amb altre gent. No cal portar ferros a la cara i als mugrons per fitxar com imbècil. La moda, aquesta, no predetermina allò altre. Però a jutjar pel nano, a dues generacions de distancia de la meva, el pírcings i pentinats de mohicans d’ ara no asseguren cap intel·ligència crítica extra. Potser la gent dels cabells llargs d’ abans tenia mes coses a proposar, fent comunes i participant del moviment antibel·licista. Deixem-nos de comparances. Els fets s’ han de valorar com coses concretes i responsabilitzar als seus actors pels seus actes. Tampoc la topada amb el borratxo en qüestió (un borratxo mes dels que et trobes pels carrers del món i que et toca depreciar-los)vol dir que tots els de la seva edat no sàpiguen beure o es dediquin anar pel carrer com trompes que no s’ aguanten drets. Des d’ aquí al meu condol als pares que el tinguin que aguantar.

 

El Referéndum Local

Por JesRICART - 6 de Septiembre, 2009, 10:58, Categoría: CORREOconElPODER

Consulta popular por la vía del referéndum local[1]. JesRICART

La constitución española es una pantomima desde el momento en que propuestas directamente inspiradas en su letra y espíritu son vetadas de una forma radical. Las iniciativas para la consulta popular directa acerca de una cuestión como la autodeterminación nacional son tratadas como actos de sedición y de desestructuración social. Si el estado central fuera un poco más listo permitiría que esas iniciativas llegaran a buen puerto pues no dejarían de ser instrumentos estadísticos muy válidos que indicarían el arraigo real de las propuestas independentistas. Toda sospecha de desmembración del estado es mal vista por un sistema que aguanta y fuerza sus negocios políticos y económicos e una unidad imperativa de mercado  y de bandera. Basta una iniciativa de este tipo aunque sea en una pequeña localidad para que se la hiperdimensione desautorizándola desde oficios judiciales olvidando que una consulta popular instrumentada por los grupos organizados de una localidad[2] más implicados en su compromiso con mejorar la realidad es algo constitucional y democráticamente del todo legítimo. Por su fuera poco la reacción negativa también viene de otras alcaldías, como la de Barcelona cuyo titular Jordi Hereu tiene las tintas cargadas por la ideología reaccionaria más rancia. Ese alcalde empeñado por las mismas fechas en limpiar la cara de la ciudad de la prostitución callejera sin entender esencialmente el fenómeno histórico del sexo en venta hace un flaco favor  a la historia política del país representando el antiguo linaje de los que mandan que no consientan más voces que las suyas. Por si fuera poco las luces de este individuo le llevan a pregonar que detrás de iniciativas de referéndum de local se esconden redes de manipulación como si de la Trilateral o de la mafia siciliana se tratara.

Las razones de la reacción a iniciativas limpias como la de las consultas populares son obvias: los resultados, aunque no sean políticamente vinculantes, son fórmulas de concienciación que establecen las proporciones de la verdad, cualificando las hipótesis interpretativas de la realidad permitiéndoles que escalen más datos de auto-reconocimiento. La cosa es así de simple: los aparatos de estado, que por definición basan su cohesión en la represión del disentimiento, no están dispuestos a echar por la borda sus largos y tortuosos procesos históricos en los que descasan a permitir que –lo que estiman que son- minorías les tiren por la borda su dominio. Tanta exageración, con nuevas y distintas versiones, sobre las minorías agitadores nos apabulla. Vistos en sus discursos, estas “minorías” son seres inofensivos que insisten en no aceptar las provocaciones y en hacer de una simple consulta un acto festivo-cultural.

Tomemos al detall del análisis de la derecha. Si los famosos problemas catalán y vasco (para el punto de vista españolista a la realidad distintiva catalana o vasca se la sigue llamando “problema”) solo son consecuencia de agitaciones profesionales y obsesivos ¿no sería mejor permitirles que llevaran a cabo sus propuestas de consulta para que se desenmascararan a sí mismos?  Pues no, se les obstruye en esa iniciativa porque se sabe ese problemilla tiene un arraigo que viene desde cientos de años atrás, que existe una cultura distintiva y sobre todo, una sentimentalidad diferente con respecto a símbolos y tratos humanos. De lo catalán todavía hay mucha susceptibilidad y por si fuera poco anti catalanes nacidos en su propia tierra se desmarcan la cuestión nacional porque priorizan sus cargos de poder a la legitimidad histórica de un derecho: el de la opinión.

