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Mayo del 2008

Boda: rito de Ostentación

Por YASHUAbcn - 6 de Mayo, 2008, 17:09, Categoría: DEBATE SOCIAL

Maridajes y Ritos de Ostentación

 

Una buena parte de las bodas rituales que se realizan suelen citar como argumento favorito el de la complacencia  a los padres o el condicionamiento familiar para hacerlas. En realidad se trata de celebraciones donde los protagonistas tienen un papel preponderante desde el primero hasta el último minuto. Tomado en conjunto, es un rito al que la tradición ha instruido y acostumbrado a todoas y cada uno de sus invitados, y para el que todo el mundo pasa o parece estar preparado en un momento dado, tanto como invitado así como protagonista, bastando una mentalización ad hoc  para hacerlo posible. Posiblemente el análisis concreto del boato y la sucesión de pamplinas extremadas, pueden hacer sentir como náufragos a más de un invitado o incluso a alguno de los novios que ejerce el rol siguiendo la complacencia del otro o de la estructura familiar de inserción,en lugar de seguir su propio deseo. La mayor parte de las bodas se parecen las unas a las otras como gotas de agua, y un análisis severo puede demostrar cuestiones ingratas para los asistentes, todos sin excepción, que queda revelados como comparsas de algo en lo q -en última instancia- nadie cree. El vía crucis de la cuestión suele empezar en el punto religioso de encuentro. Una iglesia por lo general que pasa religiosa e implacablemente su minuta[1]  por el uso del espacio y la función pastoral. La pareja  en el cálculo de su ritualística, negociará poco o mucho con el sacerdote la mise en scéne de su efemérides.Y aquél abundará más o menos en su discurso ministerial-paternalista acerca del sacral acto matrimonial. A diferencia del despacho de los libros del juzgado o del ritual de un matrimonio civil, donde queda muy claro y subrayado un contrato de  convivencia de dos partes, el maridaje eclesiástico  se monta sobre una filigrana de pupurris, que van desde lo emocional a lo místico. Un coro de voces angelicales, si ha sido previsto, pondrá  las notas oportunas que harán saltar las lágrimas en la novia. Tras los protocolos, con o sin misa y con más o menos revivals cinematográficos, la sesión de fotos será dura y la feliz pareja -autorizada para cópulas y placeres sin ser mal vistos por nadie-aguantará estoicamente cientos de flashes que irá compartiendo con sus oleadas de amigos contados por cientos.

En el lugar de la comilona,cientos de invitados que no se conocen todos con todos puesto que suelen ser la agrupación de distintas facetas de la vida de los novios (cuadrillas, familiares, otros grupos, gente del gremio profesional,...)recorrerán el guión expuesto en la carta desde los aperitivos a los finales, garantizado escrupulosamente por un ejército de lacayos llamados camareros que con el estrés propio del momento no paran de circular las mesas sirviendo las apetencias de los comensales, con la diligencia de todo siervo y el descuido de la elegancia a pesar de sus atuendos de etiqueta. Nada digno de mención salvo el lugar destacado de la mesa de los recién cónyuges con los padres del uno y  los padres del otro intercalados a ambos lados, algún parlamento o brindis-a cuentagotas y raros- de vez en cuando; la mesa de turno de los más allegados que dedican más bromas y “vivas”; y algún canto poético de alguno de los grupos para significar más el día.El estrellato será el momento de cortar el pastel,con espada cidcampeadora y la salva de aplausos correspondiente. Si el contubernio es de lo más hortera se hará lo de cortar la corbata de él  o rifar el ligacama de ella para aumentar dividendos.Aunque sea dicho de paso como presunción simbólica de la castración´ que le espera a él con la transacción de afectos legalizados y la imagen de prostituta vendible aunque sea en privado poniendo en venta sus paños menores. Si se trata de una cena, pasada la medianoche y con todos los paladares satisfechos y los estómagos puestos a explotar, lo lógico es terminar con un baile en una sala próxima. Allí algunos amigos harán dedicaciones especiales y tal vez los propios novios, si son atrevidos, se endulzarán con palabras de las que llegan. La cosa durará hasta el amanecer tal vez o hasta que el alcohol acabe con la cordura de los más resistentes.

Los oblatio votorum que se hayan manifestado en cuchicheos o en voz alta con pareados en rima, que se hayan dado el uno al otro, los inmortalizará y tras los esponsales alcanzarán rendidos la cama con sus testas en nimbos, seguramente no la primera vez (la cama, los nimbos posiblemente sí). Y allí repetirán los predicados de amor y sexo que cien mil generaciones humanas vienen haciendo antes, movidas por los gustos y por la fuerza de los destinos. El resto de invitados harán otro tanto si el alcohol no les afloja las ganas. Y una buena parte de ellos solo se verá de tarde en tarde con los agraciados,aunque se seguirán recíprocamente las vidas, por aquello de preguntar ¿y que hace tal o cual?. Todo invitado, a su vez potencialmente será (o ha sido)un invitador para su respectiva ceremonia, con lo cual, con un cálculo por lo bajo, cualquiera que organice su boda con suficientes invitados puede pasarse una buena etapa de su vida asistiendo a bodas como invitado a su vez. Además, una boda,es toda una inversión.Por caros que resulten los preparativos, se obtienen mayores beneficios en concepto de regalos y de dinero en sobres. Todo en conjunto,el banquete y la fiesta, no deja de ser un pretexto implícito para la circulación monetaria. Evidentemente la intención de los esponsales está libre de culpa y de malas artes[2]  ,pero cuando el relax de sus sudores les deja tiempo libre para los cálculos observan inmaculadamente cuales han sido los beneficios sumándose a la conclusión de que “unes noces com calen” son un operativo ganancial.

Es solo la antesala de una de las funciones que cumple la familia, la económica.Las familias en tanto que institución e procreación no dejan de ser asociaciones de recursos[3]  para el mutuo usufructo de sus miembros.

Fundar la propia familia (o ser pedida en matrimonio para “las mujeres de antes”)ha ocupado el significante de la alternativa fundamental de la vida adulta. De hecho hay un antes y un después fronterizado por el compromiso matrimonial, cuya  traducción  ha venido siendo el paso de la vida célibe, paterno dependiente e inmadura, a la  vida autónoma, productiva y reproductiva, madura y novedosa.

Los seguimientos sociológicos que revelan el fracaso continuado de innumerables matrimonios,así como otras constituciones originales en lo convivencial, han puesto de manifiesto que la familia no es la panacea ni el matrimonio tiene el efecto vinculante, de sus compromisarios , de por vida. El traje de blanco, las flores, las cantinelas, los “!vivan los novios¡”, el lugar elegido profesionalizado en la suntuosidad y en todos los adminículos para hacer creer a los protagonistas que son los reyes por un día. Todo eso configura un halo de ficción que enmascara otros intereses y verdades. Todo el decorado puede ser tanto más emocionante cuantos más constataciones de cariño y significación se viertan. Y esa es una constante intercultural.Extensible a aquellas áreas  donde los ritos conservan el encanto de lo primigenio[4] .y en otros más, donde  el compromiso matrimonial equivale a una pérdida de libertad personal de por vida[5] .El occidente  de los civilizados son los guardianes autojustificados por celos  los que coartan la libertad individual, con efectos reflejos que la cercenan tanto en uno como en el otro cónyuge. sin embargo a pesar de todo el seguimiento estadístico de los no-éxitos de los matrimonios empezados, de las dificultades de su continuidad, y de las apologías de la soledad y la independencia, los amores asociados y ceremoniados siguen  siendo la constante mayoritaria.Y lo seguirán mientras la humanidad no crezca y madure y reconozca otras formas alternativas de existencia amorosa sin los débitos familiares tal como se vienen entendiendo.



[1]  Las cuotas no son nada bajas y en principio cada servicio tiene un precio estipulado que aunque es establecido como donativo, en realidad  no suele ser cuestionado por quien puede pagarlo.

[2] Lo que no quita que con total desparpajo dentro de los comentarios de los invitados  en funestas de este tipo encuentres  quien te comente que  “invirtiera” un millón en la celebración, pero  ganara en metálico y regalos por el valor de ocho. Dato  tomado de una de esas confidencias.

[3]  Se ha establecido como  en familias cuatrimundistas, la prole viene a ser la garante del futuro y de la ancianidad de sus procreators. Esta conducta viene a ocupar el lugar de las garantías sociales y de la seguridad social cuando  la ancianidad  reduce sensiblemente las posibilidades de la lucha por la vida.

