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7 de Agosto, 2008

Equivocaciones

Por YASHUAbcn - 7 de Agosto, 2008, 23:38, Categoría: CALIDADdeVIDA

Un registro completo de los actos inscritos en el comportamiento de una persona esta obligado a contemplar aquellos que siendo involuntarios e indeseables no dejan de concurrir  produciendo estragos difíciles de evitar,

El perfil ideal de una conducta humana seria el que solo tiene ítemes que hagan referencia a construcciones y creaciones, a producciones de actos útiles dentro de un itinerario de positivos. Esa perspectiva es más el deseo imaginario que no las posibilidades de la realidad. El comportamiento es plural y contradictorio, incluye un poco de todo. Se va configurando en torno a mezclas no agradables o difíciles de evitar, No es posible trabajar o hacer determinados trabajos sin actos sin contractos que los acompañan o efectos colaterales perniciosos que se desencadenan. Vivir sin cometer errores es muy difícil. Los errores son el nombre honesto que damos a todas aquellas  experiencias  que podíamos habernos evitado pero que la  conciencia para  evitarlas no fue suficiente. La ventaja de cada error es que supuestamente nos entrena para evitarlo en la próxima ocasión. Aunque es posible que entre la comisión de uno y del siguiente pase suficiente tiempo como para olvidar su enseñanza y por tanto ser repetido. Se dice del ser humano que es el animal que más veces se equivoca en lo mismo. Debe ser cierto. A ejemplares de otras especies les basta el infortunio de una sola ocasión para no repetir jamás la experiencia que les precipitó a padecerlo.

De todos modos el error no es una acción aislada. Puede cometerse y se cometen errores en el curso de una acción para hacer o reparar algo que finalmente se repara que se ha hecho indebidamente. Hay formas de trabajar que prevén y asumen a priori el error. He visto gente hacer agujeros en una pared con un pico desde el equilibrio precario de un andamio en lugar de usar un percutor automático o un martillo y una escarpa. Hay formas de trabajar que por falta de cuidado y planificación previa prefieren incluir el error sistemático para luego irlo corrigiendo sobre la marcha. El campo en el que se cometen errores es enorme. En el mismo momento en que estoy escribiendo este artículo estoy cometiendo errores al pulsar la tecla indebida. Eso me lleva a un continuo repaso de las líneas y a una eliminación del digito equivocado para recolocar el correcto. El error forma parte del continuo ensayo existencial. Disponemos de un extenso discurso que lo avala. Vivir es equivocarse. En castellano se dice que quien tiene boca se equivoca y quien tiene pies anda al revés. La solución no es ni callarse ni sentarse. Si viajas vas a hacer una cierta cantidad de quilómetros que no tenías planificados porque tomas carreteras que no eran las tuyas y si hablas vas a meterte en ciertos campos temáticos de los que no siempre vas a salir bien parado o en los que te vas a encontrar perdido sin tener opiniones desarrolladas ni las informaciones suficientes. Equivocarse es humano. Sí, es más humano en comparación a otras especies que siguen las leyes de la naturaleza más consecuentemente. Cada error representa una forma de no hacer la cosa que se pretendía con lo cual sirve para desaprender una conducta que no sirve. A la larga todo el mundo  sabría comportarse correctamente en todas las acciones que aprendiera despues de una vida dedicada al repaso de los errores siempre y cuando siguiera un método de razonamiento impecable. Eso no es así. Las generaciones se transmiten las unas a las otras formas erróneas de hacer las cosas. El nombre con el que se denomina ese fenómeno se llama tradición. Bien es cierto que hay tradiciones a preservar y que no tienen porque ser equivocadas pero otras no tiene el menor sentido de continuarlas. El llamado respeto a lo ajeno a veces se convierte en una complicidad deliberada a lo equivocado.

El futuro de la humanidad depende en gran parte del desarrollo intelectual y creativo de lso humanos. Mientras la una es un concepto abstracto los otros se cuentan uno a uno de una manera muy concreta. De lo que haga cada uno y de sus potencialidades depende el resto. El concurso de la inteligencia es indispensable para la superación de las antiguas costumbres. Se sabe que es el resultado directo de la estimulación[1].

