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Noviembre del 2008

La política como interés teórico

Por JesRICART - 15 de Noviembre, 2008, 19:16, Categoría: DEBATE SOCIAL

Definiciones de política debe haber muchas. No trataré de hacer un compendio de todas las que circulan. Que cada cual diga la suya y actúe de acuerdo con la misma. La política es un registro, se la tome como se la tome,  donde cabe de todo: desde el periodismo que se entrena en presentar cortes de entrevistas (los más escandalosos) al analisis de estructuras y correlaciones de poder en artículos elaborados para eruditos o casi. En lo primero es  una versión casi de la prensa rosa pero en escatologías murmúreas de la clase política, en lo segundo los textos circulantes  siguen vericuetos complicados y pasan por lecturas no precisamente mayoritarias. Política no es igual a clase política. Es mucho más que ella. Del mismo modo que política nacional no se limita a los eventos dentro de las fronteras ya que una buena parte de sucesos estatales tienen que ver con pactos y dictámenes de afuera. La aproximación a la política da un reconocimiento de gente con la especialidad actuacional del arribismo, que domina a la perfección la triade dios-patria-rey mientras le dé dividendos como profesión (es un decir) y que  se retira de los escenarios y los platós tan pronto el partido en el que estaban no les renueva el puesto ni la confianza. Bono y su noción de la Ejjjjspaña es un caso reciente de eso.

La política, afortunadamente, no es solo la clase política que habla de ella. La política es todo y  está en todo y lo que no lo es no es porque esté fuera de su alcance sino porque no se enterado de su magnitud de influencia. En cierta manera todo esta relacionado con ella.

Los precios de la compra en los mercados,(especialmente el inmobiliario) son precios políticos, la jornada laboral y la inmigración son temas políticos, los fascistas que pintan cruces gamadas en calles y ascensores es otro tema político, el movimiento Okupa  que toma edificios abandonados para no pagar los precios de los alquileres y las hipotecas de los bancos son acciones políticas, el crimen organizado que tantas fechorías registra  últimamente y se presume que va a haber más, es consecuencia de una política.

Todo es político y desde luego las ciencias sociales en su conjunto y la sociología en particular tienen mucho que ver con la política. Pero la política puede engañarnos y de hecho nos engaña con sus apariencias, sus juegos de declaraciones, sus gags escénicos y nos quita de mirar lo principal dándonos  migajas de lo secundario.

Es más político no quien se conoce de pe a pa  todo lo que ha dicho el consejo de ministros o el último bodrio de tal o cual portavoz sino quien no pierde de vista las declaraciones de unos y de otros dentro de un mar de perversión de los vocabularios y de diletancia del desarrollo cultural de un país hacia una mayoría de edad, que todavía le falta un rato.

De su lado el analista político no es el que está al día de la última declaración del último representante de un grupo. Los noticieros ya se ocupan de que nos enteremos todos y todas y que las noticias, al menos las mas relevantes, circulen mientras comemos (por cierto el estudio entre la conexión de la ingesta que produce ulceras y la ingesta de noticias políticas no está establecida pero su hipótesis es verosímil.)

Personalmente me desconecto de las imágenes televisivas escabrosas y de algunas voces de pito de políticos, no ya porque lo que dicen son mentiras sino porque acústicamente le hacen un flaco favor a la gastronomía en curso de mi plato. Así mismo rehuyo de los restaurantes y bares que tiene el aparato de televisión a todo trapo y un grupo de parroquianos no se pierden pie con bola y todo lo demás del universo pasa a ser secundario.

La política está en todo, en el deporte, en los salarios, en el modo de urbanizar las ciudades. Para muestra el último españolismo más  rancio ha venido de la mano de la selección futbolística  española. Las selecciones futbolísticas de un país (también de una nación) actúan como cohesionadotas. El barça y su blaugrana es más que un club según reza su eslogan  y seguir allende de las fronteras a la selección hispana (¿a donde dices qué fue?)mueve pasiones y da cuerpo al machismo ibérico de siempre.  Viendo al personal que vitorea a los héroes por meter goles en la portería o que pone careto manicomial por no haberlos metido uno ya se hace la idea de qué clase de seguidismo tiene. Que cada cual turistee como sabe. Me gustaría saber cuantos de estos españoles que han ido tras sus héroes de la pelota han visitado un museo, un edificio o una biblioteca de la ciudad donde hayan ido o hayan intercambiado una frase con los autóctonos. ¿Warum? Porque al personal lo que menos le interesa es Europa y solo ganar. ¿Pero ganar qué? Una copa. ¿En serio? El caso es que un periodismo radiofónico reportaba la noticia  despotricando en contra de los que no saltaran a favor o se callaran en condolencia por esos futbolistas que tanto lucharon por la patria. De eso informó Albert Om el cual enseñaba a sus televidentes que pusiéramos  oído fino de tanta atrocidad y tanta maña leche. Pero como éste periodista de un programa de una cadena catalana ya fue citado judicialmente por no apuñalar, (perdón, cortar)  a Pepe Rubianes el día que en su calidad de entrevistado  dijo aquello de cagarse con lo de la España unida y la madre que los parió, no se puede mencionar, porque a lo mejor-a lo mejor forma parte de una conspiración judeomasónica, a falta de nuevas mortadelas de la derecho con que recargar el pastel de las tonterías.  En fin, ¿de qué hablábamos? Ah si de política. La política no es la que interesa a los otros, a los que dicen como tener que hacerla, a los que van con voz de mando de cabo furriel -porque el generalato les quedará siempre como un imposible- vienen a decirnos de lo que tenemos que hablar y como hacerlo. La política es la que nos interesa a nuestra manera, con nuevas fórmulas con que expresarla con un nuevo tipo de análisis.

Para mí el interés de la política está en lo que de teoría se puede destilar de ella. No espero ni creo que quepa esperar ningún líder carismático, ni por parte de un bando ni por parte del otro, que venga a poner orden, paz y clarividencia. Por otra parte las masas ávidas de dirección es un modelo obsoleto del bolchevismo. Los últimos de la clase hay que dejar que resbalen por la escotilla y se vayan a otra parte. Lo que no han querido aprender durante toda su vida difícilmente lo aprenderán ahora de viejos. Si la perspectiva es de no tener  dirigentes que nos salven lo de la vuelta de la tortilla es cosa nuestra.  Tal vez haya una solución mejor: no comer tortilla. De la política no nos podemos evadir, porque vamos al mercado y compramos cosas, porque nos llegan los servicios de adsl o de telefonía móvil y electricidad y hemos de pagarlos, porque vivimos en casas que las asaltan y roban, porque vivimos en una sociedad pseudo democrática en la que las libertades no están del todo seguras y porque pensar y decir lo que se piensa todavía es motivo de delito y de odio.

Mientras la política pase por todo  esto seguiré, con o sin permiso, hablando de ello. 

 

Casa Pepe

Por YASHUAbcn - 15 de Noviembre, 2008, 19:13, Categoría: CONFLICTOLOGÍA

Casa Pepe: La España de la idiocia concentrada en un local.

En la autovía Madrid-Cadiz. Bajada  de Despeñaperros dirección sur. Km 243,5. Servilletas con la bandera española. Efigies fascistas y falangistas por doquier. Camareros con distintivos españolistas. Franco hasta en la sopa. Insignias de la derecha recalcitrante hasta en el retrete. La imagen de Zapatero vestido de Binlanden. Todo ello  con ofertorio de queso manchego, jamones y lomos de bellota. Un decorado de los años más negros de la España más cerril en sus misterios de raza. Por si fuera poco, clientela que no le falta. Clientes a buen recaudo tomándole el pulso a la provocación insensata de estos delincuentes del propagandismo fascista. Nadie al acecho con cócteles molotov o punzones de hielo para reventar ruedas de autos aparcados. Ningún atentado. He aquí un local público que sirve bebidas y comidas en contra de la democracia. Sí, ya sabemos que la democracia tiene que admitir a sus disidentes y críticos que para eso la diferencia forma parte del sistema participativo ¿Pero eso incluye a subnormales prehistóricos anclados en fijaciones dictatoriales? ¿Eso significa admitir el elogio de los signos de la violencia y figuras reconocidas de golpistas?  Dos objeciones: una,  la continuidad permitida de locales como éste que con toda impunidad insultan la sensibilidad pública y no tienen el menor respeto a las víctimas del fascismo del que hacen ostentación con los signos nazis y otros de probada criminalidad; dos, que haya gente que todavía clientee en sitios como el referido  porque les hace gracia o prefiere seguir enganchada  a las cotas máximas de la ignorancia extrema. Y una consideración no tan hipotética: detrás de provocaciones como la del local referido, en el fondo hay una estrategia para poner a prueba los recursos de la democracia  y empujarla a radicalizar sus medidas prohibiendo lo negativo y por esta vía justificar el retorno a formas represivas. Hagamos lo que hagamos ante locales de esta clase estamos perdidos. Tanto si aplaudimos que sean destruidos por la vía de la fuerza directa como por la de la prohibición legal estamos acudiendo a métodos de imposición de fuerza. En cualquier caso es mejor que la fuerza se imponga por una causa noble y ética a que nos la impongan por una nostalgia de un pasado de guerreros de cristo rey y pistoleros a sueldo de los retrógradas más abyectos.

Referéndum y Manipulación

Por Néstor Estebenz Nogal - 15 de Noviembre, 2008, 19:11, Categoría: The OBSERVER

El nuevo referendo en proyecto para el estatuto catalán vuelve a actualizar el debate sobre el potencial de manipulación que trae consigo este instrumento de consulta popular. Aparentemente un referéndum es la solicitud participativa a la población para que refrende o no una nueva propuesta de ley crucial para la evolución de un país. Realmente el  referendo puede ser convocado en un momento impropio en que la confusión pública lo desaconseja y la falta de debate previo lo obstaculiza. Por lo general la gente acude a su convocatoria sin estar suficientemente informada y sin haber leído el texto que es propuesto para su consideración. Según la pregunta capital planteada y las condiciones preparatorias de la gran cita con las urnas  ésta tal vez no sea más que una gran fanfarria que lejos de cambiar las cosas consolide el retraso histórico. El compromiso con una ley insuficiente, como es el caso del nuevo estatuto recortado, dada su propuesta inicial más amplio de casi un 90% del parlamento catalán, puede demorar en un par de decenas de años su reactualización. Su rechazo de llano obligaría a su replanteamiento en esta misma actualidad y no tener que esperar tanto. El problema de un referéndum es que la clase política ocupa la coyuntura durante meses hablando del mismo para convertirlo en poco más que un sondeo estadístico o en manipularlo para castigar a tal o cual partido en el escenario de la cuestión. La sociedad en su conjunto puede defenderse de ser manipulada si considera que las condiciones para votarlo no son las apropiadas y su propuesta es tan débil e inconsistente que no merece la pena ser contestada.