[4] el secuestro -ahora simbólico-  de la  elegida y el pago  a  su padre con bienes o ganado.

[5]Amnistía Internacional revela que cada año cientos de mujeres mueren en Pakistán acusadas de deshonrar a  la familia, muertas manos de sus propios padres o hermanos o esposos.

La "Audiencia" Provincial

Por YASHUAbcn - 6 de Mayo, 2008, 17:06, Categoría: DEBATE SOCIAL

La audiencia Provincial y su “lógica”. 

 

Puesto que tiene la última palabra ante una apelación ordinaria[1]  la AP no tiene ni siquiera la necesidad de contestar a todos los elementos contenidos en un recurso.Le basta echar una ojeada  tasadora para dictaminar si procede o no.Tanto es así que viene a jugar el rol de comparsa del magistrado de la instancia inferior[2] , al que validará en sus supuestos hechos probados y en su fallo. El apelante  inocente con una sentencia desfavorable se verá doblemente perjudicado por verse sentenciado por repetido.Mientras antes de reclamar, le quedaba  la ilusión de creer que el fallo era debido a una impronta distorsionada del juez desviado que le tocara en mala suerte; después de hacerlo, tendrá que confirmar que el problema no está en un intérprete errado de la justicia sino en todo el sistema judicial:un pantano laberintos en el que se ahogan los inocentes, por  su  inadecuada inocencia, es decir, por su ingenuidad.

A la AP se acude para ganar tiempo.Nadie puede esperar ni siquiera que le vayan a ser considerados los razonamientos. No  se proporciona la oportunidad de un debate abierto, sino sólo el criterio de que en un determinado despacho oscuro unos desergonomizados burócratas ,  van a mirar su número de sumario y van a tratar de constuir algo parecido a una lógica. No tendrán la menos impunidad en copiar las palabras del juez precedente, o tomar unilateralmente válidos unos argumentos y desestimar otros, para -finalmente- coherentizar  o dar un aspecto coherente a un pack conminatorio para que se haga efectiva una sentencia. Lanzada la bomba de relojería se lavarán las manos, seguros de haber cumplido con el deber patrio limpiando  la estepa de insolentes de cualquier ralea.No les importará que su veredicto,destroce vidas privadas  o condicione el curso existencial de personas honestas.Habrán cumplido con el código y eso les bastará.Habrán formalizado el rito sacrificial con otra víctima,cuyo destino haya sido elevado a la consideración de sus dioses.Habrán cumplido su horario de despacho y no se harán responsables de haber añadido su plus de maldad a un mundo saturado de ella. Se considerarán los justicieros y posiblemente descararán sus adrenalinas por  la suma de las pequeñas insatisfacciones de no saberse nadie en sus mundos sentimentales,ideológicos o privados.  Entre tanto, el apelante que había reunido un último esfuerzo  por creer en la racionalidad humana se desmoronará.La “lógica” argumentada  de sus juzgadores  le atravesará como una daga. Por si fuera poco habrá hecho tarde para aportación de nuevas pruebas  y otros elementos que no serán contemplados por estar fuera de procedimiento.Cabe pensar que el/la titular de turno del AP antes que nade verifica la acta judicial y  su supuesto proceso previo de ponderación y a continuación discrimina entre lo que es oportuno leer y lo que no. El/la dictaminador/a es un sujeto archivador antes que evaluador. Pone a un lado de la mesa lo que no  va a tener en cuenta y a otro lo que sí.Y es esa parte que  arrancará unos minutos de atención que chocará contra un nivel de inteligencia presumiblemente bajo  cuando no una neta incapacidad lectora, que podrá decidir un talante intencional  en la apelación en lugar de una exposición demostrativa. si su fallo es apoyar el fallo de la instancia inferior, al apelante no le queda otro remedio que  pringar con el asunto y olvidarse del tema. Es obvio que debería al menos haber otras instancias (que de hecho las hay para sentencias de temas que admiten otras revisiones, no así las firmes para los juicios de faltas)y por encima de todo la posibilidad de un careo de argumentos. El “no parece lógico” de los tribunales choca frontalmente con la demagogia de su criterio regente de las demostraciones.

 ¿Por qué para unos casos la inferencia de unos supuestos ya les vale y para otros no? Para rizar más la historia el fallo de una AP después de los preámbulos de articulado y de protocolo que se reproducen siguiendo el patrón de modelos estandar, iguales para casos de la misma tipología, se descuelga con alguna prosa medianamente original tratando de contraargumentar la apelación.Pues bien, lo contrarrestado puede llegar a ser un 30% o menos de lo apelado. ¿si no se tienen todos los argumentos, cómo se puede estar razonando una situación? Sin caer en esperanzas absurdas sobre la robustez de la justicia[3]  y su existencia a través de los mecanismos que los estados aportan para eso, cabe concluir que la AP como toda instancia judicial dentro del entramado de lo público no deja de ser un espacio integrado por mentes humanas a pesar de su robótica y sus manos atadas. Cave conjeturar que algún día tales mentes se pondrás a pensar por si mismas y trabajar  desde un humanismo progresista en lugar de hacer una contraprestación de un sueldo por una lectura mecanicista,ciega y vengativista frente a los acusados, que cabe no olvidar que desde el momento en que tienen esta categoría ya están recibiendo el peso de todo el acoso de los mecanismos administrativos. El sujeto acusado es un acosado por definición y desde ese momento está ya recibiendo los zarpazos de la injusticia,aún antes de ser sentenciado. Mientras ese sea el baremo existente una instancia superior solo viene a poner horas y papelorio a sumarios llamados a ser documentos de primera magnitud acerca de lo que le cuesta al ser humano llegar a un  estadio evolutivo que le permite una lógica del mundo que habita.



[1] Para incremento de las novelas entre bastidores de los juzgados y salas tribunalescas, aconsejo apelar siempre ante todo fallo, a pesar de que no vaya alterar el resultado. El sentido de la apelación puede ser de orden táctico (para ganar tiempo y agotar todos los recursos burocrácticos´: es echar  comida a los deglutantes de la burocracia)y de orden crítico: ya que si junto a los procedimientos formales y  las prosas de abogacía se adjuntan las prosas legas de los afectados, cabe esperar una gradual absorción de nuevas reflexiones por parte de las mentes enjutas de los personales de servicio de la administración y en particular de los encargados de decirnos quienes son buenos y quiénes somos los malos.

[2] El/la juez de instrucción es un cargo que permite un periodo de experiencia en  titulares de primera hornada. Bregar con juicios de faltas (aunténticos desparramos verduleros y  chácharas sobre quien pidió antes la tanda)les proporciona un escenario de primer orden sobre la estulticia humana.Esa cantera casuística no necesariamente dota de saber pero sí que afina una escucha y acoraza su posible sensibilidad adquiriendo una cierta superioridad ante las miserias y tragedias de los demás.

[3] Todavía se encuentran abogados ilusionarios como Esther Pérez del Col.lectiu Ronda que no está a la altura de la tradición crítico social de su  grupo y cree en  la Justicia y que por ello actúa como abogado. Con esa clase  de hechizados por el sistema no se puede ir muy  lejos.

La "Audiencia" Provincial

Por YASHUAbcn - 6 de Mayo, 2008, 17:06, Categoría: DEBATE SOCIAL

La audiencia Provincial y su “lógica”. 

 

Puesto que tiene la última palabra ante una apelación ordinaria[1]  la AP no tiene ni siquiera la necesidad de contestar a todos los elementos contenidos en un recurso.Le basta echar una ojeada  tasadora para dictaminar si procede o no.Tanto es así que viene a jugar el rol de comparsa del magistrado de la instancia inferior[2] , al que validará en sus supuestos hechos probados y en su fallo. El apelante  inocente con una sentencia desfavorable se verá doblemente perjudicado por verse sentenciado por repetido.Mientras antes de reclamar, le quedaba  la ilusión de creer que el fallo era debido a una impronta distorsionada del juez desviado que le tocara en mala suerte; después de hacerlo, tendrá que confirmar que el problema no está en un intérprete errado de la justicia sino en todo el sistema judicial:un pantano laberintos en el que se ahogan los inocentes, por  su  inadecuada inocencia, es decir, por su ingenuidad.