La gran excusa para las equivocaciones es el resultado encadenado y seguido de otras anteriores. No se pueden hacer las cosas debidamente en unas condiciones indebidas, decimos. Hay que distinguir las condiciones objetivas que vienen determinadas por factores externos de las subjetivas que vienen elegidas por factores personales. La vida es  una lucha continua entre las unas y las otras. Mientras el sujeto es victima de algunas circunstancias que no puede variar trata de realizarse con lo que es, con los potenciales que tiene, con sus atributos personales, con su coeficiente intelectual y con su experiencia práctica. Cuanta más astucia y praxis contenga mas sorteara las determinantes objetivas y mas reducirá el quantum de equivocaciones.

El auto registro de ellas da cuenta de lo difícil que es vivir sin cometerlas.

 



[1] Moreno,M. con G.Sastre han demostrado como en una población en BCN, una muestra infantil con un mismo estatus socioeconómico bajo pero con asistencia escolar distinta, una estimulante y otra menos, presentaban diferencias significativas de desarrollo intelectual.

 

Flirts. Encuentros de sensualidad.

Por YASHUAbcn - 7 de Agosto, 2008, 23:36, Categoría: COMUNICACIÓN

La realidad subjetiva de nuevos contactos es una historia de citas imaginarias con la sensualidad. Las actividades cotidianas más constantes y ordinarias como dormir, comer, tomar un té o ducharse están llenas de sensualidad si la autoaceptación del cuerpo y el contacto con las cosas se personaliza y detalla en cada una de sus distinciones escapando de la rutina. Mucho más con el otro que se acaba de conocer. dentro del registro de los nuevos contactos humanos virtuales o presenciales una indeterminada probabilidad  para el ejercicio de la sensualidad queda abierto.  En realidad la sensualidad se hace presente desde el primer instante, con la mirada, con la entonación de la voz, con el modo de apretar la mano, con los puntos suspensivos al final de las oraciones que se intercambien. Pero la sensualidad es la invitación latente a la seducción, un preludio a un algo más. Eso no siempre es posible. No todo el mundo que se conoce y por quien pueda haber un flujo de seducción se convierte en un feeling en puertas o en una historia de besos y pasiones. La personalidad supervivencial en un mundo de restricciones tiene que luchar contra muchos l´limites en paralelo:en primer lugar los dados por los condicionantes de cada ambiente y en último lugar con sus propios limites autoinducidos por un catálogo de temores subyacentes. El otro que te llama la atención y que te gustaría llevártelo más allá del contexto en el que es conocido:la terraza donde hablar tranquilamente, el paseo para distender formas y maneras o el zaguán semioscuro donde tentar besos y tocamientos; es una fuente de incertezas y hasta de temores. ¿Cómo será? ¿qué pensará? ?¿le gustará? ?¿me corresponderá?¿me rechazará? ¿me verán? ... La verdad de la libertad individual es la medida de las respuestas a este tipo de preguntas. supuestamente la libertad humana pasa por el auto-permiso para concederse el deseo en general y en particular el contacto de atrevimiento para explorar y descubrir al otro que te gusta.Pero tal libertad está tasada, y a la postre tarada, por quienes la controlan; desde las gendarmerías de la moral en general al compañero o compañera más cercanos que se hacen eco de los límites imperativos. Por eso muchas historias que podrían pre-escribirse en el pensamiento no pasan de ser conatos de sensualidad, que en el registro de las conductas recoge todas aquellas microconductas que incluyen una intimidad primera con besos y caricias físicas, con exhibición de las cartas del deseo en el sentido alegórico del juego de póquer y en el sentido real de la literatura escrita, y una intimidad segunda buscando el placer propio y el del ser admirado. La sensualidad abierta confirma que se puede vivir en la hipótesis del amor posible y hacer de cada encuentro selectivo con el otro un juego de acercamiento y adivinanza.Es una forma atlética de mantener la agilidad perceptiva ante cada detalle de  insinuación sin prohibirse la propia.