La abstención es una de las maneras más lógicas de manifestar el rechazo a lo indeseable. No es cierto que el abstencionismo sea equivalente a pasotismo o que le facilite los resultados a la derecha. Una convocatoria desde el estado a la que no acude el pueblo obliga a ese estado a replantearla. Para opinar es necesario informarse y debatir y las consultas de masas simulan una parodia cuando estas masas no son consideradas previamente a ellas. La mediática tiene más en cuenta lo que dicen los líderes de las distintas formaciones políticas en juego que no lo que dice la sociedad anónima. Debería reenfocar su rol dentro de la sociedad ampliando el arco de la palabra a más gente y en particular a la que no pertenece a la clase política.

« ¡Cuando veo lo que dicen los medios de comunicación de mi país que conozco bien, me digo que no debo creer nada de lo que dicen de otros que no conozco! »  dijo Ernesto Cardenal, ministro progresista de Nicaragua, agredida económicamente, militarmente y mediáticamente en los años ochenta.

La Democracia Concedida

Por JesRICART - 15 de Noviembre, 2008, 19:08, Categoría: DEBATE SOCIAL

Los gobiernos de derechas vertebrados en torno a pensamientos retrógrados acerca de la vida humana y de la sociedad acaban siendo los principales responsables de las movilizaciones de los pueblos. El factor determinante de las grandes movilizaciones concretadas en el 15 de febrero del 2003 debieron mas a la insolencia de personalidades como la de Javier Arenas, Javier Solana, Acebes, Rajoy y Asnar, que no al trabajo persuasivo de las organizaciones pacifistas. Estamos asistiendo a un insight histórico cualitativo, un avance importante en las relaciones culturales de los ciudadanos y ciudadanas con sus semejantes y un incremento de la politización hasta cuotas  impresionantes. Este plantel de estúpidos (acudan al diccionario: se trata de una palabra perfectamente legítima para estos casos) favorece en primer lugar a los aliados que reivindicamos un mundo de paz, sosiego, armonía y fraternidad. Cada vez que uno de ellos es entrevistado por los medios, no podemos por menos que sentir sonrojo por esas submentalidades y esta total ignorancia de los acontecimientos políticos. Sin embargo los menos preparados son los que escalan las más altas cotas de poder: los ignorantes acaban haciéndose con los puestos del amo. Los demás, confiados, dejamos que a esos muchachos y muchachas que jamás tuvieron infancias dignas nos las hagan pagar a todos por no haber superado sus frustraciones juveniles. Una tesis a no subestimar: la vocación de poder en ellos tiene una lógica aplastante que no tiene nada que ver con el patriotismo sino con la sublimación de sus sexualidades castradas. Preferiríamos que se dedicaran a matarse a pajas  en sus dormitorios de torturas  privadas. En lugar de eso se erigen en los señores de la historia y toman por realidad lo que sus paranoias respectivas les hacen ver. De todos modos, no nos preocupemos: cuanto más tiempo sigan haciendo su papel de imperialistas, mentecatos, ignorantes, agua fiestas y asesinos, más personas se incorporarán a la causa del pacifismo. No olvidemos que éste es un movimiento reactivo a los belicismos interesados en crear un mundo controlado por un solo país y sus amigos. Cada pueblo en cada país tiene que sufrir la intolerancia discursiva de sus derechas. La democracia es una suerte de escenarios en cadena que al menos sirve para algo: pone en evidencia las incongruencias de cada programa y el dictum de cada mentecato. La política europea cursa sin personalidades carismáticas que en otrora fueron la joya el goce de las historiografías. A los europeos les/nos toca soportar mamarrachos cuya audición no cursa sino con graves atentados contra la propia inteligencia. La democracia es eso conceder la palabra a todo el mundo y los cargos de poder son los primeros en tomarla. Es interesante para la psicolingüística su función provocativa, inconscientemente provocativa, al hablar de incertezas o al proclamar falsedades. Pero el problema no es que un PP haga afirmaciones falsas (lo de Irak como país con armas estratégicas o lo de Eta como los responsables del atentado de Atocha) sino que toda una sociedad se lo perdone. La democracia queda cuestionada por ese fenómeno de masas que se deja seducir por las mentiras o las disculpa.

Afecta a las soberanías europeos y nos afecta a todo el mundo que gobiernos títeres se presten a intereses ajenos y hagan suyas visiones como la de Richard Perl, asesor del gobierno norteamericano, teórico de la guerra preventiva y al mismo tiempo ignoren otros puntos de vista más sensatos como el de Eduardo Giordano  que ya ha establecido un relatorio de las guerras del petróleo siendo Irak un enemigo marcado antes de 1991 y de su invasión en Kuwait.

La historia reciente de nuestro bélico mundo tuvo un punto de inflexión en el Irán de 1979 cuando hizo la revolución islámica. Desde entonces ya se prefiguraba un nuevo bloque adverso al imperialismo occidental. El desmoronamiento del Este como bloque diez años después no fue tan grave para los traficantes de armas, los vende patrias y los titanes de las destrucciones. Históricamente oriente ya había visto occidente el mundo infiel. Tarde o temprano occidente adaptaría una misma clase de conceptos, como el del eje del Mal, contra todo lo que pudiera ser sospechoso de ataque. Las democracias locales quedarían viviseccionadas en este mundo en que la política internacional incide en las realidades nacionales. Ningún país salvo los paraísos fiscales está totalmente seguro.  En tal panorama la democracia aunque es el resultado de luchas históricas adopta una forma de concesión en la que su calidad interna no está tan garantizada como sus estatutos magnos aseguran.

En el mejor de los casos las democracias permiten la circulación de las informaciones y de las ideas, pero no para que eso haga imperar las conclusiones lógicas castigando al fraude y a los mentirosos. La democracia es un modelo social contradictorio  que da cancha a todo, incluido lo que demuestra ser negativo para ella misma.

 

 

La beca subsistencial reinterpretada

Por JesRICART - 12 de Noviembre, 2008, 15:59, Categoría: DEBATE SOCIAL

 

LA ASISTENCIALIDAD  COMO SIGNIFICANTE DE INDIGNACIÓN

LA RENDA MÍNIMA REINTERPRETADA:LA BECA SUBSISTENCIAL COMO  FÓRMULA PARA ELUDIR DEL TRABAJO ALIENADO.

LA ASISTENCIALIDAD  COMO SIGNIFICANTE DE INDIGNACIÓN

LA RENDA MÍNIMA REINTERPRETADA:LA BECA SUBSISTENCIAL COMO  FÓRMULA PARA ELUDIR DEL TRABAJO ALIENADO.

Superados los obstáculos iniciales,generalmente de orden autoinhibitorio, para solicitar un pirmi, los nuevos acogidos se enfrentan a la lucha personal contra su significante. Cobrarlo, así como recibir cualquier ayuda de un organismo privado, es  estar ostentando un gran signo de discapacidad profesional, relacional o humana, que equivale a una traducción  lesiva. La persona subsidiada es igualada a una persona sin recursos o capacidades de todo tipo para hacerse valer como profesional o como trabajador. Infiere para sí una carga de desprecio social, latente en el ambiente.  Puede ser tildado de arribista, vividor  o aprovechado,y en el fondo esas impresiones ajenas encuentran resonancia en su psique. el sujeto subsidiado se sabe apoyado por una sociedad a la que responsabiliza de sus males y errores. Presumiblemente su caída en desgracia puede  atribuírsela a la estructura social clasista.Pero un análisis más detallado de si mismo y de su proceso cronológico le dará algunos datos de su propia responsabilidad en lo que le ha llevado a la exclusión social. Ésta es la simbiosis de dos responsabilidades:la estructural-societal y la individual.

 

Las dos están estrechamente ligadas.Puesto que dentro del marco individual, el origen de clase, la formación cultural, los ámbitos, relacionales y la ubicación urbano-geográfica[1] , pueden estar marcando desde un principio una cierta predestinación social. Según la tipología familiar en la que se está inserto cabe una primera diagnosis del futuro esperado, aunque obviamente innumerables casos de desclasamiento han demostrado  que el nacimiento en las clases paupérrimas no impide el ascenso en la escala social. Pero la prognosis sociológica más adecuada es la de un cálculo desalentador de probabilidades para salir de situaciones de pobreza o de cuasi indigencia, cuando los recursos establecidos apenas dan mucho más que el coste de la supervivencia básica[2] .

 

La complementariedad de recursos puede mantener por años y lustros a los subsidiados que van consiguiendo ingresos supletorios sin salir realmente de su estado definitivo de subsidiados. Esa condición puede relegarles a un cierto ostracismo y a un incremento de la baja estima personal, por no citar otros déficits pisco.sociales de mayor envergadura.

 

 El sujeto subsidiado sin recursos ideológicos suficientes puede vivir la situación de ayudado de una manera dramática,doblegado a la significación de persona que vive a expensas del Estado y por ende, a expensas de toda la  sociedad. Es curioso advertir como ese significante puede ser introyectado muy lesivamente, cuando su naturaleza  no dista mucho de cualquier otra situación en la que un ciudadano, o un grupo de ellos, son subsidiados o becados por instituciones públicas para desarrollar un determinado programa de formación o de investigación. Si por un momento comparamos las becas de investigación o de estudios con los subsidios sociales, que pueden ser perfectamente rebautizados como becas sociales, observamos como las de primer tipo son motivo de elogio mientras que los de segundo, tienen una alta pregnancia de estigmatismo. La raíz común de ambas es sin embargo, justificar  el estadio pre-productivo (y/o postproductivo) de unos sectores sociales porque necesitan emplear la totalidad del tiempo en otras ocupaciones de tipo científico, intelectual o de mantenimiento.El estado asume esas parálisis en su provisionalidad prevista, para que los sectores  becados salgan fortalecidos y a la larga devuelvan a la sociedad aquello que han recibido. La diferencia, claro está, se halla en que mientras en unos casos, la subvención obedece al esquema de I+D[3] ,en otro sólo es para permitir el mantenimiento  social del sector necesitado. Ese mantenimiento  sería incuestionablemente eficaz, si fuera vertebrado en torno  no sólo al principio  de provisionalidad (que por el momento es bastante demagógico) sino al principio de integración social.

 

El mantenimiento[4]  social de los sectores desfavorecidos y desadaptados socialmente, alcanzaría una lógica superior si  se articulara como plataforma de relanzamiento para el compromiso de actividades socio-productivas[5] . Nadie se instala definitivamente en una situación de sujeto socialmente mantenido si es implicado en un proceso de co-creación social,y es tenido en cuenta en su capacidad de iniciativa creativa y sus conocimientos profesionales.En cambio todo supervivencial que ha probado la posibilidad de la subsistencia gratuita, puede  consolidarse en ella y demorar toda posible salida, si la oferta del mercado es deplorable.

 

 Las contradicciones del sistema son tantas que a menudo  propuestas de empleo de 40 o más horas semanales a penas supone un doblaje de la prestación conseguida. Perfectamente, si el salto de una paga a otra, no es de 1 a 5, sino de 1, a 1,5 o 2, el sujeto subsidiado puede preferir continuar con su estatuto de tal , que no de pasar a probar suerte en un imaginario proceso laboral que para nada le garantizará  una promoción continuada en el sector donde entrara. Desde luego, la urgencia en hacer un salto a la vida laboral de mercado para no seguir bajo los auspicios del estado benefactor, es la económica, pero no es secundario el vector estigmático de estar viviendo a costa de y articulado legal que no tiene porque perpetuarse[6] . en el trasfondo de toda la cuestión está una disociación entre Estado y Mercado. En tanto que el estado deja a una cierto libre albedrío´ al mercado, le toca asumir los efectos colaterales de tal decisión y la configuración de un fenómeno de marginalidad.