A la AP se acude para ganar tiempo.Nadie puede esperar ni siquiera que le vayan a ser considerados los razonamientos. No  se proporciona la oportunidad de un debate abierto, sino sólo el criterio de que en un determinado despacho oscuro unos desergonomizados burócratas ,  van a mirar su número de sumario y van a tratar de constuir algo parecido a una lógica. No tendrán la menos impunidad en copiar las palabras del juez precedente, o tomar unilateralmente válidos unos argumentos y desestimar otros, para -finalmente- coherentizar  o dar un aspecto coherente a un pack conminatorio para que se haga efectiva una sentencia. Lanzada la bomba de relojería se lavarán las manos, seguros de haber cumplido con el deber patrio limpiando  la estepa de insolentes de cualquier ralea.No les importará que su veredicto,destroce vidas privadas  o condicione el curso existencial de personas honestas.Habrán cumplido con el código y eso les bastará.Habrán formalizado el rito sacrificial con otra víctima,cuyo destino haya sido elevado a la consideración de sus dioses.Habrán cumplido su horario de despacho y no se harán responsables de haber añadido su plus de maldad a un mundo saturado de ella. Se considerarán los justicieros y posiblemente descararán sus adrenalinas por  la suma de las pequeñas insatisfacciones de no saberse nadie en sus mundos sentimentales,ideológicos o privados.  Entre tanto, el apelante que había reunido un último esfuerzo  por creer en la racionalidad humana se desmoronará.La “lógica” argumentada  de sus juzgadores  le atravesará como una daga. Por si fuera poco habrá hecho tarde para aportación de nuevas pruebas  y otros elementos que no serán contemplados por estar fuera de procedimiento.Cabe pensar que el/la titular de turno del AP antes que nade verifica la acta judicial y  su supuesto proceso previo de ponderación y a continuación discrimina entre lo que es oportuno leer y lo que no. El/la dictaminador/a es un sujeto archivador antes que evaluador. Pone a un lado de la mesa lo que no  va a tener en cuenta y a otro lo que sí.Y es esa parte que  arrancará unos minutos de atención que chocará contra un nivel de inteligencia presumiblemente bajo  cuando no una neta incapacidad lectora, que podrá decidir un talante intencional  en la apelación en lugar de una exposición demostrativa. si su fallo es apoyar el fallo de la instancia inferior, al apelante no le queda otro remedio que  pringar con el asunto y olvidarse del tema. Es obvio que debería al menos haber otras instancias (que de hecho las hay para sentencias de temas que admiten otras revisiones, no así las firmes para los juicios de faltas)y por encima de todo la posibilidad de un careo de argumentos. El “no parece lógico” de los tribunales choca frontalmente con la demagogia de su criterio regente de las demostraciones.

 ¿Por qué para unos casos la inferencia de unos supuestos ya les vale y para otros no? Para rizar más la historia el fallo de una AP después de los preámbulos de articulado y de protocolo que se reproducen siguiendo el patrón de modelos estandar, iguales para casos de la misma tipología, se descuelga con alguna prosa medianamente original tratando de contraargumentar la apelación.Pues bien, lo contrarrestado puede llegar a ser un 30% o menos de lo apelado. ¿si no se tienen todos los argumentos, cómo se puede estar razonando una situación? Sin caer en esperanzas absurdas sobre la robustez de la justicia[3]  y su existencia a través de los mecanismos que los estados aportan para eso, cabe concluir que la AP como toda instancia judicial dentro del entramado de lo público no deja de ser un espacio integrado por mentes humanas a pesar de su robótica y sus manos atadas. Cave conjeturar que algún día tales mentes se pondrás a pensar por si mismas y trabajar  desde un humanismo progresista en lugar de hacer una contraprestación de un sueldo por una lectura mecanicista,ciega y vengativista frente a los acusados, que cabe no olvidar que desde el momento en que tienen esta categoría ya están recibiendo el peso de todo el acoso de los mecanismos administrativos. El sujeto acusado es un acosado por definición y desde ese momento está ya recibiendo los zarpazos de la injusticia,aún antes de ser sentenciado. Mientras ese sea el baremo existente una instancia superior solo viene a poner horas y papelorio a sumarios llamados a ser documentos de primera magnitud acerca de lo que le cuesta al ser humano llegar a un  estadio evolutivo que le permite una lógica del mundo que habita.



[1] Para incremento de las novelas entre bastidores de los juzgados y salas tribunalescas, aconsejo apelar siempre ante todo fallo, a pesar de que no vaya alterar el resultado. El sentido de la apelación puede ser de orden táctico (para ganar tiempo y agotar todos los recursos burocrácticos´: es echar  comida a los deglutantes de la burocracia)y de orden crítico: ya que si junto a los procedimientos formales y  las prosas de abogacía se adjuntan las prosas legas de los afectados, cabe esperar una gradual absorción de nuevas reflexiones por parte de las mentes enjutas de los personales de servicio de la administración y en particular de los encargados de decirnos quienes son buenos y quiénes somos los malos.

[2] El/la juez de instrucción es un cargo que permite un periodo de experiencia en  titulares de primera hornada. Bregar con juicios de faltas (aunténticos desparramos verduleros y  chácharas sobre quien pidió antes la tanda)les proporciona un escenario de primer orden sobre la estulticia humana.Esa cantera casuística no necesariamente dota de saber pero sí que afina una escucha y acoraza su posible sensibilidad adquiriendo una cierta superioridad ante las miserias y tragedias de los demás.

[3] Todavía se encuentran abogados ilusionarios como Esther Pérez del Col.lectiu Ronda que no está a la altura de la tradición crítico social de su  grupo y cree en  la Justicia y que por ello actúa como abogado. Con esa clase  de hechizados por el sistema no se puede ir muy  lejos.

Violencia Policial

Por YASHUAbcn - 6 de Mayo, 2008, 17:00, Categoría: General

Actualidad de la violencia policial

 

No hace falta recurrir a noticias lejanas y tercermundistas para encontrarse con sucesos deplorables. Una mirada clínica a lo social da registros violentos y de abusos de poder de una manera episódica: guardia civiles  y policías de paisano que  van de armas tomar y disparan en discusiones de bares con una copa de más, u otros que estando de servicio se permiten violar a sus detenidas con el manto protector de los otros que entorpecen investigaciones posteriores.

A propósito del injustificable suceso de la agresión policial a los universitarios del campus de Bellaterra[1] , lo que todavía se continúa llamando como “fuerzas del orden” ponen la guinda a un panorama social y política que sigue teniendo semejanzas, por lo que a los discursos públicos hace, a coyunturas que se creían superadas. Tanto más grave que un número uniformado de un cuerpo encasquetado e instruido para la acción represiva,es lo que han dicho quienes justifican u a intervención de este tipo. La delegada de gobierno en Catalunya Julia Garcia Valdecasas ha denominado el desencadenante de la escena a partir de profesionales de la violencia y de la provocación. Y Piqué el portavoz  de gobierno, ha empleado términos que toda la vida ha utilizado la derecha-y la extrema derecha.-para justificar la sangre de los manifestantes. Ni este pasará a la gloria por  reproducir términos obsoletos, impropios de un llamado centro político, ni aquella revela honestidad como tampoco inteligencia,cuando ante tal afirmación no aporta la menor prueba de la supuesta profesionalidad de la provocación, tal como la puso en evidencia la pregunta de Josep Cuní sobre si hay profesionales de la violencia,conocidos policialmente, ¿como se explica que no fueran neutralizados a priori? ¿Cómo explicar cualquier  destono  de quien hace valer su posición con su fuerza? ¿?No habíamos quedado que  los ejercicios tiránicos estaban ya momificados en el pasado? ¿Porqué´ entonces  policias uniformados siguen actuando como robots sin mente ni conciencia sólo dopados para aterrorizar en contra de la opinión espontánea de las gentes?