España no quiere entrar en otras trifurcas generadas por la cuestión nacional. Los últimos enfrentamientos entre los Uigures y los Han en la provincia china de Xinjiang, en el oeste, vuelve a poner en primer plano las confortaciones violentas por la cuestión nacional como un espectáculo deplorable de la falta de respeto. La propuesta desde Escocia de una moción por la independencia recuerda que cualquier marco de unidad tiene una puerta potencial para su disolución incluso en el que fuera uno de los imperios más importantes. Ahí donde hay discusión por los derechos étnicos o nacionales es porque hay otra nación que los impide o sojuzga. El debate político sobre la cuestión nacional es de doble filo ya que no tiene más solución que el reconocimiento de la etnicidad y de la fracción que augura la hipótesis del fraccionamiento y del desmembramiento. La paradoja de un mundo reunificado tras postulados humanistas pasa inevitablemente por el reconocimiento consecuente de las minorías por exiguas que sean. Si el proceso sigue por esta vía el mundo del futuro vería duplicados o al menos bastante aumentados el número de sus estados-nación. Pero en lugar de eso nuevos despostismos quieren maquear los últimos logros democráticos en formas tiránicas unipersonales (que un tipo como Berlusconi no haya sido barrido de la actualidad europea es un indicativo de la época que se lo consiente y no solo el resultado de un personaje grotesco que aspira al poder absoluto tal como Ezio Maurio, director de la República, le ha señalado).

La cuestión nacional es doblemente controvertida ya que solo se salda(ría) con nuevas formas autoorganizativo-territoriales, lo que lleva(ría) a mas fronteras y vecindades. Dividiría mucho más del mundo de lo que está. Pero mientras los mestizajes no fusionen sangres y no hagan de la transculturalidad la alternativa a las culturales particulares intocables los individuos seguirán buscando segurizantes en las zonas de sus leguas y de sus signos.

Pero la consulta popular no va tan lejos, se manifiesta en forma de pregunta y de recuento de respuestas. Es el estudio de mercado (de opiniones) más directo. Si bien se permiten los sondeos de muestras para las inclinaciones de las ideas y es algo que forma parte de la interpretación de los mercados y de los consumos y coherente con la iniciativa empresarial privada siempre hay dificultades para este tipo de recurso político. En Euskadi se abortó la propuesta y le costó la presidencia al lednhekari, no solo eso, las  alianzas del PSE con un españolista en la titularidad del gobierno autónomo quiere barrer de otras instituciones como las diputaciones cualquier vestigio del PNV. Se nos ha demostrado que el uso perverso de la democracia también es subir a la poltrona de la dictadura a una mayoría social para no reconocer los anhelos de sus minorías coetáneas y coexistenciales.

Si el estado y esos representantes que cierran filas con un poder unificado no quieren saber la opinión del pueblo es que, para no variar, le tema a la voluntad popular. Cuando en otras ocasiones se han hecho consultas populares (como la que se hizo por la deuda económica de los países pobres a los ricos, entre ellos España) el gobierno lo permitió porque aquello además de no ser vinculante no ponía en peligro ninguna política eje de estado. Fue solo una campaña callejera que se permitió que no pasó de ser una performántica no problemática para nadie. Pero por cierto demostró la autoorganizacion impecable en ser hecha independiente de las instituciones y el civismo total. Sí, al menos, existe este referente en el que apoyar la posibilidad organizativa de iniciativas de este tipo. Evidentemente si u ayuntamiento menor permite al amparo constitucional un recurso de este tipo, en el futuro también podrá/podría hacerlo con consecuencias políticas más serias. A lo que se está poniendo veto es a la perspectiva de que un reguero de consultas populares de este tipo a toda la población del censo municipal de una determinada localidad  pueda ser seguida por otros cientos de ciudades dando paso a primer plano a las verdades de la realidad cercana por encima de las trolas que insisten en decir desde la clase política, por cierto el grupo humano con menos clase de los que tenemos inventariados.

 



[1] http://www.periodistadigital.com/foros/viewtopic.php?p=313292#313292

[2] La de Arenys de Munt en el Maresme en Catalunya

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