 

El cálculo ya no es tanto si  la marginación va a ser eliminada, como si su crecimiento va a ser soportable. El sector marginado es aquella parte asintótica de la distribución social de bienes, productos, riqueza y trabajos, que queda excluida de sus beneficios.siendo que éstos ya no se limitan al derecho al usufructo de las cosas sino también al derecho a las fuentes de producción para crearlas. Esa contradicción ya queda de manifiesto en las distintas constituciones de la UE que mencionan  el derecho al trabajo, y que al estilo declamatorio de los grandes textos fundacionales de legalidad, quedan en un discurso de intencionalidad.

 

El Estado contrae una deuda ética con  sus sectores gregarios en tanto no sabido mantenerlos en el agregado social. Tal deuda acaba trocándose en una deuda económica. La cual resignifica a quienes se hacen acreedores de ella. Los nuevos pobres se hacen hijastros del sistema,como descendientes híbridos de un estado omnipotente bajo el estandarte del progreso con una sociedad altamente innovadora que arrasa con todo aquel incapaz de seguir su ritmo. Esa cita fallida entre el estado, como gran figura de paternidad social, y la propia sociedad evolucionaria abocada a su velocidad en la creación de nuevos mercados y nuevos consumos, deja por el camino  una colección de hijos bastardos que no consiguen encontrar su lugar en le mundo. Ni se identifican con la Sociedad que los ha gestado ni con el Estado cuya función inseminadora  nunca fue más allá de  tratar a los individuos como  cosas.

 

En ese panorama la perspectiva de vida de los hijastros queda más que en discusión, pero entre la multivelocidad de una y la prepotencia del otro, unas huestes de irredentos siguen reclamando su derecho a la vida, aunque de acuerdo con  Attali[7] , el concepto de vida es impugnable cuando el  hombre existe en tanto que ente producido y tratado como objeto.

 

El sujeto subsidiado  puede hacer frente a esta perspectiva, colocándose como  oportunista del sistema, ya que el sistema no le proporciona las  condiciones suficientes para una integración de pleno derecho. Es y será oportunista en tanto que  tomará parte del pastel distributivo  haciéndose con aquella porción de la política social que habla de su condición misérrima. Podrá así enfrentar las inclemencias que le han colocado en la parte peor de la desigualdad social y costear su materialidad desde un posicionamiento de descredulidad ante todo el aparato social. Argumentos para  tal oportunismo no le faltarán: el sistema anda sobrado de recursos, puesto que sigue manteniendo una industria armamentística y unos compromisos  militares a escala continental.

 

 Y el coste de toda una aparatologia funcionarial  y unos gastos superfluos le acabarán justificando su derecho ético al cobro  de un salario social,aunque no haga nada productivo para obtenerlo. Tal vez atraviese una fase de  vergüenza personal, o prolongue el anonimato de su condición de subsidiado  ante su  ex-sector social de pertenencia y con el que conoció mejores tiempos biográficos. Tal vez siga manteniéndose en una argumentación reduccionista de que todo se debe a una incapacidad de absorción inherente al mercado profesional .Tal vez  renuncie ya al progreso profesional particularizado y deje de contar con perspectivas futuras. Pero por encima de todo  debe enfrentar el significante lesivo del que parte y reciclar su condición de subsidiado por razones de desgracia personal transformándola en una condición de becado por incapacidad objetiva del modelo en contar con la riqueza potencial de todos sus miembros. Ese resignificación de la categoría del subsidio puede rescatar  al superviviente de su condición de humillado para transformarlo en  una nueva personalidad con empuje y con capacidad de contribución. A fin de cuentas la condición  de pertenencia o no de un espacio laboral no es el único indicador sociométrico de colaboración a la colectividad[8] .

 

Y si el trabajo  deja de ser el único parámetro de colaboración social, entonces de toda la colección de posibles empleos, el sujeto marginal sabe que hay una parte de ellos que no ha hecho y que no hará nunca, o que habiéndolos hechos ya no regresará jamás a ellos. Es así, que la fractura entre paro y empleo es doble:de un lado por la asincronía entre un número de trabajadores disponibles y números de puestos ofertados;y de otro, por  la asimetría entre necesidades de mercado e intereses profesionales. siendo en esa última dislocación que en determinados momentos de la historia económica algunos sectores en algunos lugares detenten vacantes que nunca son cubiertas, cuando simultáneamente hay sectores desempleados no dispuestos a cubrirlas.  Esa dislocación ha dado lugar a repetidas polémicas sobre  una falta de  trabajo responsabilizado a los propios trabajadores abstencionistas. La conclusión errónea a la que suele llevar este discurso es a responsabilizar a los trabajadores de no trabajar, o de no querer emplearse en cosas distintas a las que desean.

 

Y ciertamente  hay una parte del argumento que acude a certezas: no todos los trabajadores admiten todos los trabajos[9] , y cada vez es mayor el número de trabajadores nativos[10]  que no están dispuestos a hacer cualesquiera cosas por salarios que no las justifiquen. En todo caso, los nativos exclusos del mundo laboral que acaban entrando en una dinámica de desempleo subsidiado y después de marginalidad forzosa subvencionada, adquieren una escuela ad hoc en su nueva condición subsistencial. Su vida puede ser parametrada seudovoluntairamente entre los límites de una existencia pensionada[11] .Solo cabe vivir con dignidad dentro de tales límites sin tener que ocultar la condición de subsidiados por la fuerza astigmática todavía vigente que recae sobre la misma.

 

 



[1] En Barcelona hay dos líneas divisorias que marcan claramente la estratificación social: una es Diagonal que separa la parte alta de la ciudad  de las clases medias y otra la gran Vía, que separa la clase media y  posicionada con los sectores más desfavorecidos, particularmente los barrios de la Rivera, el Raval y la Mina.

[2] Se considera que una cuarta parte de los beneficiarios de la RM paga más de 3/4 partes de esta en concepto de alquileres y  consumos. Cabe inferir que el dinero restante no permite la necesaria movilidad social para ser ciudadanos de pleno derecho dentro de una sociedad  que no para de repetir que es rica.

[3] Todo proyecto de Investigación  con el mecenazgo necesario que le garantice llegar a término,devuelve con creces su tiempo de estudio,al aportar conocimientos que  potenciarán el Desarrollo en aquel campo que ha sido investigado. Tal ecuación se  reexperimenta  en todas las etapas dedicadas a formación y educación. Tanto la estrictamente técnica como la parauniversitaria, hacen una inversión social en una parte de sus sectores, que en términos absolutos será devuelta cuando esos ingresan en el mercado laboral.  La ecuación también se mantiene aunque con mayor complejidad en el mantenimiento de sectores económicamente estériles, y para los que no cabe una presunción de rendibilidad ni a corto ni a medio plazo.

[4] El concepto de mantenimiento puede ser retomado en su acepción original y descontaminarlo de su variante lesiva. Hay modelos experimentales de convivencia sociogrupal en los que la categoría de mantener obedece a y na lógica aplastante de acogida  de todos en un régimen básico de igualdad, y que sea el tiempo que sea de demora en esa situación, el sujeto mantenido acaba  devolviendo  la solidaridad fáctica recrementada. La experiencia de Auroville  y su maintenance, es una ejemplificación de ello;pero también  la prestación en estados de pre-empleo para contingentes inmigrantes en Australia desde el momento de su llegada, había sido otra experiencia práctica útiles ambas para la reflexión y para su posible extrapolación.

[5] Durante un tiempo la  opción de capitalización de los subsidios de desempleo se recondujo para facilitar la puesta en marcha de empresas autónomas o microcooperativas, pero  los resultados de tal política de nuevos emprendedores  no tuvo el éxito esperado.

[6] El decreto de Pirmi, habla de una franja de edad entre los 25 y los 65 años.Es decir entre quiénes se les supone independientes de las arcas familiares y que pueden  incluso no haber trabajado nunca y quienes están en edad  de jubilarse. lo que no contempla  el marco  de esta prestación, es que para aquella gente que en la última década  de prejubilación se han acogida al pirmi, pasan de unos mínimos ingresos a la nada absoluta,sino tenían años suficientes de cotización a la Seguridad Social,. y con ella a la caída drástica de expectativas de vida.

[7] Attali,Jacques.Milenio Seix Barral.Barcelona 1991

[8] Si por un momento repasamos de memoria innumerables escenas públicas en las arterias principales de las ciudades, llenas de multicoloridad por personajes extasiantes, creativos, artísticos que imprimen  los ambientes de dinámicas excitantes, y pensamos que una parte de ellos son sujetos subsidiados, veremos que  una tranquilidad económica básica permite  una conexión del sujeto marginalidad con su marginalidad  como opción.

[9] Exceptuando las nuevas olas de inmigración marroquí dispuestas a abrazar cualquier empleo para salir adelante, siguiendo ya una pauta que se dio anteriormente con los trabajadores foráneos (incluidos los españoles)que iban a los paises de centroeuropa para obtener los trabajos y los capitales que en su país no conseguían.

[10] El trabajador nativo tiene una categoría preestablecida de superioridad y de ventajas frente al trabajador extranjero. aunque ambos compartan la condición de aslariados y de fuerza de trabajo de alquiler, los unos se distinguen por una especialidad que los otros quedan a distancia de conseguir.Eso les configura a unos como selectivos y a otros como todoterrenos.

[11] La mayoría de solicitantes masculinos de pirmi tienen menos de 45años.

La Renta Mínima

Por JesúsRICART - 12 de Noviembre, 2008, 15:56, Categoría: DEBATE SOCIAL

LA RENTA MÍNIMA DENTRO DE LA POLÍTICA SOCIAL

 

Si la política social no es equiparable a todos los parámetros que  son implicados por el estado del bienestar, sí implica todos aquellos de protección de los sectores más necesitados.Haciendo de la sanidad, la educación y las garantías subsistenciales los tres grandes ejes polarizantes del progreso social. 

 

Dentro de ellos,el complemento económico a los que menos recursos tienen ante las necesidades básicas, es el que ha suscitado mayor polémica y urgencia. Las rendas mínimas  para los sectores exclusos de las relaciones de producción se presentan como unos salarios sociales de mantenimiento para contrarrestar la indigencia extrema y  la indignidad, y son propuestos como unas ayudas económicas de carácter transicional  que permitan el reingreso a las condiciones  de existencialidad social y política.

 

Se trata de un instrumento de compensación interna del modelo económico  extendido por  los países occidentales de Europa. Y responde a un reconocimiento del fracaso del mismo modelo en cuanto a garantizar trabajo para todo su agregado humano en  situación laboral. No se puede pues inferir un principio de solidaridad interna,de acuerdo con el cual  la sociedad paga la vida a sus sectores improductivos. Antes bien, es un inversión de carácter político para neutralizar  focos potenciales de malestar y para rediseñar la imagen pública y de calle, eliminando los  deplorables panoramas de la pobreza manifiesta.