Como José Saramago[1]  cree en el amor posible que yo pienso que es algo a concretar en el tú a tú con quien presumas un valor extempóreo no importando cuantas historias hayas tenido antes.Como él, un cruzado de la sinceridad que no  se hipoteca por la probabilidad de que a los otros les vaya a caer mal entiendo que una persona tiene que estar abierta a la sensualidad como una fuente que genere nuevos sentimientos e inquietudes aun a riesgo de poder ser malinterpretada por el objeto de su interés o por otros que tienen intereses en la nueva situación como partes implicadas. el primer problema es para el ser sensual que debe convivir con otras miradas coercitivas que le van a castigar por su exhibición, su sonrisa o sus sugestiones. De ahí que tenga de alguna manera que autoprescribirse la discreción. Ninguna persona por sincera que sea puede esperar que todo el mundo lo sepa todo de ella ni tampoco puede dar a conocerse en todo lo que es.Saramago también da una pauta    Yo no quiero que los lectores sepan lo que sé de mí. “ Nadie puede querer, en esta sociedad, que los demás lo sepan todo de uno, si quiere sobrevivir en el laberinto de trampas de la coexistencia. La contradicción está servida: de una parte la necesidad sensual de la entrega y el descubrimiento, estando en apertura a nuevas personas sin creer que la propia biografía sentimental y de placer ha concluido con las personas que se tienen en el corazón y en el horizontal y se tienen en el presente o se han tenido en el pasado;de otra parte, la necesidad de mimar esta pulsión escapando del control de lupa de quienes esa conducta pueda hacerles daño o no  puedan entender.

La sensualidad forma parte de una filosofía de vida y se constituye en dimensión de autoboservación pero que no tiene porque ser un criterio de obligada aplicación. en una situación ideal todo el mundo nos besaríamos y sucumbiríamos a nuestros atractivos os unos a los otros, pero los múltiples factores de represión ambiental nos mantienen al pairo recíprocamente reduciendo al máximo nuestros contactos físicos y sustituyendo no pocas veces los besos de mejilla por los gestos de poner en contacto los lados mandibulares ,que ni siquiera los pómulos, dando los besos sonoros al aire o ni siquiera eso.

Recuerdo una época biográfica en que la utopia y las actitudes de mis formas personales eran mas idealistas e intercambiaba besos con mujeres y hombres en el primer saludo como un gesto de nobleza y confraternización tras las ideas de un mundo puro. Algunos reveses redujeron tanta disponibilidad y posteriormente terminé por concluir con la costumbre de dar la mano primero   (y no siempre)y el beso después en las mujeres si experimentaba una conexión.

La sensualidad tiene las fronteras imprecisas;puede ir desde un beso de boca y derechos tomados de rozamiento recíproco hasta un rato de ronroneos de gato y copulaciones sin llegar a una sexualidad completa.  Seguramente en el futuro la amistad incluirá eso de una manera más o menos permanente y desde la pubertad pero la moral vigente todavía tiene esto como un tabúe importante y la sociedad de los adultos no ha conseguido con sus críticas resolverlo como uno de los tabúes más impresionantes de la época en que vivimos. Por eso los contactos sensuales se demoran considerablemente o se cuantifican con los números de la exigüidad. Parece que un primer contacto sensual tiene que ser una entrada para una historia sexual en firme o si no ya n ose da entrada. De hecho cada acto sensual tiene un valor en si mismo indistintamente de si dará lugar o no a futura pasiones o ni siquiera repeticiones. el registro de sensualidad  da cuenta de una sexualidad menor.Posiblemente no es una alternativa a aislamientos, pero ¿de qué modo se puede plantear una sexualidad mayor junto a una historia de amor íntegro sin pasar por su protocolo? Una sociedad ideal comunitaria potenciaria la sensualidad en régimen de placer contable y no condenaría a que esta no pasara, mayoritariamente, de los juegos de miradas y las frases de insinuación.

Una relación estable de pareja debería admitir que cada partner participara del juego de sensualidad sin tener que avergonzarse por ello y sin tenrr que esconder sus contactos físicos con otros por la mirada impositiva de censura de su amor. La sensualidad libremente expresada terminaría por ser un aliado de las relaciones previamente consolidadas en lugar de un fantasma que las aterrorizara con su posible demolición por miradas , cariños y besos a terceros.



