El Blog

 
 

Calendario

<<   Enero 2009  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog
 

Patrimonios Privados y Públicos

Por JesRICART - 13 de Enero, 2009, 13:35, Categoría: CALIDADdeVIDA

De todas las presunciones que estructuren un mundo mejor la de la propiedad colectiva y colegiada sigue siendo el mayor de los tabús. Concebir una sociedad en la que todo sea de todos pide un tipo de mente humana que biológicamente no existe todavía. Su cultura progresista no es suficiente garantía para que los patrimonios compartidos tuvieran futuro. Sin embargo la sociedad capitalista, tanto con sus gobiernos socialdemócratas como con sus gobiernos más conservadores, ha visto modificar su aspecto recursivo. Las ciudades más pequeñas por obra y gracia de la gestión de sus impuestos han hecho grandes transformaciones urbanas poniendo al servicio de sus ciudadanos innumerables instalaciones: polideportivos, bibliotecas. Existe ya u patrimonio de uso colectivo aunque este pase por la reglamentación estricta de su uso. La sociedad capitalista desarrollada facilita y tiende a seguir facilitando las infraestructuras de tipo público que han sido decididas por los gestores elegidos y pagadas con la contribución económica sino de todas de la mayoría social con entradas de dinero.  La ciudad ideal tal vez no fuera tanto la de habitantes con grandes apartamentos o casas sino la del predominio de los pequeños apartamentos usándolos para pernoctar  haciendo vida fuera  de ellos la mayor parte del día. Un tipo de visionismo arquitectural del futuro habla de minúsculos apartamentos y de un máximo de infraestructuras y equipamientos urbanos. La hotelería ya ha avanzado en ese sentido ofreciendo nichos-cama con su lucecita y su hilo musical y su escalerita para acceder. El hotel de más camas del mundo, de persistir esa propuesta, seria el de un  pabellón con paredes para la ubicación de esos nido-cama para  dormir. ¿Para qué más? Si  la densa humanidad sigue creciendo dejará de haber los espacios de los que se gozan actualmente. De hecho la población se puede triplicar antes de que suenen las verdaderas alarmas de la superpoblación, ¿pero no sería también imaginable un mundo con 50mil millones de ser humanos pululando y robándose el aire para respirar los unos a los otros? En la actualidad sabemos que el ser humano tiene menor capacidad de auto-regulación que un insecto a pesar de que cuenta con un amplio historial de estudios demográficos y de observaciones estadísticas del crecimiento población en relación a recursos alimentarios. N.Moore, entomólogo inglés, observador de las Dragon filies (un grupo de las libélulas), reportó que estas adoptan comportamientos homosexuales cuando su densidad demográfica les indica la inconveniencia del acoplamiento. Puesto el ser humano detrás  de estas Dragon por lo que hace a  la capacidad autogestora de la propia especie volvamos al núcleo más materialista del asunto: lo que pertenece a la privacía y lo que pertenece a lo público.

En principio por equipamientos sociales  se entiende todo aquel tipo de infraestructuras que son de uso público-colectivo y pertenecen al amplio y abigarrado dominio de la sociedad, y por patrimonio privado aquel al que solo acceden los propietarios y a quienes estos permiten. La diferencia es enorme. El principio divisor sirve para no importa que clase de propiedades y patrimonios, La propiedad privada es la misma tato para recursos muy pobres como para recursos muy ricos. Un propietario de lo privado tiene en principio el mismo derecho que el ampara sea para su barraca de 10metros cuadrados, si es legalizada y escriturada, que si tienen una mansión de 1000 metros cuadrados de planta rodeada de cientos de hectáreas. En la práctica  ya sabemos que los recursos económicos  de uno para defender su terruño son bastante menores a los del otro y eso genera una desigual aplicación de las leyes protectoras de la propiedad. El común denominador de los posesionarios de ambos tipos de propiedad es que pueden acudir a los recursos públicos. Conocí a alguien que no tenia ni quería tener casa. Dormía extendiendo una colchoneta en el pasillo de un centro cultural del que era colaborador y utilizaba las duchas del polideportivo más cercano. No deja de ser un modo práctico para vivir si eso satisface suficientemente las necesidades de una persona, Los clochard son los grandes usuarios de recursos públicos. En las bibliotecas alemanas vi como los bebedores de narices rojas iban a documentarse con sus botellas escondidas. Las siestas de homeless en los butacones de las bibliotecas es algo que he visto en varias ciudades, La línea de butacas de espera junto al ascensor del fnac de Barcelona suele haber una muestra de ellas pasando la tarde, como no necesitan nada tampoco necesitan hablar entre ellos y se convirtieron en una extensión del mobiliario.  Es tradicional la imagen de usuarios de salas de espera o estaciones de metras de gente que no tiene dónde ir  pero tampoco nada que hacer. Es así que la relación de uso con las infraestructuras viene desde mucho antes de la misma noción de equipamientos culturales.

