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Formación Ocupacional y Paro

Por YASHUAbcn - 6 de Mayo, 2008, 15:16, Categoría: DEBATE SOCIAL

La formación ocupacional como alternativa hipotética al paro.

 

La inversión en adiestramiento y la capacitación tecnológica para facilitar la asunción de nuevos empleos, y en particular los relacionados con las nuevas tecnologías, ha generado un movimiento multiplicado de asistencia a los centros de formación ocupacional.Como se sabe, estos  proporcionan conocimientos gratuitos a aquellas personas que atestiguan situaciones de desempleo de larga duración.Según si su desempleo se ha cronificado (más de un año sin trabajar)o ni siquiera ha habido lugar porque no ha habido todavía un primer empleo, los centros de formación proponen toda clase de cursos con los que impartir unos dominios técnico,s a la vez que asegurar una articulación entre necesidades del mercado laboral y  trabajadores  vacantes especializados. En ese sentido, los centros vienen a cumplir  la doble función de formadora y de promotora laboral. A escala local, acaban tomando funciones por encima de las OTG que están limitadas a ser una burocracia de control y una oficina estadística. Y a esa misma escala pueden concertar períodos de prácticas en empresas, que tácitamente actúan como fases de prueba, permiténdoles a las empresas un observatorio gratuito y práctico para decidir seguir adelante con un contrato  provisional. Las empresas que se precian como generadoras de empleo y contribuyentes a la sociedad,son conniventes a las iniciativas de la formación ocupacional, y prestan sus espacios  para absorber un puesto de trabajo, que no siempre es tal, sino la prolongación de un período formativo. La empresa puede tener a alguien en prácticas y no convenirle su absorción por  seguir una política de empresa restrictiva en cuanto a comprometerse con una amplitud de nómina. En todo caso, las empresas crecen numéricamente no por intermediación de los centros ocupacionales de la Generalitat, sino por una necesidad intrínseca de asumir una cartera de trabajo para la que necesita más  cuota de profesionales. Aunque esa función intermediaria de las oficinas extensivas del Departament de treball, que controlan  la ocupación, no deja de contribuir a una imbricación de los distintos sectores sociales al problema del desempleo.

 

Para la percepción de los adscritos a las distintas series formativas, control de trabajo y formación impartida es un tándem que responde a los mismos intereses institucionales. Siendo que los packs de cursos son un curioso mix de materias en las que abundan  aquellos no directamente implicadas por el título del curso o por los materias anunciadas. Puede haber un 20% o más del tiempo lectivo dedicado a temas colaterales, de tipo jurídico-laboral, medio-ambiental, idiomático y psicosocial [1] .que en sí mismos pueden tener un interés pero que son altamente disgustantes cuando son de seguimiento obligatorio,aunque el interés de la persona matriculada en el curso sea por su lectividad del 80% o menos de materias de interés técnico y profesional.  Parece que los centros ocupacionales han perdido el oremus de su función real:la de formar y cualificar técnicamente a sus adscritos, para cumplir con un programa política de exigencias que es el que determina los contenidos de cada curso.el centro propone la materia central y aporta los profesionales para darla, mientras que el departament de treball concede la subvención en tanta se complemente con el pack de otras materias obligatorias. La paradoja de esa situación es que el circuito itinerante de un profesional que decida reciclarse haciendo cursos distintos, acabarán repitiendo los packs añadidos de materias, sin que le valgan las acreditaciones de haberlos hecho. El parámetro de convalidaciones no existe para estos casos, puesto que se presume que la permanencia del estudiante en cursos de este tipo va a ser de duración breve, aunque legalmente se puede hacer al menos un curso[2]  cada año. La paradoja es que el propio sistema no prevee que condena a los adscritos a cursos a que se permanenticen como estudiantes repitiendo una parte de las materias. Obviamente los adscritos a esa condición desarrollan habilidades elusivas a corto plazo dando un abstencionismo asistencial alto en aquellas partes del pack que son  inaceptables, no por falta de interés sino por improcedencia en la presentación y el lugar. Si los centros ocupacionales para conseguir sus subvenciones deben configurar los cursos de acuerdo a la normativa, a su vez el Departament de Treball  debe incluir materias de acuerdo a pautas de la UE si quiere obtener fondos sociales europeos.  Al principio de los cursos, su incentivación era dada por sur cursos doblemente subvencionados: eran ofertados con coste cero por parte de los adscritos y además la asistencia era remunerada. Posteriormente se ha retirado su subvención  salvo pequeñas becas que algunos ayuntamientos se permiten conceder, y otras relacionadas con desplazamientos[3] . Ciertamente el coste cero de los cursos es ya de una gran ayuda pero su configuración con espacios del programa contradictorios entre sí, los devalúan. Da antes la impresión de un interés por parte del centro en connivencia con el departament de Treball, de abultar los cursos con horarios y materias,para poder facturar presupuestaciones mayores, que no de convertirlos en instrumentos aptos  para facilitar la inserción sociolaboral.