 Pero antes de las declaraciones, prevalece el hecho. ¿que justifica la presencia de un cuerpo policial tradicionalmente odiado en un espacio de paz y de letras como es un campo? su solo actuación aunque sea muda y en función de custodia no tiene el menor sentido, tampoco para la seguridad del presidente de gobierno en funciones de visita. ¿además si Aznar necesita de un grupo uniformado para trasladarse a aquella zona, poco dice de su inteligencia política por no medir las consecuencias a priori? La discusión no es el consabido ¿quien empezó primero? sino la indeseabilidad de un suceso antes de haber sucedido. Ni el presidente de gobierno  tiene porque ir con una guardia- séquito, ni los guardias en cuestión tienen porque poner los pies en lugares pensados para la cultura y no para energúmenos del palo como suelen ser sus componentes, o los personajes que se apuntan a sus filas a falta de dos dedos de frente para hacer algo mejor en sus vidas. Ante la carga y  las contusiones de profesionales preparados para la violencia represiva (y esos sí son los verdaderos profesionales de la agresión puesto que cobran por ello y se entrenan para deshacer protestas y para acallar las voces públicas cuando no convienen a los punteros del poder) las reivindicaciones estudiantiles de declarar “persona non grata” al presidente de un moustache recortado en su justo punto de impertinencia,  no solo es del todo justa, sino que es el mínimo exigible. La perplejidad de Carlos Solá, el rector, podrá encontrar una vía diplomática  para llamar a cada cual por su nombre y no faltar a la cortesía. ¿Que menos que declarar indeseable[2]  a alguien cuya sola presencia produce fricciones y sangre? En realidad habría que exigirle también responsabilidades e indemnizaciones a los represaliados? Los estudiantes golpeados han tenido su  experiencia con las porras blandidas por otros.Sus padres participaron en batallas parecidas.Por su parte los uniformados con el color distinto de sus enseñas pero la misma mezquina mentalidad de siempre, golpean a lo de siempre: la opinión contraria. Su noción del orden es la de una sociedad que la siguen dividiendo por 2: los que están a favor y los que están en contra. Olvidan que la mayoría estamos en contra de la represión y de las imposiciones por la fuerza. Y en particular en contra de los que mas desordenan la vida colectiva: los que hacen uso de los golpes por mucho que alguien que se ampara en las alcantarillas haga de jefe y dé una orden de ataque. Paradójicamente los encargados del orden se convierten en sus desordenados y sin lugar a dudas su extinción (o al menos su impresencia metidos en cuarteles y encerrados con llave),favorecería un equilibrio que su sola imagen  desmonta. el incidente no obstante ha servido para una reacción en cadena de personalidades y organismos y para que la universidad, y sus autoridades, cuando menos cante la cartilla al estado.

La comparecencia para explicaciones del pausado   Mayor Oreja no ha convencido a nadie y pretender reducir el debate sobre una intromisión represiva a cuestión de proporcionalidades ha sido eludir el bulto. La única argumentación aceptable es un reconocimiento de responsabilidades y de error injustificable, por el cual deber(i)án pagar el jefe concreto que dio la orden de la carga y el indirecto que no preveyó que eso no debía suceder. Personajes como el presidente de gobierno en funciones deben de saber que su sola presencia puede constituir un agravio en según que lugares con sensibilidad por la dignidad, el buen gusto y la estética.su salida a la calle no es que justifiquen la agresión  pero sí el comentario detractor. Sabiéndolo ¿a que obedece el empeño de ir por lugar como si el susodicho fuera candidato a merecer las llaves de la ciudad? Lo grave no es tanto una apariencia amenta cada y de no haber matado un mosquito,sino los subfondos que mueve su imposición. Evidentemente si la instalación y ejercicio del poder pasa por la represalia, los políticos en general se jactan de no tener quebraderos de cabeza ni crisis de conciencia por  ser responsables centrales de una brutalidad.

Ni ellos, ni los ejecutores de porras o palizas.Ni siquiera los maestros y verdugos en torturas[3]   tienen la menor duda de sus funciones a pesar de todo su parentesco con la criminalidad. Mucho menos el último policía uniformado que solo ha aprendido una frase  que por si sola es un insulto a la inteligencia humana y obviamente propia de su ya mencionada condición  robótica,a haber el famoso “cumplo órdenes”.  La violencia policial  forma parte del síndrome de inaceptabilidad de inercias autoritarias en el seno de los modelos democráticos.  No se trata de hechos aislados sino de un fenómeno endémico de las sociedades modernas,que por apologistas que sean, a todo grupo de poder  en el cargo gubernativo le interesan peones  armados fácilmente manipulables que les resuelvan los litigios con comportamientos disidentes e insolentes. así siempre tendrán un pretexto para tener cabezas de turco a mano y no asumir responsabilidades, ya que la tesitura de reeducar a los cuerpos policiales y sanearlos ideológicamente, ni se lo plantean.



[1] 14 enero de 1999.

[2]  el claustro de la UAB lo ha hecho por mayoría simple y otras universidades como la leridana se plantean hacer otro tanto.

[3] el excepcional film de Gonzalo Suárez como director de el lado oscuro  psicohistoria un personaje real (Valdés) que ejerció como torturador en una de las dictaduras sudamericanas. El personaje no solo no dio muestras de arrepentimiento de los sacrificios y sufrimientos que infligiera, sino que además resultó ser un producto metódico de una fundamentación, incluso teológica, de los torturadores, perfectamente  mecanizada por un estado de expoliación de los derechos humanos.

El eco de las Comunas

Por YASHUAbcn - 6 de Mayo, 2008, 16:55, Categoría: DEBATE SOCIAL

 

Las efemérides comunales ya han pasado y el péndulo de las relaciones ha vuelto instalarse en su tradicionalidad, la de los compromisos de pareja (sean parejas de hecho o maridajes con todo el boato correspondiente). La idea comunal ha quedado como virtuosismos floreados de juventudes hippies y en épocas en que se deliraba con tocar la luna con la mano y con la ayuda de algo de haschis, LSD y psicodelia. Otros países como la España de los retrasos, adoptó el tema durante los 70, y siguieron floreciendo comunidades de tipo místico en los 80, pero la cuestión ha sido dejada ya por  la mano de gurús o de guías de cualquier signo que veían en las convenciones de grupo las posibilidades para toda clase de realizaciones de las potencialidades humanas. Innumerables proyectos grupales han quedado en la aspiración del precursor, en una tentativa de años, y en algunos correligionarios y poco más. A pesar de lo cual su eco sigue siendo estentóreo y todavía resuena en una cierta disposición utópica irredenta.

Un somero balance numérico dá un mayor porcentaje de éxitos en las comunidades de tipo religioso y ritos convivenciales, que no en las convivencias contraculturales, que si bien tuvieron su etapa de flores y gloria, ahora ya no existen, o donde existen quedan escasas  semblanzas con los proyectos originales. De antiguos proyectos de comunas civiles y rurales han podido quedar agrupamientos de gentes con un proyecto cooperativo en lo económico y productivo, pero con privatizaciones de lo sentimental y lo sexual en la evolución de las ideas y de los hábitos. Las evoluciones comunales han constituido vecindades más o menos progresistas e intrínsecamente respetuosas, pero sin adelantar en los innovacionismos sentimentales y en la superación de la posesividad amorosa del otro particular.

Los modelos idealizados,es decir fantaseados de comunas avanzadas con la comunalidad en todo, pueden hacer ejercicios de congelación de la vanidad y de las rivalidades internas para hacer entregas recíprocas colegiadas.El parámetro de pertenencia a un colectivo  no invalida las alianzas binomiales y los efectos complejos que producen diluidos en un seno grupal. Las imágenes orgiastas de revistas ilustradas  de sexo[1]  o pornovideos no tienen porque ser indicativos de progreso en las relaciones de liberalidad. El sexo en grupo puede exhibir unas técnicas compartidas y desinhibidas que no tienen porque corresponderse con relaciones afectivas comunalizadas avanzadas.

El eco comunal ha queda en espacios cooperativizados donde los cálculos demuestran que el trabajo asociado y colectivo es más rendible que el trabajo individualista y así mismo el consumo selectivo y crítica desde una grupalidad resulta más eficiente y barato.De otra parte las comunidades filomonacales, se han sostenido a través de los años.Una explicación de ello es que el lugar de Eros y de las luchas de deseos ha sido ocupada por  objetos de espiritualización altamente sublimadores de la energía libidinal del grupo. Otra cuestión es si tal reemplazo es un incrementador de desestabilización mental por desnaturalizar las relaciones humanas.

El espejismo de la vida comunitaria sigue rigiendo,aunque con bastante menos intensidad que en las tres décadas anteriores. De hecho lo comunitario se ha convertido en sinónimo de base conflictual, y si en lo urbano, quien puede se substrae de colocar su residencia en un edificio comunitario optando por la propiedad de una casa si tiene medios para ello,en lo rural, lo comunal no deja de ser una simbiosis de una utopía irresuelta con planes idealistas en lo concreto que se convierten en un fundamento de frustraciones reactualizadas. Las conclusiones apuntan a proyectos asociados que aseguren una proximidad colaboratriz manteniendo una distancia de las privacías.Es la resultante lógica de aprendizajes pasados por los pantanos de los desengaños.

 

 



[1] Private abunda en juegos de grupos y en las escenas  más fantaseadas desde la óptica masculina.