[1]  Cumplió 80 años el 16 de noviembre del 2002.Y lo celebró con su nueva novela  O homem  duplicado.  Obvtuvo el nobel en  1998 y publicó su primera novela en 1947.Autor de Todos los nombres.  afirmó “vivimos en el olvido de la muerte”.

Un padre energúmeno

Por YASHUAbcn - 7 de Agosto, 2008, 23:33, Categoría: CIVISMO

 

Cuando el padre es un energúmeno. Gasteiz 30abril2006

 Un energúmeno por padre da una bronca descomunal a su hijo de unos 8 años con el que acaba de cruzar una calle junto con la mamá y otra criatura. Al hacerlo, sin esperarles , ha obligado a  parar el autobús. El hombre se siente muy dolido porque su hijo lo ha puesto en evidencia. Se da la curiosidad urbana que un doble semáforo en ámbar permanente indica la atención con la que deben ir los conductores y que el lugar es una zona de centro y área peatonal dando la prioridad a éstos. Las palabras de gilipollas y de inútil resonarán  en el cráneo del niño durante un cierto tiempo de su vida  y no hay que descartar que el origen de odios futuros hacia su padre esté en esas palabras. Luego un día se irá de casa y apenas llamará por teléfono. ¿Qué le pasa a este chico? Se preguntarán sus tutores ¿qué le hemos hecho? se lamentarán con una evidente falta de memoria.

A menudo los adultos se creen más responsables e inteligentes que sus vástagos pero  lo hacen peor, mucho peor que éstos cuando confunden la corrección educativa con su propio miedo.

 

Manual del Cuñado

Por YASHUAbcn - 7 de Agosto, 2008, 23:33, Categoría: COMUNICACIÓN

El enunciado debería ser más explícito: manual  para ser el cuñado perfecto o algo así. No me extrañaría que se le hubiera ocurrido a alguien como título de libro habida cuenta de la cantidad de cosas que se publican para toda clase de asuntos (cómo hacerse rico con el cultivo del champiñón, la girgola, el conejo o el caracol, como ser empresario en diez días y dejar los problemas atrás, ganar dinero es fácil y otros que me imagino y no confirmo en fuente alguna).

No dedicaré mi tiempo a dotar de una guía a cuñados y cuñadas para que puedan sobrevivir con arte y elegancia en el difícil mundo de las relaciones familiares con las familias añadidas a partir de sus compromisos maritales pero el tema puede merecer la atención de un par de cuartos de hora que es más o menos lo que pienso dedicar aquí a este tema. Veamos el cuñado es una figura añadida a una organización montada que viene de lejos. Lo trae la hermana o el hermano que tras sus andanzas mundanas da con su media naranja que tarde o temprano presenta a la familia. La familia es lo más querido por ella o al menos una de las instancias más importancias. En ella ha nacido, ha crecido, se ha educado, ha empezado a entender el mundo.

 El cuñado es un ovni recién aterrizado al medio que por deferencia a su partner le toca comprender y apreciar. Es difícil de entrada que pueda sentir y comprender lo que su pareja siente: mientras ésta contiene toda la experiencia relacional y sentimental dentro de sí aquel se encuentra con unas figuras adultas que, como todas, tienen sus pros y sus contras y no tiene porque disculparlas en sus errores o chabacanerías ni admirarlas en sus certezas.

El protocolo esencial en todas partes en los que las tesituras llevan a mantener una relación de lo personal es la elusión de temas que puedan herir sensibilidades. Si crees que todo lo que ha podido dar de bueno la familia tal es la mujer con la que estás no es cuestión de que se lo recuerdes una y otra vez y se lo restregues a la cara cada vez que te encuentras con su parentela. Nadie es perfecto, tampoco tú. De la misma manera que sus ideas te puedes resultar decimonónicas, las tuyas puedes resultarles poco relevantes.