 

Dentro de los cursos estrella están los de nuevas tecnologías ante la perspectiva de  demanda creciente de nuevos profesionales para el mundo de la nueva economía. Es así, como una buen número de centros ocupacionales, dan un nivel u otro de informática, y no es de extrañar que en un mismo curso se introduzcan  multitud de programas y de niveles de estudios.Eso predetermina unos seguimientos altamente heterogéneos que se convierten en uno de los factores de dislocación de los mismos cursos, imposibilitando a veces que lleguen a término por falta de quórum asistencial.En general los centros ocupacionales proponen niveles y contenidos básicos o de introducción para alcanzar categorías de técnicos auxiliares. Cuya acreditación está prevista aunque su entrega suele ser siempre inexplicablemente demorada. Se presentan como un puente entre la especialización inexistente a una especialización mínima que permita empezar-o recolocarse- en el mundo laboral. Y se deja para un después el perfeccionamiento tecnoprofesional.

 

Cabe pensar que la formación ocupacional tendrá que abarcar campos de especialización  mayor acercándose a cotas de  técnicos medios,siendo un híbrido entre lo que son y las escuelas de Trabajo y de Ingeniería técnica industrial. aunque por el momento a los centros les importa producir cursos subvencionados , y a sus subvencionadores el reclutamiento de trabajadores en paro para promocionarlos como profesionales potenciales.  El objetivo es también una recolocación numérica de cada caso, para que estadísticamente el panorama social resulte más aceptable. Teóricamente el perfil psicológico de cada candidato es muy importante para canalizarlo hacía su potencial laboral fusionado con sus intereses vocacionales. Para ello, los centros ocupacionales tienen contratados en algunas ocasionales profesionales con  supuesta capacidad evaluativa[4]  de sus  estudiantes.el centro tándem control laboral querrá por encima de todo ser de ayuda práctica a su estudiante adscrito e incluso le hará un seguimiento, un tiempo después de finalizar el periodo lectivo, para comprobar si ha obtenido trabajo de lo aprendido o de cualquier otra cosa. Esa función de seguimiento funcionarial, no siempre será bien acogida por los estudiantes autónomos que  vendrán a emplear un tiempo en el centro ocupacional por su gratuidad y su reciclaje en horas libres de su época de parado.

 

 Por lo que hace a los sujetos subsidiados con una RM las elección de centros ocupacionales con cursos paraprofesionales, tienen un interés extra  además de los conocimientos técnicos concretos que se puedan obtener en ellos, ya que son una manera para librarse  de los,sorprendentemente, clasificados cursos de técnicas laborales [5] ,donde son otro pack basado en un curioso criterio de antropometría de la superioridad.A saber:el de que el sujeto  de desocupación crónica remite  a un perfil de inferioridad y de falta de recursos básicos para  intercambiar información con el medio social y para sobrevivir tal y como hacen todos los demás trabajadores en activo:  acudiendo cada día al trabajo y cumpliendo con los requisitos del Estatuto de los Trabajadores.

 

