El Blog

 
 

Calendario

<<   Agosto 2008  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog
 

La actualización del conflicto

Por Jesus Ricart Morera - 15 de Agosto, 2008, 22:32, Categoría: CONFLICTOLOGÍA

Desde la primera entrevista se plantea una triada central que va a sustentar toda la intervención posterior:

A/solicitud de responsabilización del cliente sobre sí mismo.

B/la actualización problemática contraviniendo circuitos mediatistas o remotos al estilo psicoanalítico

C/ precisión en un darse cuenta en las correlaciones de polaridades en juego.

Sin embargo el aquí y al ahora choca con el postulado de la pérdida del ser configurada por un oscurecimiento óntico que prefigura unos parámetros existenciales desde el mismo momento de nacer. Las predeterminaciones por las relaciones de los contextos (familiar) en los que se inscribe el nuevo ser, es un material pasado y solo revisable desde su conexión a la actualidad conflictiva. El combinado de una pasión elegido mas una fijación intelectual (C.Naranjo) da las coordenadas de cada conflicto. Aparentemente se trata de darse cuenta de cada elemento para  trascender su poder distorsionador.

 

Cada conflicto personal remite a una neurosis de la civilización, aunque esta no excuse cada conducta personal. Es demasiado conocido el recurso autojustificativo a los factores ambientales como los predeterminativos para  los comportamientos anómalos. Es evidente que no se puede negar tal correlación, pero sería  demasiado llamativo reducir la causalidad patogeneizante a  las condiciones socio existenciales.

 

El cliente-paciente llega como un consultante híbrido que duda sobre su normalidad. Una parte importante de sus emisiones discursivas van a girar en torno a su categoría de inserción en el grueso de una distribución normal o de su exclusión asíntota. El discurso deviene limpio cuando se libra de esta compulsión clasificatoria al reconocimiento a un patrón conductual masivo  y admite la posibilidad vivencial de la diferencia, y con ello, la transformación de una conducta extraña en una base experiencial útil para una vida más cualificada. Toda disfunción comportamental y toda divergencia del equilibrio psíquico, toda locura en suma, puede ser reconvertida en una fuente excepcional de saber. La locura, en su sentido tan ambiguo como genérico, deja de ser una conducta imperdonable para ser una suerte de genialidad de la que aprender y también enseñar. Admitirla como posible y tratable se convierte en una condición sinequanon para el avance del cliente sobre sí mismo, en un proceso en el que va dejando de ser paciente dependiente de una cura, para irse autonomizando como cliente en consulta que sabe desembarazarse en partes suyas, compartimentadas, sabiendo aislar las descompensadas.

 

El recurso a la silla caliente o silla vacía (la hot chair que Perls ideara y usara ante amplias audiencias y como concreción de su enfoque) es una manera directa y gráfica de actualización del conflicto. No basta con que el consultante hable en diferido y en tercera persona sobre re asuntos conflictuales de su relación con otros, sino que se le pide que “siente” a  cada una de las personas ausentes con las que guarda una tensión en el espacio de consulta y que hable con ellas. No solo eso, sino que además hable por ellas en su nombre. Esas intervenciones y contra intervenciones (es la misma persona la que pregunta y responde, o la que ataca y se defiende) es una poderosa técnica hasta agotar un asunto tensional o una relación encubierta o un foco problemático. Lo que queda escenificado a nivel de consulta agota las distintas posibilidades de diálogos pendientes y lo que hace es una anticipación práctica (un ensayo) de lo que luego puede o no suceder en la realidad, pero que ya deja de ser tan prioritario. El ejercicio terapéutico permite una simulación de conclusión de tema que deja en según término a una inconclusión fáctica. Es obvio que en la vida social y relacional no se puede resolver todo y muchas soluciones pasan por el reconocimiento de una imposibilidad de gestión, de trato o de cambio. La hot chair también se utiliza para representar partes o líneas de personalidad del mismo sujeto consigo mismo. Es un trabajo sobre sus polaridades configuradas por partes de sí desunidas, tales como top-dog/under dog:demorante y sumiso.

Blog alojado en ZoomBlog.com