No hay que olvidar que la familia consanguínea de tu pareja siempre va a estar como panorámica de fondo durante todos los años que vivas con ésta. Te la vas a encontrar en el aparato telefónico, en visitas inesperadas, en efemérides obligadas y en otras organizadas. Mientras tu pareja aprovechará oportunidades de viajes para visitarlas tú tendrá que hacer de tripas corazón si eso no te apetece. Un cuñado o cuñada se pueden ver relegados al rol de convidados de piedra para complacer a sus parejas si su sentimentalidad y voluntad las lleva al terreno familiar en la que aquel o aquella se puede sentir poco menso que extraño por no decir un intruso.

Una familia bien avenida puede organizar  encuentros periódicos de hermanos, primadas o apellidadas. No se conocen encuentros de cuñados. Ahora que lo pienso en países de alta cuota de asociacionismo podria plantearse el congreso de los cuñados donde a sus anchas pudieran despotricar de sus roles condicionados. En ese supuesto encuentro no podria participar nadie que no tuviera tal experiencia social.

Un cuñado básicamente es alguien que pasa de una manera u otra por el veredicto de la parentela. Del mismo modo que esta no tiene porque caerle bien a aquel, aquel no tiene porque caerle bien a ésta. No se puede ignorar que el cuñado a parte de poder sentirse un intruso en familia ajena objetivamente lo es, en tanto que es un extranjero sacado de vete a saber donde y que el hermano o la hermana elige como su compañero existencial para unas intimidades y experiencias superiores a las que haya tenido con cualquier otro miembro dela familia. El cuñado tiene, por la parte que le toca, lo que no tiene ningún otro pariente con respecto a la persona nexo de ambas partes.

El cuñado que viene de fuera, no solo de fuera de la familia, claro está, sino de otra latitud cultural e idiomática para la que puede haber prejuicios en el contexto que visita o va de pasada tiene que tener la suficiente cautela para no morder los anzuelos que se le presentan para polémicas de provocación. Como  catalán de origen y con un acentazo que me delata siempre pero no nacionalista militante  me he visto envuelto periódicamente en discusiones sobre la cuestión nacional. Esa es una temática que suele levantar animadversidad emocional. Sabiéndolo a priori si alguien se interesa por el tema desde su posición nacionalista contraria (la españolista) durante una comida lo mejor que se puede hacer es ironizar o callar más que desear llevar la discusión hasta el final. Eso te convierte en un memo. La otra opción de mostrar las credenciales ideológicas te convierte en un enemigo. En sociedad la elegancia no pasa tanto por decirlo todo ni ser completamente sincero como por ser simpático y caer bien.  Este consejo es totalmente indigno de mí e hipócrita pero siempre que he tenido una discusión tanto por las formas como por las ideas con la escudería de mis cuñados he visto la mirada de dolor en mi compañera. Ella es lo primero y la victoria de las ideas puede siempre esperar.

En las uniones personales uno no se casa o se junta solo con la persona que tiene enfrente si no que se conyuga con todos sus predicados que le vienen de antes, su ayer, sus vínculos pasados, su familia. Amar a una persona parece llevar implícito tener que apreciar por extensión a todo lo que ella ama, eso incluye la envergadura de una parentela más o menos extensa según el caso que se trate. Si embarga lo que ama el uno no tiene porque amarlo el otro por mucho que estos dos se amen entre ellos. Si es honesta la persona que tiene una familia (en principio la mayoría nacemos a partir de precedentes familiares, los neonatos de incubadoras completamente artificiales en  las industrias de la procreación del futuro no tendrán esta clase de reflexiones, quizás las que le sustituyan sean psicológicamente menos duras) no puede amar o apreciar por un igual a todos sus miembros. Una familia no deja de ser una representación sociológica a escala de toda la sociedad y lo mismo que en ésta no todo es aceptable también le pasa a aquella.