Ante tal panorama no resulta extraño comprobar como muchos subsidiados forzados a su asistencia se ingenian varias fórmulas para no acudir a unas clases que saben tiempo perdido.  A pesar de resultar un fracaso, el departament de treball insiste y cada  principio de año, las bases de datos de los subsidiados llegan a las manos de centros ocupacionales y de evaluación psicológica que van a la caza de los subsidiados al amparo del decreto y con explícitas amenazas que una inasistencia a la cita puede  ocasionar una pérdida del subsidio. con tal ultimátum no sorprende que la disponibilidad subjetiva a acudir a tales citas y centros sea enormemente baja, y que al malestar subjetivo de vivir en precariedad de los  convocados, se añada una furia especial  por ser citados a la fuerza y bajo amenaza de perder el poco apoyo económico que tienen .furia especialmente alimentada por le hecho de que la suma de centros y de gabinetes que acceden a las bases de datos son arribistas de peor género que se valen de una situación de desempleados, para facturar a su costa unos servicios millonarios, indistintamente de si tienen valor o no. Paradójicamente el asistido de pirmi acaba cumpliendo una función productiva y a su pesar contribuye a la circulación del dinero, ya que es utilizado como materia presencial para unos servicios,como tests de evaluación y aptitudes profesionales, o impartición de los referidos cursos de tècniques de recerca. Lo más curioso es que a la administración no le interesa hacer un seguimiento del perfil  de cada inscrito no importándole si aquello que le impone lo ha hecho con anterioridad. Se limita a cumplir estrictamente con lo previsto y a utilizar a un individuo más que dará un +1 a la cifra con la que trabaja, que le permitirá facturar otra parte del presupuesto previsto. Toda vía de discusión está negada. el último en ser preguntado es el propio sujeto, que en tanto que subsidiado ha perdido toda voz y voto y se le considera poco mas que escoria social que genera unos gastos permanentes. Puesto que cobra debe acatar ordenes (para eso firmó el convenio de prestarse a actividades a favor de resolver su situación de desempleado). Lo malo es que no hay razones estadísticas para presuponer que ese tipo de curso al que es obligado a asistir le vaya a servir para algo, salvo para controlarle. Ese control se hace as un doble nivel: tácitamente ya que la asistencia horaria a un lugar es incompatible con otra asistencia a otra parte (con un trabajo negro por ejemplo) y manipulativamente, tratando de responsabilizar  al sujeto de su precaria situación, ante el que queda eximida de toda responsabilidad el sistema social como conjunto.  La tutoría de curso,suficientemente adiestrada para eso hará una proyección de su propio esfuerzo  personal hacía todo  personaje sea cual sea su personalidad y momento biográfico,que   debería  hacer  un esfuerzo equivalente,olvidando que la detención de un puesto de trabajo  por parte de un empleado siempre implica al menos  que no pueda ser detentado por otro empleado convergente. El resultado es que los cursos de Técnicas de Empleo están vertebrados en torno a una caza de los asistentes para venir, a un centro que les suele quedar fuera de su territorio de relación, para hacer unos cometidos que no le interesan en lo más mínimo  y para acogerse a unos servicios que suelen ser bastante disminuidos, acercándose a  situaciones ridículas[6] .En conclusión,el estado benefactor instrumenta una serie de recursos ocupacionales para dar  procedimientos y bases con las que enfrentar el mundo de la demanda laboral.Por otra parte no es consecuente con un análisis de determinantes estructurales que llevan a paros estancos y crónicos y a la necesidad de subsidiarlos por  la vía extraordinaria cuando el régimen general de seguridad social ya no cubre el desempleo. Y si bien toda formación como inversión  teórica es importante está resultando un fracaso como inversión especulativa a corto o medio término.

 



[1] técnicas de habilidades sociales para enfrentar entrevistas  de empleo y presentaciones de curriculums.

[2] Algunos de estos cursos  tienen 300 horas de duración y no pocos alcanzan las 700 o más. Los unos pueden implicar mediajornadas de todo un trimestre, y los otros superar todo un semestre.

[3]Una anecdótica curiosa que muestra la lectura restrictiva de estos cursos y de la extraña manera de facilitarlos, es que a veces son proporcionados en lugares muy distantes de la ubicación residencial de sus matriculados.Para  contrarrestar en cierta forma los gastos por desplazamiento son  previstos sus pagos, pero para ello tiene que ser en transporte público y no es considerado el gasto de gasolina o de vehículo particular.La administración infiere que un empleado debe desplazarse de un modo barato y demostrativo y para eso no premia su desplazamiento autónomo en vehículo propio,no admitiéndole ninguna argumentación sobre  el tiempo ganancial que consigue así.

[4] Que la anecdótica viene a desmentir. Puede suceder que acudir a un centro para un determinado curso se obtenga la sugerencia por parte del psicólogo  de turno en funciones de administrativo, que en su lugar se puede hacer cualquier otro por falta de plaza en el anterior. 

[5] Los cursos de técnicas laborales están pensados para personas cuasi desalfabetizadas y a las que se supone  con un coeficiente de inteligencia muy bajo. Son iniciaciones a los protocolos más básicos para moverse dentro del mercado laboral, enseñando donde obtener ofertas laborales en una hemeroteca con los principales periódicos de oferta (el país, La vanguardia, Segunda Mano,...) que suele ser desactualizada y en la que no esta presente el DOGC o el BOE.Suelen dar las pautas  de cómo coordinar entrevistas por teléfono y dan unas horas para repartir una línea telefónica entre varios inscritos al curso.

[6] Para utilizar un número de fax y de teléfono, desde el que poder enviar cvs y recibir llamadas independientemente ,resulta tan complicado y tan controlable, que cualquier cabina de teléfono en la calle menos neurálgica, puede cubrir mejor esa función comunicativa, Para utiliza la fotocopiadora, requiere tanto protocolo, que toda tentativa de hacer copias de cvs u otros documentos pueden constituir una heroicidad. Una simple sala con una mesa en la que haya los periódicos del día y un os teléfonos de línea abierta al exterior, y una fotocopiadora y unos ordenadores, serían mucho más óptimos y darían  resultados más eficaces, manteniendo todo el equipo con presupuesto inferior, que esos cursos, que -ya ha quedado dicho-. no son tales sino procedimientos camuflados de control del  posible fraude de los subsidiados por permitirse trabajar a la vez que cobrar esas pagas diminutas. algo perfectamente legítimo cuando la suma de lo uno y de lo otro, sigue sin alcanzar el 50% del salario medio consolidado a escala de geografía española.-

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