El Blog

 
 

Calendario

<<   Diciembre 2007  >>
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31       

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog
 

Tesoros Anecdóticos

Por YASHUAbcn - 5 de Diciembre, 2007, 19:36, Categoría: General

Los tesoros anecdóticos del día a día nos llenan de curiosidades humanoides. ¡Cada día por lo menos una anécdota! ¿De qué hablaríamos luego, en casa o en el trabajo con  las personas de confianza, sino de cómo esta el mundo primario con los detalles con los que nos encontramos? Salir a afuera es dejarse penetrar por una pequeña multitud de variables. Por muy controladas o pre vistas que estén, aunque  sigamos un itinerario conocido o encontrándonos con caras familiares, es difícil que pase un día entero sin chocar con una vivencia que nos sorprenda, con alguien que nos saque de quicio, con un dato que  nos sepa a vómito. Tiene su interés antropológico. Déjense penetrar por las anécdotas aunque les atraviesen como floretes por la espalda.  El escritor más palurdo  con falta de imaginación absoluta tan solo  tiene que salir a la calle y tomar buena nota de lo que ve y de lo que le sucede como protagonista obligado.  Un día promedio le pueda arrojar unos cuantos hechos. Basta transcribirlos. Otros autores de merecida e incuestionable fama, como García Lorca, no tuvieron más que trasladar los dejes verbales de su pueblo para alcanzar la gloria. Pero no nos apartemos del tema.  La calle está llena de riquezas literarias aún a costa de sus miserias relacionales. El afuera de uno tiene esas ventajas: baños a chorros de realidades variopintas. Quedarse en casa te quita esas oportunidades aunque tampoco del todo: el vecindario y las llamadas telefónicas te recuerdan los límites de la felicidad. Pero es en la calle, dejándose llevar por su arteriograma, entrando en edificios donde hacer gestiones, tratando de buscar un hueco donde aparcar, practicando shopping o sentándose a algún lugar donde desayunar, en los sitios donde uno bucea por los detalles.

Contaré la de hoy. Ha sido en la calle industria, actualmente peatonal de Sabadell donde he ido a hacer gestiones en la DGTráfico. (Antiguamente los organismos oficiales eran una impresionante proveeduría de anécdotas relacionadas con la estafa burocrática, hoy día ya no tienen tanta ricura). Al necesitar fotocopias del dni y del carnet de conducir he acudido a una gestoría que está al lado. He elegido la que no tenia gente. Un enorme rotulo sobre la entrada dice algo así como CM Conductores Sabadell con una i  debe ser de información. Una chica aburrida estaba tapada por el mostrador esperándome. Le he encargado que me hiciera las fotocopias pidiéndole que hiciera entrar ambos documentos en la misma hoja. Ha cumplido con lo encargado. Una vez con el producto y de nuevo en DGT he advertido que una parte del carnet de conducir no ha sido fotocopiado. He vuelto sobre mis pasos y he pedido la repetición de la jugada. He tirado a la papelera las fotocopias mal hechas. Me he ido suponiendo que la chica entendía lo que estaba pasando. ¿Ah pero no me pagas? –me dice sorprendida- Claro que no, ya lo he hecho antes.-le respondo-  No vuelvas por aquí.-añade con un tono de rechazo que me enfada. Le descerrajo lo menos que puedo decirle: ¿Crees que vengo cada semana a hacer tramites aquí? Si eres una incompetente  haciendo una simple fotocopia ¿que vas a hacer con otras cosas de más responsabilidad? En mi empresa no te contrataría nunca. Y me voy. La chica se queda sumida en su moco silencioso y yo sigo con mi trámite.

Le debo que sea personaje involuntario para esta nota. El casi medio euro pagado  por las fotocopias la compensa sobradamente. Hace unos 15 años las fotocopias en la universidad costaban  2 o 3 ptas. Ahora cuestan 10 cms de euro, 17 pts. ¿Qué menso que esperar un mínimo de esmero? Me consta que hay un síndrome del conserje que afecta al subalterno de tal manera que inconscientemente se rebela y algo tan elemental como la fotocopia lo hace mal pero no entraremos a examinar eso.

  Aunque estoy vacunado contra la negligencia sigo sorprendiéndome cuando me alcanza. Si encima va añadida al fraude todavía más. ¿La gente de ahora no ha aprendido que pagamos por trabajos útiles, por servicios que nos sirvan?. (el verbo servir y el substantivo servicio deben estar emparentados ¿no?). El análisis del detalle concreto es substancioso. Imperdonable someterse a la negligencia ajena en oficinas de desconocidos. Me podía haber evitado hoy pasar por esto y antes de salir de mi despacho hacer las fotocopias de los dos documentos. Me reconforto pensando que la historia de las letras de habría perdida esta nueva nota de campo.

 

Blog alojado en ZoomBlog.com