Para el partner el interés por la familia del cónyuge puede ser escaso por no decir nulo y quedar reducido a los encuentros efeméricos u obligados mínimos. ¿Cómo cuantificarlos si los campos mutuos son completamente distintos por no decir opuestos en las ideas y maneras? Ese decalage, o más exactamente disintonía puede ser interpretado como rechazo y el rechazo juzgado como desprecio. El cuñado perfecto ha de simular sus sentimientos sean cuales sean. Tiene que hacer las deferencias oportunas, hacer de buen anfitrión aunque la velada o la visita se le cae encima sean completamente nefastas. Estas con todo su manto de familiaridad y acogida no se puede ignorar que son auténticos espionajes para valoraciones posteriores en las que vas a tener el visto bueno o el ataque sin piedad. Un cuñado de la otra parte puede ser un factor negativo para la relación con tu pareja si no les has caído bien (¿qué haces con este/a, no ves que es un don nadie?).

Quien escribiera o reescribiera si está escrito ya este supuesto manual del cuñado debería tener en cuenta si no ha sido dicho ya, las pautas a cumplir para tratar a sus socias del otro lado cada vez que las circunstancias le obligan a tratar con ellos. He pasado por la ingrata experiencia de sufrir cuñados absolutamente plastas que se han descerrajado con pedigrís que no tienen y formas verbales ridículas, tipos a los que tienes que aguantar en su  mal gusto e ignorancia para no enviarlos al carajo por deferencia a mis parejas.

Lo mas descalificante para un cuñado es que se le trate de hermano político. Pero se puede rehabilitar algo de tal denominación: relación política sí porque sentimental generalmente no se tiene. Los distintos tipos de cuñados con los que me ha tocado tratar, incluidos los indirectos en calidad de hermano los he observado cuidadosamente con mi lupa de analista. Inevitablemente he descubierto cuñados que han llegado con su carga de indisposición para crear problemas en la familia de llegada. En una última discusión con mi hermano al enfrentarle su frialdad y distancia de mí todo lo que se le ocurrió mencionar es que no le caía bien a su esposa, es decir a mi cuñada. ¡Que baje st Pedro y lo vea!

Estoy metiéndome en el tema desde los dos lados como cuñado que llega a la familia y como alguien posicionado dentro de ella que  contrae indirectamente una relación forzada con un cuñado que viene de un ámbito externo.

El cuñado perfecto es aquel que reconociendo sus imperfecciones como tal y su llegada a un campo de incompatibilidad tiene la suficiente diplomacia y estrategia para ocultar los antagonismos. ¡Pero esto es no transparencia! No, no lo es. La transparencia interpersonal requiere mucho tiempo y muchas ganas. Goethe hizo la observación sagaz que para conocer a una persona había que ir a visitarla y no cuando se era visitado por ella. Las formas humanas son representacionales, su sustancialidad es un reto para la indagación.

Un cuñado en esencia es una figura no elegida un tanto impuesta como paquete. Puede ir desde su acción carabinera de antaño para acompañar a la hermanita para que no se le vayan las manos o no dejen que otras manos se le acerquen demasiado a la función paterna del progenitor o progenitora ausente si se trata del hermano o hermana mayor. El cuñado por la parte de la hermana que es tu mujer puede hacer un tanto de supervisor.

Lo que quiere la familia de tu partner es tenerla ubicada, saber con quien está. Esto se ventila con un par de visitas, una por cada parte serán suficientes. En esas citas se habla de todo menos de lo que realmente las trae a colación. Otras antiguas en que na primera visita a los padres era de evaluación directa y explicita del candidato a la hija se ha transformado en lo mismo pero sin decirlo. Basta que cada cual represente su papel y muestre sus habilidades de anfitrión cuando es el visitado o sus habilidades de huésped cuando es el invitado. No tengo mucha experiencia en cuñados pero sí la suficiente para saber que un hermano o hermano puede estar en las antípodas de otro y todo lo que aprecias en tu partner lo puedes despreciar en su hermano/am es decir en tu cuñado/a. El menosprecio en realidad es una forma que va implícita con la exclusión de lo que o de quien no te gusta o no ves probabilidades de demasiada comunicación y no tiene nada que ver con otros pecados sentimentales mayores como el odio.