E una ciudad dotada de ellos el habitante sin casa puede aprender a vivir si tener una o teniendo una mínima expresión de ella. Mientras no surja el primer empresario que levante un edificio para vender camas-nicho (que no dudo que para cuando lo haga ya alcanzará el precio de los apartamentos actuales y necesitarán hipotecas de 50 años) los apartamentos se irán disminuyendo, a q15 metros cuadrados, a 10, a 9, a 8…Sus usuarios harán vida de calle. Hay culturas que no conciben el encuentro durante el dia en una casa. Los hombres de despacho que hacemos de híbridos con nuestros escritorios somos una especie a extinguir. Lo idea es salir del apartamento-dormitorio a una hora temprana y buscar una buena biblioteca donde pasar el dia llevándose el termo y el tentempié. La luz eléctrica, la calefacción y el riego de las plantas lo pone el municipio. Pasarse la vida en un autoencierro en el propio apartamento resulta más caro y además no se ve mundo. En un centro cultural se puede hacer vida social y hasta seguir algún plan Z de relaciones humanas. (Por cierto el plan Z es aquel en el que piensas cuando ya ha fracasado todos los demás, desde el Plan A en 7 semanas al plan Y que era necesitaba de año y medio). Como usuario de espacios públicos he podio observar que aunque están al servicio de toda una comunidad suelen ser minorías que los utilizan. Es así que cuando vas a un ateneo, a un centro católico, a un casal, a un club de bridge, a uno de ajedrez, a un gimnasio, o a donde sea, sueles encontrar con sus usuarios habituales. Eso indica que aunque las infraestructuras son públicos en la practica tienen algo que las personaliza que es como si las privatizara adoptando el aspecto de casinos privados.

Retomo el hilo patrimonial. La necesidad de la propiedad privada y de su ampliación: una casa mayor o una segunda casa, con mas habitaciones, más espacio de jardín, una piscina climatizada, ah, la barbacoa, ¡no nos olvidemos de la barbacoa!, un pajarero para lo sibaritas de sonidos sinfónicos de la naturaleza, la casa del perro, el rincón de la tortuga, la estera para el gato…La resolución privacionista es un coleccionismo interminable de cosas. El problema del coleccionista es que ninguna cantidad de espacio personal, sea el que tenga, va a contener el tamaño de su ambición. Es mejor atajar desde el principio y no tener necesidad de tantas cosas. La teoría sobre la prescindencia de las coas tiene muy interesantes y aceptables versiones. Pero ¿y el billar? ¡Necesito una sala para mi billar! Y yo, un micro golf de moqueta en el despacho. Y yo una diana para los dardos. Y yo un televisor de pantalla panorámica extraplano… Vale, vale, calma. La educación sobre las propias necesidades está por hacer y ciertamente no tiene nada que ver los recursos públicos en butacas a veces incómodas y con dvds rallados teniendo que hacer la espera para que el funcionario ponga la proyección desde su mostrador de mando a hacer todo eso en casa con un chivas al lado. Lo que está en juego es la necesidad de la privacía por razones de comodidad, también por motivos psicológicos por los segurizantes que proporciona.

Cabe esperar que se siga luchando e invirtiendo en funcionamientos públicos en todos los enclaves urbanos y aglomeraciones poblacionales del mundo. El espacio de convergencia colectiva junta a la gente, el cuartito individual la separa. El equilibrio entre la necesidad del refugio e el que no entre nadie mas y compartir el espacio de otros usuarios es cuestión de que lo encuentre cada cual según las posibilidades de las que pueda disponer  ahí donde esté o por donde pase. Hay países, como Croacia, en los que todavía no han aprendido (referencia de 2007) a dar acceso publico a los lectores a sus instalaciones sin unas determinadas cuotas que para el viajero que solo va a ir un dia son excesivas, pero por lo general en todos los países las infraestructuras son de acceso publico y a menudo gratuito.

 

Blog alojado en ZoomBlog.com