Fracaso de la Pena de Muerte

Por YASHUAbcn - 6 de Mayo, 2008, 16:49, Categoría: DEBATE SOCIAL

El fracaso de la pena de muerte contra la violencia

Una de las grandes paradojas del siglo  ha sido que el país que vanguardiza occidente y que se mete en todas las cruzadas contra “el maligno,es el país que todavía mantiene la pena capital como un recurso de estado para neutralizar la violencia creciente. A los asesinos y sospechosos de asesinato se les condena a morir electrocutados  todavía en algunas partes de los USA y en otros a la muerte química.

Hay voces públicas como la de Richard Dieter[1]  que aportan pruebas de que la electrocución no es instantánea ni indolora,sino que hace sufrir indeciblemente a los reos reventándoles´ órganos internos antes de fallecer.

La PdM ha sido presentada como una perspectiva disuasoria para que la gente tenga un comportamiento civilizado y no acuda a la violencia para resolver sus conflictos.sin embargo  desde los linchamientos a la cita con la inyección letal, la silla eléctrica, la cámara de gas, la horca, la guillotina, el garrote vil, el fusilamiento o cualquier otro procedimiento de ejecución, la historia no demuestra que la violencia haya tendido a decrecer sino todo lo contrario.

 Esas muertes ejecutables con preaviso añaden un actor más siniestro a la violencia.a diferencia de cualquier otra en el campo pasional de batalla, en el frente de lucha, en la reyerta improvisada o incluso en el homicidio premeditado, quien mata y quien es matado comparten un discurso de la tensión. En la violencia de estado hay una frialdad absoluta en la que es preparada una cita con la muerte,siendo ya violento todo el proceso previo de espera de ella.  ¿cómo se puede vivir sabiendo que se está en un corredor  de la muerte? ¿o moviendo los recursos  legales para conseguir nuevos aplazamientos hasta el último? Y desde el otro lado de la historia, ¿cómo se puede sentenciar a muerte a alguien cuando ni siquiera siempre se tienen todas las pruebas inculpatorias perfectamente establecidas?

 

El sólo acto imaginario de retratarnos en tal situación de espera en un morir a día fijo, resulta ya inconcebible. Sí todos debemos morir.La cuestión diferente es el cómo,el dónde y el cuándo.La manera, el lugar y el día.Ese no saber del desenlace último puede convertir a cada uno de los minutos, meses y años anteriores en un proyecto vivo y enriquecido, y en un motor de energía. Es un saber trascendental. Saber que te espera el verdugo para quitarte la vida es ya un factor de enloquecimiento y de mortandad prematura. Y que socialmente tampoco resuelve la raíz del problema. Una violencia genera a otra en una cadena interminable. Y por si hay alguna duda basta observar como los acontecimientos posbélicos  o los enfrentamientos tribales en los que ha habido un fuerte odio y capacidad de destrucción por ambas partes, necesita cuando menos de toda una generación para paliar los traumas psíquicos que se han ocasionado.

El Estado sentencial que condena a la pena capital se le encuentra en diversas culturas incluso enfrentadas entre ellas[2] .Por otra parte el indicador de progreso de las naciones pasa por el desprendimiento de esos recursos ancestrales para resolver las contiendas. La pena capital simboliza la guerra latente del estado contra el pueblo. Todo delincuente social,pero finalmente también todo disidente, se puede ver abocado a su fin por ese procedimiento. el reto de las instituciones es el de la integración y el reto de todo el mundo es construir un mundo amable que de cobijo a todos sus hijos hermanados.Si hay de todo para todos no habrán tantos motivos  de violencia  ni estrategias punitivas para castigarla. La  permanencia de la pena capital no es más que un reflejo del fracaso de toda una sociedad por mantener ese extremo brutal como discurso disuasorio para las conductas a-normativas y saboteadoras de la convivencia. Su nefasta aplicación añade además una transgresión al derecho fundamental de admitir  la presunción de inocencia, aceptando incluso que más vale que haya un número mayor de culpables sin  condenar que un inocente sentenciado.



[1] vinculado a una asociación americana que cuestiona la pena capital.

[2]  No deja de ser una curiosidad significativa que países como los USA e Irán metidos en bloques contrapuestos y con escaramuzas entre ellos, coincidieran en ese recurso último para sus condenados respectivos;  el uno al amparo del Derecho y el otro al amparo del Corán.

La cuestión del Racismo

Por YASHUAbcn - 6 de Mayo, 2008, 16:47, Categoría: DEBATE SOCIAL

 

Las manifestaciones populares contra conductas foráneas[1] ,particularmente magrebíes, han puesto la atención en el temario racista y radicalizado actitudes absolutamente xenófobas[2] . Lo que ha `pasado o empieza a pasar en modelos sociales como el de Catalunya, ya pasó -o ha venido pasando- en países cuyos oleajes inmigratorios[3]   vienen  representando schocs culturales desde hace bastantes décadas.

Por racismo se entiende aquellas conductas excluyentes de quienes pertenecen a un grupo étnico  determinado frente a otro cercano por diferencias físicas..Se constituyó como doctrina con el conde de Boulainvilliers[4]   justificando las igualdades sociales por la diferencia natural de las razas y en concreto por la superioridad de la blanca.Bajo el manto de tal definición,el mundo tiene largas estelas de conductas racistas en  infinidad de sitios por aplastar culturas con la prepotencia de las propias. Para nuestra área geocultural los episodios fascistas los habíamos vivido en lugares distintas y con actitudes del todo inaceptables[5] ..O al menos esos referentes representaban los grandes acontecimientos. Pero hilando más fino y siendo más honestos en nuestras latitudes sociales,desde siempre los comentarios discriminatorios hacia  etnias como la gitana o inmigrantes como los sureños,se han hecho notar.No, hasta el punto de movimientos estructurados en su contra[6] .El racismo como todo principio discriminador ha necesitado de argumentos justificativos de un código completamente antiético, por eso detrás de las conductas más impropias ha habido un teoría y una teoría compartida. Gobineau[7]  nutrió  a los estados esclavistas del Sur de los USA y generó una liga alemana  para la defensa de sus ideas. Fue él quien estableció la blanca como la raza más superior siendo la aria dentro de ella la mejor, y la germana la más pura. Chamberlain retomando esa idea estableció para Inglaterra el feudo de los más puros y en menor medida en otros países europeos.El racismo en tanto que doctrina coadyuvó la penetración colonialistas en  Africa y de aquella época se debe indirectamente la ordenación del planeta tal como lo vivimos hoy. El racismo vino a propiciar datos de desigualdad como justificativo para la expoliación de unos hombres por otros. Los movimientos  de liberación nacional y la independencia de las excolonias así como los movimientos por los derechos civiles han constatado suficientemente la capacidad de todas las personas para la vida y la importancia de unas leyes que otorguen igualdades legislativas. Casi todas las constituciones clausulan tal apartado.Lo que no es tan evidente es que las convivencias sean posibles cuando costumbres contradictorias[8]   ponen los problemas básicos del estar en sociedad, en el primer orden del día.

De tal forma que las reacciones en contra de las maneras  puedan ser confundidas o aprovechadas como actitudes antipersonas.aunque posiblemente en el fondo de una tolerancia agotada frente a formas diversas de expresión vital de los otros,no  hay sino un fondo racista, es decir de protección de las costumbres del propio grupo ante las de los otros que vienen a perturbar las primeras. Por eso la cuestión racista no está agotada por los pactos,sino que remite a una sinoide emocional,que se dispara cuando  el propio territorio simbólico, y psicosocial se ve invadido.Entonces la defensa del propio espacio (que incluye calle, barrio y lugares públicos)tiene connotaciones racistas, cuando adoptan actitudes contra grupos enteros[9] . La pregunta directa es entonces: ¿quien no se siente atacado cuando costumbres extranjeras limitan las propias?[10]

 

 



[1] las de Can Anglada en Terrassa han  sido un primer punto de mira y han despertado la inquietud  social.

[2] Mezcladas a reacciones de indignidad popular frente a actitudes extranjeras que no se comparten, arribistas nazis y  racistas por principio han dado deplorables ejemplos de lo que es no ser persona,blandiendo cuchillos y prometiendo el acuchillamiento de los árabes.

[3] Francia tiene un porcentaje muy alto de población residente nacida en Africa y hay distritos de su capital con ciudadanos de otros colores, formas y actitudes, hasta el punto de no tener la sensación de caminar por calles parisinas.

[4] Ensayo sobre la nobleza francesa (1732)

[5] sobre todo por el Ku Kuks Klan y las majaderías americanistas o por el apartheid de Sudáfrica y Rhodesia.