 

La polémica está servida desde el momento en que los sectores  ayudados son permanentizados en una transitoriedad que no tiene un fin predecible. y que unas parte considerable de  tales sectores que se acoge a la ayuda de mínimos, parece acomodarse en su estatuto de subsidiados. La comprobación de obtener los recursos existenciales básicos   sin que hagan nada por costeárselos, genera indignidad en otros sectores vinculados al universo del trabajo y que son gravados con considerables impuestos.

 

 La neutralización de unos por la vía de su acomodo material en sociedad es cuestionado por otros que basan su análisis en  la tesis de que “todo el mundo debe de trabajar y costear los gastos del sistema”. ciertamente tal tesis es inmediatamente impugnable,a partir del reconocimiento de que el universalizador todos no puede ser admitido por ningún modelo social,cuya alta heterogeneidad aporta segmentos  de inadaptación y minusvalía que  los califican  como  fuentes de riqueza productiva. Aceptado este cuestionamiento para los sectores más vulnerables, determinados por minusvalías considerables[1] ; es cuestión de tiempo y de grado de sensibilidad incluir dentro de un parámetro de vulnerabilidad a los sectores excluidos de las oportunidades laborales, sea por  sus idiosincrasias biográficas, sea por la misma remodelación del sistema económico que ha venido descartando  volúmenes de trabajadores en tanto la tendencia dominante es la de la terciarización del sistema.

 

 

Eso ha implicado la inauguración de un sistema  que determina distintas velocidades adaptativas en su seno, no haciendo posible,con las políticas industriales regentes, el slogan tradicional de trabajo para todos  o reparto  más equitativo de las rentas. 

 

Si bien el modelo capitalista se  ha distinguido desde sus inicios como una sociedad clasista  alimentadora de una fractura profunda entre poseedores y desposeídos, el sistema en su estadio del estado del bienestar no deja de servir a su fundamento estructural, generando  múltiples velocidades en la existencialidad colectiva. Uno de esos ritmos, el más a la zaga de todos los demás, es el excluso socio-laboral de larga duración, y a partir de eso el  más necesitado de las prestaciones.

 

Eso solo es posible desde  un cálculo global de la producción y la riqueza[2]  y el balance de un interés en mantener el modelo en  un proceso de tranquilidad y progreso, invirtiendo en sus sectores necesitados unos montos de capital, inicialmente como fondos perdidos pero que a la larga benefician al modelo,en tanto evita un posible foco de conflictividad latente y tiene un ejemplo social en vivo y en directo del destino social para quien se aparte de las velocidades privilegiadas de integración social.

 

La renda mínima ha sido presentada inicialmente como  una ayuda,a la cual lenta y discriminatoriamente se han ido añadiendo las personas que pedían el amparo estatal para poder seguir  con una cierta capacidad de circulación civil. Mientras que la renda en tanto que recurso básico  es defendido  por sectores críticos[3]  en otros países[4]  como un derecho  fundamental junto a  los otros derechos,  propios de la sociedad moderna postindustrial.

 

En todo momento se sobreentiende un derecho a un mínimo económico, cuya estimación a groso modo no alcanza la quinta parte[5]  del salario medio real[6] . Puesto que cualquier cantidad es buena en situaciones de penuria económica, la tramitación para obtenerlas cabe no desligarla de otras sinergias de ingresos, generalmente obtenidos por trabajos negros. En tanto que el ofrecimiento de trabajos públicos y regulados, que pasan por las oficinas del paro[7]  son la totalidad  presente en el mercado laboral, es imposible no inferir la concurrencia de múltiples empleos  que se mantienen fuera del control  oficial. No se trata de un fenómeno nuevo.Siempre ha existido como coincidente y coexistente de otros trabajos oficializados y regulados, y que -especialmente- ha absorbido a aquellos  sectores de la población con  más dificultades para un empleo fijo y continuado. Las mujeres,desde épocas remotas han congeniado los trabajos domésticos con trabajos (a tiempo parcial y desde casa a menudo)asalariados, generalmente dentro del sector del Textil y de Hosteleria.

 

Es algo que todavía sigue coexistiendo. Las pagas asistenciales aparecen después en el tiempo,cuando la casuística de los trabajos negros ha configurado toda una mentalidad consentida y contagiante y nunca puesta en duda por los propios beneficiarios de empleo.Por encima de cualquier legislación el mundo obrero priorizó el puesto de trabajo como la llave que le abría otras puertas:dándole acceso a niveles de estudio, de consumo, de salud, de motilidad y de goce existencial. Las economías domésticas precarias, con un sueldo estable pero insuficiente eran completadas con trabajos ocasionales del otro cónyuge, que combinaba el trabajo a horas fuera de casa con el determinado por el mantenimiento de la casa. Eso, propició una mentalidad divisionista dentro de las familias trabajadoras, a la vez que una articulación de recursos infinitos para no someter los ingresos a la mirada fiscal.

 

Esa amplia experiencia no ha sido desaprovechada  y el recurso al trabajo no declarado sigue  dándose fehacientemente en quiénes han educado su existencia bajo su parámetro.En particular cuando los gravámenes por trabajar y el marcaje de los impuestos directos, ha sido inferido por la clase obrera como una lesividad extra a añadir a las plusvalías que ya genera su inserción productiva. No es extraño pues, que en una época de penuria y de dificultades adaptativas al ritmo de los consumos y de uso de los subsidios como recursos extraordinarios, el cálculo de los subsidiados no se limite a su etapa de prestación y de mala suerte, sino que haga un sobrecálculo general de su existencialidad asalariada,disculpando así cualquier  osadía legalista autojustificada por su condición  veterana de explotado.Haciendo de la prestación algo más que una ayuda de mínimos ocasional,para convertirla en una vía de devolución de aquellos impuestos y ganancias  precedentes que tuvo que dar a la fuerza. Si bien la política social se prestigia y se autoacredita por  una garantía y certificación de las rentas mínimas, los sujetos acogidos a prestación,cumplen una función equilibrante del sistema económico, poniéndolo a prueba en uno de los credos más constitutivos  del estado del bienestar.

 



[1] De motricidad, sensorialidad y  cognoscitivos.También por la consolidación de  las nuevas enfermedades  psíquicas y psicofísicas de una buena parte de la población laboral que integra las filas del absentismo profesional,primero, y de situaciones de  retirada laboral total,después.

[2] La OIT en 1985 se propuso la meta de que todos los ciudadanos necesitados de un subsidio contaran con ello para el año 2000. Por su parte en 1988 el Parlamento Europeo, a pesar de que su poder legislativo sea escasamente vinculante, recomendó a los países miembros de la UE el establecimiento de las rendas mínimas.Y en 1989,el comité social y económico de las CCEE abogaba por el derecho a la prestación económica mínima por razones de dignidad independizándola de un parámetro asistencial.En el 1992 aprobó una recomendación del RMI para los países comunitarios.Y Maastrich (1993)también estableció la necesidad al subsidio independientemente de la especulación sobre su reinserción laboral. Ese conjunto de protocolos no hubiera sido articulado sin una previsión económica de su factibilidad.Es decir,de su sostenibilidad por el sistema en su conjunto.

[3] Asociacionismo de izquierdas.

[4] Holanda, Gran Bretaña, Francia,..también en Catalunya existen un grupo de presión por la Renta básica, vinculado a Complicitat 2000.

[5] Para el año 2000. una unidad asistenciada de una persona la ayuda  ha estado establecida entre 47502 pts Para unidades familiares de más de uno, hay unos incrementos  aproximdos de unas 5mil pts más por hijo. A la primera cifra,la división por 30 días, da unas 1500,poco más por día. Una cantidad cuya administración para lo más esencial: comida, alquileres ,facturas de consumo y  vestuario, impide netamente  su dedicación a gastos de desplazamiento y de gestión de búsqueda de empleo.

[6]  Los salarios para la población laboral activa oscilan entre las 225mil  y las 275mil pts mensuales. Unos 1250 dólares de media mensual.

[7]  OTGs e INEMs (Oficinas de trabajo de la Generalitat e Instituto Nacional de Empleo)

La formación ocupacional

Por JesúsRICART - 12 de Noviembre, 2008, 15:49, Categoría: DEBATE SOCIAL

LA FORMACIÓN OCUPACIONAL COMO ALTERNATIVA HIPOTÉTICA AL PARO 

 

La inversión en adiestramiento y la capacitación tecnológica para facilitar la asunción de nuevos empleos, y en particular los relacionados con las nuevas tecnologías, ha generado un movimiento multiplicado de asistencia a los centros de formación ocupacional.Como se sabe, estos  proporcionan conocimientos gratuitos a aquellas personas que atestiguan situaciones de desempleo de larga duración.Según si su desempleo se ha cronificado (más de un año sin trabajar)o ni siquiera ha habido lugar porque no ha habido todavía un primer empleo, los centros de formación proponen toda clase de cursos con los que impartir unos dominios técnico,s a la vez que asegurar una articulación entre necesidades del mercado laboral y  trabajadores  vacantes especializados.

 

 En ese sentido, los centros vienen a cumplir  la doble función de formadora y de promotora laboral. A escala local, acaban tomando funciones por encima de las OTG que están limitadas a ser una burocracia de control y una oficina estadística. Y a esa misma escala pueden concertar períodos de prácticas en empresas, que tácitamente actúan como fases de prueba, permiténdoles a las empresas un observatorio gratuito y práctico para decidir seguir adelante con un contrato  provisional. Las empresas que se precian como generadoras de empleo y contribuyentes a la sociedad,son conniventes a las iniciativas de la formación ocupacional, y prestan sus espacios  para absorber un puesto de trabajo, que no siempre es tal, sino la prolongación de un período formativo.

 

La empresa puede tener a alguien en prácticas y no convenirle su absorción por  seguir una política de empresa restrictiva en cuanto a comprometerse con una amplitud de nómina. En todo caso, las empresas crecen numéricamente no por intermediación de los centros ocupacionales de la Generalitat, sino por una necesidad intrínseca de asumir una cartera de trabajo para la que necesita más  cuota de profesionales. Aunque esa función intermediaria de las oficinas extensivas del Departament de treball, que controlan  la ocupación, no deja de contribuir a una imbricación de los distintos sectores sociales al problema del desempleo.

 

Para la percepción de los adscritos a las distintas series formativas, control de trabajo y formación impartida es un tándem que responde a los mismos intereses institucionales. Siendo que los packs de cursos son un curioso mix de materias en las que abundan  aquellos no directamente implicadas por el título del curso o por los materias anunciadas. Puede haber un 20% o más del tiempo lectivo dedicado a temas colaterales, de tipo jurídico-laboral, medio-ambiental, idiomático y psicosocial [1] .que en sí mismos pueden tener un interés pero que son altamente disgustantes cuando son de seguimiento obligatorio,aunque el interés de la persona matriculada en el curso sea por su lectividad del 80% o menos de materias de interés técnico y profesional.  Parece que los centros ocupacionales han perdido el oremus de su función real:la de formar y cualificar técnicamente a sus adscritos, para cumplir con un programa política de exigencias que es el que determina los contenidos de cada curso.el centro propone la materia central y aporta los profesionales para darla, mientras que el departament de treball concede la subvención en tanta se complemente con el pack de otras materias obligatorias.

