El Blog

 
 

Calendario

<<   Agosto 2008  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog
 

La prohibición prohibida

Por YASHUAbcn - 9 de Agosto, 2008, 22:05, Categoría: Las PAREDES HABLANTES

La prohibición prohibida.

Hacia un comportamiento compartido que haga innecesaria la prohibición.

El famoso eslogan del prohibido prohibir tenía una segunda parte que no fue escrita en las paredes, en todo caso la presuponía; y era el supuesto de un pensamiento racional. La prohibición es un ultraje cuando trata al ser pensante como a un ser inmaduro incapaz de autorregularse. La prohibición es la forma verbal de la represión más generalizada y ruín. Prohibir una conducta es negar su extraversión. Prohibirle a alguien su modo de pensar y de actuar es prohibirle su existencia como ser. 

La cuestión es que desde que el ser explora su entorno desde la primera niñez, los agentes que están o protegen este mismo entorno y al sujeto indefenso que se mueve en él, no paran de emitir prohibiciones sobre como debe funcionar  ese nuevo ser que tantea su relación con el espacio y con las cosas que contiene. Pero la exploración pide el trato fluído con las cosas, probar su elasticidad, su función, su espíritu.  Para quien es prohibido en su sensibilidad, en sus intenciones, en su conducta cuando todo esto es legítimo para sí mismo y adecuado a las circunstancias, la experiencia represiva recibida se traduce en malformaciones ideológicas y en traumas psíquicos. La prohibición tiene los vocablos terribles de la negación y el no suena como una voz estridente, limitante, castradora y destructora.

Forma parte de la lógica del sistema social que se estructura en clases y en divisiones profesionales con una multitud inmensa de roles de control, el hecho de que  infinitos discursos funcionen con el no como voz primera. Tratar de vivir en una sociedad sin prohibiciones, expresas o sutiles, es el deseo tan utópico como ucrónico en el que gastar toda una vida intelectual y pasional. Es un reto por una esperanza de color y el de  vivir a favor del diseño de una persona mental y conductual capaz de vivir integralmente desde la fluidez de sus experiencias y discursos sin dañar a nadie, a nada ni tampoco a sí mismo.

La lucha contra los valores regentes es la lucha contra las prohibiciones que impiden la libertad, la paz, el arte y el amor. Contra la infinidad de noes  acerca de lo que no se puede y no se nos deja hacer contraponemos los síes a favor de todo aquello que nos falta y que es tan necesario como el oxígeno con el que respirar. Sin embargo una aproximación más detallada a cada sí evidencia un no encerrado. El sí a la vida, el sí a la libertad, el sí a la verdad comportan sus complementos opuestos del no a la muerte, del no a la esclavitud o del no a la mentira.

Es así que la prohibición de prohibir es también una prohibición que no resuelve el concepto contra el que se levanta; el mismo predicado lo contiene. Mientras la sociedad de los peligros y de la inmadurez evolutiva de sus habitantes persista, la prohibición seguirá como un paradigma regente. Otra cuestión es que haya que recualificarse muchas de las prohibiciones y depurar aquellas objetivamente necesarias de las que son objetivamente negativas. Nos toca apelar a las leyes cuando éstas, en sus coacciones, preservan un bien público y garantizan la paz o nos toca apelar a su derogación cuando persisten en su antigüedad clasista e injusta. La ley como el fuego es ambivalente. Puede calentar pero también quemar, puede proteger y también destruir.

Una multitud de slogans que permanecen más o menos tiempo en las paredes de las ciudades van en contra de prohibiciones injustas pero otra multitud de ellos están por la erradicación de conductas de explotación, de segregación o de contaminación, por lo tanto por su prohibición. El prohibido prohibir del Paris de 1968 contaba con la fuerza de la inteligencia y la capacidad de autorregulación de la gente para hacer de la sociedad un espacio habitable y armónico, hoy en día una ingente cantidad de conductas públicas son temibles y antagónicas con la vida colectiva y con la paz social. Los términos de las luchas pendientes están claros: por la vida comunitaria tranquila basada en la concordia y el respeto y por la supresión de todos aquellos comportamientos lesivos, vengan de donde vengan: de las instancias de poder o de  los barrios, de la gente rica o de la gente pobre, desde planes especulativos o desde la estulticia.

Blog alojado en ZoomBlog.com