Nietzsche dijo que el menosprecio y el odio son incompatibles. Dijo que no se odia más que a un igual o a un superior. Trataré de aplicar a esa definición a mi propia experiencia emocional en ese odioso campo de los odios. Lo primero es preguntarme si he odiado a alguien. Me cuesta enfrentarme a esta pregunta porque nunca he sabido muy bien el significado de odiar y en que conductas se representa. He experimentado rabia, antipatía incluso venganza, tampoco nunca he ambicionado ser como ninguna persona de todas cuantas he conocido ni tampoco odiar a alguien por que me haya traicionado. He quedado desde lego resentido. Si soy totalmente franco conmigo mismo he de decir que he experimentado el odio puntual por conductas bárbaras de las que he tenido noticia o he sido testigo ocasional. Pero nunca han dejado un residuo permanente. Odiar a alguien es concederle demasiada importante al ocuparse tu pensamiento de un ser mezquino que te quita la atención de otros asuntos verdaderamente importantes.  En cuanto al menosprecio no tiene porque dase con alguien que es inferior a ti por sus menores conocimientos o economías aunque sí he despreciado y desprecio la ignorancia patente, la imperfección injustificable, el error como criterio estable.

Un cuñado ni siquiera entra en esta clase de consideraciones y el que siga ese supuesto manual bien hará en no tratar de entender su lugar en el constelograma de la familia política que le ha tocado. Es la que es y punto. En su abigarrada representación, si es suficientemente numérica, podrá encontrar de todo. Sabrá de la existencia y periplos de una parte de ella sin pedirla la información o desear tenerla y eso mismo puede ser recíproco. Algunos de sus comportamientos como visitantes o como visitados darán los detalles oportunos para pautar los contactos posteriores o decidir no tener ningún otro sin ni siquiera tener la necesidad de molestarse el explicar esa resolución. En resumen un cuñado tiene que sobrevivir en el rol que le viene dado ad hoc  sin pedirlo ni buscarlo. Por encima de educar o enseñar o influir .lo cual todas esas autoexclusiones   ya por si solas   demuestran la imposibilidad de la intervención sincera en el otro y ante el otro. Eso sintetiza un incompatible de difícil solución: el amor de una parte a un miembro de la familia que exige tratar como materia intocable el resto de ella por su incondicionalidad como hija, hermana o tía. La contradicción está servida, que cada nadador nade y guarde su ropa.

 

Una lección de decencia

Por YASHUAbcn - 7 de Agosto, 2008, 23:31, Categoría: CIVISMO

 Iruña. Paseo de la Media Luna. En el urinario público. Descenso con ascensor. Impecable instalación .Limpieza y organización. Tras su uso un intento de entregar una propina recibió una negativa amable pero contundente. La profesional encargada del lugar dio una lección magistral de decencia con un simple “no, por favor, yo tengo mi salario, estos servicios son gratuitos”. Durante décadas una subcultura de hábitos de favor se ha acostumbrado a pagar los servicios de empleados subalternos con una dádiva. Es así que los  necesitados de afirmar su condición de bien servidos han contribuido a crear una legión de subsidiarios que aceptan propinas a modo de salario complementario. Indirectamente  los unos contribuían a que los salarios de los establecimientos en los que había y hay esa práctica, tuvieran los salarios más bajos de la clase obrera en comparación a otros  sectores. Todavía se está pagando las secuelas de esto. El que da(ba) la propina en el fondo más que gratificar el servicio lo que espera(ba) era que fuera reconocido una siguiente vez para ser atendido con deferencia y preferencia. De su parte el que la recibía, cuando alguien no se la daba lo miraba entre ceja y ceja y le dirigía sus increpaciones en lugar de reconducir su rabia contra el patrón que lo empleaba con una paga misérrima. La anécdota descrita habla a favor de una profesional dispuesta a renunciar a dinero a cambio de legitimarse como trabajadora. Dentro de su no hay toda una filosofía de la que todavía, desafortunadamente, muchos empleados públicos en instituciones o en empresas de servicios les queda mucho que aprender. Su no  me recordó el tiempo en que siendo empleado de un comercio negué repetidas veces la inercia de algunos clientes a dar propinas cuando se les ayudaba a cargar las mercancías compradas en sus autos no entendiendo el valor del orgullo al hacerlo.

 

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