 

La paradoja de esa situación es que el circuito itinerante de un profesional que decida reciclarse haciendo cursos distintos, acabarán repitiendo los packs añadidos de materias, sin que le valgan las acreditaciones de haberlos hecho. El parámetro de convalidaciones no existe para estos casos, puesto que se presume que la permanencia del estudiante en cursos de este tipo va a ser de duración breve, aunque legalmente se puede hacer al menos un curso[2]  cada año. La paradoja es que el propio sistema no prevee que condena a los adscritos a cursos a que se permanenticen como estudiantes repitiendo una parte de las materias. Obviamente los adscritos a esa condición desarrollan habilidades elusivas a corto plazo dando un abstencionismo asistencial alto en aquellas partes del pack que son  inaceptables, no por falta de interés sino por improcedencia en la presentación y el lugar. Si los centros ocupacionales para conseguir sus subvenciones deben configurar los cursos de acuerdo a la normativa, a su vez el Departament de Treball  debe incluir materias de acuerdo a pautas de la UE si quiere obtener fondos sociales europeos.

 

 Al principio de los cursos, su incentivación era dada por sur cursos doblemente subvencionados: eran ofertados con coste cero por parte de los adscritos y además la asistencia era remunerada. Posteriormente se ha retirado su subvención  salvo pequeñas becas que algunos ayuntamientos se permiten conceder, y otras relacionadas con desplazamientos[3] . Ciertamente el coste cero de los cursos es ya de una gran ayuda pero su configuración con espacios del programa contradictorios entre sí, los devalúan. Da antes la impresión de un interés por parte del centro en connivencia con el departament de Treball, de abultar los cursos con horarios y materias,para poder facturar presupuestaciones mayores, que no de convertirlos en instrumentos aptos  para facilitar la inserción sociolaboral.

 

Dentro de los cursos estrella están los de nuevas tecnologías ante la perspectiva de  demanda creciente de nuevos profesionales para el mundo de la nueva economía. Es así, como una buen número de centros ocupacionales, dan un nivel u otro de informática, y no es de extrañar que en un mismo curso se introduzcan  multitud de programas y de niveles de estudios.Eso predetermina unos seguimientos altamente heterogéneos que se convierten en uno de los factores de dislocación de los mismos cursos, imposibilitando a veces que lleguen a término por falta de quórum asistencial.

 

En general los centros ocupacionales proponen niveles y contenidos básicos o de introducción para alcanzar categorías de técnicos auxiliares. Cuya acreditación está prevista aunque su entrega suele ser siempre inexplicablemente demorada. Se presentan como un puente entre la especialización inexistente a una especialización mínima que permita empezar-o recolocarse- en el mundo laboral. Y se deja para un después el perfeccionamiento tecnoprofesional. Cabe pensar que la formación ocupacional tendrá que abarcar campos de especialización  mayor acercándose a cotas de  técnicos medios,siendo un híbrido entre lo que son y las escuelas de Trabajo y de Ingeniería técnica industrial. aunque por el momento a los centros les importa producir cursos subvencionados , y a sus subvencionadores el reclutamiento de trabajadores en paro para promocionarlos como profesionales potenciales.

 

 El objetivo es también una recolocación numérica de cada caso, para que estadísticamente el panorama social resulte más aceptable. Teóricamente el perfil psicológico de cada candidato es muy importante para canalizarlo hacía su potencial laboral fusionado con sus intereses vocacionales. Para ello, los centros ocupacionales tienen contratados en algunas ocasionales profesionales con  supuesta capacidad evaluativa[4]  de sus  estudiantes.el centro tándem control laboral querrá por encima de todo ser de ayuda práctica a su estudiante adscrito e incluso le hará un seguimiento, un tiempo después de finalizar el periodo lectivo, para comprobar si ha obtenido trabajo de lo aprendido o de cualquier otra cosa. Esa función de seguimiento funcionarial, no siempre será bien acogida por los estudiantes autónomos que  vendrán a emplear un tiempo en el centro ocupacional por su gratuidad y su reciclaje en horas libres de su época de parado.

 

 Por lo que hace a los sujetos subsidiados con una RM las elección de centros ocupacionales con cursos paraprofesionales, tienen un interés extra  además de los conocimientos técnicos concretos que se puedan obtener en ellos, ya que son una manera para librarse  de los,sorprendentemente, clasificados cursos de técnicas laborales [5] ,donde son otro pack basado en un curioso criterio de antropometría de la superioridad.A saber:el de que el sujeto  de desocupación crónica remite  a un perfil de inferioridad y de falta de recursos básicos para  intercambiar información con el medio social y para sobrevivir tal y como hacen todos los demás trabajadores en activo:  acudiendo cada día al trabajo y cumpliendo con los requisitos del Estatuto de los Trabajadores. Ante tal panorama no resulta extraño comprobar como muchos subsidiados forzados a su asistencia se ingenian varias fórmulas para no acudir a unas clases que saben tiempo perdido.

 

 A pesar de resultar un fracaso, el departament de treball insiste y cada  principio de año, las bases de datos de los subsidiados llegan a las manos de centros ocupacionales y de evaluación psicológica que van a la caza de los subsidiados al amparo del decreto y con explícitas amenazas que una inasistencia a la cita puede  ocasionar una pérdida del subsidio. con tal ultimátum no sorprende que la disponibilidad subjetiva a acudir a tales citas y centros sea enormemente baja, y que al malestar subjetivo de vivir en precariedad de los  convocados, se añada una furia especial  por ser citados a la fuerza y bajo amenaza de perder el poco apoyo económico que tienen .furia especialmente alimentada por le hecho de que la suma de centros y de gabinetes que acceden a las bases de datos son arribistas de peor género que se valen de una situación de desempleados, para facturar a su costa unos servicios millonarios, indistintamente de si tienen valor o no. Paradójicamente el asistido de pirmi acaba cumpliendo una función productiva y a su pesar contribuye a la circulación del dinero, ya que es utilizado como materia presencial para unos servicios,como tests de evaluación y aptitudes profesionales, o impartición de los referidos cursos de tècniques de recerca.

 

Lo más curioso es que a la administración no le interesa hacer un seguimiento del perfil  de cada inscrito no importándole si aquello que le impone lo ha hecho con anterioridad. Se limita a cumplir estrictamente con lo previsto y a utilizar a un individuo más que dará un +1 a la cifra con la que trabaja, que le permitirá facturar otra parte del presupuesto previsto.

 

Toda vía de discusión está negada. el último en ser preguntado es el propio sujeto, que en tanto que subsidiado ha perdido toda voz y voto y se le considera poco mas que escoria social que genera unos gastos permanentes. Puesto que cobra debe acatar ordenes (para eso firmó el convenio de prestarse a actividades a favor de resolver su situación de desempleado). Lo malo es que no hay razones estadísticas para presuponer que ese tipo de curso al que es obligado a asistir le vaya a servir para algo, salvo para controlarle. Ese control se hace as un doble nivel: tácitamente ya que la asistencia horaria a un lugar es incompatible con otra asistencia a otra parte (con un trabajo negro por ejemplo) y manipulativamente, tratando de responsabilizar  al sujeto de su precaria situación, ante el que queda eximida de toda responsabilidad el sistema social como conjunto. 

 

La tutoría de curso,suficientemente adiestrada para eso hará una proyección de su propio esfuerzo  personal hacía todo  personaje sea cual sea su personalidad y momento biográfico,que   debería  hacer  un esfuerzo equivalente,olvidando que la detención de un puesto de trabajo  por parte de un empleado siempre implica al menos  que no pueda ser detentado por otro empleado convergente.

 

El resultado es que los cursos de Técnicas de Empleo están vertebrados en torno a una caza de los asistentes para venir, a un centro que les suele quedar fuera de su territorio de relación, para hacer unos cometidos que no le interesan en lo más mínimo  y para acogerse a unos servicios que suelen ser bastante disminuidos, acercándose a  situaciones ridículas[6] .En conclusión,el estado benefactor instrumenta una serie de recursos ocupacionales para dar  procedimientos y bases con las que enfrentar el mundo de la demanda laboral.Por otra parte no es consecuente con un análisis de determinantes estructurales que llevan a paros estancos y crónicos y a la necesidad de subsidiarlos por  la vía extraordinaria cuando el régimen general de seguridad social ya no cubre el desempleo. Y si bien toda formación como inversión  teórica es importante está resultando un fracaso como inversión especulativa a corto o medio término.

 



[1] técnicas de habilidades sociales para enfrentar entrevistas  de empleo y presentaciones de curriculums.

[2] Algunos de estos cursos  tienen 300 horas de duración y no pocos alcanzan las 700 o más. Los unos pueden implicar mediajornadas de todo un trimestre, y los otros superar todo un semestre.

[3]Una anecdótica curiosa que muestra la lectura restrictiva de estos cursos y de la extraña manera de facilitarlos, es que a veces son proporcionados en lugares muy distantes de la ubicación residencial de sus matriculados.Para  contrarrestar en cierta forma los gastos por desplazamiento son  previstos sus pagos, pero para ello tiene que ser en transporte público y no es considerado el gasto de gasolina o de vehículo particular.La administración infiere que un empleado debe desplazarse de un modo barato y demostrativo y para eso no premia su desplazamiento autónomo en vehículo propio,no admitiéndole ninguna argumentación sobre  el tiempo ganancial que consigue así.

[4] Que la anecdótica viene a desmentir. Puede suceder que acudir a un centro para un determinado curso se obtenga la sugerencia por parte del psicólogo  de turno en funciones de administrativo, que en su lugar se puede hacer cualquier otro por falta de plaza en el anterior. 

[5] Los cursos de técnicas laborales están pensados para personas cuasi desalfabetizadas y a las que se supone  con un coeficiente de inteligencia muy bajo. Son iniciaciones a los protocolos más básicos para moverse dentro del mercado laboral, enseñando donde obtener ofertas laborales en una hemeroteca con los principales periódicos de oferta (el país, La vanguardia, Segunda Mano,...) que suele ser desactualizada y en la que no esta presente el DOGC o el BOE.Suelen dar las pautas  de cómo coordinar entrevistas por teléfono y dan unas horas para repartir una línea telefónica entre varios inscritos al curso.