[6] Los corpúsculos fascistas no han dejado de testimoniar sus actitudes contra “razas y pueblos inferiores a los que hay que extinguir” pero nunca en España han representado una amenaza seria contra nadie ni han sido un referente argumental al que ni siquiera considerar un minuto o algo más allá de una nota a pié de página como ésta.

[7] Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas (1855)

[8] Hacinamiento de familias en pequeños hábitats que les lleva a hacer mucha vida de calle, pautas higiénicas diferentes, horarios trasnochados con ostentación de ruidos,...

[9] Ya hay quien adopta por  actitudes de no alquilar casas a marroquíes y gitanos  o de no aceptarlos como inquilinos o eluden hacer cualquier clase de trato con ellos.

[10]  y otro argumento distinto es si el/lo extranjero viene a crear más problemas de paro y económicos al país,aunque desde luego es un tema emparentado.

La Rabia del Oprimido

Por YASHUAbcn - 6 de Mayo, 2008, 16:42, Categoría: DEBATE SOCIAL

 

Violencia y rabia en eI Oprimido 

 

La violencia, dicha, revolucionaria se había justificado como la respuesta histórica lógica a generaciones de sufrimiento y al agotamiento de otras vías de diálogo. Frente a la agresividad larvada o expuesta del sistema todo acto de rabia social acompañando protestas y justas reivindicaciones parecía (o sigue pareciendo) lógica. Antropológicamente, la sociedad humana se ha desarrollado emparentado con sucesivos actos violentos,siendo la violencia un fenómeno que va desde las expresiones rudimentarias de la agresividad inter-relacional a los conflictos bélicos más horrendos. La tesis de la agresividad constitutiva tiene una argumentística difícil de demoler.Por otro lado, un futuro de la humanidad  que siga basando en las penitencias del género humano por  conseguir sus derechos a la vida  se ha convertido en indeseable.Contra ello filántropos y humanistas de todos los tiempos han venido argumentando tesis contrarias:el cese de toda clase de violencia y las causas que la generan:divisiones sociales,antagonismos y opresiones. ¿Sin embargo es concebible un foro de negociaciones donde los poseedores del mundo negocien con los desposeídos un nuevo reparto equitativo de bienes y fuentes de riqueza? Todo lo contrario, los foros internacionales,son selectivos y  repartidos según correlaciones de fuerzas.Unos pocos poderes siguen dominando una magnitud  mayor de personas y territorios en peores posiciones para negociar y ejercer su fuerza. Ese fenómeno internacionalizada pasa a otras escalas: local y civil. A pesar de los derechos básicos otorgados por estados que permiten la libertad de expresión, a menuda las huelgas sindicales han acabado en salvajes y los roles represivos han hecho su aparición tanto como los  piquetes radicales. Los aparatos militares y policiales,entrenados para su función,están para contener cualquier tipo de organización radical reivindicativa.

 Eso no evita que cíclicamente manifestaciones de protesta radical se conviertan en explosiones de rabia y en destrucciones de materiales y agresiones a personas. No siempre son luchas entre gendarmes uniformados y manifestantes más o menos valientes,sino que su intercambio de  proyectiles, zonas intermediarias como pequeños comercios o automóviles sufren las beligerancias. en situaciones de conflicto, los neutrales (pequeños comerciantes[1]  que se ajustan a la definición clásica de pequeñoburgueses)son los peor posicionados porque tienen que asumir destrozos que no siempre serán indemnizados por la administración municipal.

Ciertamente, ellos no son los responsables principales de que el sistema sea lo que es,pero están a tiro de las pedradas o de los cócteles molotov,con mayor inmunidad[2] ,que las grandes sedes[3]  donde se toman las decisiones más importantes.Los grupos violentos que se les está calificando con demasiada exageración de terrorismo de baja intensidad, responde a un fenómeno social complejo y directamente determinado por unas estructuras sociales punitivas. No se puede impugnar la rabia social diciendo que es anticívica, si las generaciones se hacen viejas esperando cambios legislativos sustantivos que no se producen nunca. La violencia sin ser filosóficamente legítima,. ha sido,es y será uno de los apéndices recursivos de toda acción política. Lamentablemente la violencia nunca se pacta sino que estalla de la peor forma[4] .Y la suma de violencias  puede acabar imponiendo cambios. Lo que no se traduce por conseguir los mejores resultados cuando el saldo de destrucciones supera a los beneficios. Por eso cada acto de violencia solo encuentra un sentido lógico si es capitalizado políticamente y llevado a los foros ( y a los Parlamentos) donde se precipiten la toma de decisiones socialmente ajustadas a las demandas sociales o de aquellos sectores más desfavorecidos.



[1] Dentro de los pequeños comercios hay distintas categorías de ética: las ETTs, los establecimientos que venden artículos filonazis y las sucursales bancarias  están dentro de los de más baja categoría,aunque cada tipo no tenga que ver con el otro.

[2] En todo caso no son inocentes sin ser co-rresponsables de leyes restrictivas o de una sociedad injusta, que in duda lo es para muchos,pero para unos más que para otros.

[3] Palacios de gobierno, gobernaciones civiles y militares,...

[4] Lo que no significa con absoluta gratuidad. Los radicales han aprendido a hacer uso de la mediática y las telecomun

icaciones y ya no es tan fácil actuar burlando tácticamente las intervenciones y cargas policiales. Pero eso no deja de ser un juego entre grupos que se persiguen mutuamente sin afectar realmente  los centros de poder. Son constitutivos de un hecho noticiable y de una cierta alarma social que (nos)recuerda que no vivimos en un mundo feliz para todos,sino en un mundo contradictorio y restrictivo que no ofrece todas las oportunidades.quienes lo padecen más lo expresan cíclicamente con la rabia aguantada.Eso sin ser lo políticamente correcta, es lo socialmente comprensible.

Norma y Sanción

Por YASHUAbcn - 6 de Mayo, 2008, 16:39, Categoría: DEBATE SOCIAL

 

Cada delito tiene su pena y a cada crimen le corresponde su castigo.Para que eso sea así están orquestados los mecanismos de aplicación de las decisiones justas.Pero estas no emergen de una diosa imparcial y correcta exenta de errores, sino de humanos llamados magistrados con bastantes sesgos en su haber. Incluso con la pulcritud de aplicación de todas las normas se saben títeres de los protocolos de los códigos y  usufructuarios de una condición de privilegio por el estatus social que ocupan¿como justificar los sueldos abultadísimos de los personajes institucionales de la Justicia, siendo los fiscales generales y jueces la casta que accede a millonarios sueldos y siendo alguno de ellos uno de los hombres más ricos de las Españas[1] . aparentemente bajo su rictus de seriedad y su atención a los papeles presentados (llamados pruebas documentales) emiten posicionamientos y veredictos olvidando que su función es la de dirimidora entre partes en conflicto olvidándose que para toda interpretación mínima cabe una ponderación máximo de los elementos aportados. Pero  todo análisis razonado y calibrado requiere un esfuerzo mental cuantioso y una atención considerable que se traduce en horas. Hacerlo o no categoriza  dentro o fuera de un mínimo de honestidad a esos particulares funcionarios públicos con los que,a menudo sus cinco minutos atencionales para un caso, les basta para estigmatizar a personas o prodigar severas problemáticas personales. Sus pagas ya contemplan la posibilidad de los odios que generan y el hecho de que sean enjutos personajes  que viven en un  patético aislamiento social. Jueces y juzgadoras forman parte  de un gheto ideológico tildado de flor y nata del sistema, y al que acuden  los babosos del estado de derecho tratando de hacer creer al público hipnotizado que son fieles cumplidoras de lo que dictaminen las leyes, como si sus aplicadores supieran lo que se llevan entremanos.  Puesto que se trata de un sector profesional enigmático y que vive de espaldas a los espacios de debate, se ha investido además de sus togas absurdas de una aureola misteriosa como si vivieran al amparo de la pureza y de la deidad. Desgraciadamente loas opositores/as a jueces y el paso por juzgados da sobrada cuenta de individuos fallidos, desestructurados, amargados, incompetentes y vengativos con no pocos problemas de  adaptación social y con probables déficits de inteligencia.son recitadores de artículos y de códigos y  les basta saber un incumplimiento a uno de ellos para cargar  con el vocabulario de la incriminación a personas que a menudo han actuado con un proceder  ético,aunque estrictamente no legal. Como acorazados del sistema y puntas de lanza a hierro candente,arremeten contra gentes para enviarlas a presidio o destrozarles la vida,sin pestañear al firmar un acta judicial condenatoria. Son las primeras víctimas de la elección social y profesional que hicieron y tratan de vivir en la inopia pensando que sus juzgamientos son los adecuados y ponen a salvo la sociedad de sus hermanos indeseables.Pero lo que está sucediendo es algo muy distinto:son portadores de una ideología y como tales confunden  el deber ser con el ser, o entre proposiciones normativas y proposiciones asertivas[2] .Arrastran una confusión imperdonable entre lo escrito y lo hablado, lo convenido y lo que es, los códigos heredados y la vida real. Y en ese sello de su propia clase hacen pasar las situaciones individuales por el rotor del mismo tubo de absorción. 