[6] Para utilizar un número de fax y de teléfono, desde el que poder enviar cvs y recibir llamadas independientemente ,resulta tan complicado y tan controlable, que cualquier cabina de teléfono en la calle menos neurálgica, puede cubrir mejor esa función comunicativa, Para utiliza la fotocopiadora, requiere tanto protocolo, que toda tentativa de hacer copias de cvs u otros documentos pueden constituir una heroicidad. Una simple sala con una mesa en la que haya los periódicos del día y un os teléfonos de línea abierta al exterior, y una fotocopiadora y unos ordenadores, serían mucho más óptimos y darían  resultados más eficaces, manteniendo todo el equipo con presupuesto inferior, que esos cursos, que -ya ha quedado dicho-. no son tales sino procedimientos camuflados de control del  posible fraude de los subsidiados por permitirse trabajar a la vez que cobrar esas pagas diminutas. algo perfectamente legítimo cuando la suma de lo uno y de lo otro, sigue sin alcanzar el 50% del salario medio consolidado a escala de geografía española.-

La Sociedad defraudada

Por JesúsRICART - 12 de Noviembre, 2008, 15:43, Categoría: DEBATE SOCIAL

LaSOCIEDADDEFRAUDADA.FRAUDEyRESTITUCIÓN

1.La sociedad heredada. Uno/una viene  a un mundo a través  de quiénes le traen y desde el momento de nacer queda inserto en unos contextos:el lingüístico, el cultural y el social que le influenciarán acerca de una ideología y una moral pública. Viene como un proyecto o como un ser deseado por lo que su contorno lo llenará de protección.El nuevo sujeto nacido tendrá cuidados y será conducido con unas pautas reguladas por los protocolos reinantes.Será educado e instruido, será colmado de juguetes y de satisfacciones (si tiene la suerte de nacer bajo la bandera de un estado del bienestar) o será  criado bajo mínimos y sometido a una probabilidad más alta de mortandad (si tiene la disuerte de nacer  bajo el pabellón de un país  de la list de las miserias). El naciente  irá creciendo mientras va incorporando los conceptos  reguladores del existir y que le irán siendo transmitidos por los demás. Desde sus padres a sus maestros, desde sus vecinos a sus  conocidos mayores de edad. Las tradiciones de su país serán grabadas persistentemente en su frágil  y vulnerable mente. Los objetivos de los adultos serán insistidos  en la sensibilidad infantil. Y desde la pequeñez se irá aceptando  que el mundo es todo aquello que dicen  que es quiénes se lo dicen, y que por razones de edad parecen tener razón. El amor prodigado de los padres y tutores se mezclará con las vías de entrenamiento del sujeto infantil.De tal manera que este irá creciendo en tamaño físico en la misma medida que va creciendo en tamaño mental, ampliando la envergadura de su intelecto con todos los conocimientos que se le enseñan. Se le hablará de valores y de técnicas, de necesidades sociales, de credos religiosos, de  parámetros políticos, y poco a poco  el ser instruido  entenderá que el mundo es aquello que cuentan los demás que es, y que la sociedad en la que vive es algo legado como unas organización construida tenazmente a lo largo de la historia, y cuyos déficits o errores  son causados por  las piezas defectuosas del engranaje. Pronto la teoría moral clásica de la bondad y de la maldad con protagonistas humanos distintos y enfrentados bajo cada  actitud le justificará de llano  todos los desmanes que puedan ser advertidos.Y ante cualquier pregunta que el niño pueda hacer  sobre un error dado, la respuesta buscará la causa en  el sujeto delictivo o antisocial que la ha provocado. La propia pretensión del Maligno como entidad justificadora de  las crisis y problemas sociales y humanos,  viene ocupando el pensamiento  religioso durante siglos para poner la responsabilidad  del error en una entelequia difícil de evaluar y exonerar a la conducta humana de tal culpabilidad. La cuestión es que  la sociedad es aquello que heredan  los nacientes en ella empaquetada con  todos los decorativos necesarios para justificarla en  su realidad. Esto es así, porqué los agentes transmisores de la cultura son los que coinciden con  los intereses que organizan y dominan esa sociedad, mientras que otras visiones críticas y disidentes de ellas, son minoritarias  y marginadas para que sus voces sean oídas. Por lo tanto los nacientes en tanto que generación heredera va imbricándose en una sociedad en la creencia de que  es monolítica, compactada, granítica, incambiable. Este fenómeno es tanto más sostenible cuanto  mejor estructurada sea la ideología dominante y disponga de sus estamentos para  dejar su impronta en todas y cada una de las personas que habitan bajo su seno.  La sociedad recibida es el gran regalo que el estado-padre da a sus ciudadanos-hijos, tratando de que  en la estructura de cada familia y cada grupo social se perpetúen las nociones constitutivas de la interpretación dominante de lo social.

Según si el modelo social es más o menos democrático, teocrático  o personalista; las vías de transmisión de la cultura y la tradición; y con ellas, de la ideología de obediencia a unos parámetros de estabilidad y orden: los resultados de impacto  en forma de conformidad social se darán con más o menos garantía. Los estados de país, que son grandes administraciones de organización de los recursos colectivos pero también de manipulación del pensamiento público, saben que el orden social es su gran aliado, y ese es sólo posible con una homogeneidad de las conductas  y una uniformización de las opiniones. El país ideal para un estadista es aquel en el que  todo el mundo consensua  las directivas de estado.

Afortunadamente la expresión social y humana no funciona sin fisuras ni disidencias. Las estructuras de estado y las sociedades injustas vienen siendo discutidas permanentemente  por sus pueblos que sufren la peor parte del acontecimiento social. Esa pluralidad del pensamiento es el resorte vitalizador que  acaba determinando la evolución del  Saber. En su proceso de crecimiento el  sujeto infantil, crédulo  y sumido en la inocencia de aceptar la uni-versión de lo que es el mundo y la sociedad concreta  que ha heredado, se va encontrando con  otras opciones y gestos de crítica, con otra visión social, con otro germen de sociedad. Si está atento a las nuevas entradas de información que  las circunstancias le facilitan,descubrirá  que toda la cosmovisión que le fuera dada, no era tan perfecta, impecable y  universal con la que le fue entregada; que aquello que se le dijo de la sociedad y del mundo, que le hacía un lugar en su seno para que fuera un sujeto rentable y armónico, tenía bastante de fabulario  y de instrumentalista. De pronto  ese sujeto infantil deja de ser niño o niña para acceder a  la madurez del hombre o la mujer por la vía intelectual de una reconsideración de lo aprendido. De pronto advierte que ha sido engañado.Que ha sido defraudado:sus  tutores no cumplen con las fraseologías que emitieron; los valores en los que le han educado, son incumplibles;el racionalismo con el que ha sido  disciplinado,choca con otras lineas de conocimiento; las supuestas verdades  existenciales  son discutidas por otras verdades y  las promesas de felicidad  individual  se desgarran en medio de unas estructuras de  desengaño colectivo.

2.El fraude social. Si las inquietud ante esta controversia sigue su curso, aquel sujeto exinfantil, manipulado en un conjunto de creencias de adhesión podrá dar paso a  un nuevo ser encerrado en su interior, el de atreverse a ser el mismo[1] .tal vez le baste preguntar los argumentos de las conclusiones que se le han dicho, para desbaratar una buena parte del entramado conceptual en el que fuera enredado. De seguir en el análisis critico de los modelos sociales y  de los factores que los han determinado:desde la historia de la humanidad  con su munificencia a la historia de los individuos con sus insuficiencias,podrá alcanzar las terribles conclusiones de la falta humana frente a sus destinos perseguidos. sociedad y mundo dejarán de ser parámetros equivalentes para comprobar que las sociedades humanas son aquellas organizaciones de lo colectivo en las que han imperado la fuerza, la irracionalidad y las conveniencias de unas minorías sobre unas mayorías.Podrá comprobar, con pesar, que el mundo habitado no es el mejor de los mundos posibles y que para complacer idolatrías ajenas  las personas son abocadas a callejones sin salida. Podrá certificar que las teorías en las que ha creído o los líderes sociales  que le fueran encumbrados hab sido  los factores interdependientes de un engaño megaideológico. Evidentemente no  todo lo recibido habrá sido una atrocidad y de toda  experiencia frustrante cabe extraer enseñanzas y verdades. No todos los conceptos heredados dentro de aquella cosmovisión imponente que le fuera enseñada  serán  inútiles ni todas las gestas históricas explicadas deberán ser recalcificadas de absurdas. La  revisión de fondo conducirá a un paradigma más severo aún: el reconocimiento de que una articulación inflexible, instrumentalista y clasista  puede convertir datos correctos en sí mismo y conceptos valables por separado en una gran patraña de embrutecimiento mental. Es así como el fraude social se va abriendo camino  en tanto va  aglutinando bajo el predicado del engaño en masa a  millones de personas asustadas ante el futuro y las afilia bajo los presupuestos de la docilidad. La sociedad es y será tanto más manipulable cuánto más dóciles sean sus individuos. La conformidad  y el acriticismo podrán llegara anular la noción del individuo en casos extremos, ya que lo que caracteriza al individuo es la persistencia de su  diferenciabilidad frente a la colectividad difusa.

Esa macrooperación  para crear unos grandes significantes deinstrumentalización de las mentes de las gentes será posible con  un aparato de poder y con unos agentes directos de control.Posiblemente serán más peligrosos los controles sutiles (los de los medios de manipulación de la información) que los controles  brutales (los de la  violencia física, el encarcelamiento, las torturas y la represión de las manifestaciones). Examinada la correlación de  fuerzas entre los incondicionales del statu quo y sus críticos, éstos últimos van a ser por definición una minoría intempestiva y dura de mantener dadas las dificultades objetivas para su desarrollo. La crítica social y sus protagonistas militantes habrán advertido  la estructura defraudante per ser de una sociedad cuya naturaleza no es para prodigar paz y bienestar entre sus habitantes sino  exacerbación de las contradicciones y colisiones desastrosas. Quienes más interesados estarán en vanguardizar sus cambios serán quiénes antes hayan comprendido la afrenta recibida, el engaño con el que han sido manipulados y que se ha mezclado a lo largo de sus biografías personales. En su lucha organizada por cambiar las cosas la dimensión del engaño planeará continuamente sobre sus conciencias.Y si bien su revancha contra ésto  tendrá toda la justificación y razón histórica no será tan fácil  delimitar  las artimañas del fraude y sus responsabilidades. Las personas defraudadas por una sociedad que no ha estado a la altura de los grandes anhelos humanos podrán optar por varios caminos:el de la lucha por cambiar todas las estructuras y códigos, o congeniar su  individualidad crítica con una externalidad represiva.En su itinerario de oposición o de reconciliación, de confrontación o de conveniencia, de  ataque o de defensa el concepto clave, el de responsabilidad del fraude se irá complejizando  y  separando de su nitidez inicial. Poco a poco encontrará como el fraude social y la sociedad defraudada serán parámetros equivalentes. Será, es, la sociedad en su conjunto la que vive en el fraude completo. No  es que unos defrauden a otros, u estos se dejen de defraudar por aquellos, sino que la complejidad ideológica lleve a que todas las personas carguen con una parte de responsabilidad individual en el fraude colectivo. Ya que la dimensión fraudulenta  es la consecuencia lógica  dentro de una sociedad de componendas regulada por intereses y competencias en lugar de por cooperaciones y verdades. Por eso, el sujeto defraudado todavía le quedará un escalón m´s en la profundidad de su drama: autodescubrirse como defraudador al no poder cumplir frente a los demás el cometido del rol  sincero que había escogido para si mismo.