Dado ese criterio reduccionista el magistrado actúa como un lector mecánico y acrítico del texto de ley, mientras que el acusado actúa como un ser racional que espera que se la hará justicia aportando los matices de la historia por la cual ha sido convocado judicialmente. El uno tiene el arma de la especificación en su haber, el otro tiene la novela compleja de una historia que solo puede ser entendida por lecturas dialécticas y una capacidad mental flexible.El terror funcionarial a ejercerla se establece por asociar la comprensión a la blandura, el exceso de escucha  a la dubitación, el acercamiento humano  a la incapacidad de condenar. Por eso la prosa jurídica al uso de las sentencias  utilizan un vocabulario en el que quienes firman sentencias se ven en la obligación de hacerlo porque no les queda otro remedio,ya que no son más que los apéndices de un entramado de hacer las cosas. No les falta la sopa de autoconfirmación para hacerlo ya que creen que el mal del delito se retribuye con el mal de la pena:[3]  un axioma casi impecable si no fuera porque  la diagnosis del primer mal tiene elevados porcentajes de error  que culpan a inocentes y exoneran a culpables,mientras que la constatación del segundo mal ni repara a la sociedad ni extingue  el factor transgresor, al contrario posiblemente lo alicienta.

Todo condenado injustamente por un delito no cometido o por una acción tergiversada, guardará un rencor a la sociedad difícilmente reprimible y en todo caso  verá como su comportamiento global queda afectado al no creer en normativas y leyes.  Tanto es así, que aquellas declaraciones  intencionadas del reo para vestir de argumentos y explicación a los sucesos que hiciera una vez como criterio, ya no volverá a tomarlo como tal en siguientes ocasiones. El triunvirato de un juez,un fiscal y un abogado contrario son una terna a la que hay que capear no nutriéndolos de argumentos que los usen en contra  dejando para la inocencia la única posibilidad de sobrevivir llegando a negar las evidencias,y cometiendo-ahora sí-delitos y transgresiones severas:actos de perjurio o de engaño.Es la paradoja judicial: consigue no esclarecer la verdad aunque pueda establecer una imputabilidad de crimen .Hasta aquí correcto el drama estalla cuando el elegido a ser sentenciado es la persona que no es. Para su desgracia vocacional (concediendo que sea una vocación lo que lleva a los penalistas a meter a los demás en la cárcel)los seguimientos de reinserción social dan resultados nefastos y los incrementos de códigos y perfilamiento de sanciones no atajan la fenomenología del delito .al contrario la población penitenciaria aumenta y el número de agresiones contras las personas y las propiedad van in crescendo. Ya no es una sociedad bienpensante la que debe protegerse de una minoría perversa,corrosiva y socialmente patológica, sino que son mayorías las que deben protegerse de otras y finalmente cada ciudadano de cada ciudadano, cada vecino de cada vecino,dadas las constancias de los acechos, las probabilidades de perder terreno en las correlacione humanas, las posibilidades de engaños, las posibilidades de perder en la interacción con los demás. En tal cúmulo de factores de riesgo, la elaboración de las normativas conoce un crecimiento impresionante y desde distintos sectores se piden y exigen nuevas tandas de artículos que permitan hacer seguibles, imputables y condenables actitudes no aceptables[4] .

 

 En realidad  hay un buen número de situaciones no previstas por la ley y aún sabiéndolas como productoras de problemáticas sociales sus causantes siguen  generándolas porque estrictamente no son infractores. Consecuentemente si una conducta es dañina para los demás cabe regulaizarla, lo cual implica una memoria de prohibiciones,cuyo no cumplimiento lleva ya a una necesidad  de sanción.De hecho toda norma solo se hace cumplible con  la carga coactiva que pueda lleva implícita o explícitamente. No basta con llenar de carteles normativos una ciudad o de reeditar y difundir un texto de pautas.Las tendencias de desidia y las de negligencia  eludirán  la regulación,con lo cual esta si sigue siendo  evaluada como necesaria deberá ser acompañada por agentes de control y la potencia de un dolor ante una infracción  que arremeta contra el sujeto transgresor. 

Mientras ese siga siendo el mecanismo regente para los funcionamientos convivenciales y los desarrollos humanos, la humanidad seguirá  permaneciendo en  la etapa primitiva[5]  de su historia. Pueden cambiar las condicione externas de la técnica y las formas de los objetos.Podrá aumentar la inteligencia y la sabiduría y la genialidad.Pero mientras los comportamientos sigan regulados por el conveniencia y por el temor (o la necesidad)de castigos ,es que la ética humana como tal seguirá estando  en el hall de espera. Los criterios de respeto mutuo y de intercolaboración  pueden ser explicados,pero no adoctrinados y mucho menos normativizados. Porque incluso si el respeto a los demás funciona a golpe de norma,el sujeto normativo cargado de furias y tensiones mentales acabará encontrando vías de salida para sus rencores y colisiones con los demás, y lo que es peor,pondrá su inteligencia y astucia al servicio de sus pasiones vengativas sin faltar a la palabra escrita de los códigos o burlándola. A todo crimen le corresponde su castigo,pero no hay  peor amonestación que la del  sujeto trasgresor cuya sensibilidad lo reeduca en su despropósito[6] .aunque obviamente no se puede esperar a que el transgresor se reeduque por sí mismo frente al cuerpo del delito y la salvajada de su acción, sino de reorganizar o reformar la sociedad que evite o liquide los móviles de todos los crímenes, por lo general emparentados con la ambición de las pertenencias ajenas.

 



[1] Tomado de  de Azua en sueldos.El país 22de sept99

[2] Ferrajoli,Luigi.El derecho penal mínimo.Poder y control núm= 1986 PPU Barcelona

[3] Bustos Ramírez,Juan.UAB Aspectos filosóficos Jurídicos.Poder y control 0 1986 PPU Barcelona

[4] como la del acoso sexual de las mujeres en situaciones laborales que se estiman en un 20%de las totales en España y con  una presencia significativa de chantajes tácitos por puestos varoniles de poder.

[5] Es una curiosidad metodológica observar como los grandes etiquetajes de los desarrollos históricos (paleo o neolítico, edades de piedra, de bronce y otras)han puesto el énfasis en la relación de los homínidos con  los objetos en lugar de su relación con sus conceptos).

[6] En Crimen y Castigo,Dostoyevski introspecciona  la conciencia del asesino tras su acto.,mostrando una tesitura más compleja que la producida por la persecución de los mecanismos de investigación y represión de la sociedad.

Garantías Supervivenciales

Por YASHUAbcn - 6 de Mayo, 2008, 16:37, Categoría: DEBATE SOCIAL

 

La lucha por la supervivencia es la primera instancia manifestativa de cada ser vivo. El ser humano se abre paso en la naturaleza  ante los peligros de otras especies y las competencias de sus  compañeros genéticos. Esa lucha viene expresándose con distintas versiones a través de los tiempos y por el  empuje ineludible de la condición biológica. También es una lucha trasladada al campo social en el que todas las transacciones humanas vienen referidas a un patrón  monetario. Sin unos mínimos económicos  los proyectos más elementales se tornan en verdaderos imposibles. Por eso todo el mundo es capaz de vender su alma al diablo para conseguir tales mínimos con los que llevar una vida más o menos holgada. Se dice que la primera cosa es saberse ganar la vida entendiendo por ello saber hacer la mejor transacción del tiempo personal de trabajo por el mayor sueldo. Pasan a segunda consideración  los efectos implícitos en ese trabajo y los impactos ambientales y humanos que puedan desarrollar.todo el mundo  justifica su empleo  porque lo toma por razones supervivenciales: desde  el funcionario institucional de aduanas que insulta a los viajeros obligándoles a pagar tasas de tránsito, al policía uniformado  que  ataca violentamente a asambleas o manifestaciones, al pistolero profesional que mata por dinero, a quien ejerce su trabajo bajo el dictado de una institución aunque sea en contra de su ética y a tantos otros que admiten un  empleo no porque se ajuste a su  deseo sino por obligación supervivencial. Cada cual en su puesto:incluidos los más degradados, encontrará sus justificativos personales por los que continuar ejerciéndolo. ¿Acaso se puede afirmar una mayor ética en  el empleado  que prostituye su tiempo laboral a cabio de pagarse su estatus y estar haciendo algo que perjudica al medioambiente por ejemplo, que la que tiene una  prostituta profesional de  esquinas? dentro de la  estabilidad evolutiva está  el factor de vivir con el mínimo de disonancia con  los patrones de conducta general.Pero no hay un solo sujeto humano que no viva en contradicción con su entorno.

 

El peligro de relativizarlo todo es que se pueden justificar los comportamientos más injustificables.Y quiero creer en una ética universal de mínimos no escrita que acaba distinguiendo entre lo aceptable y lo inaceptable, lo solidario y lo saboteador, lo progresivo y la barbarie (¿por lo tanto entre el bien y el mal?). Según  el grado de exigencia de esta lupa una mayoría de conductas de la civilización pueden resultar mezquinas y sin embargo estar integradas en la práctica de la normalidad. Y si por el contrario el cristal  con que interpretarlas  es mas laxo se pueden tomar por válidas cuantiosas posiciones  antihumanas. No creo que la ambición justifique nunca en ningún caso que un humano se convierta en un traidor para sus compañeros de especie y sin embargo el rastreo  de lo que hace la gente y para qué lo hace desenmascara para siempre el ilusionismo de la supuesta bondad humana. Y cuando la presunción  del otro como traidor o enemigo  es total también queda reducida una ética de amparo a la que acogerse para seguir  con una conducta intachable.  La cita con la supervivencia es el manto justificativo para todo.Es una cita que no tiene espera. las necesidades básicas deben ser cubiertas . Y eso explica la guerra social de la que habla Ramonet [1] y la progresiva  caricaturización hobessiana de las relaciones sociales. Hoy en dia viajar a según que zonas del planeta te hace contar con que por el color de tu piel -ya ni siquiera por tu modo de vestir codiciable- puedes ser una victima propiciatoria para  ser separado de tus recursos económicos para que tu agresor los administre  para sus necesidades, creyendo -y posiblemente con toda la razón-  de que sus necesidades son mas perentorias que las tuyas. La lucha por pagar el sustento cotidiano no admite cuestionamiento. en situaciones extremas la victima agredida  no puede impedir convertirse en tributo  obligado al reparto  colectivo de los  dividendos y le toca dar la razón a sus agresores[2] . La delincuencia viene siendo teorizada por la sociología como la expresión lógica a un mundo económico injusto. Mientras haya pobres y ricos  los unos  tendrán que proteger  en cajas de seguridad sus bienes sin poderlos disfrutar por temor a perderlos y los otros aprovecharán la menor oportunidad para reequilibrar los repartos.

 

 No es mejor moral la de quienes son celosos custodios de sus propiedades privadas que la de quienes justifican  sus ataques a los poseedores por el solo hecho de ser los desposeídos. sin embargo hay una diferencia fundamental: mientras la primera moral es el producto de una larga historia de jurídicas y negociaciones sobre la territorialización de los espacios y la gestión de los recursos, la segunda  remite a  impulsos caóticos y no consensuados, unas veces embalsamados de un credo revolucionario y otras, de  una justicia sumaria, sin más. Finalmente la figura del ladrón ha venido siendo ensalzada o justificada desde lejanos tiempos. Incluso Sabina[3]  ha llevado a su música el relato de unos asaltantes con los que  acaba en un bar siendo invitado por ellos a unas copas al reconocerlo. Parece bastante consensuado que la sociedad en sus desarreglos es la que genera los comportamientos que delinquen. Ya Víctor Hugo[4]   establecía la estrecha conexión entre miseria e ilegalidad.  ¿Qué era más antisocial? ¿romper un escaparate por conseguir una hogaza de pan con la que aplacar el hambre o condenar a un encierro de años por este “delito”? Por encima de los códigos civiles y punitivos concretos con los que organizar los caos coexistenciales de las sociedades, ha habido siempre una instancia vital por encima de cualquier otra, la de crear las mínimas garantías subsistenciales, alcanzando conductas  insolidarias en casos extremos cuando  la emergencia del vivir se ha antepuesto en casos límite a cualquier otra consideración. cualquier código legal queda en suspenso en situaciones extremas[5] . La trasgresión de normas y dentro de estas las de propiedad están supeditadas a las instancias supervivenciales. Frente  a la pulsión vital y la necesidad de vivir por encima de todo cualquier otra necesidad es secundaria.¿Por qué estoy haciendo coincidir en  el espacio de reflexión de las garantías supervivenciales el tema de la trasgresión de propiedad ? Porqué la delincuencia  tipificada en todas partes bajo las marcas de la ilegalidad tiene un parentesco cercano con multitud de conductas defraudadoras que se mantienen en la a-legalidad.  Lo ilegal y lo alegal queda diferenciada por una cuestión de cantidad o dosis y de previsión o establecimiento. Lo que no está previsto por las leyes es alegal lo cual no significa que sea aceptable o ético.Pero eso mismo podemos decir de lo que está previsto por las leyes es legal y sin embargo no siempre  en todos los supuestos es aceptable ni ético.

 

Para los hijos y beneficiarios de la sociedad del bienestar o del estado que invierte partidas considerables de presupuesto en asuntos sociales y colectivos, la garantía supervivencial ya viene dada con el mismo formato de vida ciudadana. Lo que ayuda a sobrevivir es un poco de todo: desde un techo, unas fuentes energéticas y el alimento hasta las  instalaciones urbanísticas adecuadas, los recursos públicos espaciales y culturales y la permanencia de una estabilidad política.

 

En los modelos sociales de la Europa de los quince en camino a convertirse en veinticinco  la supervivencia está bastante garantizada por el hecho de inclusión en el  conjunto de marcos económico-políticos existentes a pesar de decrementos posibles de financiaciones por el incremento de socios. El problema principal ha dejado de ser el del crecimiento o el de la producción de la riqueza a ultranza para pasar a ser el de la distribución de medios, el reparto del poder y la paz social. La garantía supervivencial da paso a la dotación de contenidos de felicidad de la vida de cada persona en la generalidad de la sociedad de todos. Si las garantías materiales están dadas, desde los principios del milenio tres están concurriendo  más que nunca las oportunidades para hacer del planeta un espacio de lujo para sus habitantes poniendo en el lugar de mando el planning  y la racionalidad sustituyendo a los ya superfluos parámetros de la rivalidad y la usurpación.

 

Lo que es posible a escala continental y más adelante a escala planetaria lo viene siendo a escala individual donde basta estar atento a la inmensa gama de recursos sociales y materiales para hacer de cada existencia personal un proceso creativo en si misma, una edificación del yo por encima de  los límites clásicos, una aventura del placer por encima del desagarro y de las tragedias.


[1] En la década de los 70  y anteriores, las extremas situaciones de pobreza  en los paises subdesarrollados gestaban poderosos movimientos armadas que se planteaban revoluciones y cambios sociales.Actualmente y tras el fracaso de cuantiosos movimientos guerrilleros, la lucha por la vida ha incrementado fatalmente los índices de delincuencia. Ignacio Ramonet,.dtor de Le Monde diplomatique.

[2] En la época en qu existía en España la COPEL (coordinadora de los Presos en Lucha) recuerdo un articulo de un progresista  y apólogo de tal organización que  fue atacado y robado por delincuentes habituales ante cuyo asalto no le sirvió de nada  manifestar su  posición ideológica.

[3] Joaquín Sabina con su s letras musicales  ha enhebrado temas  desde una perspectiva más humanista  y radical que  pretendidos proyectos  de solución de temas de miseria social.

[4] Victor Hugo. Les miserables.

[5] ¿quien puede discutirle el derecho  saltar semáforos en rojo para acudir por urgencias en un hospital si de esto depende la vida de  una persona a la que se está trasladando por  una necesidad de atención sanitaria? ¿quien puede objetar el derecho a un techo en una casa privada pero abandonada de alguien que decide ocuparla?¿quien podría condenar a los supervivientes del avión estrellado en los andes que acabaron ingestando  la carne de los otros pasajeros fallecidos frente a la dicotomía de hacerlo o  perecer?

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