3. El fraude como práctica subsistencial. El concepto de fraude  está colonizado principalmente por disciplinas como la economía y  la política. Desde los cálculos financieros,el sujeto defraudador es aquél que deja de pagar un débito contraído.Desde las arenas políticas, el que defrauda es el que traiciona unas expectativas que le han sido depositadas. La economía se queda en lo numérico y la política va más allá:mide la transgresión de un pacto. Pero ambas comparten el común denominador de la no devolución de un débito, se trate  de dinero  o se trate de conducta. El concepto de fraude y defraudación manejado en éste artículo es más complejo pero sin separarse de su idea original:el fraude es  el engaño en su sentido más multidimensionado. El fraude nace desde el momento en que el sujeto humano recibe una interpretación falseable de la realidad. En esta recepción incluso puede llegar a ser secundario que sus agentes defraudadores hayan sido sus padres, amigos,  maestros o alguaciles.Ya que cada uno de estos agentes a  su vez también son o han sido personas defraudadas. De hecho el fraude está emparentado con frustración por comprobar el hecho de una vida ideal negada. Y un sujeto frustrado tiene un mayor número de probabilidades de convertirse en frustrador de los demás a su turno.

El fraude además es inherente a la cultura recibida. En la transmisión de los conceptos culturales ya se está dando por vía fraudulenta. La primera figura orgánica defraudadora ya es el propio estado como aparato de poder que grava a la sociedad en su conjunto con imposiciones no consensuadas. La historia de la captación de impuestos  es posiblemente la historia más autentica de la condición humana. Siempre hubo gente que se organizó para  expoliar a sus vecinos a cambio de una contraprestación o de la excusa de la misma. Lo cierto es que en los estados modernos los ciudadanos productivos son  pagados no con la totalidad de su salario sino  con una cantidad de la que ha sido devengada una parte para  gastos colectivos. El ciudadano productivo es obligado a  pagar al fisco desde el momento en que está social y económicamente controlado. de esa parte devengada no solo existe todo  el aparato de poder sino también  la proyección de sus decisiones del tipo que sean. (Cabe recordar que la objeción fiscal es uno de los instrumentos de lucha más lesivos para un sistema social, y que paradójicamente menos éxito ha tendido dentro de los movimientos de protesta y reivindicativos).

Desde el momento en que el ciudadano es condenado a pagar sin ser preguntado por eso, y ese pago queda justificado por la planificación económica de una sociedad,ese ciudadano queda marcado  con la señal de la subordinación, que tal vez algún dia  se convierta el argumento para una rebelión. Desde el punto de vista de los organizadores sociales y del estado como  su máxima entidad  los habitantes además de  heredar una cultura y una tradición también heredan una deuda. Los hijos de los ciudadanos se beneficiarán de las instalaciones construidas ,las infraestructuras levantadas, los equipamientos y, en definitiva, todos los precedentes establecidos que hayan supuesto dedicación de trabajo y de dinero. desde el momento en que una persona hace rodar su vehículo sobre un asfalto o una pista creada por la mano humana u obtiene agua  a través de un grifo terminal de una tubería que la conduce, está beneficiándose  de los resultados de un capital previo invertido.Es lógico pues que pague por aquello que usa. El fraude  emerge sin  posibilidad de ocultarlo, cuando  el gravamen es muy superior a un criterio de compensación y  el usuario de infraestructuras no solo paga por el trabajo con que fueran hechas sino también por la especulación de las mismas. El ciudadano  debilitado en su individualidad se sabe defraudado cuando paga a un Estado  tanto por  beneficios obtenidos como por otros conceptos que no le interesan en absoluto (los impuestos para pagar guerras y Defensa nacional,son los más elocuentes de esa defraudación).cuanto más complejo es un estado y mas avanza dentro del neoliberalismo más  incrementa los impuestos de sus ciudadanos activos dentro del panorama económico.

Establecida esa primera relación entre la Administración omnipotente y el individuo  marcado y obligado a pagar, otras relaciones futuras con otras entidades además de las relaciones de transacción con el mercado tendrán el residual  de aquella  desagradable experiencia. El individuo que  es tratado como exiguo  frente al Estado se zafará de su debilidad por otras vías.Desde el momento en que se consideré una persona estafada tratará de estafar a su vez para recuperar lo perdido.

Un recorrido transversal por varios  países pronto da la pantomima de las distintas picarescas para tratar de defraudar a los defraudadores. Ciertamente cuanta más imbricación hay de la sociedad civil con su estado menos  replica de la una se da. Para piases de alta desconfianza con sus representantes políticos y con la Administración el fraude se convierte en una práctica subsistencial. Incluso queda integrada como un modelo de heroicidad o al menos como una sistemática de la transgresión de los reglamentos cívicos. Si el ciudadano se sabe  robado por el establishment tratará de conseguir  su devolución  cuando tenga oportunidad de ello, haciéndoselo pagar al estado de una manera u otra. De esta manera la astucia fraudulenta puede ser reinterpretada como  una actitud vital, lúcida y digna de ejemplo.Lo que es más, pasa a formar parte de otros estilos culturales.Eso da lugar a un teatro de multitud de escenas donde cada individuo en su interacción con otro tratará de no ser defraudado, o según los casos tratará de engañar para sacar la mejor tajada posible. De tal modo que el fraude no es ya una conducta extra-ordinaria sino que puede pasar a ser una conducta vulgar,eso sí, disfrazada de naturalidad y de  moralmente aceptable.

El concepto de ganancia en las transacciones de mercado fronteriza con la dimensión fraudulenta. Los incrementos  de precio de un artículo cualquiera, tanto más elevados cuanto más separado está tal artículo de su punto de origen o de fabricación y más intermediarios haya implicado, pueden convertir a un  comerciante en un mangante  disfrazado. También  las promesas de interés elevado de algunos bancos con productos mix[2]  de renta variable y renta fija pueden acabar  asegurando una devolución del capital depositado totalmente fraudulenta.

El ciudadano en su indefensión acabará por desarrollar una actitud  desadicta a las apologías que pueda hacerle su estado[3] .Posiblemente los latinos han contribuido mas al desarrollo de la picaresca social que los nórdicos. Y dentro de un pagador  parece persistir la conciencia de un mal pagador que escapará de su cometido en la medida en qué pueda.

4.La restitución.. Aquel que se cree defraudado por el tipo de biografía que le ha tocado vivir dentro de una sociedad en la que no cree, pero que sin embargo no ha podido construirle una alternativa mejor por muchas batallas que le haya presentado, se subirá al carro de una dinámica restitutoria.Si la sociedad no le compensa o no se siente compensado por la sociedad buscará vías opcionales para conseguir sus  compensaciones. Antes habrá comprobado repetidamente que ha sido un producto de plusvalía en aquellas actividades productivas en las que ha participado y con  que  ha contribuido a, en lo que estimará,  un exceso de beneficios ajenos. El sujeto defraudado es un enemigo  en potencia de sus defraudadores. Pero si éstos constituyen una entelequia diluida en la burocracia institucional de una Administración de Estado o en una clase empresarial, le resultará difícil practicar su ley del talión  privada,consiguiendo devoluciones  de quien  ha sido el responsable de sus  pérdidas de poder adquisitivo. Si quiere o necesita compensación la buscará en un tercero,al que también verá como co-responsable de sus pérdidas. El mecanismo de la restitución  será activada desde la subjetividad del  defraudado y la estimación empírica del  monto de sus pérdidas.difícilmente lo hará desde la analítica estadística de lo que realmente le ha sido quitado y de quien o qué agente lo han hecho.

Lo importante a retener es el hecho del sujeto  que se siente defraudado por  el sistema en su conjunto y por los entornos concretos en sus transacciones  concretas (en la tienda cuando va a comprar, en  el cóllege  donde va estudiar, en la ciudad donde habita y paga impuestos municipales o en sus  horas de trabajo para otro que  le paga precios de explotación).con tal sentimiento la probabilidad de sus reacciones compensatorias es cuestión de tiempo que se vaya dando. En el caso más extremo considerará que la sociedad siempre está en deuda con él/ella y hará de las prácticas restitutorias una sistemática[4]  y en el caso más moderado tratará puntualmente no pagar o dejar de pagar cosas que le resultarán auténticos insultos a su inteligencia y ataques a su economía doméstica. Entre ambas posiciones hay una gama completísima de actitudes y posicionamientos dando una casuística  inmensa del costumbrismo popular[5] .Históricamente muchas revueltas populares fueron empujadas por subidas de precios de artículos o servicios básicos(como el pan o el  billete de tranvías).Aún ahora,cada incremento de precio de los más usados es muy estudiado para no levantar la animosidad popular. Y en todo caso cuando algunos precios resultan consolidados pero no aceptados por todo el mundo, la práctica de transgredirlos o  de no pagarlos se sigue dando[6] .forma parte de una cultura distinta o de una contracultura. Dadas las leyes del mercado, las bolsas de pobreza, el ejercito de subempleados, el coste de la vida se hace casi imposible para un importante grupo  social cuyas necesidades superan el nivel de su poder adquisitivo. O bien cuyas ambiciones lo superan aún más. Por lo tanto parece lógico  que se convierta en el no-pago en un mecanismo de restitución de los  pagos excesivos, traduciendo además ese no-pago en una reconversión del poder adquisitivo. Lo que gasta un sujeto social en sus interacciones de vida, no es solo aquello que paga con dinero sino todo aquello que consume. siempre hay un porcentaje de gastos implícitos en su actividad que no costea directamente, y que o bien es o fue costeado por parte de sus impuestos o bien es costeado por otros que los pagan. Parte de esos implícitos de consumo son perfectamente éticos y lícitos[7]  mientras que otra parte representa un fraude tácito aunque siga siendo lícito[8] . La multitud de prácticas restitutorias es de tal magnitud que su  ejercicio está integrado  en la naturaleza de la condición social. Cuando alguien  se siente robado o estafado por su adquisición de un determinado artículo o servicio  en un determinado lugar puede optar por  recuperar su dinero perdido en ese mimo lugar o recuperarlo en otro de una categoría parecida. Es un  comportamiento que nos está diciendo que el sujeto engañado hace responsable de su engaño a un conjunto de agentes y no solo a aquel que en concreto lo engañó.Eso pasa por que la práctica del fraude está tan imbricada en las actividades sociales  que el factor a tener en cuenta en el  preámbulo de una transacción del tipo que sea, es la de  evitar  toda pérdida indeseable. Se trata de un fenómeno conductual y no de un evento particular de un individuo  que se posiciona en la estafa deliberada. De hecho, de todas las transacciones que se tienen, una parte importante de los contratos van a ser incumplidas y una parte importante de las adquisiciones no van a cubrir las expectativas depositadas o las características prometidas. Ese fenómeno es tan endémico que en la estimación de  gastos de un proyecto ya hay una parte pensada para pérdidas involuntarias. Estas  serán un capitulo constante  y el hecho de que sean determinadas por negligencias ajenas o por incumplimiento de la previsión  no las reduce como pérdidas reales y significativas. Es así que el sujeto que se siente defraudado se libera de toda moral prohibitiva para defraudar a su vez a su defraudador.pero como esa  actividad genera una dinámica viciosa, la defraudación de uno incrementa y justifica la defraudación del otro, no llegando a quedar clara la responsabilidad ultima de esta endemia. aparentemente quien aporta la infraestructura desde un gigantismo colosal de recursos es el defraudador pq sus números se multiplican mientras que el ciudadano individual y minimizado se limita a supervivir.Pero tanto el uno como el otro se complementan en la perversión del fenómeno.

Quien se acostumbra a vivir  como oportunista de situaciones y productos que no paga y que se siente dañado o explotado históricamente´ quizás nunca se sienta compensado del todo por las perdidas que la vida le infligió por muchas compensaciones que consiga. Puesto que no hará la contabilidad real de sus asuntos ni indagará el estudio numérico de cantidades en las que ha participado como generador y receptor, se instalará como usufructuario social, es decir, de los demás. De una actitud justiciera y equilibradora[9]  podrá  traspasar la frontera de una venganza subjetiva y patológica[10] . Esa dinámica de restitución seguirá existiendo mientras los modelos sociales sigan teniendo un  incremento de sus injusticias y haya una fractura rotunda entre las necesidades de las personas y sus roles productivos  y compensatorios. No puede extrañar pues que una parte de la sociedad  trate de vivir del estado  o se considere permanentemente subsidiable por el estado cuando  se comprueba que no hay sector que pase la prueba de algodón [11]  con impecabilidad. Todos exhiben una cierta dosis de suciedad ética. Si se generaliza el contrafraude es pq hubo un fraude previo.sin embargo el contrafraude mantiene la persistencia  de una inercia restitutoria  marcada por una alta dosis de subjetivismo. Cualquier restituidor enfrentado a la verdad numérica de lo que dio y le quitaron y de lo que deben y ha recuperado, le tocaría aceptar el cese de sus pensamiento restitutorio, pero obviamente ese clase de verdad numérica se ha totalmente imposible, por lo que el sujeto  defraudado puede seguir eternizando sus practicas restitutorias.

 



[1] Cómo dice el slogan comercializado de John  Malkovitz, la mayor provocación es ser uno mismo. cabe añadir, que lo es, incluso cuando esta performance de la individualidad  tiene más potencial creativo que regresivo cuando  propende a escapar de la alienación en torno a las tabúes  sociales.

[2] La Caixa de Terrassa con su  7% prometido por un capital  mínimo de 6mil euros y con garantía de restitución integra de su 60% aunque la bolsa fuera ala baja a los 3 años y del otro 40% incrementada a un 3% aproximadamente, raya el fraude dentro de una oferta con  todos los tintes de propaganda engañosa.Es sabido quela devolución de un capital intacto a un plazo  de tiempo  dado  siempre es menor al capital de partida por  el incremento del ipc. La trampa fraudulenta está en que el interés del 40% puede perfectamente no compensar el decremento por ipc del 60%. Productos de este tipo cubren desde luego  la capacidad de riesgo y de inversión de las entidades financieras y en so quedan supuestamente justificadas, pero colocan a sus clientes en la tesitura de  la imbecilidad propia de los que se dejan engañar. El análisis de los productos financieros, que tienden a cuantificarse y complejizarse, en un tiempo de alta inestabilidad  en bolsa como el actual daría cuantiosos ejemplos de ofertas peri-fraudulentas, pero que sin embargo no son punibles.

[3] El slogan en España de “Hacienda somos todos” expresa  la ideología ingenua y reduccionita de  una publicidad en manos de un estado que no puede creerse esa supuesta  verdad de totalidad unida.

[4] En una primera época de militancia adolescentista recuerdo que las dificultades económicas para  crear una biblioteca para el grupo de  reivindicación con el que participaba nos llevaba a recuperar (esa era la palabra que usábamos)libros de política y sociología en  multitud de librerías.Hicimos la biblioteca pero sin duda cada uno de aquellos pequeños comerciantes que no le pagamos los libros que nos llevamos sin pasar por caja (o  dicho sin tantos eufemismos,  aquellos libros que robamos)le produjo una reducción,aunque fuera mínima y simbólica, de sus beneficios. Precisamente esa previsión del robo o del no pago como práctica generalizada ha llevado a que un porcentaje del pvp de cada artículo ya la contemple dentro de unos gastos generales de  pérdidas de productos.

[5] El fenómeno de masas de los pequeños robos en los grandes comercios no categoriza a sus autores (modestas  y pacíficas amas de casa)en  delincuentes, pero  sí en  impagadores activos, cuya multiplicación podría ocasionar un gran desastre para aquel comercio que imposibilitaría su continuidad. Pero desde el punto de vista del pequeño ladrón dejar depagar algunos articulas es una medida restituiría del exceso de pago por los otros que sí los paga.

[6] Utilizar los transportes públicos  evitando el pago es uno de los más frecuentes. Sería interesante comparar si el gasto  de mantenimiento delas policías privadas para custodiar las entradas en los metros   o el pago de los revisores justifica el numero de pasajeros impagadores.

[7] El uso delas casas culturales y ateneo municipales  es un fenómeno generalizado en las sociedades que  promocionan la pluralidad cultural.Esos establecimientos junto a otros construidos por ayuntamientos  o parroquias, han sido levantados con  dinero público o colectivo.sin embargo el uso de sus instalaciones  es compartido por una minoría de la ciudadanía. Esa minoría hace usufructo de unas instalaciones que han pagado una mayoría por la administración de una parte de sus impuestos.Y es dable pensar que una parte de esta mayoría se oponga a esa clase de inversiones,aunque no sea lo más habitual.

[8] En el seno de los centros de trabajo es donde se puede encontrar más actitudes de defraudación.El empleado que se considera estafado por  la dedicación de su energía, su capacidad y su tiempo, tenderá, más o menos inconscientemente a  a autorrestituir sus pérdidas.Acabará trabajando por lo que cora y no por lo que  fue contratado en los términos de contraprestación establecidos. Llegará tarde y saldrá temprano:Utilizará los recursos del centro (dedicará horas laborales a sus navegaciones personales por internet o a sus chateos, o usará el teléfono de la empresa para sus llamadas privadas)para cosas impropias del mismo.Eso se generalizará tanto que  una parte considerable de la energía de un  establecimiento  no tiene nada que ver con los cometidos del mismo.

[9] Las prácticas de falsificación de billetes de transportes públicos empleadas en Italia en los años setenta pudieron   favorecer una política de gastos para los consumidores con pocos recursos, pero nunca pudo representar el germen de un cambio ni de las conciencias ni e las estructuras del mercado de loa comunicaciones.

[10] La de la persona que  siempre considerará que la sociedad está en deuda con ella y no hará nada por cambiar esa relación.

[11] la expresión la prueba del algodón fue popularizada por un anuncio de ceras y productos de limpieza para maderas.Pasar un algodón atestiguaba la totalidad de su limpieza.

PIRMIs

Por YASHUAbcn - 12 de Noviembre, 2008, 15:34, Categoría: SOLIDARIDAD

PIRMIs: Beca para los más pobres

 

Pîrmi es una sigla que se ha substantivizado y ha despegado con vuelo propio como fonema que describe a aquellos  marginados que viven del Sistema. Su sonoridad encierra una pomposa proclama:programa de reinserción de renta mínima. El estado (las comunidades autónomas) asume la financiación temporal de la existencia de sus ciudadanos sin recursos a cambio de que se reinserten social y productivamente y se puedan independizar de tal ayuda. La sociedad del bienestar exige antes que nada una solidaridad interna con los más necesitados. El estado paga unos mínimos para que la gente no tenga que limosnear o robar. A cambio  esa bolsa de subsidiados  deben reciclarse, formarse y hacer gestiones de búsqueda de trabajo. En la práctica lo que es una medida transitoria se tiende a permanentizar, habiendo concesiones de pirmis de varios años de duración sin que haya cambios en el panorama  laboral de los atendidos. Claro que alguna vez, de cuando en cuando puedan hacer algunos trabajos en negro o incluso un contrato de breve duración que se hará incompatible con la  paga institucional..Puesto que la paga del pirmi es diminuta (menos de 50mil pts/300 euros)si alguien tiene unas fuente de ingresos en paralelo;no la declarará, convirtiendo aquella paga no en un programa de reinserción sino en una beca complementaria para llegar a finales de mes. El departament de Benestar Social o el que se tercie según las comunidades querrá creer que  a mayor presión a los subsidiados mayores resultados obtendrán por lo que hace a su enteléquica reinserción. Al mismo tiempo no presenta estadísticas de progreso de una reinserción creciente.todo lo contrario la bolsa de los necesitados no para de crecer. Paradójicamente para controlarlos ha de pagar a otros filofuncionarios o empresas intermedias de cursos que acaban llevándose una cantidad de dinero que tendría mejor reciclaje en incrementar las becas y dignificar a los becados, pues a fin de cuentas eso son los pirmis:becados por su pobreza.

Emails de mal gusto

Por JesRICART - 12 de Noviembre, 2008, 15:30, Categoría: CALIDADdeVIDA

Los Emails colectivos de poco gusto.

Para simplificar la vida relacional la gente tiende a abrir sus cuentas de correo y a relacionarse entre sí por medios electrónicos lo que antes hacía pasar por  teléfono o por correo postal. Pues bien, la figura del buzón en el ordenador y del email se ha divulgado poderosamente. Esto supone que todo el mundo tenga en sus listas de contactos decenas o cientos de ellos con la divulgación técnica de los mismos, que servidores como Hotmail no se ocupan en ocultar. El potencial divulgativo de ellos es enorme. De tal manera que hay empresas sin escrúpulos especializadas en bombardearte cada dia, y a veces varias veces al día con asuntos que no son de tu interés y que a menudo automatizas el comando para mandarlos directamente a la papelera. Otras veces, se divulgan noticias interesantes sobre tal o cual represión o campaña para salvar a alguien en otra parte del planeta. La potencia electrónica de la comunicación puede reunir gestos de millones de personas para combatir una injusticia, pero también puede propagar mensajes de mal gusto o directamente estúpidos. Los unos por potenciar argumentos fascistas y lo otro por la promoción de prédicas religiosas. Resulta curioso que aquello que hace años se recibía en la lata de correo clásico, sobre reenviar el mensaje a otra docena de personas proporcionaba la suerte de un determinado milagro; se siga haciendo en la red.Cambia el medio pero persiste la mentalidad ostracista e ignorante.

Durante un tiempo contesté en privado a quien me enviaba asuntos que no eran de mi interés que no lo hiciera, pero nunca nadie se hizo eco de mi demanda;lo cual me obligaba al segundo paso de bloquear el remitente. Periódicamente consiguen mis cuentas otros (la cantera de gente empeñada en molestar es inagotable) que directamente bloqueo o suprimo desde la misma bandeja de correo.Me doy cuenta que he automatizado el gesto lo mismo que la publicidad de papel que iba del buzón de mi vestíbulo a la papelera.

Lo peor es que hay gente que utiliza su plataforma de emails para hacer de caja de resonancia de aquello que ha recibido sin tener la suficiente consciencia de saber lo que hace. Al hacerlo si te incluye en su lista de envíos desagradables, o superficiales o poco reflexivos, te da la medida de quien tienes en tu inventario de contactos,o  de quien tienes por amigo, si amigo fuera. 

Otros mensajes en Noviembre del 2008

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